Sobre la bandera… la idea de Espa√Īa y otros s√≠mbolos…

El grueso del debate sobre el peligro y las consecuencias de la “independencia” de Catalu√Īa est√° girando en torno a temas econ√≥micos… y es cierto… no sale gratis… y es una fiesta que deberemos pagar todos aunque no hayamos sido invitados..
 
No obstante, para m√≠ hay otro problema igual de evidente… el de la apropiaci√≥n de s√≠mbolos por los extremos.
 
Yo nac√≠ en Francia… en 1970… en la puerta del colegio al que fui hasta 1978 estaba escrito “Libert√©, √©galit√©, fraternit√©”.
El lema original era “Unit√©, Indivisibilit√© de la R√©publique; Libert√©, √Čgalit√©, Fraternit√©, ou la Mort”.
 
A partir del siglo XIX, se convirtió en el grito a favor de la democracia y del derrocamiento de gobiernos opresores y tiránicos de todo tipo.
 
Un detalle interesante es que el gobierno colaboracionista de Vichy lo sustituyó por Travail, famille, patrie (Trabajo, familia, patria), para mostrar cuáles eran las directrices del nuevo gobierno. También los distintos momentos monárquicos eliminaron dicho lema.
 
Tras la II Guerra Mundial, volvi√≥ el lema que sigue hasta hoy…. el lema aparece en las constituciones francesas de 1946 y 1958 (en el cap√≠tulo que lleva por t√≠tulo “DE LA SOBERAN√ćA).
 
En la √©poca en la que yo estaba en Francia… los ni√Īos en Espa√Īa cantaban el “Cara al Sol” al entrar al colegio…
 
Espa√Īa tiene, desde 1978, una constituci√≥n… la primera de su historia que es fruto de un acuerdo entre los distintos sentimientos y opiniones de los espa√Īoles de aquella √©poca.
 
La Constitución fue refrendada el 6 de diciembre de 1978 por el 87,78 % de votantes que representaba el 58,97 % del censo electoral.
 
Es decir, hubo gente que no vot√≥… m√°s del 40% de la poblaci√≥n… y gente que vot√≥ en contra o se abstuvo… y toda esa gente, hoy, ha desaparecido… parece que nadie pasaba o estaba en contra de lo que se propon√≠a… aunque yo conozco a varios.
 
En cualquier caso, es la √ļnica constituci√≥n de la historia de Espa√Īa que ha sido refrendada y aprobada por el pueblo espa√Īol mediante refer√©ndum.
 
Este marco legal ha propiciado, le pese a quién le pese, el período de nuestra historía más fructifero y feliz.
 
Siempre he dicho que el D√≠a de la Fiesta Nacional deber√≠a pasar al 6 de diciembre … simbolizando la reconciliaci√≥n…del mismo modo que el 14 de julio en Francia es el D√≠a de la Reconciliaci√≥n (no s√≥lo de la Toma de la Bastilla).
 
Adem√°s de ese d√≠a, la Constituci√≥n tiene unos s√≠mbolos… entre ellos la bandera… el himno…
 
Para m√≠, simbolizan eso… la reconciliaci√≥n, la prosperidad… y un pa√≠s que mira al futuro… como dir√≠a Chesterton “la tradici√≥n es la transmisi√≥n del fuego, no la adoraci√≥n de las cenizas”.
 
Me niego a ceder estos s√≠mbolos a gente que vot√≥ en contra de esta constituci√≥n porque otra gente busque sacar partido electoral de una serie de mentiras propagadas por supremacistas xen√≥fobos y confundan… interesadamente, la forma de estado con la ideolog√≠a.
 
Me niego a aceptar que los del “Trabajo, familia y patria” se adue√Īen de la idea de Espa√Īa… porque unos ni√Īatos busquen sacar un pu√Īado de votos.

Mi idea de Espa√Īa se parece bastante a la idea de Miguel Hern√°ndez …

“Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de rel√°mpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las l√°grimas;
extreme√Īos de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, due√Īos
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
se√Īores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crep√ļsculo de los bueyes
est√° despuntando el alba.”

Vientos del Pueblo me llevan…

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Por supuesto que el texto debe ser actualizado… por supuesto que debe ser mejorado… a pesar de los inmovilistas… para que dicho texto siga sirviendo para el progreso y siga representando, con todos sus s√≠mbolos, la idea de Espa√Īa dentro de Europa.

S√°bado, 14 de octubre de 2017 Sin comentarios

Champagne… EL FINAL DEL SIGLO XVII

 

En las laderas Este y Norte de la Montagne de Reims, y en los alrededores de esta ciudad, durante mucho tiempo se han hecho vinos tintos de una calidad bastante variable y siempre inferior a los de la Vallée de la Marne (si debemos ser sinceros).

 

Adem√°s, esto ya lo dec√≠a Nicolas de La FRAMBOISI√ąRE, m√©dico y consejero del rey, jefe m√©dico del ej√©rcito, profesor y decano de la Facultad de Medicina de Reims, a principios de siglo (1601) en su Gouvernement n√©cessaire √† chacun pour vivre longtemps en sant√©. As√≠, leemos: En la Monta√Īa de Reims hay bastantes buenos vinos si el a√Īo es c√°lido, de lo contrario son pobres y verdes.

 260px-Nicolas_Abraham_de_La_Framboisière.

En 1603, Jean PUSSOT en Journalier ou M√©moires de Jean Pussot, maure-charpentier en la Couture de Reims, (publicadas por E. Henry y Ch. Loriquet en 1858): los vinos de la Monta√Īa se vend√≠an a la mitad de precio que el vino nuevo del Rio Marne.

 

Sin embargo, a partir de la segunda mitad de este siglo (alrededor de 1670), empezar√°n a hacer vinos grises (de los que ya hablamos) imitando a los de A√Ņ y Pierry.¬† La calidad ir√° mejorando r√°pidamente y de tal forma que pronto les valdr√° una nueva manera de llamarlos: les vins de Montagne. ¬†Se sabe (ya lo hemos comentado) que, a pesar de todas las precauciones tomadas, los vinos sol√≠an tener un ligero tono rosado que se llam√≥ ojo de perdiz.

 

St. Evremond, el gran epic√ļreo franc√©s, (tambi√©n hemos hablado de √©l) y que hab√≠a tenido que emigrar a la m√°s alegre corte de Carlos II, en Whitehall, para escapar de la celda que le esperaba en la Bastilla, era el mentor del Conde de Grammont y escribi√≥, desde Londres¬† en 1674, a su hermano de armas en la Ordre de Coteaux el Conde de Olonne, ‚Äúretirado‚ÄĚ a su vez en Orleans por tener la lengua demasiado suelta en la Corte: no tengas reparo en gastar para conseguir vinos de Champagne, incluso si est√°s a 200 leguas de Par√≠s. Los vinos de Borgo√Īa han perdido todo su cr√©dito entre los hombres de buen gusto y s√≥lo mantienen una sombra de su prestigio entre algunos comerciantes. No hay otra provincia como Champagne para garantizar vinos buenos.¬† Nos proporciona vinos de A√Ņ, Avenay y Hautvillers hasta la primavera. Taissy, Sillery y Verzenay durante el resto del a√Īo.

 

Los vinos de Champagne, a√Īade nuestro gourmet, son los mejores. No guardes los de A√Ņ demasiado tiempo, no bebas los de Reims demasiado pronto. El fr√≠o mantiene el esp√≠ritu de los vinos de la Rivi√®re, el calor elimina el gusto de terroir de los de la¬† Montagne.

 

En 1710, tambi√©n se√Īal√≥ St. Evremond el cuidado con el que se elaboraban los vinos de Sillery desde hac√≠a cuarenta a√Īos.

 

El can√≥nigo Godinot en su Mani√®re de cultiver la vigne et d√©joue le Vin en Champagne et ce qu‚Äôon peut imiter dans les autres Provinces pour perfectionner les Vins. Avignon, 1719, afirma que entre los vinos de la Monta√Īa, destacan los de Sillery, Verzenay, Taissy, Mailly y, sobre todo los de SaintThierry, como los de mayor y mejor reputaci√≥n. Este √ļltimo ha sido durante mucho tiempo el m√°s nombrado, el m√°s buscado y se puede decir que no tiene nada que envidiarles a los mejores vinos de Champagne.

 

Ahora bien, en la Biblioteca de √Čpernay se conserva un ejemplar de este libro, con anotaciones de P.V. Bertin du Rocheret acusando a Godinot de parcialidad y afirmando que Saint-Thierry es muy inferior a Verzenay, Taissy y Mailly. ¬°¬°¬°Nunca sabremos la verdad!!!.

 

En cualquier caso los vins de Montagne comparten el √©xito de los vins de Rivi√®re, si bien es cierto que con variable fortuna tal y como atestigua el intendente de Champagne Larcher, el marqu√©s de Baye, en un memor√°ndum de 1698 de la G√©n√©ralit√© de Ch√Ęlons:

  • Reims: Todo el mundo conoce la bondad de estos vinos que son, sin discusi√≥n, los mejores del mundo.
  • √Čpernay: Su principal riqueza son los vinos, que son muy buenos por todas partes. Los mejores son los de Auvilers, del valle de Pierry, de Cumi√®res, de A√Ņ, y de Mare√ľil. Estos vinos han sido preferidos, desde hace cinco o seis a√Īos (seg√ļn el gusto de los expertos), a los mejores de las monta√Īas de Reims por su delicadeza que no hace, sin embargo, disminuir su potencia..

 

Cada categoría tiene sus propias características. Los vinos de la Vallée de la Marne son finos y relativamente ligeros, los de la Montagne de Reims fuertes y con mejor guarda. Así lo describe el Canónigo Godinot:

En Champagne nadie discute que el vin de Rivi√®re es normalmente m√°s blanco que el de la Montagne y m√°s f√°cil de beber que los otros que son m√°s duros. Estos vinos m√°s tard√≠os se conservan m√°s y mejor que los primeros y, los de los a√Īos buenos aguantan en la botella cinco o seis a√Īos en buenas condiciones.

 

Desde aproximadamente 1665 (esto es desde los comienzos del vino gris), bien sean tintos, bien sean blancos; bien provengan de la¬†Rivi√®re, de la¬†Montagne, o de otras partes de la G√©n√©ralit√© de Ch√Ęlons, los vinos producidos en Champagne son definitivamente conocidos como vinos de Champagne.

 

Así, Patin (del que ya hablamos) en una carta con fecha 21 de noviembre de 1669 exclama:

Viva el pan de Gonesse, con el buen vino de Paris, de Borgo√Īa, de Champagne.

 

Por primera vez, aparecerá simplemente el término Champagne para referirse a estos vinos, un ejemplo de esto lo tenemos en un texto (Les Caractères ou les moeurs de ce siècle, 1688) de La Bruyère:

Un grande ama el Champagne, aborrece el Brie, se emborracha con mejor vino que el hombre del pueblo.

 

Para entender el verso hay que tener presente que, durante el siglo XVII, los vinos de Brie tenían muy mala reputación. Sigamos…

 

Al terminar el siglo XVII, la regi√≥n, como ya hemos dicho, todav√≠a no tiene vinos espumosos pero dispone de un abanico completo de vinos tranquilos.¬† Con las uvas tintas se elaboran los vinos grises, que son, repetimos, vinos blancos muy conocidos, elaborados en las cercan√≠as de √Čpernay y en las laderas de la Montagne de Reims. Con las uvas tintas tambi√©n se hacen, por toda la regi√≥n y en cantidad, vinos tintos de consumo corriente con un color poco definido (el hermano Pierre escribi√≥ que es el azar el que decide el matiz del color en el vino).Tambi√©n existen, en la √©poca, vinos tintos de calidad, producidos en algunos lugares en los que tambi√©n se hace vino gris y en la regi√≥n de Bar-sur-Aube, y que har√°n escribir al hermano Pierre en 1719: desde hace cincuenta a√Īos, hemos intentado hacer vino tinto usando la raz√≥n y los principios para conseguir un conjunto perfecto.

 

Con las uvas blancas, si no se mezclan con las tintas, se hace por todas partes y en peque√Īa cantidad, vino blanco bastante malo. Sin embargo, son mejores en las pendientes del cortado cret√°ceo situado al sur del rio Marne cerca de √Čpernay (lo que hoy ser√≠a la C√īte des Blancs) y alrededor de Bar-sur-Aube.¬† Hay que aclarar que Aube y Marne durante siglos han estado separados por una frontera administrativa sin ninguna justificaci√≥n pedoclim√°tica (esto sucede en muchos otros sitios).

 

Tambi√©n existen en la √©poca dos singularidades que se consum√≠an durante el primer invierno tras su elaboraci√≥n. En primer lugar, la tocane, vino nuevo hecho de lo que se llama m√®re-goutte, el mosto flor (el que cae de la prensa por gravedad, antes de empezar a prensar.¬† El Diccionario de Tr√©voux indica que la Toc√Ęne es el vino joven de Champagne, principalmente de A√Ņ. Lo describe como ‚Äúviolento‚ÄĚ y con un gusto verde muy apreciado.

 

Es interesante detenernos en este diccionario cuyo nombre completo es Mémoires pour l’histoire des sciences et des arts, recueillis par l’ordre de Son Altesse Serenissime Monseigneur Prince Souverain de Dombes , más conocidas como Mémoires de Trévoux. Es un trabajo histórico que recopilaba los distintos diccionarios existentes en Francia durante el siglo XVII, dirigido y redactado por jesuitas franceses entre 1704 y 1771.

 

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Lo interesante del libro es su contexto hist√≥rico.¬† Los protestantes, en la √©poca, tras revocarse el Edicto de Nantes, difund√≠an sus ideas en panfletos que se imprim√≠an fuera de Francia (en el norte de Europa). Los jansenistas franceses publicaron en respuesta el Journal des savants (del que ya hemos hablado), y los jesuitas(que no se llevaban muy bien con √©stos) y que adem√°s, en ese tiempo no eran muy apreciados por el rey, publicaron para contratacar a partir de 1701 el citado diccionario en Tr√©voux, donde estaba situado un famoso colegio de la Compa√Ī√≠a de Jes√ļs bajo la protecci√≥n de Luis Augusto de Borb√≥n, duque de Maine e hijo bastardo reconocido de Luis XIV y de Madame de Montespan (una de las favoritas del rey).

 

Volviendo al libro, se considera una obra que proporciona un buen compendio de otros trabajos. Algunos afirman que la Enciclopedia de Diderot y D’Alembert fue, de alguna manera, una respuesta laicista a esta obra ya que obtuvo gran prestigio en la √©poca‚Ķ pero regresemos al Champagne.

 

La otra singularidad es el vin bourru que, seg√ļn el Can√≥nigo Godinot, se elabora con uva blanca dejada en la cepa hasta Todos los Santos y, a veces, hasta el ocho o el diez de noviembre, cuando ya hace frio y que se vende caliente

 

El abate Rozier, en un escrito de 1772, rinde homenaje a  los vinos de Champagne, algo significativo ya que él no era de la región sino de Lyon y una autoridad en temas agrícolas en la época.  De hecho, es el autor, junto a Chaptal y algunos otros del Cours complet d’agriculture. Si les apetece consultarlo, basta con que hagan click aquí.

 

 

Esto es lo que dice sobre el vino de Champagne: es m√°s o menos hacia la mitad del siglo pasado cuando se empez√≥ a hablar de la excelencia de los vinos de champagne.¬† Llama la atenci√≥n que esta provincia no tenga una situaci√≥n m√°s meridional que la Isle de France o la Lorraine (en las que los vinos son planos y d√©biles). Lo repito, es por los m√ļltiples cuidados que las gentes de Champagne dedican a sus vi√Īas y la perfecci√≥n que han conseguido en su forma de hacer el vino por lo que han llegado a alcanzar ese grado de delicadeza por los que se les conoce.

 

Se trata, pues, de una reputación bien establecida, de excelencia, que es consecuencia no sólo de la invención y éxito del vin gris sino también de la aplicación de modernas técncas vitivinícolas en toda la región

 

Esta fama y renombre son generales y no se limitan a algunos pueblos a los que, desde siempre, han estado vinculados los vinos de la regi√≥n de Champagne y que deb√≠an esa fama a una producci√≥n de calidad debida a la fortuna de una condiciones naturales locales especiales y a la presencia de ciertos dominios religiosos (Avenay, Hautvillers, Pierry, Saint-Thierry, S√©zanne, Vertus, Verzy), de un lugar famoso por su comercio (A√Ņ), o de ambos (Bar-sur-Aube,Ch√Ęlons, √Čpernay, Reims)

 

Estos vi√Īedos famosos lo eran por fundados motivos.¬† As√≠, por ejemplo, A√Ņ era famoso por un juego de palabras del que ya hablamos y del que traemos aqu√≠ otro caso. Guy Patin escribe el 5 de diciembre de 1659: Hoy hemos celebrado el examen final de mi segundo hijo Carlos que ser√° m√©dico este mismo mes. Lo hemos celebrado con treinta de mis mejores amigos. S√≥lo hemos bebido vino de Beaune y de A√Ņ que el bueno de Dom-Baudius insist√≠a al Se√Īor Presidente de Thou que hab√≠a que llamar ¬†Vinum Dei.

 

Dos pueblos, Sillery y Verzenay, tomarán posesión de su lugar entre los pueblos famosos más tarde.  El canónigo Godinot, de forma similar a lo que dijo de los vinos de la Montagne, los pone entre los mejores.  François de Maucroix, el poeta amigo de La Fontaine, dirá en1650:

Montre-moi Verzené, dont la liqueur charmante
Surpasse le nectar du fameux clos de Mante

Muéstrame Verzenay, allí donde el licor embriagador

supera al néctar del famoso clos de Mante

 

Del mismo modo que antes, es necesario aclarar que, en esta √©poca, los vinos de Mante (Mantes ‚Äď la ‚Äď Jolie hoy en d√≠a) gozaban de una reputaci√≥n excelente.

 

La promoci√≥n de estos dos pueblos se debe a una familia que pose√≠a vi√Īedos y casa en Sillery, los Brulard de Sillery.¬† Desde comienzos de este siglo, cuando Nicolas fue nombrado canciller de Enrique IV hasta la Revoluci√≥n, esta estirpe de caballeros est√° presente en la corte francesa con diversa suerte.

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Nicolas Br√Ľlart de Sillery (1605) pintado por Dumonstier Daniel (1574-1646), Mus√©e du Louvre

 

Al ponerse de moda la viticultura entre la nobleza y la burgues√≠a, todos quieren hacer su vino y darlo a conocer‚Ķ ¬Ņde qu√© me suena esto?… Olivier de Serres escribir√° en 1600: vemos deshabitar las grandes ciudades por los presidentes, consejeros, burgueses y otras personas notables para ir al campo, a sus fincas, para hacer sus vinos.

 

Propietarios de vi√Īedos en Sillery, Ludes y Mailly, y sobre todo en Verzenay, los Brulart har√°n probar sus vinos tintos y grises a la Corte de Versailles dando renombre a Sillery, y en menor medida a Verzenay, que llegar√° a su apogeo en el siglo XVIII. En 1770, la superficie de vi√Īedos de los Brulart ser√° (seg√ļn el Abad P√ČCHENART en Sillery et ses seigneurs, 1893) de unas 50 hect√°reas, una extensi√≥n considerable en la √©poca.

 

Edme Béguillet, abogado en el Parlamento de Dijon y enólogo, y que era conocido por su desprecio a los habitantes de Champagne dirá en 1770: los vinos de Sillery tienen una calidad tan superior que se reservan para la boca del rey.

 

Es cierto que Ad√©la√Įde, mariscala de Estr√©es, √ļltima descendiente por l√≠nea directa de los Brulart de Sillery, cuidar√° de forma tan delicada sus vi√Īedos que uno de ellos ser√° conocido como el Clos de la mar√©chale, aunque esto est√° en Borgo√Īa, as√≠ que no nos desviemos‚Ķ. Cuando muere, en 1785, la l√≠nea directa de los Brulart de Sillery desaparecer√° y los vi√Īedos pasar√°n a ser propiedad de Alexis Brulart, conde de Genlis,¬† y esposo de la conocida St√©phanie F√©licit√© du Crest de Saint-Aubin, escritora.

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Retrato de Madame de Genlis realizado por Jacques-Antoine-Marie Lemoine (1751-1824)

 

Esta se√Īora escribir√° en sus Memorias que Jean Jacques Rousseau amaba un tipo de vino de Sillery con el color de la piel de cebolla y que ella y su marido casi se pelean con √©l ya que se ofendi√≥ al ver que el conde de Gentis le hab√≠a enviado un cesto con 25 botellas de vino de Sillery cuando √©l s√≥lo hab√≠a pedido dos.

 

Rousseau era un conocido amante de la buena mesa y de los placeres.¬† As√≠, es conocida su costumbre de frecuentar un jard√≠n en Chamb√©ry (Francia). Hab√≠a un cerezo y el fil√≥sofo se sub√≠a para coger cerezas. Madame De Warens ven√≠a detr√°s, buscaba con la mirada, por entre las ramas, al joven Jean-Jacques y esperaba a que √©ste le enviara cerezas a la boca. √Čl ten√≠a buena punter√≠a y apuntaba siempre al escote, por cuyo canalillo se colaban las frutas… que luego √©l recuperaba. Dicen que eso animaba a Madame De Warens‚Ķ pero no nos desviemos.

 

Existe cierta controversia acerca de si dos ilustres hijos de Champagne, los ministros Le Tellier y Colbert, habr√≠an, del mismo modo que los Brulart, hecho campa√Īa a favor de los vinos de Champagne en Paris. Esto lo afirmaba en la √©poca un m√©dico de Beaune, un tal sieur De Salins, del que hablaremos m√°s adelante cuando lleguemos a la Querelle des Vins, una pol√©mica entre los productores de vino borgo√Īones y los viticultores y bodegueros de Champagne.

 

Esta afirmaci√≥n fue refutada en el Journal des S√ßavans del 7 de junio de 1706. En el mismo se lee, refiri√©ndose a Champagne: todo el mundo sabe que uno de estos ministros no ha pose√≠do nunca otras tierras que no sean las de Louvois, que s√≥lo producen madera. El otro ministro, por su parte, tiene tan pocas vi√Īas que ser√≠a faltar a su memoria creer que la gesti√≥n de tan peque√Īa hacienda¬† hubiese sido capaz de distraerlo ni lo m√°s m√≠nimo de su dedicaci√≥n continua a los asuntos de Estado.

 

En primer lugar se refiere, obviamente, a Michel de Tellier, cuyo hijo, el ministro Louvois, hizo construir un imponente castillo al lado del bosque de la Monta√Īa de Reims. De este bosque descend√≠an, en otro tiempo, los lobos que dieron nombre al lugar (Louvais = lupi via).

 

El primer castillo de Louvois se construy√≥ al principio del siglo XIII siendo un se√Īor√≠o propiedad de Gaucher de Ch√Ętillon, y luego de la familia Cramaille . De esta √©poca quedan los fosos, las bodegas y la c√°rcel.

 

Un castillo m√°s modesto sustituy√≥ al de Tellier, destruido durante la Revoluci√≥n Francesa, y del que queda una reja de hierro forjado, los fosos, algunas dependencias de la servidumbre y una parte del jard√≠n de estilo franc√©s dise√Īado por ¬†Michel Le Bouteux, alumno de Le N√ītre (uno de los m√°s reconocidos dise√Īadores de jardines franceses). Hoy es propiedad del Champagne Laurent ‚Äď Perrier y no es visitable.

 

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Ren√© Gandilhon se√Īal√≥, por otra parte, que Colbert encargaba para su mesa vinos de Cuissy y que la bodega de su domicilio parisino conten√≠a, cuando muri√≥, un fudre de vino blanco del Rhin‚Ķ y nada m√°s.

 

Se debe a√Īadir, adem√°s, que el pueblo de Louvois no era en absoluto conocido en la √©poca por sus vinos.¬† Es obvio que esto no hubiese sido as√≠ en el caso de que Le Tellier hubiese promocionado dichos vinos.

 

De todas formas, a partir de 1660 el vino de Champagne ya no necesita patrocinadores. Se dice de él en 1674 que Si la Champagne lo hace bien, los entendidos corren con ímpetu a por sus vinos, que ya no son una simple bebida sino la más noble y deliciosa.  Este vino está tan de moda que los demás no merecen más consideración que la de mediocres de los que no se quiere oír hablar. Se afirma que su paladar es embriagador y su delicado aroma resucita a un muerto.

 

No s√≥lo es el vino de los caballeros y de los entendidos, es el vino del rey. Saint-Simon nos ense√Īa que Louis XIV hab√≠a bebido durante toda su vida s√≥lo el mejor vino de Champagne, hasta que su m√©dico Fagon le prescribi√≥ vino viejo de Borgo√Īa.¬† Esto lo confirma el Marqu√©s de Dangeau en su Diario del 16 de octubre de 1695: El rey, que jam√°s hab√≠a bebido otra cosa que no fuese vino de Champagne, lo ha abandonado completamente y bebe ahora vino de Borgo√Īa por consejo del Se√Īor Fagon.

 

Sin embargo, Du Chesne,¬† que cuando Fagon fue nombrado m√©dico de Louis XIV, le sucedi√≥ como f√≠sico del Fils de France, muri√≥ en Versalles en 1707 a los 91 a√Īos dec√≠a que su longevidad y su buena salud se deb√≠a a su costumbre de cenar una ensalada cada d√≠a y beber s√≥lo Champagne¬† y. adem√°s, recomendaba esa dieta a todo el mundo.

 

La Corte, obviamente, segu√≠a el ejemplo del rey y, as√≠, el vino de Champagne est√° de moda en esta √©poca sin que sea necesario remontarse a la coronaci√≥n de Lu√≠s XIV como har√° Chaptal ¬†¬†(Trait√© th√©orique et pratique sur la culture de la vigne, avec l‚Äôart de faire le vin; Cen Chaptal, M. l‚ÄôAbb√© Rozier, les Cens Parmentier y Dussieux) en 1801 afirmando que los nobles que acompa√Īaron a Luis XIV en su coronaci√≥n devolvieron a los vinos de Sillery, Hautvillers, Versenay y de algunas otras partes cercanas a Reims, la fama que tuvieron anta√Īo y de la que disfrutan desde entonces.

 

Otro rey, exiliado en Saint-Germain, Jaime II de Inglaterra, ten√≠a al vino de Champagne como vino de uso diario si nos fiamos de lo que escribi√≥ Saint-Simon con respecto a cierta discusi√≥n con el arzobispo de Reims (y hermano del ministro Louvois), Charles Maurice le Tellier, en la Asamblea quinquenal ¬†de Cl√©rigos de 1700 que tuvo lugar en el Chateau de St. Germain-en-Laye: El arzobispo de Reims hab√≠a dispuesto una gran mesa, hab√≠a vino de Champagne que era muy demandado. El Rey de Inglaterra, que no beb√≠a otro tipo de vinos, oy√≥ hablar del vino del arzobispo y le pidi√≥. √Čste le mand√≥ seis botellas.¬† Poco tiempo despu√©s, el Rey, que hab√≠a dado las gracias al arzobispo por el primer env√≠o y hab√≠a encontrado el vino muy bueno, le rog√≥ que le enviase m√°s vino.¬† El arzobispo, que era incluso m√°s avaro con su vino que con su dinero, le contest√≥ que su vino no estaba loco y que no corr√≠a por las calles y no le mand√≥ ninguna botella m√°s.

 

Los vinos de Champagne, una vez admitidos y alabados en la Corte, fueron inmortalizados en la literatura de la época.

 

Vamos a hacer un breve repaso a algunas obras.¬† Prometo dedicar, m√°s adelante, varios cap√≠tulos a la relaci√≥n del Champagne y las Artes. A√Īado, como reflexi√≥n personal,¬† la diferencia entre el grado de conocimiento de lo que es el champagne frente al conocimiento de lo que es el fondill√≥n‚Ķ a pesar de que ambos vinos est√°n muy presentes en la literatura. No puede resistirme a citar a Chesterton‚Ķ ¬°¬°la tradici√≥n es la transmisi√≥n del fuego‚Ķ no la adoraci√≥n de las cenizas!! En ese sentido, es sencillamente imposible que el Ateneo Cultural de Reims brindase, en su entrega de premios anuales, con otra cosa que no fuese champagne. Dejo a la imaginaci√≥n de cada lector pensar con qu√© brinda el Ateneo Cultural de Alicante.

 

Es cierto que Molière no habla del vino de Champagne en sus obras y no me atrevo a pensar que es a ellos a los que se refiere Harpagon cuando entrega a Madame Claude el gobierno de las botellas de su cena de avaro.

 

avaro

No obstante, si exijo considerar que es vino de Champagne el que Monsieur Jourdain ofrece a Dorimène en el banquete del acto IV del Burgués gentilhombre.

 

 burgues gentilhombre

En cualquier caso, Moli√®re s√≠ los beb√≠a como prueba la factura de una cena que comparti√≥ con Chapelle y Boileau en A la Bouteille d‚ÄôOr ¬†y en la que se detalla la consumici√≥n de¬† vinos de Macon, de Burdeos, de Champagne acompa√Īados de ostras, bartavelle a la trufas, flan a la Hocquincourt¬† y queso de Brie.

 

Esta factura aparece publicada en el Charivari del 19 de febrero de 1852. Hay que aclarar que Le Charivari era un peri√≥dico que se public√≥ entre 1832 y 1937 en Par√≠s. Inclu√≠a caricaturas, vi√Īetas pol√≠ticas y ensayos cr√≠ticos. En 1835, el gobierno franc√©s prohibi√≥ la publicaci√≥n de caricaturas pol√≠ticas. A partir de ese momento, la publicaci√≥n se centr√≥ en s√°tiras sobre aspectos de la vida diaria‚Ķ pero no nos desviemos.

 

 

Le_Charivari

 

Le Charivari, La presse française au vingtième siècle, (H. Avenel,1901)

 

Boileau, en contra de lo que muchos han escrito, no citó los vinos de Champagne en su Repas ridicule, pero en 1674,  sí… en el Canto IV de su Lutrin:

Je sais ce qu’un fermier nous doit rendre par an,
Sur quelle vigne, à Rheims, nous avons hypothéque.
Vingt muids rangés chez moi font ma bibliothèque.

S√© lo que un agricultor debe darnos cada a√Īo,

En qu√© vi√Īa, en Reims, tenemos una hipoteca,

Veinte toneles guardados en mi casa forman mi biblioteca.

 

La Bruyère le sigue en 1687:

 

Champagne, al salir de una gran comida que le hinchó el estómago, y embriagado por un vino de Avenay o de Sillery, firma una orden que le presentan y que quitará el pan a toda la provincia si nadie lo remedia.

 

En 1700, Jean-Fran√ßois Regnard introdujo los vinos de Champagne en el¬† teatro con su Le Retour impr√©vu. En la escena II, cuando Lisette pregunta si se han dado las √≥rdenes correctas para el regalo de hoy, Merlin le contesta que… El ilustre Forel ha enviado, lo ha hecho √©l mismo, seis docenas de botellas de vino de Champagne como no hay otro.

 

Se puede ver en este texto una confirmaci√≥n del inter√©s que las personas adineradas prestaban a los productos de la tierra y en especial a los vi√Īedos de Champagne.

 

En la misma obra, m√°s adelante, en la escena IX leemos: Tendr√°s buena compa√Ī√≠a, no te enfades, y beber√°s buen vino de Champagne, y en la escena XX se insiste: Acabo de beber buen vino de Champagne, y en muy buena compa√Ī√≠a.¬†

 

No negar√© que me gusta esta vinculaci√≥n entre el buen Champagne y la buena compa√Ī√≠a.¬† Esta relaci√≥n se sigue estableciendo hoy en d√≠a.

 

El vino de Champagne está presente en toda la obra de Regnard. Así, por el ejemplo, en Le Voyage en Normandie, texto de 1698, coloca en la lista de las alegrías del viaje: Sobre todo, buen techo, buena cama y vino de Champagne.

 

Los vinos de Champagne son, sin ninguna duda, famosos a finales del siglo XVII. Están bien hechos, tienen buena guarda, se pueden transportar sin dificultad… De esto se deduce que se deben vender bien. Así, el canónigo Godinot aconseja aplicar las técnicas puestas a punto en Champagne en otras regiones como  Berry, en Bourgogne, en Languedoc, en Provence;  y afirma que en lugar de vender el vino a uno o dos sueldos el pote, como lo hacen, los venderían a ocho o diez.

 

Entre 1688 y 1698, en Champagne, el precio medio de la queue oscila, para los vinos de calidad, entre 200 y 600 libras. Los vinos con m√°s renombre llegan a 900 y 950 libras la queue. La M√©moire de 1698 de la G√©n√©ralit√© de Ch√Ęlons afirma, sin embargo, que son precios desorbitados que, en principio, no se sostendr√°n durante mucho tiempo.

 

Me atrevo a afirmar que en hosteler√≠a, los vinos de Champagne son los m√°s caros.¬† La carte du sieur de Moli√®re a la que he hecho referencia antes indica que en A la Bouteille d‚ÄôOr la media botella de vino de Champagne vale 3 libras y diez sueldos frente a 3 libras por la botella de Burdeos y 1 libra por la botella de M√Ęcon.

 

En la √©poca, la compra ‚Äď venta es principalmente al por mayor. El Dictionnaire universel contenant g√©n√©ralement tous les mots fran√ßois, tant vieux que modernes, et les termes de toutes les sciences et des arts (1690) de Antoine Fureti√®re se√Īala que, a menudo, las ordenanzas de las ciudades proh√≠ben la venta al detalle en botellas, estando permitida en recipientes de hojalata marcados y calibrados.

 

La compra ‚Äď venta de vino no es exclusividad de los comerciantes y mercaderes. Tambi√©n lo realizan, como hemos visto, las abad√≠as y los nobles y burgueses propietarios de vi√Īedos. En la M√©moire de 1697 de la G√©n√©ralit√© de Ch√Ęlons no hay casi ning√ļn oficial o buen burgu√©s que no posea vi√Īedos. Todos intentan colocar su vino entre sus amigos y conocidos y vender el sobrante en Reims o Paris.

 

Los intermediarios, o corredores, ponen en contacto compradores y vendedores; prueban los vinos para certificar su calidad y se convierten en courtiers-gourmets. Dan consejo sobre el valor comercial de cada vino y verifican el contenido de cada tonel si no se ha avisado al jaugeur (la persona que se ocupa de certificar el volumen de un recipiente, se puede traducir por aforador).¬† Acompa√Īan al comprador a l‚Äô√Čtape (calle en la que estaba el mercado de vinos en Reims) y a las distintas bodegas.

 

 rue de l'etape

Rue de L‚Äô √Čtape (Reims) tomado de A History of Champagne (Henry Vizetelly, 1882)

 

El rey ya nombr√≥ catadores reales en 1660 y commissionnaires courtiers en 1691. Estos compradores reales eran muy activos con el prop√≥sito de recuperar el dinero que hab√≠an pagado para asegurarse el nombramiento.¬† Seg√ļn cuenta √Čmile ROCHE en Le Commerce des vins de Champagne sous l‚Äôancien r√©gime (1908) llegan a hacer negocio y comercio para ellos mismos aunque eso estuviese prohibido por su nombramiento, haciendo la competencia a otros comerciantes que no ten√≠an el privilegio de comprar en nombre del rey.

 

Esto era muy evidente en Reims, aut√©ntico centro comercial de los vinos de Champagne, y pr√°cticamente el √ļnico desde que Ch√Ęlons perdi√≥ su importancia si hacemos caso a la M√©moire de 1698 de la G√©n√©ralit√© de Ch√Ęlons: antes hab√≠a una buena actividad de compra ‚Äď venta de vinos, sin embargo, hoy en d√≠a, este comercio se ha establecido en Reims y pr√°cticamente ha desaparecido en Ch√Ęlons.

 

 

No obstante, es cierto que durante el siglo XVIII varios comerciantes enviaban vino al extranjero desde Ch√Ęlons y que n√©gociants de vinos de Champagne se instalar√°n en esa ciudad a partir de 1798.

 

En √Čpernay y en Ay, no hay comerciantes, en el sentido estricto del t√©rmino, sino commissionnaires courtiers, cinco en 1661 y cuatro en 1691, propietarios de su t√≠tulo desde 1531. Legalmente, s√≥lo pueden vender el vino en barriles aunque tambi√©n venden en botella. Ellos abrieron las primeras maisons de commerce de vins de Champagne del Valle del Marne.

 

Los comerciantes profesionales, por su parte, desarrollarán la exportación.  Esto llevará a Voltaire (Le Siècle de Louis XIV, 1751) a escribir: se elaboran en esta época nuevos vinos que antes no conocíamos, como los de Champagne, que se buscan en el extranjero con ahínco.

 

Los Flamencos son, desde el siglo XV, los principales clientes de los comerciantes de Reims. √Čstos ir√°n hasta Beaune a buscar vinos de Borgo√Īa para venderlos en Flandes junto a los de Champagne.

 

Durante todo el siglo XVII, los ingleses ser√°n fieles compradores de vinos de Champagne.¬† En los per√≠odos en los que Francia e Inglaterra est√°n en guerra, las importaciones continuar√°n como contrabando, siendo uno de los procedimientos m√°s habituales transportar el vino en toneles con marcas espa√Īolas. De hecho, en la obra, escrita en 1699, The Constant Couple, de George Farquhar, vemos a un comerciante perseguido por haber importado vinos franceses en toneles espa√Īoles.

 

 George_Farquhar2

Estas trabas al comercio tendrán como consecuencia la aparición en Londres de imitaciones de vinos franceses, vendidos como productos originales (es fácil comprobar como siempre,  que todo está inventado desde antiguo). En otra comedia de Farquhar, Love and a Bottle (1698) se ve a dos bebedores acusar al vino de burdeos tan adulterado como sus mujeres.

 

No deja de ser irónico que la frase favorita de este autor sea Necesidad, madre de la invención.

 

Del mismo modo, será fácil encontrar en las librerías inglesas numerosos tratados dando las mejores recetas para hacer champagne.  Incluso una de ellas, publicada por Geo HARTMAN en 1696, The Family Physitian, asegura que el resultado será comparable a lo mejor que se hace hoy en día en la región de Champagne.

 

Sin embargo, el prestigio de los vinos de Champagne permanece intacto en ese país.  Esto puede verse si se leen las obras de los escritores ingleses de la segunda mitad del siglo XVII.

 

As√≠, en 1668, Sir George Etheredge, uno de los cinco grandes de la comedia en la √©poca¬† de la Restauraci√≥n inglesa, diplom√°tico, inventor de la comedia de costumbres, estrena en Londres la obra She wou‚Äôd if she cou‚Äôd. ¬†Al principio de la obra se alaba el placer del Champagne que se bebe en compa√Ī√≠a. M√°s adelante, en el IV acto, Mr.Rake-Hell, un industrial y caballero, junto a otros dos gentilhombres de origen rural, Sir Joslin Jolley y Sir Oliver Cockwood, cantan una canci√≥n de taberna en la que se cita la bondad del vino de Champagne: No es mi se√Īora, la que no bebe su vino o la que acoge con desprecio las proposiciones b√°quicas de mis amigos, si quieres ganar mi coraz√≥n, bebe tu botella de champagne que te mantendr√° alejada de productos de belleza y de elixires de amor.

 

Diez a√Īos m√°s tarde, otro autor de teatro, Thomas Otway, en Friendship in Fashion, har√° aparecer en escena, en el I acto, a un bebedor de champagne que casi ha terminado su botella. El mismo personaje, en el III acto volver√° a intervenir, lamentando haber abandonado el champagne, su bebida favorita.

 

El vino de Champagne es, repito, frecuentemente citado por los autores m√°s conocidos de la Restauraci√≥n inglesa, Shadwell, Congreve, Oldham, y sobre todo Prior, en su poema The Chameleon, en el que su personaje, cambiando de costumbres seg√ļn el gusto del d√≠a, bebe champagne con los bellos esp√≠ritus.¬† En otro, he Hind and the Panther, parodia de otro poema de Dryden, el champagne es parte de las comidas a un precio prefijado.

 

En el epílogo de The Constant Couple, Farquahr alaba el vino de Champagne y afirma qe es la bebida favorita de las mejores tabernas: Ahora todos se van, cada uno a su manera, a pasar la velada y hablar de la obra. Algunos se retiran antes por cuestiones de economía. Otros, más holgados, irán a la brasa de Locket. Allí, los miedos del autor desaparecen ya que la maldad nunca se expresa a través del champagne.

 

Hay que aclarar que Locket era una taberna muy conocida por su vino de champagne a finales del siglo XVII y principios del XVIII.

 

A comienzos del siglo XVIII, los vinos de Champagne ya son conocidos y apreciados en Francia y en el extranjero.  Continuando su victoriosa historia, entrarán en una nueva era… la de las burbujas…  De esto hablaremos en el próximo capítulo.

 

Lunes, 2 de octubre de 2017 Sin comentarios

Walter Lippmann… “Cuando todos piensan igual, es que ninguno est√° pensando”

“Cuando todos piensan igual, es que ninguno est√° pensando”

La frase es de Walter Lippmann. Este se√Īor era periodista.

Es de principios del siglo veinte… pero es de lo m√°s actual…

lippmann

Lippmann no consideraba sin√≥nimos la verdad y la noticia. Para √©l la funci√≥n de la noticia es se√Īalar un hecho, la funci√≥n de la verdad es traer a la luz los hechos ocultos, ponerlos en relaci√≥n uno con otro, y hacer un cuadro de la realidad sobre el que los hombres puedan actuar.

Pensaba que los ideales democr√°ticos se hab√≠an deteriorado, que los votantes eran esencialmente ignorantes sobre las pol√≠ticas y los temas de debate p√ļblico, que carec√≠an de competencia para participar en la vida p√ļblica y que se preocupaban bien poco de participar en el proceso pol√≠tico.

“manejar a las masas contamin√≥ la democracia y la convirti√≥ en un paliativo… Dar a la gente un medicamento para que se sientan bien y que pueda responder a un dolor inmediato, sin alterar las condiciones objetivas que lo crea…”

Escribi√≥ que una clase gobernante deb√≠a alzarse para enfrentar esos nuevos desaf√≠os. Ve√≠a al p√ļblico como una gran bestia o reba√Īo desconcertado que se debat√≠a en el caos de las opiniones locales.

El problema básico de la democracia, escribió, es la exactitud de las noticias y la protección de las fuentes. Sostuvo que la información distorsionada era inherente a la mente humana. La gente toma decisiones antes de definir los hechos, mientras que el ideal sería reunir y analizar los hechos antes de llegar a conclusiones; pues sería posible sanear la información contaminada analizándola primero.

Llamaba un falso ideal al concepto de un p√ļblico competente para dirigir los asuntos p√ļblicos. Compar√≥ la habilidad pol√≠tica de un hombre promedio a la capacidad cr√≠tica de un espectador que entrara en el teatro a mitad del tercer acto y se va antes de caer el tel√≥n.

Propon√≠a que el “reba√Īo” de los ciudadanos deb√≠a ser gobernado por una clase especializada cuyos intereses fueran m√°s all√° de lo local. Esta clase estar√≠a compuesta por expertos, especialistas y funcionarios. Los expertos, a quienes suele referirse como √©lites, ser√≠an una maquinaria de conocimiento que eludir√≠a el principal defecto de la democracia, el ideal imposible del “ciudadano omnicompetente”.

M√°s tarde, reconoci√≥ que la clase de los expertos ser√≠a tambi√©n, en muchos aspectos, lega en cualquier problema en particular y, por tanto, incapaz de una acci√≥n eficaz…

Una de sus aportaciones m√°s interesantes es la del “consenso manufacturado”…

√Čl lo consideraba uno de los sesgos cognitivos del falso consenso y se da en sociedades democr√°ticas en las cuales existe de facto y subrepticiamente control sobre la opini√≥n p√ļblica. A diferencia de otros m√©todos de control social (represi√≥n, autoritarismo, etc.) en este caso es la publicidad y, m√°s abiertamente, la propaganda, quien consigue que los votantes de una sociedad democr√°tica sean espectadores y consientan ser conducidos por la “intelligentsia” gobernante, todo ello sin necesaria intencionalidad y bajo la apariencia de un consenso democr√°tico.

“Que la ¬ęfabricaci√≥n de un consenso¬Ľ sea capaz de grandes proyectos es algo que nadie, creo yo, lo niega. El proceso por el cual se plantea una opini√≥n p√ļblica no es m√°s complicado de lo que ha aparecido en estas p√°ginas, y las oportunidades para la manipulaci√≥n abierta ofrece es algo que a cualquier persona que entienda el proceso le es bastante claro […] Una revoluci√≥n est√° teniendo lugar, infinitamente m√°s importante que cualquier cambio del poder econ√≥mico… Bajo el impacto de la propaganda, no necesariamente en el siniestro significado de la palabra, las viejas constantes de nuestros pensamientos se han convertido en variables.”

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S√°bado, 23 de septiembre de 2017 Sin comentarios

LA VERDADERA HISTORIA DE DOM P√ČRIGNON CONTADA A LOS NI√ĎOS…

Estamos en la segunda mitad del siglo XVII. Va a aparecer el que quizá sea el nombre más famoso de toda la historia de la vitivinicultura, Dom Pérignon.

Este monje es el padre espiritual del Champagne. La leyenda ha hecho de este monje el genial inventor que, por primera vez, consiguió que los vinos de Champagne tuviesen burbujas.

De esto ya hace m√°s de 300 a√Īos. No existe evidencia alguna del papel exacto¬† que tuvo Dom Pierre P√©rignon en este maravilloso viaje que es la invenci√≥n del mejor vino del mundo ya que no existen demasiados documentos de su √©poca y, como siempre, la leyenda es m√°s joven que sus protagonistas.

Quiero dejar claro que, para m√≠, no saber algo con certeza y no poder afirmar categ√≥ricamente no significa un fracaso, sino simplemente eso, ¬†que no tenemos pruebas para ello‚Ķ No hay ning√ļn problema en manejar la incertidumbre pero s√≠ lo hay en mentir.

En ese sentido, no existe ninguna duda de su existencia ni de su talento extraordinario como gestor y comerciante ya que sabemos que saneó un monasterio fuertemente endeudado. Tampoco hay controversia acerca de su maestría como enólogo innovador en una época en la que todo se basaba en el empirismo y el método de ensayo y error.

En este capítulo le voy a rendir homenaje y lo voy a hacer intentando explicar las verdaderas razones de su importancia. Sirva este capítulo también como homenaje a todos aquéllos que con esfuerzo y trabajo mejoran el día a día de los que les rodean y abren las puertas a un mundo mejor para los que les seguirán.

No descubro nada si digo que el éxito tiene muchos padres.  En ese sentido, abundan escritos que atribuyen la paternidad del champagne (el mejor vino del mundo) a tal o cual persona.

El champagne lo inventaron los viticultores y bodegueros de esa regi√≥n a lo largo de m√°s de 200 a√Īos.¬† Es una historia de lucha, cooperaci√≥n y de b√ļsqueda de la excelencia y la iremos desgranando a lo largo de posteriores cap√≠tulos.

Adelanto que hay por ahí publicaciones negando la autoría del champagne a nuestro monje favorito argumentando que en otros sitios ya se hacían vinos con burbujas mucho antes y es cierto. Da lo mismo… el champagne no son sólo las burbujas. Es mucho más. En fin, ¡¡vamos allá!!

 

 

 

  1. ¬ŅDESDE CU√ĀNDO EXISTEN LAS BURBUJAS?

Tal vez, la primera pregunta que debamos responder es ¬Ņdesde cu√°ndo hay vino espumoso?¬† El vino espumoso ya era conocido por los romanos que lo denominaban vinum titillum (vino que hace cosquillas). As√≠ lo describe el poeta Virgilio en su obra La Eneida al hablar de los spumantem plateram et pleno se proluit auro refiri√©ndose a la efervescencia que rebosan estos vinos cuando se sirven. El verso 738 del Libro I dice: ‚Äú‚Ķ y lib√≥ sobre la mesa la ofrenda del vino y [‚Ķ] convid√≥ luego a Bitias, quien sin dudarlo se trag√≥ la copa espumante hasta topar con el oro macizo‚ÄĚ.

Un amigo profesor de latín me asegura que un vino espumoso ya fue servido ya en el siglo I a.C. durante un banquete en honor de César y Cleopatra, aunque, para ser honesto, no he podido encontrar ninguna referencia.

cesar y cleopatra

Las citas se multiplican en la época romana, especialmente de la mano de Lucano. En Farsalia, escribe indomitum Meroe cogens spumare Falernum, cuya traducción revela que el indómito Falerno se convierte en espumoso mezclándolo con la Meroe, que es una vid originaria de Etiopía.

Los romanos conoc√≠an una de las t√©cnicas para obtener el vino con burbujas -a√Īadir uva pasa- y experimentaron la fermentaci√≥n y refermentaci√≥n programada en las √°nforas‚Ķdescubrieron incluso un m√©todo para retrasar y controlar la fermentaci√≥n espont√°nea del mosto a trav√©s del fr√≠o.

En las ruinas de Pompeya hay una cantina (thermopolia) situada sobre un subterráneo  atravesado por tubos de agua fría en el que se colocaban los dolia con el mosto que se  pretendía convertir en espumoso.

 

pompeya dolia

Tambi√©n en la literatura catalana se hace menci√≥n por pu√Īo y letra del monje gerundense¬† Francesc Eiximenis (1340) de ciertos vinos saltants i formigalejants y¬† en 1352 Anselm Turmeda escribi√≥ sobre los vinos saltarines.

Es conocido que en el sureste de Francia, en Limoux (Languedoc), se elabora el que es, en principio, el espumoso m√°s antiguo de este pa√≠s, la blanquette.¬† Fue elaborado por primera vez por monjes benedictinos en la abad√≠a de Saint Hilaire cerca de Carcassonne, ¬†m√°s de un siglo antes de que Dom P√©rignon naciera.¬† Se tienen evidencias (desde al menos 1531) que apoyan la teor√≠a de que los monjes de Saint Hilaire pusieron en marcha una t√©cnica que provocaba burbujas en el vino, sin duda al embotellarlo antes de que terminase la fermentaci√≥n.¬† Hoy en d√≠a, esta t√©cnica se conoce como m√©thode rurale o ancestrale.¬† Los vinos resultantes, contendr√≠an el di√≥xido de carbono que no habr√≠a podido salir al estar los recipientes cerrados con¬† tapones hechos de la corteza de alcornoques originarios del otro lado de los Pirineos‚Ķ ¬°¬°Espa√Īa!!

No existe ninguna evidencia, en cambio, del supuesto espionaje industrial que el mismísimo Dom Pérignon habría realizado robando a estos monjes en secreto del vino espumoso durante un peregrinaje a la abadía de Saint Hilaire durante su juventud.

Incluso aunque fuese cierto, tampoco importaría demasiado ya que el método que se usa en Limoux es diferente al que se usa en Champagne.  El método que se usa en esa zona del sur de Francia retiene el dióxido de carbón que se produce en la primera fermentación (la que convierte le mosto en vino).  En Champagne, en cambio, las burbujas se producen induciendo una segunda fermentación una vez que el vino ya está embotellado.

Por otro lado, en 1662, seis a√Īos antes de que Dom P√©rignon fuese nombrado Director de la Bodega de la Abad√≠a de Hautvillers,¬† en Inglaterra ya se estaba discutiendo acerca de c√≥mo producir vino espumoso.¬† Ese a√Īo, Christopher Merrett, m√©dico y naturalista) (que es conocido por publicar Pinax rerum naturalium britannicarum en 1667, la primera descripci√≥n de la fauna inglesa (junto a descripciones de f√≥siles y minerales) present√≥ una comunicaci√≥n, el 17 de diciembre, titulada Some observations concerning the ordering of wines en la Royal Society de Londres.

Merret

Merrett, parece ser que lo que hizo fue poner por escrito algo que mucha gente hac√≠a. En tal escrito se dec√≠a que los toneleros usaban grandes¬† cantidades de az√ļcar y melaza en diferentes tipos de vinos para hacerlos en√©rgicos y espumosos. Explicaba¬† que la adici√≥n del az√ļcar y / o de melazas al vino puede provocar una segunda fermentaci√≥n convirtiendo el vino en espumoso.

merret texto v2

Esto demuestra que, antes de que Dom Pérignon llegase a la abadía, los ingleses sabían cómo provocar una segunda fermentación en la botella que provocaba burbujas… Fantástico, pero esto no es hacer champagne, es sólo una parte del proceso.

Llegados a este punto, creo que es necesario recordar que el ser humano emplea la fermentaci√≥n alcoh√≥lica desde siempre para elaborar cerveza, vino y otras bebidas como la sidra, aunque no supiesen qu√© pasaba en esa elaboraci√≥n. Los griegos pensaban que este proceso era debido a la acci√≥n de Dionisio.¬† No fue hasta 1764 cuando MacBride identific√≥ el di√≥xido de carbono como el gas resultante de la fermentaci√≥n y que fue en 1766 cuando Cavendish lo describi√≥ como el gas existente en la atm√≥sfera y estableciendo la proporci√≥n de dicho gas con respecto al az√ļcar usado en ¬†el proceso.¬† Adem√°s, fue¬† Antoine Lavoisier, en 1789, determin√≥ las cantidades de los elementos intervinientes en la fermentaci√≥n (carbono, ox√≠geno e hidr√≥geno).En 1815,¬† Gay-Lussac, estableci√≥ la reacci√≥n de fermentaci√≥n obteniendo etanol a partir de glucosa.¬† En esas fechas y a pesar de este logro, las bases de la fermentaci√≥n alcoh√≥lica eran completamente desconocidos. Durante el siglo XIX hubo un debate¬† cient√≠fico sobre lo que era la fermentaci√≥n. Fue ¬†Pasteur, en 1875, el que ¬†demostr√≥ que la fermentaci√≥n era un proceso anaer√≥bico. Fue en 1818 cuando Erxleben y De La Tour en Francia, Schwann y K√ľtzing en Alemania (1837) descubren que las levaduras¬† son las ‚Äúculpables‚ÄĚ del proceso‚Ķ y no fue ¬†hasta 1897 cuando Buchner¬† descubri√≥ ¬†que la enzima zimasa era la desencadenante ¬†final de la fermentaci√≥n alcoh√≥lica‚Ķ y por eso ‚Ķ le dieron el Premio Nobel de Qu√≠mica‚Ķ que si dejamos a los hijos de la P√©rfida Albi√≥n,¬† se atribuyen el origen del cultivo de la vid.

Otro detalle interesante es la mejora tecnol√≥gica que supuso la invenci√≥n de la moderna botella de vidrio. En 1662,¬† Merrett tradujo El Arte del Vidrio de Antonio Neri (1661) y a√Īadi√≥ m√°s informaci√≥n, fruto de sus observaciones y de las de otros autores. Sabemos que, en la √©poca, la mayor√≠a de las botellas de vidrio no eran lo suficientemente fuertes como para resistir las altas presiones generadas por la segunda fermentaci√≥n y, por lo tanto las botellas eran un riesgo durante la vinificaci√≥n. Sir Robert Mansell obtuvo un monopolio sobre la producci√≥n de vidrio en Inglaterra a principios del siglo XVII e industrializ√≥ el proceso. Sus ¬†f√°bricas alimentadas con carb√≥n en Newcastle upon Tyne produjeron botellas mucho m√°s resistentes que las que estaban disponibles en Francia. Como resultado, los ingleses pod√≠an inducir deliberadamente una segunda fermentaci√≥n en el vino sin el riesgo de que la botella explotase mucho antes de que Dom P√©rignon hiciese vino.

Tambi√©n sabemos que, en 1630 – 40, Sir Kenelm Digby, un erudito, viajero, pirata y supuesto arque√≥logo, descubri√≥ un m√©todo para producir las botellas de vidrio m√°s resistentes de un modo mucho m√°s barato. Parece ser que puso a punto¬† una idea original de Sir Robert Mansell y James Howell (entre otros).¬† De hecho, se le considera el padre de la moderna botella de vino. Estas botellas eran de forma rectangular y pod√≠an colorearse de verde o marr√≥n o bien dejarse transl√ļcidos. Estas botellas aguantar√≠an la presi√≥n resultante de la segunda fermentaci√≥n. Esto solucion√≥ la cuesti√≥n de la rotura de botellas por la presi√≥n. Estas botellas de vidrio eran m√°s finas. Este tema lo trataremos con detalle en otro cap√≠tulo.

digby

Desgraciadamente fue hecho prisionero por realista y cat√≥lico‚Ķ y dicen las malas lenguas que por pol√≠gamo‚Ķ y que se volvi√≥ a casar con la hija del polic√≠a que lo encarcel√≥. No es hasta 1662 cuando el Parlamento reconoce la paternidad de esta nueva botella. ¬†No fueron adoptadas por los bodegueros franceses hasta el a√Īo 1707.

Todas estas evidencias demuestran que se conocía el vino con burbujas desde siempre. Es decir, que tal vez se hacían vinos espumosos en otras zonas antes que en Champagne… pero eso no es hacer Champagne. El Champagne es mucho más que las burbujas, aunque las burbujas sean importantes.

Con todo esto, es m√°s que obvio que, en la √©poca de Dom P√©rignon ya se conoc√≠a este fen√≥meno.¬† Quiero pensar, adem√°s, que alguien como √©l, con su profundo conocimiento de todo lo relativo a la vi√Īa y al vino, con su esp√≠ritu curioso y observador‚Ķ se ver√≠a impulsado a estudiar este fen√≥meno natural.

Ahora bien, en una √©poca en la que la Ciencia acababa de nacer, en la que se desconoc√≠a la naturaleza f√≠sica y qu√≠mica del vino y en la que las ideas equivocadas y las supersticiones sobre la fermentaci√≥n eran lo normal‚Ķ ¬Ņ√©sa era la √©poca en la que poner en marchar un proceso controlado de producci√≥n de vino espumoso?

No veo a un hombre razonable, veremos en breve hasta qu√© punto, lanzarse al vac√≠o a producir sin tenerlo todo claro poniendo en peligro la viabilidad de la abad√≠a.¬† Hubiese necesitado la audacia de la juventud y todo el saber de una vida para aventurarse en la producci√≥n y comercializaci√≥n de un producto tan desconcertante como lo ser√≠a, en la √©poca, el vino efervescente. Un producto que deb√≠a ser irregular en cantidad y calidad debido a la variabilidad de las a√Īadas y al desconocimiento de las t√©cnicas de fabricaci√≥n.¬† Adem√°s, parece ser que era relativamente sencillo perder dinero con este asunto.

As√≠, en primer lugar, sabemos que, 120 a√Īos despu√©s de la muerte de Dom P√©rignon, las roturas de botellas en √Čpernay, seg√ļn los registros de Mo√ęt ‚Äď Chandon, se elevaban al 35 % en 1833 y al 25 % en 1834. ¬†Las consecuencias de esto eran un producto raro y unos precios de venta elevados.

Adem√°s, en el inventario (conservado en los Archivos del Marne) de 1713 de la bodega de la abad√≠a de Hautvillers, dos a√Īos antes de la muerte de Dom P√©rignon, s√≥lo se mencionan vinos viejos y vinos j√≥venes conservados en poin√ßons (toneles que, ya vimos, ten√≠an una capacidad de entre 178 y 184 litros para los vinos blancos y entre 201 y 206 litros para los vinos tintos‚Ķ todos ellos vinos tranquilos. No hay ninguna referencia al vino espumoso.

El hecho de haber prácticamente beatificado a un hombre del que casi no se sabía nada, al que se encerró como a un sátiro en vida, que ha sido representado ciego como Homero después de muerto es, para mí, otro maravilloso ejemplo de una de esas operaciones de rescate a las que la humanidad debe su supervivencia. Es conocido que necesitamos mitos y la poesía los coge del lugar que puede… En este caso, al ir a buscarlo a los sótanos de un monasterio, no se equivocó… como veremos enseguida.

 

  1. NACE DOM P√ČRIGNON

Vamos con nuestro monje. Dom Pierre P√©rignon se hizo monje a la edad de 19 a√Īos y lleg√≥ en 1668 a la abad√≠a de Hautvillers, siendo nombrado Tesorero y Director de la Bodega hasta su muerte en 1715

Como curiosidad, ¬Ņqu√© es eso de DOM? Deo optimo maximo, a menudo abreviada como D.O.M., es una frase latina que originalmente significaba ‚ÄúPara el m√°s grande y mejor dios.‚ÄĚ en referencia a J√ļpiter.¬† Posteriormente, cuando el Imperio Romano adopta el cristianismo la frase toma el significado ‚ÄúPara Dios el Mejor y m√°s Grande.‚ÄĚ.

Vamos a contar e intentar ordenar lo que sabemos de él.

En el a√Īo 1638, a finales de diciembre, o en 1639, a principios de enero, ¬†nace Pierre P√©rignon en Sainte-Menehould (Argonne) que en la √©poca era casi un basti√≥n en los confines de Champagne y de Lorraine frente al Imperio.

Sabemos que fue bautizado un 5 de enero de 1639, tal y como lo atestigua el registro de su iglesia parroquial en el que leemos: el quinto día ha sido bautizado Pierre Pérignon, hijo del maestro Pierre Pérignon, empleado de Justicia, y de Marguerite Le Roy; el padrino y la madrina fueron Pierre Joseph y Jeanne Pérignon.

El reci√©n nacido pertenec√≠a a una familia de oficiales de justicia sobre la que existe bastante informaci√≥n.¬† Sabemos el nombre de todos sus miembros, la direcci√≥n y hasta la descripci√≥n de la casa familiar que fue destruida en 1719 por un incendio. Es perfectamente posible establecer un relato fidedigno de esta familia de la buena burgues√≠a urbana de la Francia de Richelieu que vivir√≠a, sin duda, los graves problemas de este pa√≠s, y de los que ya hemos hablado, en la Guerra de los Treinta A√Īos (1635 ‚Äď 1648).

Su padre trabaja en la Pr√©v√īt√© (oficinas de justicia en el Antiguo R√©gimen, se ocupaban de asuntos civiles y penales en su jurisdicci√≥n excepto los considerados casos del rey y los que afectaban a nobles). Su madre era de la misma clase social que su padre y disfrutaba de buena posici√≥n.¬† Siete meses despu√©s de nacer Dom P√©rignon, su madre muere.¬† Tres a√Īos m√°s tarde, su padre se casa con Catherina Beuvillon, viuda, por su parte, de un comerciante de la ciudad.¬† El joven pas√≥, sin ninguna duda, una infancia feliz en una familia acomodada con siete hijos. Su padre y uno de sus t√≠os poseen vi√Īas. Tal vez nuestro joven amigo participase en alguna vendimia y se iniciase en los cuidados y tareas de la viticultura.

Pierre P√©rignon entra a¬† los trece a√Īos y medio, en octubre de 1652, al Colegio de los Jesuitas de Ch√Ęlons-sur-Marne.¬† Saldr√≠a de all√≠ con dieciocho para convertirse en monje renunciando as√≠ a la carrera de oficial de justicia que le esperaba. Se conserva en los Archivos Departamentales del Marne (Minutas Notariales de Sainte ‚Äď Menehould) un testamento que Pierre P√©rignon habr√≠a firmado, delante de notario el 3 de mayo de 1657, en el que declara su intenci√≥n de abrazar los h√°bitos para rendirse a las √≥rdenes de los Benedictinos e ingresar en el Convento de Saint ‚Äď Vanne (Verd√ļn)¬† para cuidar de la salud de su alma y entregarla un d√≠a a Dios Su Creador.

El futuro novicio, de entre todas las posibilidades, eligi√≥ la abad√≠a madre de la Congregaci√≥n Benedictina de Saint-Vanne y Saint-Hydulphe (Verd√ļn), otro de los bastiones franceses frente al Imperio. Esta elecci√≥n podr√≠a tener cierto tinte militante ya que desde el final de las Guerras de Religi√≥n (de las que hemos hablado), durante los √ļltimos a√Īos del siglo XVI,¬† era un lugar muy activo af√≠n a la Contrarreforma en Lorraine.

Comienzan diez a√Īos de formaci√≥n religiosa e intelectual del joven que har√° sus votos de monje en 1658 y se ordenar√° sacerdote en 1667.

Sabemos perfectamente la manera de vivir de estos monjes y la naturaleza de las ense√Īanzas que recibe.¬† Los textos de la √©poca que nos ocupa, y que han llegado a nuestros d√≠as, hablan de¬† piedad, llamada de Dios, rechazo de los tiempos presentes, ascetismo mon√°stico, encierro en la oraci√≥n.¬† Todo este argumentario es perfectamente asimilable para la burgues√≠a cat√≥lica del siglo XIX posterior a la Restauraci√≥n que ser√°, no lo olvidemos, la que rescatar√° el personaje de¬† Dom P√©rignon que la Revoluci√≥n hab√≠a enterrado y olvidado y que nos volver√° a sorprender cuando Ren√© GANDILHON la vuelva a presentar en su magn√≠fica Naissance du champagne de 1968, y en la que afirma que era trabajador tenaz, con una preocupaci√≥n por la perfecci√≥n a la vez que humilde y honesto.

Seg√ļn Les C√©l√©bril√©s du vin de Champagne, obra an√≥nima publicada en √Čpernay en 1880 y de autor an√≥nimo, nuestro monje estaba dotado de una alegre inteligencia, de un car√°cter misericordioso, propenso a la generosidad y con conocimiento en la direcci√≥n de los negocios.¬†

¡¡Qué van a decir!!  Dejando de lado las magnificencias, veamos qué fue lo que hizo.  No descubro nada si digo que cada época tiene sus mitos acorde con sus costumbres y sus miedos… sigamos.

La vida de Dom Pérignon está unida a la abadía de Hautvillers. Creo que es conveniente detenernos un momento en ella.

 

  1. LA ABAD√ćA DE HAUTVILLERS

El lugar es maravilloso… lo digo en serio. Es obligatoria la visita si visitas la región.  Las vistas que hay sobre el valle desde el paseo que rodea la pared de debajo del recinto de la abadía son inmejorables.

vistas desde la abadia

Siguiendo la costumbre de las √≥rdenes religiosas, el lugar re√ļne calma y belleza, permitiendo a las almas percibir m√°s f√°cilmente el mensaje divino. Pegada al bosque, domina desde 80 metros el rio Marne, que penetra a trav√©s de los que parece una garganta en la pendiente calc√°rea de la √éle ‚Äď de ‚Äď France tras atravesar la planicie de Ch√Ęlons.

Desde aqu√≠, como acabo de decir, se disfruta de una de las mejores vistas de Champagne. M√°s all√° del anfiteatro de vi√Īedos bien ordenados, el rio circula perezosamente por un valle magn√≠fico bordeado por las pendientes de su orilla izquierda y, en medio de una bruma azulada, por el extremo septentrional de la inconfundible C√īte des Blancs. En el centro, reina la ciudad de √Čpernay, a unos pocos kil√≥metros.

El paisaje es sereno, como dir√≠a Jean ‚Äď Paul Kauffmann en su Voyage en Champagne (1990): es desde este belvedere del que Champagne mejor¬† muestra la amplia ordenaci√≥n de sus vi√Īedos‚Ķ visto desde Hautvillers, el vi√Īedo de Champagne aparece como una puesta en orden del mundo.

No puedo estar más de acuerdo con él.

Además, si se tiene la suerte de entrar a la parte privada de la abadía se puede ver las celdas de los monjes. El sitio privado era usado por Luis XIV como finca de recreo.

Allí estaba la biblioteca privada más antigua de Francia. También hay una prensa del siglo XVI. Se pueden ver  los vasos con los que se bebía el champagne antes de que Madame Clicquot pusiera a punto el sistema de pupitres para decantar las lías.

abadia interior

Hautvillers est√° situado en una de las laderas norte del Marne y se cita, en lo relativo a los vinos, desde, al menos, el siglo XIII.¬† As√≠, el trovador Henri d‚Äô Andeli¬† lo cita en su Bataille des Vins (esto ya lo vimos). No parece que Hautvillers haya gozado de una buena reputaci√≥n en lo que respecta a sus vinos en comparaci√≥n con la de otros pueblos vecinos del rio Marne. Es seguro, no obstante que los vinos de este pueblo se vend√≠an bajo el nombre de A√Ņ, √Čpernay o Reims.

Sabemos también que la abadía fue fundada alrededor del 662 por San Nivardo, arzobispo de Reims, junto a San Bercario de Der.

La regla de la abadía fue una fusión de las reglas de san Benito y San Columbano. Sabemos que Nivardo deseaba asociarse a la renovación espiritual de San Columbano de Luxeuil.  Parece ser que la elección del lugar no estuvo exenta de polémicas pero Nivardo fue capaz de resolverlas, construir la abadía y, además, que muchos de los que se oponían ingresasen como monjes.  La dirección del mismo recayó en Bercario.

Flodoardo (del que ya hemos hablado), en siglo X, nos hace el relato en su Histoire de l‚Äô√Čglise de Reims:

Un d√≠a que el bienaventurado Nivardo volv√≠a de √Čpernay acompa√Īado de su querido Bercario, tuvo necesidad de descansar en la pendiente de la ladera por la que caminaba, desde ese lugar, la vista es inmensa y magn√≠fica. Los dos se sentaron sobre la hierba, el bienaventurado descans√≥ su cabeza sobre las rodillas de Bercario y cay√≥ en un extra√Īo sue√Īo en el que tuvo una visi√≥n.¬† Vio a una paloma hacer, volando, un giro sobre el bosque y posarse sobre un haya. La paloma reluc√≠a con una luz tan pura y tan viva que todo el bosque estaba resplandeciente.¬† Con un vuelo ligero y lleno de gracia, tres veces repiti√≥ el giro y las tres veces se pos√≥ sobre el haya para luego desparecer. La misma visi√≥n la tuvo Bercario despierto. Al cont√°rselo uno al otro y con las reflexiones que, secretamente, inspir√≥ en cada uno de ellos, creyeron que Dios manifestaba su voluntad a trav√©s del vuelo misterioso del ave y que era all√≠ el lugar en el que deb√≠a construirse un monasterio que no fue otro que la c√©lebre abad√≠a de Hautvillers.

Nivardo tambi√©n ayud√≥ a otros monasterios (Corbie, Soissons, Fontenelle) y otras iglesias, concretamente en Reims,¬† Santa Mar√≠a y San Remigio, dotando con generosidad a esta √ļltima.¬† Tambi√©n consigui√≥ privilegios de inmunidad para Reims y la plena jurisdicci√≥n sobre la abad√≠a que nos ocupa para √©l.¬† Era su lugar de descanso favorito, en ella muri√≥ y en la que fue sepultado.

La abadía de Hautvilliers llegó a ser, durante el siglo IX, una célebre escuela de miniaturas.  Fue, lamentablemente, saqueado y restaurada varias veces a lo largo de la historia y desamortizada en la Revolución Francesa.  No queda apenas nada de la parte del monasterio excepto unas celdas y una parte del claustro de 1672.  La iglesia sigue siendo la parroquia del pueblo.

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San Nivardo eligiendo el emplazamiento de la abadía de Hautvillers, pintado por Claude Charles (1715) (Iglesia de la Abadía de Hautvillers)

El monasterio conocer√° poder y riqueza en los tiempos carolingios, hasta el punto de hacerse perdonar por Le√≥n IV el robo de parte de los restos de Santa Helena, madre del Emperador Constantino, fundador del Cristianismo como religi√≥n oficial del Imperio Romano, y que todav√≠a est√°n en la abad√≠a, por el monje Theutgise de su mausoleo en Tor Pignattarra en Roma entre el 835 y el 845.¬† Esta historia tambi√©n es muy divertida, si les apetece b√ļsquenla‚Ķ Sigamos.

Los Normandos, que llegar√≠an navegando con sus drakares por el r√≠o Marne hasta el coraz√≥n de Champagne, arrasaron el monasterio antes del a√Īo 1000. Escap√≥ de la Edad Media sin pena ni gloria pero ya en los Tiempos Modernos, tampoco escapa a multitud de vicisitudes (como la regi√≥n que le rodea).¬† Las Grandes Compa√Ī√≠as lo asaltan en 1366, los ingleses lo queman en 1449, los guerreros imperiales de Carlos V y las bandas de Religionarios de Fran√ßois de La Noue, teniente del almirante Coligny, destruir√°n lo que queda en 1544 y 1562. Todo esto forz√≥ a que los monjes lo abandonar√°n hasta 1603.

Tanta tragedia evocada no es algo in√ļtil. Sirve espl√©ndidamente para entender el devenir de la aventura de Dom P√©rignon.¬† El monje militante de la Contrarreforma que, en la primavera de 1668, lleg√≥ a Hautvilllers para dirigir el destino temporal de esta peque√Īa comunidad mon√°stica est√°, a la vez tan cerca y tan lejos del que recibi√≥ el encargo de Dios (mil a√Īos antes) en ese mismo lugar a trav√©s del vuelo de una paloma. Similares en la fe, en el ideal, en la Regla. Aunque es obvio que los dos eclesi√°sticos no viven la misma realidad y, por lo tanto, no pueden tener el mismo imaginario.¬† La esperanza del militante racionalista del Gran Siglo puede tambi√©n parecerse a la del pionero m√≠stico de la Alta Edad Media. El destino que espera a Pierre P√©rignon en Hautvillers se parece m√°s a su tiempo que al proyecto de su fe.¬† Se puede decir que el Colbertismo cerrar√° el horizonte de nuestro monje‚Ķ pero el destino del mismo escapar√°.

Mil a√Īos separan el vuelo m√≠stico de la fundaci√≥n de la abad√≠a de la valiente y moderna tarea de su reconstrucci√≥n por nuestro monje.¬† Este salto en el tiempo en el lugar en el que transcurrir√° la vida de Dom P√©rignon es un activo muy valioso para encuadrar la trasformaci√≥n de los vinos de la Champagne en los vinos de Champagne y‚Ķ en el Champagne.

Así es, a esta abadía llegaría, diez siglos más tarde (1668), Dom Pérignon. Encontrará a doce monjes trabajando intentando reconstruir el monasterio, olvidados por el mundo.

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Dom P√©rignon est√° enterrado en esta abad√≠a, un lugar que, repito, bien merece una visita y que es propiedad de la bodega Mo√ęt Chandon.

 abadia iglesia

lapida

Aqu√≠ yace Dom Pierre P√©rignon, durante 47 a√Īos bodeguero en este monasterio, que despu√©s de haber administrado los bienes de nuestra comunidad con un cuidado digno de todos los elogios, lleno de virtud y en primer lugar de un amor paternal hacia los pobres, muri√≥ en el 77¬ļ a√Īo de su vida, en 1715. Descanse en Paz. Am√©n

 

  1. DOM P√ČRIGNON, PROCURADOR DEL MONASTERIO

El primer puesto que ocupa Dom P√©rignon al llegar a la abad√≠a es el de ‚Äúprocurador‚ÄĚ.¬† Este t√©rmino se presta a la confusi√≥n.¬† En primer lugar, en los textos, a Pierre P√©rignon nunca se le llama Dom P√©rignon sino Dom Pierre y se le presenta como el ‚Äúpadre procurador‚ÄĚ o ‚ÄúDom procurador‚ÄĚ.¬† El sentido jur√≠dico es m√°s que evidente.¬† Ha recibido procuraci√≥n de los miembros de la comunidad mon√°stica para que se ocupe de los asuntos diarios.¬† Es el jefe de los asuntos temporales de la abad√≠a, siempre a las √≥rdenes, obviamente, del prior, jefe espiritual de la comunidad.

Ren√© GANDILHON, en la obra que ya he citado, define la importancia de las funciones que se le encomiendan a este monje de 29 a√Īos:

No debemos imaginar al reverendo padre Dom Pierre P√©rignon bajando a la bodega cada ma√Īana, con su juego de llaves en una mano y una c√°ntara en la otra, con el prop√≥sito de rellenar con vino las jarras del refectorio de la abad√≠a. √Čl tendr√≠a otras preocupaciones y, si se interesa por la bodega y por la vi√Īa es de otra manera, igualmente √ļtil: asegurar la explotaci√≥n de la finca, garantizar los aprovisionamientos necesarios para la elaboraci√≥n de los vinos, comprar y vender caballos y ganado, vigilar el cumplimiento de los arrendamientos, cobrar en dinero o en especie los derechos derivados del diezmo, rellenar las declaraciones de ayuda de los agricultores, medir y cercar las distintas parcelas, vender las cosechas sobrantes y comprar los productos de los que carece la abad√≠a, asegurar la satisfacci√≥n de las distintas necesidades de la abad√≠a y de la caridad, vigilar el mantenimiento y reparaci√≥n de los distintos edificios, asistir a los mercados, controlar los trabajos, cuidar de los obreros y criados y, adem√°s, tratar con los oficiales de justicia para garantizar los derechos, preeminencias y honores del monasterio.¬†

Estos trabajos de administración diaria tendrían poca importancia si el mundo no estuviese lleno de deudores recalcitrantes, granjeros poco escrupulosos, inquilinos lentos en el pago y, también una multitud de pillos entre los que se encuentras algunos parroquianos dependientes de Hautvillers, algunos sacerdotes y vicarios perpetuos de las iglesias dependientes del monasterio y algunos criados del abad.

Lo maravilloso es que el Dom procurador tuviese la visi√≥n para comprender cu√°l era la base de la riqueza del monasterio y, por lo tanto, interesarse por los rendimientos del vi√Īedo y por la mejora de la calidad de los vinos. Es decir, supo cumplir con sus tareas y planificar el futuro.

Esto, yo, en mis clases, lo explico como pensamiento y planificación estratégicos.

Otro detalle que es necesario recalcar es que Dom Pierre, nombrado por el prior, con la aprobaci√≥n de los padres superiores del monasterio, llevando un registro de gastos corrientes que debe ser aprobado cada mes, con las cuentas y asuntos revisados cada trimestre, es renovado cada a√Īo en su cargo ¬°¬°¬°durante 47 a√Īos!! Mientras que los priores se renuevan cada tres.¬† Es una prueba evidente de la gran satisfacci√≥n que produce y, por otro lado, el signo palpable de una autoridad √ļnica, inseparable de la importancia que adquiere en la Francia de la √©poca de Colbert la gesti√≥n de los hombres y de las haciendas.

Para entender el contexto hist√≥rico, es necesario recordar que Jean ‚Äď Baptiste Colbert, que naci√≥ en Reims en 1619, fue ministro en el reinado de Luis XIV. Est√° considerado un excelente gestor, apoy√≥ el desarrollo el comercio y de la industria desde la intervenci√≥n p√ļblica.¬† Dio nombre a la pol√≠tica llamada Colbertismo, no es m√°s que una variante del mercantilismo, que defend√≠a que una de las principales funciones del Estado es promover la generaci√≥n de riqueza en un pa√≠s con el prop√≥sito de sufragar los gastos de ese Estado a trav√©s del fomento del desarrollo econ√≥mico de esa naci√≥n.¬† Colbert ¬†potenci√≥ la exportaci√≥n de los productos franceses con el prop√≥sito de reunir el oro del que carec√≠a Francia, Para ello, foment√≥ la industria. Apoy√≥ la natalidad para garantizar la mano de obra necesaria con la exenci√≥n de impuestos a las familias que tuvieran m√°s de diez hijos y a los que se casaran j√≥venes. Potenci√≥ la riqueza del Estado creando las manufacturas reales que eran gestionadas por el Estado. Instaur√≥ aduanas para evitar la competencia extranjera.

Colbert

Volviendo a nuestro monje, en los archivos judiciales de la época es posible encontrar informaciones precisas, y muy interesantes, sobre asuntos gestionados por él. La Francia de  Molière es  amiga de juicios y pleitos.  Esto puede ser debido o a un temperamento combativo del francés de la época o a un temor burgués a cualquier actitud violenta y, a la vez, de una relación de abajo-arriba con el poder, de la que la época actual y sus garantías democráticas nos han hecho, afortunadamente perder la perspectiva.

Viendo los documentos jur√≠dicos elaborados por nuestro monje destaca su conocimiento acerca de las leyes y costumbres judiciales en el √°mbito civil y comercial de la √©poca.¬† Habr√° que recordar aqu√≠ que su padre era oficial de justicia.¬† Sabemos que, para evitar la pesadez y el gasto que supone en actas notariales que la comunidad entera de monjes debe suscribir en presencia de un oficial del rey, Dom Pierre, siempre que puede llega a acuerdos privados bajo mandato de esos mismos monjes. Del mismo modo, intenta simplificar, con un sorprendente √≠mpetu el marasmo de derechos feudales del que se beneficia el monasterio y se ocupa de clarificar el lio jur√≠dico de la reglamentaci√≥n y de las costumbres del Antiguo R√©gimen con el prop√≥sito de racionalizar el asunto y de llevar a su comunidad a un entorno de derechos y deberes claros y ordenados.¬† Esta habilidad para cuadrar derechos y deberes venidos de la antig√ľedad con los respectivos contempor√°neos es una caracter√≠stica que predibuja Champagne en la actualidad‚Ķ y no deja de ser llamativo que Dom P√©rignon la usase.

Para terminar de analizar la faceta de procurador del personaje, quiero recordar una anécdota protagonizada por él un 30 de mayo de 1670. Cuentan que tuvo que pasar a mayores con sus vecinos de la aldea de Champillon. El asunto, parece ser, iba sobre dos campanas que los aldeanos querían fundir para hacer una nueva obviando que dichas campanas llevaban el escudo de la abadía.  Al final, Dom Pérignon regresó a la abadía con una de las campanas atada al lomo del caballo… y con la nariz ensangrentada.

 

  1. DOM P√ČRIGNON, RECONSTRUCTOR DEL MONASTERIO

A su llegada a Hautvillers, el monje se encuentra un claustro pr√°cticamente reconstruido. √Čl ser√° el encargado de terminarlo, amueblarlo y dotarlo del confort propio de la √©poca. De hecho, la comunidad espera de √©l que se centre en el alojamiento de los monjes y en las distintas actividades del monasterio.

Sabemos qué trabajos encarga desde 1669 a 100: reconstrucción de la abadía, reparación de las prensas en 1669, reconstrucción del dormitorio de los monjes, mantenimiento de toda la carpintería y de los tejados en 1675, ampliación del refectorio y del capítulo, renovación del órgano en 1684, colocación del revestimiento de madera en la biblioteca, compra de dos brazos-relicarios en 1688, levantamiento de un gran retablo de piedra en 1691, compra de dos cuadros para el coro y de dos relojes en 1695, construcción del cuarto piso y terminación del nuevo campanario en 1700… por citar sólo los más importantes.

Fuera de los edificios monacales, los trabajos se imponen a partir de 1672. Tenemos levantamientos de muros perimetrales, construcci√≥n de bodegas, granjas, cuadras y graneros.¬† La prueba m√°s evidente de esta actividad es la puerta de Santa Helena, construida en 1692. Muchas de estas construcciones todav√≠a siguen en pie y son propiedad, como ya he dicho de Mo√ęt Chandon.

A la muerte de Dom Pérignon, el monasterio tendrá el aspecto que mantendrá hasta la expulsión de los monjes en noviembre de 1789 y en el momento de su venta, con todos sus bienes en marzo de 1791.  Existe un inventario detallado hecho en 1777 por Dom Laurent Dumay.

 

  1. DOM P√ČRIGNON, VITICULTOR Y BODEGUERO DE HAUTVILLERS

Entre las atribuciones de Dom P√©rignon figuraban la direcci√≥n de los vi√Īedos y la elaboraci√≥n de los vinos.¬† Fue, en efecto, el bodeguero de la abad√≠a y lo ser√° hasta su muerte (1715) a la edad de 76 a√Īos. Seg√ļn todos los registros, lo hizo bastante bien. Recibi√≥ 10 hect√°reas de vi√Īas en bastante mal estado y entreg√≥ a su sucesor 24 mejoradas y con un excelente nivel de producci√≥n tanto en cantidad como en calidad.

 

  • VITICULTOR

Es una obviedad pero hay que repetirla.¬† Antes de elaborar y vender los vinos‚Ķ ¬°¬°antes incluso que cobrarlos!!… hay que plantar y cuidar las vi√Īas y obtener uvas.¬† No existen textos precisos contempor√°neos de Dom P√©rignon al respecto. Debemos, por lo tanto, especular y suponer.¬† Una buena base para ello es la obra que nos dej√≥ su sucesor y alumno, el hermano Pierre, Trait√© de la culture des vignes de Champagne situ√©es √† Hautvillers, Cumi√®res, A√Ņ, √Čpernay, Pierry et Vinay, y un tratado an√≥nimo, que ya he citado, Mani√®re de cultiver la Vigne et de faire le Vin en Champagne et ce qu‚Äôon peut imiter dans les autres Provinces, pour perfectionner les Vins, publicado tres a√Īos despu√©s de la muerte del hermano Pierre.

La primera preocupaci√≥n del Padre Procurador es que el vi√Īedo est√© en el mejor estado posible.

Arranca la vi√Īa cuando ya no produce nada, bien por su edad, bien por haber sido demasiado explotada o bien por la mala calidad de la planta en cuesti√≥n.

S√≥lo planta ejemplares con ra√≠z y arranca todos los a√Īos una peque√Īa parte de las plantas viejas. As√≠, el vi√Īedo siempre estar√° renovado y en perfecto estado.

Las variedades que cultiva son, sin duda, los que Nicolas BIDET cita en su Trait√© sur la culture des vignes, sur la fa√ßon du vin et sur la mani√®re de le gouverner, la Morillon noir que se encuentra cerca de Paris, para hacer el mejor vino, incluso mejor en Borgo√Īa y en Champagne, la Meunier, y la Fromenteau, una uva exquisita y muy conocida en Champagne.

Entierra sarmientos¬† para rellenar los vac√≠os de vi√Īas que ya han muerto y aumentar de ese modo el n√ļmero de cepas. Para ello, hay que preparar los sarmientos y los agujeros, de un pie de profundidad y bastante largos para que se pueda enterrar una buena parte del sarmiento.¬† Los a√Īos siguientes, sigue haci√©ndolo hasta que la parcela est√© bastante cubierta, a√Īadiendo siempre esti√©rcol, y no a√Īadiendo en el a√Īo posterior para que la vi√Īa d√© un vino delicado. Esto se llama acodado. Hay que recordar que lo hace directamente puesto que todav√≠a no ha llegado la filoxera a Europa.

Realiza enmiendas en los vi√Īedos teniendo cuidado, de vez en cuando, de a√Īadir algo de esti√©rcol y de tierra nueva, pero tomando la precauci√≥n de evitar el exceso ya que esto har√≠a el vino flojo, adem√°s, s√≥lo usa esti√©rcol de vaca, menos c√°lido que el de caballo, y preparando cobertizos en los que se mezcla una cama de esti√©rcol con una de tierra nueva y dej√°ndolo pudrir durante el invierno.

Poda las vi√Īas con prudencia, no como otros viticultores que se empe√Īan en guiarlas sin cuidado, prefiriendo cantidad a calidad y, seg√ļn la tradici√≥n, nunca empieza antes del 18 de febrero, y nunca si hay hielo o si hace mucho fr√≠o por la noche o si llueve, y siempre es mejor podar en marzo.

De vez en cuando escarda las hierbas y, si hay gusanos, los hace recoger, meter en sacos, quemarlos lejos de la vi√Īa y enterrar las cenizas.

Con la llegada de la primavera, labra las vi√Īas en marzo y contrata jornaleros fuertes para poder cavar en profundidad, enderezar y separar las vi√Īas que est√©n muy juntas unas de otras y poner tutores de buena madera cada vi√Īa para sostenerlas.

Tras la brotaci√≥n, Dom Pierre vuelve a trabajar la vi√Īa y realiza el despunte (para obtener la concentraci√≥n de la savia en la parte √ļtil de la planta) cortando el final de los sarmientos, eliminando todas las partes de la planta superfluas y guiando la planta por los tutores.

Despu√©s de esta gu√≠a, es necesario volver a trabajar el suelo para aligerar la tierra pisada durante todas las tareas anteriores. Tambi√©n es muy conveniente volver a despuntar las vi√Īas tres semanas despu√©s de la gu√≠a para ayudar a la maduraci√≥n de las uvas m√°s tiernas.

En agosto,¬† hay que trabajar de nuevo las vi√Īas y eliminar todo lo que pueda haber crecido y que impida a la uva de madurar.¬† Esto da calidad al vino, prepara la tierra para recibir el calor del sol, la limpia de hierbas y de gusanos.

Al fin, llega la vendimia, normalmente a finales de septiembre. En ellas, Dom Pierre debe cumplir las obligaciones que supone recoger uvas tintas para hacer vino blanco (algo de lo que ya hemos hablado).

  • BODEGUERO

En cuanto a los vinos, consiguió que la abadía fuese reconocida por la regularidad y excelencia de los vinos.

Nadie esperaba ni buscaba los vinos de una abad√≠a pr√°cticamente deshabitada y en la que, pocos a√Īos antes, bodegas y prensas estaban casi en ruinas. Una vez que fue reconstruida, a√ļn quedaba conseguir poder ofrecer un producto de calidad. Hab√≠a que producirlo y conseguir vend√©rselo a los dos grupos que mejor pod√≠an pagarlo: el clero, la nobleza y una incipiente burgues√≠a.

A esto, es necesario a√Īadir un matiz clave, la econom√≠a de la √©poca era cerrada. En esas circunstancias, el comercio es una cuesti√≥n de contactos personales.¬† Generaci√≥n tras generaci√≥n, las familias compran su vino al mismo productor y a sus herederos.¬† Se compra de un mismo lugar y ese vino presenta las variaciones debidas a la variabilidad del tiempo de cada a√Īo y a una vinificaci√≥n que depende m√°s de la nariz del bodeguero que de su conocimiento.

En esta √©poca, el boca ‚Äď oreja funciona perfectamente, el obispo bebe en casa del can√≥nigo, el pr√≠ncipe en casa del marqu√©s y la palabra competencia no figura todav√≠a en el vocabulario de los productores. El clero, fuertemente implantado en la regi√≥n con la abad√≠a de Saint-Thierry al noroeste de Reims y la de Saint-Basle en Verzy, es el gran proveedor de vino, con muchas calidades.¬† Con este panorama, Dom Pierre s√≥lo tiene posibilidades si pone a la venta un producto mucho mejor, diferente y de calidad garantizada.¬† Deber√°, para eso, estudiar y conocer la naturaleza, y sus caprichos.¬† Esa naturaleza ante la que los viticultores se arrodillan.¬† Nuestro monje osar√° romper la sacrosanta trinidad vendimia ‚Äď vinificaci√≥n ‚Äď voluntad de Dios.

 

  1. LA VERDADERA INNOVACI√ďN DE DOM P√ČRIGNON

Adem√°s de todo lo que se ha contado sobre viticultura enolog√≠a y comercio,¬† Dom P√©rignon es, parece ser, el responsable del perfeccionamiento de una t√©cnica ya usada (las abad√≠as mezclaban las uvas que recib√≠an de los distintos diezmos, pero lo hac√≠an sin orden ni m√©todo), una innovaci√≥n fundamental en el camino del champagne. √Čsta consistir√≠a, antes de prensar, en seleccionar y mezclar de forma sistem√°tica y ordenada¬† uvas de distintas procedencias bien √©stas viniesen de los vi√Īedos de la abad√≠a, bien viniesen en virtud del diezmo al que la abad√≠a ten√≠a derecho sobre varios pueblos de los alrededores y que se hac√≠a en vino, uva u otras producciones.¬† Esto lo sabemos por¬† DUDOYER de VAUVENTRIER y su M√©moire sur partage pour les Sieurs Cazotte, de Failly et autres propri√©taires (le vignes au terroir de Pierry, Intim√©s, contre les Religieux B√©n√©dictins de l‚ÄôAbbaye d‚ÄôHautvillers, D√©cimateurs d‚Äôune partie des terres de Pierry. (1780).

Dispondría así de un amplio surtido de uvas que hacía mezclar en las prensas que la abadía poseía en Hautvillers, Champillon y Dizy para armonizar, unificar calidades y compensar defectos en los vinos.  No debe confundirse con la mezcla que hoy se hace de mostos o de vinos (antes de la segunda fermentación) en Champagne… pero es el concepto que abre un poquito más la puerta a los vinos de Champagne… ¡¡¡con burbujas!!!

El abate Pluche, al que ya hemos citado, nos cuenta, en 1763, que es la certeza del buen efecto que producen las uvas de tres o cuatro vi√Īas de diferentes calidades lo que ha llevado a la perfecci√≥n a los vinos de Sillery, A√Ņ y Hautvillers. El Padre P√©rignon, religioso benedictino de Hautvillers sur Marne, es el primero que realiz√≥ con √©xito la mezcla de uvas de diferentes vi√Īedos. Antes de que su m√©todo se hiciese conocido, s√≥lo se hablaba del vino de P√©rignon o de Hautvillers.

Sabemos que esto ¬†se hac√≠a de diferentes formas.¬† Cuando hablamos de los vinos grises, vinos que era com√ļn mezclar los vinos resultantes de las diferentes categor√≠as de mosto obtenido tras el prensado. Tambi√©n sabemos que era costumbre, por parte de los comerciantes, de hacer coupages. Roger DION en¬† Histoire de la vigne et du vin en France des origines au XIXe si√®cle (1959) afirma que √©sa es la causa de la unificaci√≥n bajo el t√©rmino vinos de Champagne a los vinos del valle de la Marne y de la Monta√Īa de Reims. Esta pr√°ctica era mucho menos frecuente al nivel de las uvas.¬† Asimismo, est√° documentada la costumbre, en el siglo XVI, de mezclar cepas de uvas tintas y de uvas blancas en el vi√Īedo y prensarlas conjuntamente.¬† No obstante, al final del siglo XVII esta pr√°ctica se consideraba perjudicial.

El Hermano Pierre, alumno de Dom P√©rignon, nos cuenta c√≥mo trabajaba: El Padre P√©rignon no probaba nunca las uvas en las vi√Īas aunque iba casi todos los d√≠as a verlas cuando se acercaba la madurez y la vendimia. Hac√≠a traer uvas de las vi√Īas que pensaba usar para formar la primera cuv√©e¬† Las probaba al d√≠a siguiente, en ayunas, despu√©s de haberlas dejado al fresco pasar la noche en su ventana. Prob√°ndolas, y teniendo en cuenta el tiempo, los a√Īos m√°s tard√≠os, los a√Īos m√°s precoces, fr√≠os, lluviosos, y seg√ļn las vi√Īas tuviesen m√°s o menos vigor. Todos estos factores le daban las claves para componer sus mezclas de uvas que serv√≠an para hacer sus vinos tan reconocidos.

 mezcla de uvas

Dom FRAN√áOIS, en Biblioth√®que g√©n√©rale des √©crivains de l‚ÄôOrdre de saint Beno√ģt, patriarche des moines d‚ÄôOccident, par un religieux b√©n√©dictin de la congr√©gation de Saint-Vanne. Bouillon, 1777-1778 precisa que este hombre √ļnico conserv√≥, hasta bien entrada la vejez,¬† un sentido del gusto tan delicado que era capaz, probando una uva, decir de qu√© zona proven√≠a sin equivocarse.

Fue esta t√©cnica la que hizo entrar a nuestro monje en la historia e hizo que figurase en diccionarios como Nouveau Dictionnaire historique de tous les hommes qui se sont fait un nom par des talents, des vertus, des forfaits, des erreurs. Paris, 1789, y del que adjuntamos a continuaci√≥n la rese√Īa: Dom Pierre P√©rignon, benedictino, nacido en Sainte ‚Äď Menehould, muerto en 1715, hizo grandes servicios a la provincia de Champagne al ense√Īar c√≥mo se deb√≠an combinar las diferentes clases de uvas para dar al vino la delicadeza y el cuerpo que le han proporcionado su renombre.

Parece evidente que este sabio y modesto monje fue objeto, en su tiempo de un prestigio que sobrepasa el que puede ser atribuido a su innovación y debe estar referido al conjunto de cualidades que debió reunir como hombre, como religioso y como bodeguero.

Si nos centramos en su sabiduría, el Mercure de France de noviembre de 1727 dice este religioso, que bien podría ser considerado un gourmet, no bebía nunca vino y se alimentaba en gran medida sólo de lácteos y fruta.

El Hermano Pierre dec√≠a debemos seguir los principios de aqu√©l que tiene un talento √ļnico y una larga experiencia y que tiene la gloria de haber dado a los vinos de Hautvillers toda la reputaci√≥n de la que disfrutan hoy en d√≠a.

Así pues, se puede afirmar que la fama de Dom Pérignon es debida a la calidad que proporcionó a los vinos de la abadía.

El Marqu√©s de Puysieulx el 23 de septiembre de 1690 a Adam Bertin du Rocheret, negociante de vinos en √Čpernay, Quisiera comprar dos lotes de buen vino de riviere. Creo que ser√≠a mejor que fuesen de Hautvillers antes que de cualquier otro sitio.¬† Le ruego que se las encargue al abad de Hautvillers y a Dom Pierre P√©rignon de mi parte a la vez que les da recuerdos de mi parte.

El Conde de Artagnan también era cliente de Adam Bertin du Rocheret (hablaremos de otra carta entre estos dos más adelante) y le escribe en estos términos un 9 de noviembre de 1715: El Marqués de Pizieux, que llegó ayer, me ha dicho el Padre Pérignon ha muerto, y que habló bien de él toda su vida, quisiera que me tuviese en cuenta para reservar algunos de los primeros vinos de esta abadía ya que son los mejores.

Tenemos, pues, evidencias de que Dom P√©rignon era famoso en vida y m√°s all√° de los l√≠mites de la regi√≥n de Champagne. De hecho, el poeta Jean-Fran√ßois Regnard, contempor√°neo suyo, le cita en su √Čp√ģtre √† M:

Je te garde avec soin, mieux que mon patrimoine,

D’un vin exquis sorti des pressoirs de ce moine

Fameux dans Ovilé, plus que ne fut jamais

Le défenseur du clos vanté par Rabelais

 

Te guardo con cuidado, mejor que a mi patrimonio,

De un vino exquisito salido de la prensa de un monje

Famoso en Olivé, más que lo fue nunca

El defensor del lugar pretendido por Rabelais.

Adem√°s, el bodeguero de Hautvillers aparece en una¬† enumeraci√≥n de los lugares clave en Champagne escrita por un comentarista de Boileau, un tal Claude Brossette (BOILEAU-DESPR√ČAUX. Ňíuvres. Ed. de 1716 avec les √©claircissements historiques donn√©s par lui-m√©me et les commentaires de Brossette).¬† √Čste, en una nota de la tercera s√°tira (Le Repas Ridicule) comete el error de citar al monje como si fuera un pueblo (al contrario de lo que hac√≠a el mono de La Fontaine pensando que el Pireo era un hombre).¬† Leemos: los m√°s famosos lugares que producen vino de Champagne son Reims, P√©rignon, Sillery, Hautvillers, A√Ņ, Taissy, Verzenay y S. Tierry

En 1783, Dom Nicolas Le Long, otro monje benedictino de Hautvillers escribe en su Histoire eccl√©siastique et civile du Dioc√®se de Laon: los vinos blancos de Hautvillers deben su renombre a Dom P√©rignon, muerto en 1715 con 70 a√Īos. Este religioso, gracias a la finura de su paladar, ense√Ī√≥ a los viticultores de Champagne la manera de mezclar sus vinos y darles una delicadeza que antes no se conoc√≠a.

Con todo esto, es sencillo llegar a la conclusi√≥n de que fue en honor a sus verdaderas cualidades por lo que Dom P√©rignon fue enterrado en el coro de la iglesia parroquial de Hautvillers, a lado de su amigo Dom Ruinart, el cual dar√≠a nombre, catorce a√Īos m√°s tarde, a la primera casa de Champagne fundada por su sobrino (ya hablaremos de esto).

√Čsta es la historia.¬† Sin embargo, y teniendo en cuenta su talento y su popularidad por un lado y, el indiscutible activo que supondr√≠a para la promoci√≥n del champagne de otra, se atribuyen a Dom P√©rignon hechos y gestas que tiene m√°s de f√°bula que de realidad. Adem√°s, se tiene que recordar que los hechos que la leyenda le atribuye ocurrir√°n bastante m√°s tarde. Vamos a verlo con detalle.

 

  1. DOM P√ČRIGNON, LA LEYENDA

La leyenda dio comienzo cien a√Īos despu√©s de la muerte de Pierre P√©rignon, cuando se le atribuy√≥ la invenci√≥n del champagne.¬† La mayor parte de los mitos en torno a Dom P√©rignon son, sin duda, debidos a Dom Grossard, que trabaj√≥ en la biblioteca de la Abad√≠a hasta la Revoluci√≥n Francesa.¬† √Čsta provoc√≥ el cierre de la misma y los archivos desaparecieron o fueron destruidos en aquel momento.¬† Como la mayor parte de los documentos se perdieron, Dom Grossard tuvo v√≠a libre para embellecer la leyenda de Dom P√©rignon.

Es necesario aclarar que no todas las historias en torno al personaje se deben al bibliotecario. Algunas de ellas han sido creadas y propagadas por las bodegas y por los vendedores de champagne intentado construir una imagen atractiva en torno a esta  bebida.  Podemos decir que es a partir de 1880 cuando estas historias y leyendas en torno a Dom Pérignon empiezan a ser populares.

De hecho, parece ser que fue en los a√Īos 30 del pasado siglo XX, cuando la tristeza por la Gran Depresi√≥n lo rodeaba todo, ‚Ķ un grupo de creativos productores de champagne se pusieron de acuerdo y lanzaron la fiesta ¬°¬°de tres d√≠as de duraci√≥n!!¬† para celebrar el 250 aniversario de la creaci√≥n del champagne por parte de nuestro monje ‚Ķ un 4 de agosto.¬† La idea cumpli√≥ su prop√≥sito, las ventas se dispararon y naci√≥ una estrella‚Ķ Dom P√©rignon.

La pregunta que debemos hacernos es ¬Ņa qu√© es debido que se usase el nombre de Dom P√©rignon?¬† Dom P√©rignon fue el que realiz√≥ la segunda gran innovaci√≥n (vimos la primera el cap√≠tulo anterior) que abri√≥ el camino hacia los vinos de Champagne tal y como los conocemos. Esta innovaci√≥n no es otra que el assemblage (la mezcla) de uva de distintos lugares antes del prensado.

Fue, en concreto, en 1865, un siglo y medio despu√©s de su muerte, cuando Louis Perrier presentar√° un documento (M√©moire sur le vin de Champagne) en el que se detallan afirmaciones de las que nadie hab√≠a hablado con anterioridad. Es una carta escrita en Montier ‚Äď en ‚Äď Der, el 25 de octubre de 1821, dirigida a M. d‚Äô Herb√©s, teniente de alcalde de A√Ņ, por Dom Grossard, en aquella √©poca sacerdote en Planrupt y Frampas, y √ļltimo bibliotecario y procurador de la abad√≠a de Hautvillers, la cual hab√≠a abandonado durante la Revoluci√≥n Francesa.

No existen dudas de que la carta exista ya que se guarda una copia en los archivos departamentales del Marne.¬† Sin embargo, es m√°s que obvio que afirma hechos totalmente nuevos sobre viejos sucesos (de hace m√°s de un siglo) de los que el autor no ha sido testigo y que, adem√°s, resulta obvio que muchos de ellos no tienen ning√ļn fundamento y, adem√°s, son manifiestamente err√≥neos.

Por lo tanto, se debe examinar cuidadosamente la carta antes de poder afirmar sin ning√ļn margen de error, ni de duda, que lo que Dom Grossard (y los numerosos escritores que se han inspirado en √©l) atribuyen a Dom P√©rignon.

En primer lugar, debemos comentar, obviamente, la atribuci√≥n a Dom P√©rignon del descubrimiento del m√©todo que volver√≠a a los vinos de Champagne espumosos.¬† Es evidente que esto tiene mucha importancia y lo abordaremos detalladamente en posteriores cap√≠tulos. ¬ŅQu√© podemos pensar de esa atribuci√≥n?

Todo surge a partir de esa carta de Dom Jean Baptiste Grossard. En ella, afirma que fue el famoso Dom Pérignon el que encontró el secreto para hacer un vino blanco espumoso o tranquilo y la forma de clarificarlo sin necesidad de abrir la botella.

Si se tiene en cuenta que no existe ning√ļn documento de la √©poca de nuestro monje ni ning√ļn¬† documento anterior a la publicaci√≥n de la carta (√©poca en la que los hechos hubiesen tenido lugar o estuviesen en la memoria de las generaciones inmediatamente posteriores) que afirmen que efectivamente Dom P√©rignon es el inventor del m√©todo, no queda otra que dar seriamente de las afirmaciones de Dom Grossard.

Dom Grossard se dice depositario de un secreto para colar los vinos que no ser√≠a m√°s, a todos los efectos, que un m√©todo para garantizar una¬† buena clarificaci√≥n. El can√≥nigo Godinot hab√≠a, tambi√©n, hablado del secreto del Padre P√©rignon pero de la lectura de su tratado (edici√≥n de 1722) lo √ļnico que se puede deducir es que es un m√©todo emp√≠rico para mejorar la calidad de algunos vinos tranquilos en la barrica:

No queda m√°s que hablar del secreto del famoso P. P√©rignon […] Una persona bastante digna de cr√©dito pretende que este monje le ha confiado su secreto pocos d√≠as antes de su muerte. Aunque debamos de poner reparos a sus afirmaciones, relataremos aqu√≠ ese secreto.¬† En aproximadamente una pinta de vino, hay que disolver una libra de caramelo de az√ļcar, a√Īadir cinco o seis melocotones sin los huesos, por cada cuatro soles de canela en polvo se a√Īade una nuez moscada tambi√©n en polvo. Despu√©s de mezclarlo todo bien, se a√Īade media mitad (0,23 1) de aguardiente quemado. Se pasa la mezcla por un lino fino y limpio. Se a√Īade el l√≠quido en el tonel de vino.¬† Esto lo hace m√°s delicado.¬† Hay que repetir el proceso para cada barril y hacerlo a la mayor temperatura que sea posible y antes de que el vino haya dejado de hervir.

El uso de este preparado presenta cierta semejanza con la adici√≥n de alcohol al vino o tal vez una chaptalizaci√≥n rudimentaria.¬† En la √©poca exist√≠a cierto temor a a√Īadir demasiado aguardiente por si alteraba el vino o le hac√≠a perder sus propiedades naturales.¬† Este m√©todo, que el autor atribuye a Dom P√©rignon, era usado por muchos productores en la √©poca, tanto en los vinos blancos como en los tintos. A√Īadir cinco o seis melocotones ayudar√≠a, tal vez, a dar al vino de A√Ņ ese aroma que era tan del agrado del Marqu√©s de Saint ‚Äď Evremond. Tal vez, el vino as√≠ elaborado, y embotellado, llamase la atenci√≥n por un n√ļmero de roturas de botellas m√°s elevado de lo normal o por la presencia de burbujas.¬† En cualquier caso, es obligatorio recordar que el hermano Pierre no hace ninguna menci√≥n a este secreto‚Ķ y eso que fue el sucesor y alumno de nuestro monje.

En cualquier caso, adem√°s, si este secreto hubiese tenido alguna importancia, habr√≠a sido r√°pidamente descubierto por la competencia y explotado con fines comerciales. √Čmile Roche afirma en Le Commerce des vins de Champagne sous l‚Äôancien r√©gime¬† en 1908. (y estoy de acuerdo con √©l): este famoso secreto que nadie ha querido conocer, probablemente porque no exist√≠a, y que ahora los pillos dir√°n conocer para atraer clientes.

Otra cuesti√≥n que Dom Grossard afirma es que Dom P√©rignon era ciego al final de sus d√≠as.¬† Sin embargo, ning√ļn autor del siglo XVIII hace menci√≥n a este hecho, ni siquiera Dom Fran√ßois (su bi√≥grafo) que se limita a decir que en su vejez decr√©pita, despu√©s de probar las uvas, las ordenaba seg√ļn el suelo del que ven√≠an y marcaba con confianza aqu√©llas que conven√≠a mezclar para obtener la mejor calidad de vino.¬† Con esto, se puede afirmar que el sentido del gusto de Dom P√©rignon era m√°s fino que el de la vista para seleccionar uvas pero convendr√°n conmigo que de ah√≠ a afirmar que era ciego hay un buen trecho.

Por √ļltimo, tambi√©n se ha afirmado que Dom P√©rignon habr√≠a sido el primero en usar el tap√≥n de corcho.¬† Esta afirmaci√≥n no est√° sostenida por ninguna evidencia. Es m√°s, se sabe perfectamente que se usaban los tapones de corcho en Champagne a partir de 1665, antes de la llegada de Dom P√©rignon a Hautvillers. Se ha afirmado que Dom P√©rignon habr√≠a empezado a utilizar los tapones de corcho bien despu√©s de una visita a Espa√Īa, bien tras haber recibido la visita de unos monjes espa√Īoles en la abad√≠a. Lo que parece obvio es que, en cualquier caso, esto, como mucho, le hubiese animado a utilizar algo que ya se utilizaba en la regi√≥n.

 

  1. DOM P√ČRIGNON, LO QUE CUENTA AL FINAL.

En fin, siguiendo la regla que establece que sólo se da crédito a los ricos, también se ha atribuido a Dom Pérignon otras invenciones como son la modificación de las botellas o la fabricación de la copa para beber champagne.  En cualquier caso, todo esto es innecesario. No hace falta inventar fábulas ya que la verdad histórica permite, por si misma, considerar a Dom Pérignon como uno de los grandes personajes de Champagne (y de la vitivinicultura en general)

Otro monje ha hablado de Dom P√©rignon. Se trata de Jean Oudart, monje en la abad√≠a benedictina de Saint-Pierre-aux-Monts de Ch√Ęlons.¬† Este monje llegar√°¬† alrededor de 1680 a Pierry (sur de √Čpernay).¬† All√≠, esta abad√≠a pose√≠a edificios y vi√Īas (como en Avize, Cramant, Chouilly y √Čpernay). Dom Oudart se har√° cargo de los vi√Īedos hasta su muerte en 1742.¬† Era diecis√©is a√Īos m√°s joven que Dom P√©rignon y vivir√° 27 a√Īos despu√©s de la muerte de nuestro monje. No tenemos evidencias de que realizar√° ninguna innovaci√≥n t√©cnica que ayudase al desarrollo de los vinos de Champagne pero s√≠ que fue muy bien considerado por la calidad que supo dar a sus vinos. Louis Perrier (al que ya hemos citado) dice de √©l: debemos recordar el nombre del Hermano Jean Oudart, del que la reputaci√≥n de gran conocedor no era menor que la de Dom P√©rigron y que tambi√©n sab√≠a hacer buen vino y venderlo mejor.¬† El Hermano Oudart supo, sin duda, c√≥mo realizar el assemblage de las uvas siguiendo las ense√Īanzas de Dom P√©rignon con el que trabaj√≥ durante m√°s de treinta a√Īos para mejorar los vinos que elaboraban y comparte con el honor, raro en las costumbres benedictinas, de ser enterrado dentro de la iglesia y no en el monasterio.

No hay duda que Dom P√©rignon y el Hermano Oudart consiguieron mejorar la abad√≠a y dar a sus vinos una calidad muy superior a la de la mayor√≠a de los vinos que se elaboraban en la regi√≥n de Champagne en la √©poca.¬† Esto lo demuestran, por un lado, el inventario de los vi√Īedos de la abad√≠a y los precios de venta del vino.

As√≠, el inventario de las propiedades demuestra que pose√≠a una cantidad importante de diezmos. Esto le permit√≠a juntar y comercializar una cantidad de vino digna de menci√≥n.¬† No obstante, prefer√≠an cobrarlo en dinero con el fin de aumentar los vi√Īedos propios. Esto es: en 1663, 21 acres (10 hect√°reas y media) de vi√Īa en mal estado; en 1712, 48 acres (24 hect√°reas) repartidos en 68 parcelas de vi√Īedos sobre un buen suelo. La cosecha media es de 300 hectolitros (lo que podr√≠a explicar los elevados precios del vino cuando el buen nombre de la abad√≠a empezase a sonar).

En ese sentido, los precios hablan más claramente que las palabras. El vino tinto producido en la zona se vendía, como mucho, a 200 libras la queue (tonel que contenía unos 400 litros en Champagne), pero el de la abadía llegaba a 700 libras y, alcanzando las 950 en 1691.  Esto exasperó al intendente de Champagne en la época que exclamaría ¡¡precios indignantes que no se sostendrán durante mucho tiempo!!

No puedo evitar sonre√≠r al comprobar que las previsiones administrativas no suelen cumplirse. As√≠, en una carta de 13 de noviembre de 1700, Adam Bertin du Rocheret le dice al Mariscal de Artagnan: los buenos vinos se venden a 400, 450, 500 o 550 libras la queue; los mediocres, pero que a√ļn no son malos, rondan las 300 libras, los malos se venden a 150 libras. No necesito deciros que los vinos de los religiosos de Hautvilliers y de Saint Pierre no bajan de 800 o 900 libras.

Es cierto, al final de la vida de Dom Pierre, los precios disminuyen. Se debe tener presente que son los a√Īos m√°s negros del reinado de Louis XIV, que debi√≥ vender hasta la vajilla de oro para pagar los gastos derivados de las incesantes guerras.¬† Sin embargo, sabemos que, en 1712,¬† el precio del mejor vino de la abad√≠a de Hautvillers se estabiliza a unas 750 libras la queue.

Nadie debe dudar, hoy en día, que el éxito de Dom Pérignon fue la mejora de la elaboración de vinos tranquilos de la Montagne y de la Rivière, no la de vinos con burbujas.  No se puede descartar, ya lo he dicho, que conociese el vino con burbujas pero lo más probable es que lo considerase un vino con defectos y no una deliciosa maravilla.

En realidad, da lo mismo.¬† Dom P√©rignon es uno de los impulsores del negocio de los vinos de Champagne tal y como lo conocemos y, esto, como ya he dicho, es mucho m√°s que las simples burbujas.¬† Dom P√©rignon es el primero de miles de viticultores y bodegueros an√≥nimos, es el guardi√°n que vigila los vi√Īedos y los vinos de Champagne y en ese sentido y, teniendo en cuenta todo lo que hizo, afirmar√© que s√≠ invent√≥ el champagne‚Ķ o casi.

Y éste ha sido mi homenaje… En el próximo capítulo, enfilaremos el final de este siglo.

Viernes, 15 de septiembre de 2017 Sin comentarios

Siglo XVII (II) ¬°¬°Por fin!! una primera innovaci√≥n que anuncia el champagne, vino blanco de uvas tintas…

Estamos en el siglo XVII. Terminamos el capítulo anterior hablando de una innovación. Si me permiten un apunte, en economía, fue Joseph Schumpeter el que introdujo este concepto en lo que se conoce como Teoría de las innovaciones. Define innovación como el establecimiento de una nueva función de producción. Una función de producción relaciona los factores productivos con el producto obtenido usando una determinada tecnología. La economía (entendida como la asignación de recursos para satisfacer necesidades) y la sociedad cambian cuando estos factores de producción se combinan de una manera novedosa creando una nueva función de producción. Schumpeter afirma que invenciones e innovaciones son una de las claves del crecimiento económico. En el caso que nos ocupa, tiene toda la razón.

 

Los productores de la región de Champagne encontraron la forma de utilizar sus uvas tintas para hacer vinos blancos. Vinos que serán mucho mejores que los vinos blancos que acostumbraban a elaborar con uvas blancas y que nunca habían sido apreciados.

 

Una publicaci√≥n an√≥nima escrita a principios del siglo XVIII (1718) nos dice que, aunque el vino tinto de Champagne se hace con mucho cuidado y limpieza ¬°¬°m√°s que en ning√ļn otro sitio del reino!! (Qu√© van a decir ellos de ellos mismos), los productores de Champagne hab√≠an puesto a punto un m√©todo para producir un vino gris, casi blanco en los √ļltimos cincuenta a√Īos.

 

Manière_de_cultiver_la_vigne

 

Esto de hacer vino blanco de uvas tintas no es algo irrelevante en esta zona.  El 70 % de las uvas plantadas en Champagne hoy en día son tintas (38 % Pinot noir y 32 % Meunier).

 

Ahora es obvio para cualquiera que tenga algunas nociones de enolog√≠a que el color est√° en la piel de la uva pero entonces, en el siglo XVII, no lo era.¬† Este vino se llamaba, en la √©poca, vino gris para distinguirlo del vino blanco hecho con uvas blancas.¬† El Abad Pluche tambi√©n nos cuenta que este vino gris tiene un color vivo y un brillo que imita al cristal y que se hace con las uvas m√°s tintas de todas.¬† Esta innovaci√≥n tendr√° un √©xito tremendo y otras zonas de Francia intentar√°n hacer lo propio, especialmente en Burdeos (seg√ļn se√Īala Roger DION en Histoire de la vigne et du vin en France des origines au XIXe si√®cle (1959).¬† Sin embargo, podemos afirmar que los resultados no ser√°n tan buenos como en Champagne ya que Edme B√ČGUILLET (Ňínologie ou discours sur la meilleure m√©thode de faire le vin et de cultiver la vigne) escribir√° en 1770 que excepto en Champagne, todos los vinos blancos se hacen con uvas blancas.

 

Es necesario saber que, seg√ļn Olivier de Serres, los racimos destinados al vino gris deben ser objeto de atenciones particulares. En primer lugar, se hace una selecci√≥n para obtener uvas peque√Īas y, adem√°s, se arrancan las vides con uvas blancas que pudiesen estar entre las cepas de uva tinta. En esto tambi√©n insiste el can√≥nigo Godinot, para que el vino resulte exquisito es requisito elegir bien las vinas para que s√≥lo produzcan uvas tintas peque√Īas.¬† Para que el vino sea m√°s fino, hay que arrancar las vi√Īas que produzcan uvas blancas y aquellas que produzcan uvas tintas grandes (Jean GODINOT Mani√®re de cultiver la vigne et d√©joue le Vin en Champagne et ce qu‚Äôon peut imiter dans les autres Provinces pour perfectionner les Vins. Avignon, 1719. Seconde √©dition augment√©e de quelques secrets pour rectifier les Vins et des planches des divers pressoirs grav√©es. Reims, 1722). A√Īade, que en las mejores fincas se poda bajo buscando la calidad que ya es la marca de la viticultura de Champagne.

 

Adem√°s, se√Īala que, en Champagne, hay dos clases de vi√Īas, las llamadas altas y las llamadas bajas. Las vi√Īas altas son las que se dejan crecer en los peores lugares y que tienen de cuatro a cinco pies de alto. Las vi√Īas bajas, por otro lado son las que alcanzan como m√°ximo una altura de tres pies.¬† Las vi√Īas altas producen mucho y a menudo llegan a dar siete u ocho piezas de vino com√ļn por acre. Las vi√Īas bajas producen poco pero el vino es m√°s delicado, a menudo s√≥lo dan dos piezas de vino por acre, a veces menos.

 

La vendimia de estas uvas tambi√©n se hace de una manera que tambi√©n constituye una innovaci√≥n. Todo se prepara para recogerlas intactas, resguardadas del calor y se conservan as√≠ hasta el prensado ya que cualquier da√Īo, cualquier adelanto imprevisto de la fermentaci√≥n tendr√° como resultado la coloraci√≥n del vino.¬† As√≠, se eligen con cuidado los d√≠as y el momento m√°s adecuados.

 

El can√≥nigo Godinot es muy expl√≠cito: debemos vendimiar¬† los d√≠as con mucho roc√≠o y, en los a√Īos secos, despu√©s de una peque√Īa lluvia, cuando tengamos la suerte de tenerla. Este roc√≠o proporciona a las uvas una flor por fuera, que llaman asur, y un frescor dentro, que evita que se calienten y que el vino se tinte.¬† Se empieza a vendimiar media hora despu√©s del amanecer y, si no hay nubes, se para a las diez. Si el cielo se cubre, se puede vendimiar todo el d√≠a ya que la uva mantiene ese fresco todo el d√≠a.¬† Los a√Īos h√ļmedos, se debe tener cuidado para no recoger ninguna uva podrida. Siempre se debe ser meticuloso para evitar granos podridos, aplastados o secos. Adem√°s, nunca se debe separa los granos del racimo.

 

Otra referencia que puede darnos idea de la cantidad de precauciones que se toman al vendimiar aparece en Spectacle de la nature: las vendimiadoras entran de buena ma√Īana en la vi√Īa y eligen cuidadosamente los mejores racimos.¬† Los depositan suavemente en los cestos, y m√°s suavemente si cabe en las hottes (cestos de mimbre destinados a traslados cortos en la vi√Īa). Tambi√©n se usaban danderlins, cestos de madera con arandelas de hierro al estilo de un tonel y que se empleaban para transportar el mosto de la prensa a las bodegas. Se usaban para transportar vino a veces.

 

 

hotte

Ejemplo de hotte

Porteur_de_vendange_XVIIIe

Vendimiador con su danderlin. Grabado del siglo XVIII

 

Se utilizaban ocasionalmente para transportar uvas destinadas a vino tinto aunque Bidet recomienda usarlos s√≥lo para uvas de vino gris, para llevar la uva a la entrada del bancal.¬† All√≠ se pasan a grandes cestos con mucho cuidado para que no pierdan el asur y el roc√≠o del que est√°n cubiertos.¬† La niebla y el roc√≠o son fundamentales para favorecer que las uvas tintas den vino blanco.¬† Si el sol brilla demasiado, se extienden pa√Īos h√ļmedos en las cestas, ya que la uva caliente puede producir un mosto de color rojo.¬† Se deben transportar estas uvas con animales de naturaleza tranquila, lentamente y sin sobresaltos hasta la bodega en la que la uva permanece fresca y cubierta.

 

Todos los detalles son importantes.¬† El can√≥nigo Godinot precisa que se deben cortar los racimos con un peque√Īo cuchillo curvo, con toda la limpieza y el cuidado posibles y con el m√≠nimo de rasp√≥n que se pueda.¬† Esta √ļltima precisi√≥n pretende evitar que la madera del racimo no d√© al mosto un gusto desagradable. ¬†Maupin, un escritor y agr√≥nomo franc√©s del siglo XVIII y que lleg√≥ a ser ayuda de c√°mara de la reina, nos ense√Īa en M√©thode de Maupin .sur la mani√®re de cultiver la vigne et l‚Äôart de faire le vin. (Paris, 1799) que el rasp√≥n s√≥lo puede aportar al mosto aspereza y rudeza.

 

Bidet a√Īade que son mejores las tijeras que los cuchillos, ya que aqu√©llas sacuden menos el racimo y permiten cortar el rasp√≥n m√°s cerca del fruto, algo muy importante ya que el rasp√≥n es amargo y, seg√ļn su longitud, aporta m√°s o menos sabor al mosto.

 

Seg√ļn un texto llamado Trait√© de la culture des vignes de Champagne, situ√©es √† Hautvillers, Cumi√®res, Ay, Epernay, Pierry et Vinay desvelado por el conde Paul Chandon Mo√ęt en 1931 que hab√≠a pertenecido a la condesa Gaston Chandon de Briailles y que fue escrito por un monje llamado Pierre que fue alumno y sucesor de Dom P√©rignon, es evidente que, desde la perspectiva de la elaboraci√≥n del vin gris, la vendimia es una operaci√≥n cuya perfecci√≥n depende de la rapidez con la que se haga ya que existen muchas posibilidades de tintar el mosto.

 

Tampoco es posible pensar en acelerar la marcha de los animales que transportan la uva ya que la principal exigencia es que sean animales tranquilos. Bidet afirma que si las mulas fueran tan comunes en Champagne como en los pa√≠ses monta√Īosos, tendr√≠amos una considerable ventaja en tiempos de vendimia.¬† Todos sabemos que este animal lleva su carga sin sacudirla. Esto lo hace m√°s interesante que el caballo para transportar la vendimia.¬† Ahora bien, faltando mulas, es preferible el burro al caballo.

 

Llegados a este punto, es bueno aclarar que Nicolas Bidet (1709-1782) naci√≥ en Reims. Fue agr√≥nomo, viticultor, y miembro de la Academia Imperial de Agricultura de Florencia.¬† Tambi√©n fue Oficial de C√°mara y de los Establos del Rey as√≠ como Sumiller de la reina Mar√≠a Antonieta. Public√≥, en 1752, un compendio, considerado el m√°s importante, de los conocimientos sobre viticultura en el siglo XVIII, Trait√© sur la nature et sur la culture de la vigne : sur le vin, la fa√ßon de le faire et la mani√®re de bien gouverner. A l’usage des diff√©rents vignobles du Royaume de France.¬† Este libro fue, m√°s tarde, ilustrado con dibujos y grabados.

 

bidet libro

Ejemplo de ilustraci√≥n del libro Trait√© sur la nature et sur la culture de la vigne : sur le vin, la fa√ßon de le faire et la mani√®re de bien gouverner. A l’usage des diff√©rents vignobles du Royaume de France de Nicolas Bidet (1752)

 

No queda otra, pues, que acercar las prensas a los vi√Īedos.¬† Esto ya lo comenta el can√≥nigo Godinot: si las prensas est√°n cerca de las vi√Īas, es m√°s f√°cil impedir que el mosto coja color ya que se transportan suave¬† r√°pidamente las uvas en poco tiempo. Por el contrario, si las prensas est√°n situadas a dos o tres leguas, se deben meter las uvas en toneles y es muy dif√≠cil evitar que el mosto coja color excepto en a√Īos h√ļmedos y fr√≠os.

 

Estas prensas ser√°n comunales o privadas (para propietarios de vi√Īedos importantes).¬† Se desarrollan distintos modelos, aunque el m√°s com√ļn es el pressoir √©tiquet.¬† En √©ste, el tornillo, accionado por una calandra exterior, llega directamente a la superficie de presi√≥n compuesta por tablones ensamblados sobre los que descansa el mouton, un pesado bloque de hierro o de fundici√≥n. Se llama as√≠ porque, en un principio, el tornillo se apretaba con la ayuda de un palo llamado √©tiquet.

 pressoir etiquet

Prensa con tornillo central y √©tiquet de Buxy, Sa√īne-et-Loire (Mus√©e du Vin, Beaune)

 

Es esta prensa la que mejor responde a las obligaciones de este nuevo modo de prensado que se basa, lo acabamos de ver, en la necesidad de que el mosto se extraiga sin ser coloreado por la piel de la uva.¬† Esto no supone ning√ļn problema al principio de la operaci√≥n pero a medida de que avanza el proceso, el mosto se va coloreando progresivamente.¬† De aqu√≠ surgir√° la idea de fraccionar el prensado con el objetivo de recoger mostos con diferentes categor√≠as de finura y color.

 

De nuevo, el canónigo Godinot nos da todo lujo de detalles: la primera vez que se baja la prensa sobre las uvas, sale lo que se llama vin de goutte (o esencia), el más fino y exquisito de la uva.  Este mosto es demasiado ligero y no tiene bastante cuerpo.  Esta primera prensada se llama la Bajada (abaissement).  Hay que hacerla con destreza y rapidez con el fin de levantar los tablones y volver a colocar en el centro de la prensa las uvas continuamente ya que éstas se han salido por los lados. Entonces se prensa una segunda y una tercera vez. Estas nuevas prensadas se llaman, respectivamente, primera y segunda taille.

 

El origen de la palabra taille se explica por los modos de llevar a cabo el proceso. Con una gran pala afilada, se cortan los bordes de la masa de uvas, se echa encima lo que se ha cortado y, así, se obtiene lo que se conoce como primera taille.

 

Godinot prosigue explicando que  este proceso debe estar hecho en menos de una hora si queremos que el mosto sea claro ya que así no se da tiempo a que las uvas se calienten.

 

A√Īade nuestro cronista que normalmente se mezclan el vino de la Bajada con el de la primera y segunda taille, y excepcionalmente con el de la tercera, seg√ļn los a√Īos sean m√°s o menos c√°lidos.¬† A esto se le llama Cuv√©e de Vin fin. Hay productores h√°biles que insisten en que s√≥lo se deben mezclar el mosto de la Bajada con los de la primera taille, ya que √©stos son m√°s delicados que los de la segunda y la tercera y, adem√°s, siempre se est√° a tiempo de a√Īadir la segunda y la tercera si son bastante finos y claros.

 

M√°s adelante, Godinot precisa, que las prensadas posteriores dan una cuarta taille que produce lo que se llama Vin de taille, del color conocido como oeil-de-perdrix, vino fuerte, que fluye y bueno para consumo diario. Adem√°s, se producen otras tres prensadas que dan el vino de prensa, tinto, duro pro adecuado como bebida para los criados.

 

Explica, por √ļltimo, que si no hay prisa se deja transcurrir una hora y media larga entre cada una de estas tres √ļltimas prensadas para dejar tiempo a que el mosto se escurra y para que descansen los operarios ya que este trabajo es muy duro y debe realizarse de forma ininterrumpida durante tres semanas.

 

Así surgirá el concepto de separación entre vinos de cuvée y de taille, que todavía rige hoy el proceso de prensado de la uva en Champagne.

 

Además, con el esfuerzo que supuso la puesta a punto del procedimiento para obtener un mosto perfectamente blanco, los productores de Champagne entraron en la senda de la mejora de la elaboración de su vin gris. El abad Pluche dirá claramente que las lías y el aire son las dos pestes del vino y afirmará, claramente que en Champagne se trasiega el vino doce veces en toneles perfectamente limpios para retirar las lías.

 

Para facilitar las distintas operaciones que implica este proceso, los productores de Champagne inventaron un sistema de trasiego (que busca eliminar las lías) por medio de un fuelle y una manguera hechos a propósito. Se El sistema, en nuestros días, parece muy simple.  Se conecta el tonel lleno con el tonel vacío usando la manguera. El vino del primer tonel fluye hacía el segundo en virtud del Principio de Vasos Comunicantes.  Las lías se van apartando usando el fuelle en el lugar donde se ha conectado la manguera en el tonel lleno.

 

Este método todavía se utiliza en nuestros días en algunos lugares. El abad Rozier, en 1772, certifica que fue inventado en Champagne y J.B.F. Gerusez, en Description historique et statistique de la ville de Reims (1817), explica que la manguera y el fuelle utilizados en Reims para clarificar el vino fueron inventados en 1692.

 

Esta t√©cnica ayudar√° a que los vinos se conserven durante m√°s tiempo.¬† As√≠, leemos en el Journal des S√ßavans del 7 de junio de 1706, que desde que se encontr√≥ el secreto para clarificar los vinos, los vinos de Champagne llegan al fin del mundo y se conservan tanto tiempo como el vino de Falerno.¬† Sin duda, este dato se refiere a la menci√≥n que se hace en el Satiric√≥n a las √°nforas de Trimalcio con la inscripci√≥n Falerno de 100 a√Īos.

 

Trimalcio batiendo palmas exclam√≥:‚Ä̬°Oh, fatalidad! ¬°Por consiguiente el vino vive m√°s que el pobre hombre! Moj√©monos pues el gaznate. La vida es vino. Os estoy sirviendo un leg√≠timo Opimiano. Ayer ofrec√≠ otro no tan bueno a pesar de que cenaban conmigo personas mucho m√°s distinguidas.‚ÄĚ

 

Se hace referencia a la que es considerada la mejor cosecha de la historia de este m√≠tico vino de la Antig√ľedad Cl√°sica, el Falerno opimiano, llamado as√≠ por el c√≥nsul de Roma Opimio, del 121 a.C.

 

Otro apunte que es necesario hacer es el referente al Journal des S√ßavans (posteriormente llamado Journal des Savants), fundado por Denis de Sallo, y que est√° considerado la publicaci√≥n acad√©mica m√°s antigua de Europa.¬† En un principio, inclu√≠a necrol√≥gicas de personalidades, historias eclesi√°sticas e informes legales. El primer n√ļmero apareci√≥ el 5 de enero de 1665. Hoy es una publicaci√≥n relevante en el campo de las Humanidades‚Ķ pero sigamos‚Ķ

 

 

journal de savants

 

 

 

El abad Pluche, en 1774, nos lo vuelve a confirmar: en ning√ļn lugar he visto nada que se acerque a los cuidados y las precauciones que se toman los productores de la regi√≥n de Champagne desde hace unos cincuenta a√Īos. Su vino hace tiempo que es conocido pero no aguantaba bien el paso del tiempo y no pod√≠a ser transportado muy lejos. Su experiencia y saber, les ha sugerido un m√©todo para mejorarlo de forma que, sin perder su buen sabor, dure seis y siete a√Īos (a veces m√°s) sin perder su finura. Antes, el vino de A√Ņ duraba apenas un a√Īo pero desde que las uvas blancas ya no se usan para hacer vino en Champagne, el vino de la Monta√Īa de Reims dura entre ocho y diez a√Īos y el del Valle del Marne entre cinco y seis. Los vinos de Borgo√Īa no caer√≠an a partir del tercer a√Īo, o del segundo, si los elaborasen con las mismas precauciones.

 

 El problema que surge ahora es que si el vino está bien elaborado, aguanta más tiempo pero corre el riesgo de deteriorarse en los toneles ya que la madera no le proporciona protección suficiente para un envejecimiento largo o un transporte a gran distancia.  La solución será la utilización de la botella.  Sin embargo, al principio del siglo XVII este material es todavía demasiado frágil y debe ser protegido con un trenzado de mimbre (como puede verse en la foto siguiente) y se utiliza para poco más que llevar el vino de la bodega a la mesa.

 

botella forrada de mimbre

 

 

 

El mismo Olivier de Serres nos precisa que las botellas y los frascos se rellenan seg√ļn las necesidades de cada comida y que la √ļnica bebida que se guarda en botella es el hipocr√°s (bebida hecha a base de vino, miel jengibre, canela y otras especias y que fue muy popular en Europa entre la Edad Media y el siglo XVIII, y tal vez precursor de bebidas como nuestro verm√ļ o del gl√ľhwein alem√°n).

 

Ser√° a partir de 1670 cuando se tomar√° plena consciencia de las ventajas de la estanqueidad del vidrio para la conservaci√≥n del vino. Se empezar√°, pues a trasvasarlo a botellas panzudas, en peque√Īas cantidades, tapon√°ndolas con un pedazo de madera fijado mediante una cuerda que rodea el cuello. Se a√Īad√≠a estopa de c√°√Īamo, engrasada con sebo, de tama√Īos variables, para sellar las botellas y toneles. La foto que se muestra a continuaci√≥n es una buena aproximaci√≥n.

 

bouteille-champagne atada 2

Adem√°s, a partir de 1685, se perfeccionar√° el sistema de sellado con tapones espa√Īoles y se generalizar√° el embotellado de una parte de los mejores vinos mientras los maestros vidrieros de Argonne, imitando a los ingleses, fabricar√°n a finales de este siglo un vidrio negro y espeso posibilitando as√≠ el transporte de los vinos de Champagne en botella.¬† As√≠, podemos leer en el Journal des S√ßavans que ya hemos citado que un viajero se√Īala haberlos bebido en Siam y Surinam.

 

Nos situamos en un momento en el que los productores de Champagne, gracias a su ingenio, se encuentran a punto de realizar una catarata de innovaciones, la mayoría de las cuales serán anónimas.

 

Además, surgirá un talento individual que protagonizará un nuevo avance.  Por fin, aparece el más famoso bodeguero de la Abadía de Hautvillers, Dom Pierre Pérignon.  Esto lo veremos en el próximo capítulo.

Lunes, 11 de septiembre de 2017 Sin comentarios

Sobre independencias…

Me encanta todo este tema de las banderas y de las patrias… unas frente a otras…
Sobre todo para comprobar c√≥mo la historia se repite…El estado de Massachusetts declar√≥ no menos de una docena de veces su independencia del Reino Unido… Cuentan que, cada vez, las carcajadas en Westminster se pod√≠an o√≠r desde la costa oeste de lo que hoy conocemos como los Estados Unidos de Am√©rica.

declaración independencioa eeuu

La cosa cambi√≥ cuando los insurgentes decidieron volcar el barco de t√© que ven√≠a de la metr√≥poli (un martes 16 de diciembre de 1773). Esto es m√°s conocido como el Mot√≠n del T√©. Fue consecuencia de la aprobaci√≥n por Gran Breta√Īa ese mismo a√Īo del Tea Act, que gravaba la importaci√≥n a la metr√≥poli de distintos productos, incluido el t√©, para beneficiar a la Compa√Ī√≠a Brit√°nica de las Indias Orientales. Los “estadounidenses” boicoteaban dicha normativa comprando el t√© de los Pa√≠ses Bajos.
Precedentes fueron la promulgaci√≥n de la Stamp Act (Ley del Timbre, 1765) y de las Townshend Acts (1767)… con gran enfado de los colonos ante las decisiones brit√°nicas sobre aprobar tributos a las colonias sin previa consulta por parte del Parlamento de Westminster.

La independencia se declar√≥, la de verdad, el 4 de julio de 1776… el motivo era la pasta… Es interesante saber que el tal John Hancock… firmante de esta declaraci√≥n… era “patriota” y, obviamente, comerciante.

Tambi√©n es interesante el “altruista” apoyo de Francia, Espa√Īa y Holanda a los insurgentes… si quer√©is saber m√°s, buscad lo que fue el Tratado de Par√≠s (1783).

No deja de ser ir√≥nico que exista actualmente en ese pa√≠s un movimiento que se disfraza de patri√≥tico (Tea Party) aunque tambi√©n tenga unas “pocas” motivaciones econ√≥micas…

Hoy tambi√©n, m√°s cerca de aqu√≠, contemplo a los “patriotas” inasequibles al desaliento ante la perspectiva de perder su patrimonio… Del mismo modo, ser√° interesante comprobar a qu√© administraci√≥n tributaria deciden pagar sus impuestos los ciudadanos de a pie.. ¬°¬°ya se sabe… uno es del lugar en el que paga los impuestos!! como bien saben los “usuarios” de para√≠sos fiscales.

Algo parecido est√° ocurriendo en la isla en la que habitan los hijos de la P√©rfida Albi√≥n… dos empresas de aviones ya han comunicado que abandonar√°n el pa√≠s si se consuma la estupidez del Brexit… Veremos qu√© opinan los ciudadanos brit√°nicos al conocer las consecuencias de su “encendida defensa de los ideales patrios”… ya que ellos tampoco votaron irse por la pasta…

Volviendo a nuestro pa√≠s… El ministro Montoro ya lo ha advertido… los impuestos se pagan en Espa√Īa…¬†y veremos cu√°ntos ciudadanos cambian de “ventanilla”… Repito… √Čsa ser√° la verdadera declaraci√≥n de independencia.
¬†Y no es un tema banal. T√ļ, que eres un currito normal, cuando te toque pagar impuestos ¬Ņlo har√°s a la ATC o la AEAT? Si eliges la 2¬™ opci√≥n, ¬Ņte multar√° la Generalitat? ¬ŅY si eres empresario?
En cuanto a lo de aprobar leyes y declaraciones de independencia, esto de amenazar con “responder con toda la fuerza de la ley” a los que no reconocen un ordenamiento legal es como amenazar con poner un parte a un alumno al que le trae sin cuidado aprobar o no….

y lo de decir que “han vulnerado los principios de bla, bla … bla” es como decirle al alumno en cuesti√≥n… te estando portado muy mal…

 

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Jueves, 7 de septiembre de 2017 Sin comentarios

Sobre yihadismos…

Todo ser humano tiene dos vertientes, la emocional y la racional. Así, ante el mismo hecho, una puesta de sol, nuestro yo racional nos habla de la rotación de la Tierra, de las leyes de Kepler, de Galileo, etc.
rotacion-tierra
En cambio, nuestro yo emocional nos recuerda una experiencia vivida, sea √©sta placentera o no: cuando dimos el primer beso, las fiestas de verano, nuestra finitud… y as√≠ hasta el infinito. ¬†Esto como ejemplo de emociones positivas.
amanecer
Podemos jugar a las emociones negativas si pensamos en ¬†eclipses (por seguir el hilo del ejemplo anterior) … una maravillosa ocasi√≥n para contemplar el movimiento del Sol, la Tierra y la Luna ¬†se convierte en sequ√≠as, inundaciones… hambrunas… enfermedades… como “castigo divino”.
Si quieres ver hasta d√≥nde pueden llegar los seres humanos usando las emociones negativas… te sugiero que veas este v√≠deo.
Conocemos el mundo a trav√©s de los sentidos… a trav√©s de las sensaciones. Estas sensaciones, a veces, se convierten en emociones y, por √ļltimo en sentimientos. ¬†Este proceso cognitivo nos lleva a afirmar, por ejemplo, que el Sol gira alrededor de la Tierra… y ser√° la raz√≥n la que nos lleva a concluir que es al rev√©s. Algunos se enfadar√°n mucho. ¬†Es s√≥lo un ejemplo pero que puede ilustrar bastante bien esa contradicci√≥n.
Es absurdo dar explicaciones racionales a nuestros comportamientos emocionales. Es igual de absurdo pensar que la parte racional dominar√° a la parte emocional (una maravillosa caricatura del ser humano racional es Sheldom Cooper de la serie The Big Bang Theory). ¬†Somos seres emocionales y racionales… y necesitamos las dos partes.
Dec√≠a Chateaubriand que ¬†“Se puede atacar la religi√≥n en su culto, en sus bienes, en sus ministros; pero no se puede conseguir que una sociedad subsista sin religi√≥n. Un monje ignorante pero henchido de fe puede fundar un imperio; Newton, el incr√©dulo, pesar√° los mundos, pero no podr√° crear un pueblo.”
Esa parte irracional… sensorial… emocional…que “oficialmente” ha sido menospreciada frente a nuestro yo racional… incluso en la escuela… y que ahora explotan h√°bilmente tah√ļres y vendedores de elixires milagrosos.
Somos as√≠… tenemos una parte racional y una parte irracional… Dioniso y Apolo… que dir√≠an los griegos… El imperio de los sentidos frente al imperio de la raz√≥n.
Creo que es necesario trabajar y sacar partido de esa parte irracional… Nos falta construir un discurso sensorial basado en el respeto y la empat√≠a para contrarrestar el discurso sensorial basado en el odio… y como he dicho m√°s de una vez… frente al odio… la risa… la alegr√≠a… ¬†ya que como dec√≠a Gorki…”Cuando el hombre r√≠e, el bruto que lleva dentro huye”.
Frente a los que venden la emoci√≥n de la supremac√≠a… propongamos ¬†la emoci√≥n de la diversidad.
Es la √ļnica forma. No contrarrestaremos un discurso emocional con un discurso racional…
Tambi√©n falta un discurso emocional europeo…
¬†Si ya lo dec√≠a¬†Severo Ochoa …”El amor es f√≠sica y qu√≠mica.”
√Čste es el primer concepto clave.
Fruto de la Ilustraci√≥n… recordemos a Goya… “El Sue√Īo de la Raz√≥n Produce Monstruos”, se ha tendido, repito, sobre todo en Occidente, ¬†a valorar m√°s la parte racional frente a la parte emocional hasta hace poco. ¬†Uno de los ejemplos m√°s evidentes es el del estudio de nuestro comportamiento como consumidores. ¬†Se hablaba del “Homo economicus” y todo aquello. Hoy, la punta de la lanza de esos estudios es la parte sensorial y emocional de nuestro comportamiento ya que se sabe que es esa parte emocional la que dictar√° la compra final. Sobre c√≥mo compramos alimentos en virtud de esta dualidad podr√≠amos hablar un par de meses. En julio tuvimos un curso de verano con participantes de 10 universidades europeas y hablamos de marketing sensorial, neuromarketing y realidad aumentada aplicados al sector agroalimentario.
Los antiguos valoraban m√°s esa parte emocional de lo que nosotros lo hacemos hoy en d√≠a… y un buen ejemplo de esto, y … ah√≠ quer√≠a llegar… ¬†son las religiones. Por centrarnos en nuestras ra√≠ces, empezar√© por un culto que me ha maravillado siempre, el de la maternidad y la fertilidad. No te descubro nada si te recuerdo la cantidad de ritos e im√°genes vinculados a estos dos hechos. ¬†Cultos que siguen vigentes de alguna u otra forma. ¬†Lo del culto a la maternidad y la fertilidad te lo cito como ejemplo de sensaci√≥n y emoci√≥n (y sentimiento) que las religiones han intentado patrimonializar. Es muy interesante, en ese sentido, ver la evoluci√≥n de los mismos desde los albores de nuestra consciencia hasta hoy. ¬†Las primeras manifestaciones de mujeres con senos y vientres prominentes, nuestras damas √≠beras, la maravillosa Isis Lactans… nuestra Virgen Mar√≠a. Hay un libro, “El Mito de la Diosa” ¬†muy ilustrativo al respecto. ¬†¬°¬°Qu√© poco les gusta a algunos… y a algunas… la voluptuosidad!! … ya sabes… ¬°¬°el pecado est√° en la carne!! Volveremos sobre esto. ¬†Te anticipo que necesitamos a Lisistrata.
Es curioso comprobar, c√≥mo, poco a poco, se ha ido eliminando esa parte sensorial al culto a la maternidad y a la fertilidad. ¬†Esto es algo, creo, muy propio de las tres grandes religiones monote√≠stas: nosotros estamos de paso… y este mundo (y todo lo que representa) es podredumbre… ¬°¬°los sentidos tambi√©n!!. Las tres religiones son expertas en negar y/o controlar los sentidos y el placer de estar vivo… gula, lujuria… pereza…
Aqu√≠ surge una de las ideas m√°s peligrosas… la del Para√≠so. ¬†No es s√≥lo ¬†“p√≥rtate bien y vivir√°s eternamente” (con todos los beneficios habidos y por haber)… es sobre todo “haz lo que yo te digo e ir√°s al Para√≠so”.
Esto del Para√≠so es interesante. ¬†Hay religiones en las que, seg√ļn c√≥mo te portes, te reencarnas en este mundo. ¬†En otras, te vas de este mundo. ¬†En ese sentido, existen teor√≠as que hablan acerca de d√≥nde surge ese concepto de Para√≠so… y ,es obvio, fue en el desierto. ¬†A una persona que vive al borde del Mediterr√°neo (sobre todo en la orilla norte) no le puedes prometer el Para√≠so… ¬°¬°ya est√° en √©l!! A un pastor n√≥mada en el desierto… tiene mucho sentido que le prometas un para√≠so con fuentes y miel… y v√≠rgenes… A nuestros chicos – bomba se les promete eso. Aunque parece ser que ya no quedan v√≠rgenes voluptuosas para todos los m√°rtires.¬†Este √ļltimo enlace, obviamente, es iron√≠a… y de eso se trata. Volveremos al humor varias veces.
Sigamos con el para√≠so… ¬†Un para√≠so del que fuimos expulsados por desobedecer…
A la mujer le dijo:
Multiplicaré tus dolores en el parto,
    y darás a luz a tus hijos con dolor.
Desear√°s a tu marido,
    y él te dominará.
Al hombre le dijo:
Por cuanto le hiciste caso a tu mujer,
    y comiste del árbol del que te prohibí comer,
    ¡maldita será la tierra por tu culpa!
Con penosos trabajos comer√°s de ella
    todos los días de tu vida.
La tierra te producir√° cardos y espinas,
    y comerás hierbas silvestres.
Te ganar√°s el pan con el sudor de tu frente,
    hasta que vuelvas a la misma tierra
    de la cual fuiste sacado.
Porque polvo eres,
    y al polvo volverás.
¬†Y, as√≠, aqu√≠ estamos… para sufrir… ¬†este valle de l√°grimas… o eso dicen.
El control de esas emociones y los sentidos por parte del cham√°n u otro intermediario con la divinidad (autonombrado o refrendado por la autoridad competente en cada caso) es fundamental. ¬†Aqu√≠ me permito recordar la importancia de la confesi√≥n para dicho control y cito, s√≥lo como divertimento, las tribulaciones que nos cuenta Clar√≠n en la Regenta con su Magistral (confesor y enamorado). ¬†M√°s en serio te puedo recordar las discusiones para aprobar el voto de la mujeres en este pa√≠s. Esas discusiones, entre dos mujeres, una a favor y otra en contra (curiosamente la “progresista”) que sab√≠a que, en aquella Espa√Īa, bastantes mujeres har√≠an lo que les dictase el confesor. ¬†Siempre ellas… necesitamos a Lisistrata.
Al hilo de esto, una particularidad de los jud√≠os que me ha llamado la atenci√≥n siempre es que rezan con los tefilin (siempre que no sea fiesta), dos cajas y cinco cuerdas con preceptos de la Tor√°. ¬†Una cuerda va atada a la mano (por el tacto) y las otras a la cabeza (por los otros cuatro sentidos). ¬†Esto lo descubr√≠ en una Bar-Mitzv√° a la que tuve el privilegio de asistir ¬†y el concepto me abrum√≥, lo recuerdo perfectamente… “Tu Dios debe guiar la forma en la que percibes el mundo”. No es la negaci√≥n de esos sentidos… ¬°¬°pero casi!!. ¬†Una de las cajas (“el tefil√≠n del brazo”) se coloca sobre el brazo izquierdo para que est√© frente al coraz√≥n “el lugar de las emociones” ¬†(aunque ahora sabemos que las emociones est√°n en la cabeza ¬Ņrecuerdas la dicotom√≠a raz√≥n-sensaci√≥n del principio), y la correa de cuero se envuelve alrededor de la mano izquierda, y alrededor del dedo medio de esa mano. La otra caja (el “tefil√≠n de la cabeza”) se pone sobre la cabeza, por encima de la frente, as√≠ reposa sobre el cerebro.
tefilin
De esta manera nuestra atenci√≥n se dirige a la cabeza, el coraz√≥n y la mano. Esto nos ense√Īa a dedicarnos al servicio a Dios en todo lo que pensamos, sentimos y hacemos. Tambi√©n nos ense√Īa a no ser gobernados √ļnicamente por los impulsos del coraz√≥n, no sea que esto nos lleve al error y la transgresi√≥n. Ni a ser gobernados solamente por la raz√≥n, pues esto puede llevar al crudo materialismo.
¬ŅNo es maravilloso contemplas ese ansia de control de las sensaciones y de la raz√≥n?… El control de las sensaciones, lleva al control de las emociones y… al de los sentimientos.
Volver√© al tema de los chamanes…
√Čste es el segundo concepto clave.
Por poner otro ejemplo, Grecia y Roma nos ofrecen una maravillosa colecci√≥n de dioses vinculados a todos los fen√≥menos que nos brinda la Naturaleza y los ritos estaban vinculados a esta relaci√≥n con esa naturaleza. ¬†Baste se√Īalar c√≥mo casi todas nuestras fiestas tienen origen agrario, que la Iglesia cocin√≥ y adapt√≥ con el matiz ya comentado de la negaci√≥n de los sentidos y de la vinculaci√≥n con la Naturaleza (su reino NO es de este mundo, ¬Ņrecuerdas?), aunque esto del imperio de los sentidos vuelve y vuelve ya que somos animales emocionales. ¬†Un caso paradigm√°tico de esto es nuestra Navidad… que los ascetas insisten es que es consumista y sensorial … ¬°¬°claro, siempre lo ha sido!! a pesar de San Isidoro de Sevilla, San Juan Cris√≥stomo, el Papa San Le√≥n Magno y otros como ellos.
Seguro que no te descubro nada pero te dejo tres enlaces sobre la Navidad…
La excepci√≥n a las festividades de origen agrario son las vinculadas a la exaltaci√≥n de los valores patrios y la construcci√≥n del esp√≠ritu nacional. ¬†Llegamos aqu√≠, creo, a la madre del cordero (o a una de ellas). ¬†Absolutamente todas las naciones europeas “cl√°sicas” ¬†(como concepto) se han construido en base a mitos sobre la legitimaci√≥n del monarca por parte de Dios… y volvemos a las emociones, ya que racionalmente no se sostiene. La uni√≥n entre la espada y la cruz siempre ha beneficiado a ambas.¬†Un mito precioso es el de la legitimaci√≥n divina del absolutismo franc√©s. Aqu√≠ te dejo la historia…¬†.
Aunque tampoco hace falta irse tan lejos y tan atr√°s… no hace tanto ten√≠amos en este pa√≠s ¬†jefes de estado “por la Gracia de Dios”.
Ejemplo de que si no me gusta la religi√≥n que hay, y soy el jefe… y puedo … me invento otra y no pasa nada (salvo algunos muertos) la tenemos en Enrique VIII… ¬Ņconoces lo de Enrique VIII?
√Čste es el tercer concepto clave.
A partir de ah√≠… empezamos a legislar en base a lo que es pecado… y esa cruz y esa espada llegan a acuerdos… el pecado pasa a ser delito… Lo que Dios quiere y lo que no (me lo ha dicho √©l… yo soy su √ļnico interlocutor v√°lido) es la fuente del Derecho. Un buen ejemplo de lo que pasa si no te parece bien esto es la herej√≠a c√°tara… que fue objeto de Cruzada dentro de Europa para mitigar la disidencia y… por lo tanto… la p√©rdida de control.
Lo que Dios quiere pasa a ser lo que est√° bien y lo que Dios no quiere se convierte en lo que est√° mal… De ah√≠, lo que es moral y lo que no… lo que es legal y lo que no… y ¬°¬°ojo!! … si nos apartamos de eso… legislamos contra la naturaleza… ¬°¬°advierten!!
Pero llega la Ilustraci√≥n… y se rompe el acuerdo. ¬†Se rompe, b√°sicamente, porque el Estado ya no necesita a la Iglesia para funcionar… aunque no fue f√°cil… ni r√°pido… y mucho menos civilizado… ya sabes… Cum Deo… Dios, arquitecto del universo… Sine Deo
Aqu√≠ te pongo deberes… visitar el MUVIM en Valencia… y contestar a estas preguntas….
Aunque no se rompe del todo… falta mucho. De hecho, creo que sigue vigente en algunos aspectos. ¬†Vuelvo a recomendar a Onfray… es muy interesante comprobar, c√≥mo, por ejemplo, es mucho m√°s digno, a√ļn hoy, ¬†estar enfermo del coraz√≥n que de los genitales… Ven√©reas las llaman… de Venus, diosa romana de la belleza, del amor y de la fecundidad…uniendo lo amoroso y lo femenino (de nuevo Lisistrata)… S√≠filis viene de ‚ÄėSyphilo‚Äô, pastor castigado por haber erigido altares prohibidos en la monta√Īa. ¬†El castigo por llevar una ‚Äúvida inmoral y llena de vicios‚ÄĚ representa una nueva, terrible y desconocida enfermedad, la s√≠filis, descrita por Fracastoro… ¬†y que en Italia y Alemania la s√≠filis se conoc√≠a como el “morbo franc√©s”, y en Francia, como “el morbo italiano”… aunque eso es otra historia.
Un paso m√°s all√° es comprobar c√≥mo el poder pol√≠tico utiliza a la religi√≥n… tenemos muestras de esto muy cerquita. El mayor ejemplo de cinismo en este sentido lo hemos tenido con el papel√≥n de la derecha espa√Īola posicion√°ndose en contra del divorcio, del aborto y del matrimonio homosexual estando en la oposici√≥n. No dudaron en sacar a la calle a lo m√°s puro del catolicismo… y luego… al llegar al poder, no s√≥lo no lo derogan… sino que hacen uso de esas “pr√°cticas contra natura”… y no pasa nada. ¬† No se queda atr√°s la izquierda neg√°ndose a eliminar el Concordato y a ambos por igual jugando a marear la perdiz con el tema de la religi√≥n en las escuelas.
A prop√≥sito… ¬Ņte imaginas lo absurdo que ser√≠a que se plantease la prohibici√≥n de vender carne en bares y restaurantes en nuestro pa√≠s los viernes de Cuaresma apelando a “la mayor√≠a cristiana”?… pues lo mismo con lo de prohibir lo que sea por “respeto” a otros ritos alimentarios en el √°mbito p√ļblico.
A prop√≥sito de costumbres culinarias religiosas, ¬†uno de los momentos m√°s sublimes de la p√©rdida de mi inocencia fue contemplar en un restaurante muy caro al lado de Harrod’s a tres mujeres ¬†con velo pimplarse un Chablis de 600 euros con un plato de jam√≥n Cinco Jotas. Luego le√≠ a Marvin Harris y su “Bueno Para Comer” y mi perspectiva sobre los tab√ļes alimentarios en la religi√≥n cambi√≥.
No es menos absurdo, estar a la vez, en contra de la apertura de los comercios en festivos y en contra de que se toque el himno nacional en las procesiones.
A prop√≥sito y como ejemplo de lo importante que son Grecia y Roma…en esto de los festivos y del descanso dominical… ¬†Fue en el a√Īo 321 cuando se implanta el domingo como d√≠a de descanso en el Imperio Romano… Todav√≠a estaba lo del dios Sol…
“En el venerable d√≠a del Sol, que los magistrados y las gentes residentes en las ciudades descansen, y que todos los talleres est√©n cerrados. En el campo, sin embargo, que las personas ocupadas en la agricultura puedan libremente y legalmente continuar sus quehaceres, porque suele acontecer que otro d√≠a no sea apto para la plantaci√≥n o de vi√Īas o de semillas; no sea que por descuidar el momento propicio para tales operaciones la liberalidad del cielo se pierda. Dado el s√©ptimo d√≠a de marzo, Crispo y Constantino siendo c√≥nsules cada uno de ellos por segunda vez“.
Codex Justinianus.
Sigamos…
Y as√≠… encontramos la primera diferencia entre las dos grandes religiones monote√≠stas y sus √°mbitos terrenales de actuaci√≥n. ¬†Insisto en esto… en los √°mbitos terrenales.. ya que pienso que se magnifica el papel pernicioso de la religi√≥n y se minimiza la responsabilidad del poder terrenal y sus intereses geopol√≠ticos. ¬†Creo, no obstante que es obvio que a los pa√≠ses de mayor√≠a musulmana les falta un pase de Ilustraci√≥n. ¬†No han podido hacerlo ya que siguen necesitando a la religi√≥n para controlar al gent√≠o. La Ilustraci√≥n… para m√≠… son dos cosas… Derechos Humanos y Ciencia. ¬†Sobre el papel de Occidente limitando estos avances en estos pa√≠ses… hablamos otro d√≠a. ¬†Hoy nos preocupan los ni√Īos que matan aqu√≠.
Esto, para m√≠, es fundamental. ¬†El concepto de los¬†Derechos Humanos¬†es la clave para entender que la civilizaci√≥n occidental (que no es tradici√≥n judeocristiana s√≥lo…ni mucho menos… ¬†tiene un importante aporte grecorromano, de hecho, Grecia y Roma son su esencia) es superior a todas las dem√°s… ya que pone al ser humano en el centro de la cuesti√≥n.
Eso y algunos √≠ndices de bienestar que tendemos a olvidar como el n√ļmero de mujeres que mueren en el parto o el n√ļmero de ni√Īos que mueren al nacer (o durante el primer a√Īo). La¬†Ciencia… la raz√≥n frente a la emoci√≥n… ¬°¬°otra vez!!… y la mujer… Lisistrata.
Nuestra esperanza de vida, y nuestra calidad de vida, se han duplicado este √ļltimo siglo gracias al alcantarillado, la cloraci√≥n del agua, los antibi√≥ticos, las vacunas y los condones…
Mario Bunge dice que debemos dejar de pintar la ciencia como proveedora de riqueza, bienestar o poder: pintémosla en cambio como lo que es, a saber, el esfuerzo más exitoso para comprender el mundo y para comprendernos a nosotros mismos, y estoy de acuerdo con él.
Es necesario insistir que¬†lo natural mata… que la ciencia y el conocimiento cient√≠fico es lo √ļnico que tenemos frente a esa naturaleza… y que la brujer√≠a, la supercher√≠a y la ignorancia son males intr√≠nsecos al ser humano… ahora encarnados en imb√©ciles incapaces de distinguir una ecuaci√≥n redox de una derivada parcial… o peor… en malnacidos que usan ese desconocimiento intentando hacer “caja” de la desesperaci√≥n de los dem√°s. ¬†Esto te lo dice una persona que de haber nacido en Espa√Īa, seguramente estar√≠a muerta o bastante peor de lo que est√°… simplemente debido a que Francia (me toc√≥ nacer all√≠) ten√≠a muchos m√°s medios y conocimientos y… profesionales… que Espa√Īa en 1970. Es lo que tiene la naturaleza… y ¬°¬°s√≠!! en la √©poca tambi√©n hab√≠a curanderos que promet√≠an mi curaci√≥n… y hab√≠a gente que dec√≠a que era una “prueba que Dios nos mandaba”.
Esto es importante porque la mejora de la calidad de vida es un concepto opuesto al de la promesa del Para√≠so… ¬Ņte acuerdas del Para√≠so?… Es muy dif√≠cil que yo compre el billete al Para√≠so… ya que ¬°¬°estoy en √©l!! como le dec√≠a al √ļltimo ¬†Testigo de Jehov√° que llam√≥ a mi puerta.
El problema no es tanto que no seamos conscientes de estas dos grandes aportaciones… el problema es, repito, que hay malnacidos que intentan sacar partido de nuestra incapacidad para conciliar emoci√≥n y raz√≥n…
Y, con todo esto, concluyo…
- Pensamos que educando en la raz√≥n evitaremos comportamientos irracionales (que deber√≠amos llamar emocionales) y no es as√≠. ¬†Como ejemplo citar√© a los idiotas que se niegan a vacunar a sus hijos … ¬°¬°lo han visto en el “internete”!!… Si Jenner levantase la cabeza y viese c√≥mo los que le persiguieron han ganado la batalla. ¬Ņconoces esa historia? ¬†En Trafalgar Square (Londres) hay cuatro plintos en torno a la columna de Lord Nelson. En tres de ellas hay pr√≥ceres de la patria‚Ķ En la cuarta hay un barco. En √©se, ¬†estaba la estatua de Jenner. Fue el descubridor de la vacuna contra la viruela. Esa estatua se retir√≥ por presiones de fundamentalistas religiosos y est√° en un parque de la ciudad (Kensington). Ya saben‚Ķ ‚ÄúEl que se vacuna se niega a someterse al juicio de Dios‚ÄĚ y esas tonterias.
- Pensamos que educando en la raz√≥n evitaremos comportamientos irracionales (que deber√≠amos llamar emocionales) y no es as√≠. Como ejemplo citar√© a los supremacistas blancos o a los nacionalistas… ¬Ņrecuerdas a Schopenhauer?… “Cuantas menos razones tiene un hombre para enorgullecerse de s√≠ mismo, m√°s suele enorgullecerse de pertenecer a una naci√≥n”… o a una raza… o… una religi√≥n…
- Pensamos ¬†que educando en la raz√≥n evitaremos comportamientos irracionales (que deber√≠amos llamar emocionales) y no es as√≠. ¬†Como ejemplo citar√© lo f√°cil que es caer en clich√©s… “Todos los musulmanes son terroristas”… “Todos los curas son ped√≥filos”… “Todos los hombres son machistas”.
Con esto, tienes el caldo de cultivo…
Ahora, pongamos la olla a calentar…
Citando al gran Chesterton…¬†“Lo malo de que los hombres hayan dejado de creer en Dios no es que ya no crean en nada, sino que est√°n dispuestos a creer en todo.” ¬†Chesterton, creo, ¬†se refer√≠a a lo “apaciguadora” que es la religi√≥n institucionalizada. ¬†El Islam es una religi√≥n que todav√≠a se justifica por s√≠ misma… y por lo tanto, no necesita del Estado. ¬†Y, por lo tanto, lo que est√° bien y lo que est√° mal lo digo yo, el cham√°n, ¬°¬°me lo ha dicho Dios!!
Para ser sincero, creo que tambi√©n se refer√≠a a todos y todas las que buscar mitigar su ansia de transcendencia sali√©ndose del redil y abrazando cualquier est√ļpida y peligrosa (normalmente peligrosa) doctrina vociferada por traficantes de hierbas m√°gicas y dem√°s potingues que prometen la “paz interior” con meditaciones y siempre previo pago. ¬ŅTe acuerdas de nuestro yo emocional?… pues eso. ¬†Tragarse toda la bazofia del New Age y similares es bastante peor que leer a ¬†San Agust√≠n.
Volviendo a citar al gran Chesterton…¬†“La iglesia nos pide que al entrar en ella nos quitemos el sombrero, no la cabeza.”¬†Esta frase es, para m√≠, la que mejor concilia raz√≥n y religi√≥n. ¬† La religi√≥n s√≥lo tiene sentido si te sirve para ser mejor persona… nada m√°s. ¬†La idea de que debes convertir a todos los infieles no tiene nada que ver con la religi√≥n y sobre todo… la idea de que debes matar a los infieles tiene m√°s que ver con intereses geopol√≠ticos que religiosos ¬Ņte acuerdas de la uni√≥n entre la espada y la cruz?… Ahora tenemos la uni√≥n entre la espada y la media luna. ¬†Y esto es lo que m√°s me preocupa, que haya chamanes que puedan “animar” a chavales descerebrados, fracasados, “expulsados del para√≠so” a hacer barbaridades para llegar a ese otro “para√≠so”.
Aqu√≠ no hay que ser buenista ni tolerante. ¬†Es necesario el control estatal del culto, del mismo modo que se controla el culto de las otras religiones (el que niegue eso es idiota) y la ense√Īanza de todas las religiones en las escuelas… pagadas por el Estado. ¬†Esto tiene dos ventajas.
1ª. Controlamos al chamán, ¡¡ya sabes!! la mejor manera de cargarse un sindicalista es subirle el sueldo.
2¬™. El Estado pasa a mostrar claramente que no hay UNA √ļnica religi√≥n… Esto es como lo de los vicios… debes tener muchos para que ninguno te domine.
En cuanto a los descerebrados que se inmolan… Son hijos de emigrantes que vinieron buscando el “para√≠so” y no lo encontraron. ¬†Ah√≠ siempre pienso en mis padres. Se fueron a Francia buscando una vida mejor… ellos la encontraron y yo estaba totalmente integrado, me sent√≠a franc√©s del mismo modo que ahora me siento espa√Īol. ¬†Estos descerebrados no, y no lo han hecho porque:
1¬ļ. El contrato social est√° roto. Es mentira que si estudias y te esfuerzas vas a estar mejor… Es m√°s, venden una burra f√°cil de COMPRAR con dientes perfectos… pero la realidad es una burra con pocos dientes y podridos. ¬†Y adem√°s… ahora ya les prometemos que sin esfuerzo va ir bien… que no existe el fracaso. ¬†¬ŅNo han emigrado nuestros j√≥venes recientemente? ¬ŅQu√© realidad han encontrado?
2¬ļ. ¬†La integraci√≥n en una nueva sociedad depende del grado de similitud en tres aspectos: idioma, costumbres y religi√≥n. ¬†El emigrante que nos ocupa incumple las tres. ¬†Somos animales gregarios y nos agrupamos por semejanzas… y, as√≠, ¬†ya tenemos un gueto… que se retroalimenta con odio y frustaci√≥n.
¬†3¬ļ. ¬†El cham√°n est√° encantado de tener al enemigo que le permite aglutinar a todas esas personas (no hay nada que aglutine m√°s a un grupo que tener un enemigo externo del que culpar de todos los males) y vivir √©l como intermediario entre el grupo y la divinidad… ¬†y ese enemigo es Occidente… con su Ilustraci√≥n y sus Derechos Humanos.
Para m√≠, esto de la integraci√≥n tiene mucho que ver con la lucha de clases… ¬Ņa ver de qu√© salen todos los mantras sobre que los “inmigrantes nos quitan las ayudas” ?… aunque otro d√≠a hablamos del “misterio de los inmigrantes que nos quitan todo el trabajo y, a la vez, todas las ayudas”.
lisistrata2
¬ŅTe suena esto?
Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.
Yo no permito que la mujer ense√Īe ni que ejerza autoridad sobre el hombre, sino que permanezca callada.
Esposas, som√©tanse a sus propios esposos como al Se√Īor.
No est√° en el Cor√°n… Est√° en el Nuevo Testamento… es de San Pablo,¬†Primera carta a los Corintios, Primera carta a Timoteo y Carta a los Efesios, respectivamente.
Es obvio, est√°n escritos en otros tiempos. ¬†Te pondr√© un ejemplo de mi querida Roma. ¬†All√≠, ¬†Las mujeres estaban inhabilitadas no s√≥lo para participar directamente en el gobierno del Estado, sino para desarrollar cualquier tarea considerada viril. ¬†¬ŅTe suena lo de la toga virilis? As√≠, el gran Cicer√≥n afirma:
¬°Cu√°nta infelicidad en la ciudad en la que las mujeres ocupen los officia de los hombres!
El problema no es que hayan textos que algunos digan que son sagrados, y que esos textos digan cosas, el problema es que haya gente que se lo tome al pie de la letra… y ¬°¬°repito!! lo quiera convertir en ley… y pretendan matar a todo el que no lo cumpla.
Encima,  todo esto, sin tener en cuenta las recopilaciones, adaptaciones, antologías y traducciones posteriores que, obviamente, ¡¡también estarían inspiradas por la divinidad!!
Por suerte, y tras mucha lucha, nosotros, en la civilizaci√≥n occidental, ¬†podemos no hacer caso a lo que dicen que dijo una persona hace dos mil a√Īos y que dicen que estaba inspirado por Dios … ¬°¬°y no pasa nada!!
Y otra cosa… Es f√°cil encontrar en estos textos inspirados un argumento y el contrario. ¬†As√≠, todo el mundo encuentra cobijo, es de lo que se trata. Si volvemos a San Pablo,¬†Primera carta a los Corintios, tenemos:
Por lo dem√°s, ni la mujer sin el hombre, ni el hombre sin la mujer, en el Se√Īor. Porque si la mujer procede del hombre, el hombre, a su vez, nace mediante la mujer. Y todo proviene de Dios.
Y no tengo ganas de hablar de lo que dicen que dijo sobre el pelo largo y el velo de las mujeres cristianas… te lo dejo como deberes, si te apetece.
Volvamos a nuestro chicos – bomba y su entorno… que de eso estamos hablando… volvamos a sus madres, mujeres y hermanas.
Volvamos a Lisistrata.
Recordemos tambi√©n al gran Javier Krahe… ¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?
Cuando pienso que son ya las once y pico
yo que ceno lo m√°s tarde a las diez …
¬ŅC√≥mo diablos se fr√≠e un huevo frito?
¬Ņd√≥nde se habr√° metido esta mujer?La vecina me dice que no sabe
y mi suegra tampoco desde ayer.
No son horas de que ande por las calles.
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?Yo le iba a contar lo de Garc√≠a,
y de c√≥mo le he parado los pies …
lo del bulto que tengo en la rodilla …
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?Qu√© hace aqu√≠ este mont√≥n de ropa sucia,
le compr√© lavadora y para qu√© …
Estas cosas me irritan, no me gustan.
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?Mi camisa a√ļn est√° toda arrugada,
y ma√Īana me la tengo que poner.
¬°Pues la plancha, aunque le den las tantas!
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?Va a haber bronca, esta noche va a haber bronca.
Me cabrea, hoy ten√≠a ganas de …
pues despu√©s de la bronca … ¬Ņpero d√≥nde,
d√≥nde se habr√° metido esta mujer?¬°Pero bueno, si falta una maleta …
la de piel, para colmo la de piel!
¬ŅPara qu√© la querr√° la imb√©cil √©sta?
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?
 
Es la mujer la que debe romper el c√≠rculo. ¬†Debemos insistir en proteger y educar a las j√≥venes. ¬Ņte acuerdas cuando, aqu√≠, una mujer no pod√≠a ni siquiera abrir una cuenta corriente sin permiso del var√≥n? No hace tanto tiempo. ¬†Hasta 1981 las mujeres deb√≠an pedir permiso a su marido para poder trabajar, cobrar su salario, ejercer el comercio, abrir cuentas corrientes en bancos, sacar su pasaporte, el carn√© de conducir.
Te digan lo que te digan… el invento que m√°s ha cambiado nuestra sociedad en el √ļltimo siglo son los m√©todos anticonceptivos. ¬†Separar la funci√≥n sexual de la reproductora ha supuesto una revoluci√≥n.
Volvamos a nuestras chicas…
Debemos conseguir que se quiten el velo… y s√≥lo se lo quitar√°n form√°ndose y saliendo del gueto. ¬†Cada vez que una joven se pone el velo, la Ilustraci√≥n y la Ciencia pierden una mano en esta partida. Cada vez que una joven se pone el velo, acepta su papel sumiso y acepta educar a sus hijos en esa sumisi√≥n… ¬°¬°y a sus hijas!!
Cada vez que alguien dice que si una chica lleva velo no puede ir a estudiar… los cafres ganan la partida.
El velo es el m√°ximo s√≠mbolo de ese Islam y de esos ¬†chamanes con hilo directo con la divinidad y la negaci√≥n de los sentidos. ¬†El pelo largo y limpio de una mujer es la mayor incitaci√≥n a la lujuria para esa gente. Lo es desde la Edad Media. La lujuria se representaba en los capiteles rom√°nicos como una mujer mes√°ndose los cabellos y por eso, todas las religiones monote√≠stas insisten en que las mujeres se lo cubran… y por eso “soltarse el pelo” es sin√≥nimo de libertad.
Y, ¬°¬°no!! … no debemos admitir ese velo en funciones p√ļblicas si no admitimos la objeci√≥n de conciencia en funciones p√ļblicas a los cristianos ¬Ņte acuerdas del juez de Murcia?
Y, para terminar… volviendo a citar al gran Chesterton…¬†“La prueba de una buena religi√≥n es si puedes bromear acerca de ella”. La risa es fundamental… la parodia… la iron√≠a… Debemos re√≠rnos. ¬†¬†Nuestro modelo de sociedad se basa en esa premisa.. en ridiculizar… en caricaturizar… en re√≠rnos. En re√≠rnos sobre todo de nosotros mismos. La risa es peligros√≠sima, casi tanto como los besos.
Nos domina aquello de lo que no somos capaces de hacer un chiste. ¬Ņhas visto el foll√≥n que se ha liado con los memes del hijo de la Tomasa?
La risa… los besos… los abrazos… son “peligrosos” porque nos humanizan. Fomentan la empat√≠a. Anteponen las personas a las ideas…
Son “peligrosos” para cierto tipo de personas… para los que no son capaces de re√≠rse de s√≠ mismos… de celebrar que est√°n vivos.
La historia del fanatismo, de la intransigencia… de la intolerancia … es √©sa: la persecuci√≥n de la risa…. a trav√©s de la persecuci√≥n de las personas que no toman en serio… EN SERIO … tus ideas…
La risa es lo m√°s parecido a la libertad.
De eso, de la condena de la risa, se habla mucho, por ejemplo, en “El nombre de la Rosa”… se habla de la “peligrosa” existencia del segundo libro de la Po√©tica de Arist√≥teles, dedicado a la comedia y la risa,.. porque la risa (purificaci√≥n de lo rid√≠culo por la risa nacida de la propia ridiculez) es debilidad, corrupci√≥n, es insipidez de nuestra carne… es uno mismo… S√≠, ya s√© que s√≥lo es un libro de ficci√≥n y una pel√≠cula.
Jorge Luis Borges dec√≠a que “la risa mata el temor, sin temor no hay fe y sin temor al demonio no se necesita a Dios”.
La risa no tiene nada que ver con la burla… La risa es sensualidad… la burla, pornograf√≠a. Y aqu√≠ habr√° que recordar a¬†Goethe… creador del maravilloso Fausto… ¬†“Nada muestra tan claramente nuestro car√°cter como la cosa que nos hace re√≠r.”
A los fariseos… con esta actitud, se les facilita poner el grito en el cielo…
Por otro lado, se consigue el aplauso f√°cil de las hordas descerebradas…
y todos contentos… igual que un ni√Īo consiguen llamar la atenci√≥n…
Ahora bien, igual que un ni√Īo se cuida de decirlo dos veces si se lleva lo que no espera… eso es lo que les pas√≥…y creo que se lo merec√≠a por ni√Īata… y por eso ped√≠an perd√≥n y se dec√≠an arrepentidos…¬°¬°perd√≥n y arrepentimiento… qu√© dos bellas palabras!! sobre todo cuando eres consciente que vas a perder ciertos privilegios a los que no te ha dado tiempo a acostumbrarte.
Son unos aficionados…vulgares papanatas criados bajo la sombra del paradigma cultural del que dicen renegar…¬°¬°payasos!!
¬ŅQui√©n podr√≠a despreciar a las v√≠ctimas? ¬ŅY c√≥mo no combatir a sus verdugos?… Ellos hac√≠an lo contrario… burlarse de las v√≠ctimas y pedir perd√≥n a los verdugos.
El buen uso del entendimiento, la conducci√≥n del esp√≠ritu seg√ļn el orden racional, el empleo de una verdadera voluntad cr√≠tica, la movilizaci√≥n general de la inteligencia y el deseo de evolucionar con fundamento son las formas correctas de alejar a los fantasmas… justo lo contrario de lo que hacen los que se burlan.
Es urgente recurrir al humor, al materialismo… al hedonismo… a la sensualidad y la voluptuosidad… pero para eso debemos ser inteligentes… y evitar usar la burla y el odio,¬†¬†ya que… “Sangre de m√°rtires,… semilla de cristianos”, que dec√≠a Tertulianos.
¬ŅTe acuerdas del est√ļpido debate acerca de si deb√≠an dejar de emitir la misa dominical en la 2?¬†¬† ¬†¬°¬°Claro!!, es obvio que eso es muy necesario… ¬°¬°Pues, no!!… Lo que deber√≠amos hacer es emitir absolutamente todos los ritos.
Es urgente volver a ense√Īar que no hay ninguna idea respetable, SEA DEL TIPO QUE SEA. Todas son, por definici√≥n discutibles. Pocas frases denotan m√°s intransigencia que “respeto mucho su opini√≥n”…
Lo respetable son las personas y por eso nuestro modelo social es el mejor. Parte de la premisa del respeto a las personas… y por eso, bell√≠sima paradoja, el valor de una opini√≥n est√° en el que la dice. As√≠, por ejemplo, la opini√≥n de un ur√≥logo acerca de las enfermedades ven√©reas (siempre las ven√©reas) es m√°s respetable que la m√≠a a ese respecto.
√Čsa es la clave de nuestro modelo social. ¬†A eso se reduce la Ilustraci√≥n… Lo que nos diferencia de otras culturas es ese pase de Ilustraci√≥n.
Nos debemos… entre otros… a Nicolas de Cusa, que tuvo la osad√≠a de publicar “De la docta ignorancia” (De docta ignorantia)…. al Bar√≥n d’ Holbach y su Syst√®me de la Nature (Volumen 1) y (Volumen 2)… a Julien Offray de La Mettrie con su “El Hombre M√°quina“… y ‚ÄúEl Hombre Planta‚ÄĚ. Tambi√©n nos dej√≥ el ‚ÄúDiscurso sobre la felicidad‚ÄĚ y ‚ÄúEl arte de gozar o la escuela de la voluptuosidad‚ÄĚ (que le vali√≥ el rechazo hasta de Voltaire y Diderot), en los que afirmaba que el final de la vida se encuentra en los placeres de los sentidos, y que la virtud puede reducirse a amor propio y que ¬†“sin sensaciones no hay ideas”…
¬ŅTe acuerdas de Giordano Bruno?
¬ŅTe acuerdas de Spinoza?
¬ŅSabes que la tumba de Spinoza est√° olvidada de todos en una esquina de un parque tirando a cutre en el centro de La Haya. No aparece en los manuales tur√≠sticos de la ciudad y nadie se fija en ella… no es de extra√Īar teniendo en cuenta la condena de la que fue objeto…
“Maldito sea de d√≠a y maldito sea de noche!. Maldito sea cuando duerme y maldito sea al levantarse!. ¬°Maldito sea al salir de su casa y tambi√©n al entrar en ella!. ¬°Que el Se√Īor no le conceda jam√°s el perd√≥n! ¬°Que el Se√Īor descargue de ahora en adelante toda la ira en este hombre! ¬°Que le colme todas las maldiciones que est√°n escritas en el Libro de la Ley! El Se√Īor aniquilar√° su nombre bajo el firmamento y lo apartar√° para su propio perjuicio.”
Goya pint√≥ que “el sue√Īo de la raz√≥n produce monstruos” ¬†¬Ņte acuerdas? … Es el grabado n¬ļ 43 de los Caprichos
goya razón
Y ¬†es cierto. Estamos dormidos.. creemos que el entorno del que disfrutamos siempre ha estado ah√≠ y no es cierto… “cuando los hombres no oyen el grito de la raz√≥n, todo se vuelve visiones”.
Cost√≥ mucho que se aceptase la premisa de “lo humano”… “lo terrenal”… “lo que se razona… los sentidos… frente a lo que se cree”. ¬†Las consignas que incumplen esa premisa… anteponiendo ideas a las personas¬†son el enemigo.
De todas ellas, el enemigo m√°s peligroso es el que plantea la vida a trav√©s de la muerte. El que promete para√≠sos a cambio de sacrificios terrenales… especialmente sacrificios terrenales que impliquen matar a otros.
A esos malnacidos es a los que hay que combatir … y preguntarnos qu√© narices estamos haciendo para que haya personas que escuchen a esos criminales y crean que de verdad van a alg√ļn sitio mejor haciendo esa barbaridad. Es el opuesto a la empat√≠a… mucho m√°s all√° de lo que es un psic√≥pata.
El psic√≥pata es incapaz de ponerse en el sitio de otra persona. √Čstos, adem√°s, creen que pueden usar (matar) a otras personas para acceder a un mundo mejor. √Čse es nuestro fracaso como sociedad… que haya personas que digan eso… y personas que se lo crean… que crean que muriendo y matando pueden acceder a la vida.
Y un paso m√°s all√°… al hilo de todo lo que estoy viendo y oyendo, alegrarse del mal ajeno se denomina en alem√°n schadenfreude¬†… designa el sentimiento de alegr√≠a creado por el sufrimiento o la infelicidad del otro.
Es un comportamiento ¬Ņpatol√≥gico? que est√° bastante extendido en la sociedad occidental…como he podido volver a comprobar hace poco… y con cierta frecuencia.
En el polo opuesto … tenemos el concepto budista mudita… o felicidad por la fortuna de otro, que podemos considerar ejemplo de ant√≥nimo de schadenfreude…
Otro concepto interesante es l√≠tost, una palabra checa que no tiene traducci√≥n, seg√ļn Milan Kundera en “El libro de la risa y el olvido” pero que podemos definir como el dolor producido por la visi√≥n de la propia miseria puesta en evidencia. Es una mezcla de tristeza, autocompasi√≥n, nostalgia, humillaci√≥n…
En Youtube hay un programa que se llama “1000 maneras de morir”. Son ejemplos de gente que muere … porque lo merece… Adjunto el enlace con un ejemplo… el schadenfreude en dosis masivas…
Y √©sta es mi opini√≥n…

Lunes, 28 de agosto de 2017 Sin comentarios

La vi√Īa y los vinos de Champagne en el siglo XVII. La Guerra de los Treinta A√Īos‚Ķ¬†¬†y ¬°¬°por fin!! Una innovaci√≥n que abrir√° el camino hacia el champagne‚Ķ

El siglo XVII será el siglo en el que los vinos tranquilos de la región de Champagne brillen con una luz inigualable, con esa luz del sol poniente en el momento en el que desaparece.  Se dice que el cuidado continuo y la incansable industria habían dado como resultado la producción de un vino que parece haber sido reconocido más allá de todos los demás por un sabor delicado, pero bien desarrollado, peculiarmente propio, pero de los que la maravillosa revolución efectuada por la invención del vino espumoso ha dejado pocos restos.

El primer tercio de este siglo fue relativamente pac√≠fico en Champagne. No hay m√°s que se√Īalar algunas revueltas en la parte oriental, debido a las intrigas de Charles de Gonzague, gobernador de la provincia,¬† confabulado con Luis II de Borb√≥n, Pr√≠ncipe de Cond√© y a los duques de Mayenne y de Bouillon para oponerse a la regente Mar√≠a de M√©dicis.

Seg√ļn Jehan PUSSOT (un carpintero de Reims que mantuvo un diario ininterrumpido desde 1568 a 1625) en su Memorial du Temps, la cosecha de 1604 fue tan abundante que los bodegueros no ten√≠an sitio donde almacenar el vino. Sin embargo, tres a√Īos m√°s tarde la vendimia fue la m√°s escasa que se recordaba.¬† Adem√°s, el invierno fue tan fr√≠o que el vino se congel√≥ no s√≥lo en las bodegas, sino tambi√©n en la mesa cerca del fuego. Esa primavera, debido a la escasez cualquier basura de vino se pagaba a 80 libras la queue en Reims.

El 17 de octubre de 1610, en el banquete tras la coronaci√≥n de Luis XIII (√©ste es el rey que cre√≥ la Compa√Ī√≠a de Mosqueteros de la Guardia en 1622 y que tuvo como Primer Ministro a Richelieu), el √ļnico vino servido fue el de Reims. Se sabe que los futuros habitantes de la Place Royale que asistieron a esa ceremonia no eran personas dispuestas a olvidar o menospreciar una buena a√Īada. Los vinos de Champagne volvieron a ser coronados junto al rey y, seguramente, hicieron de √©l un mejor monarca. Otro detalle que ilustra la importancia de los vinos de Champagne en la √©poca es una queja dirigida al rey cinco a√Īos tarde por unos impuestos sobre los bienes vendidos en las ferias. En la queja se afirma que es notorio que el principal comercio de Reims en la √©poca era el de vinos.

Seg√ļn las ordenanzas policiales de 1627, el precio del vino se fijaba tres veces al a√Īo, a saber, en Navidad, Cuaresma y a medio verano. Los taberneros estaban obligados a tener una tabla con los precios de regulaci√≥n a la vista en sus establecimientos. Estaba prohibido vender el vino m√°s caro.¬† La multa era de 12 libras en la primera infracci√≥n y 24 la segunda vez.¬† Adem√°s, para fomentar la producci√≥n local, estaba prohibido vender vino que no fuera de ese pueblo y de como m√°ximo ocho leguas a la redonda bajo pena de confiscaci√≥n y multa cuya cantidad era arbitrarias. Adem√°s, los viticultores estaban obligados a matar y quemar todas las babosas y otros bichos similares que durante 1621 y los dos a√Īos siguientes hab√≠an causado mucho da√Īo.

Es bastante obvio que el cumplimiento de estas normas debió relajarse bastante durante la época en la que la Fronda campó a sus anchas en la región (de esto hablaremos enseguida).

A partir de ¬†1630, las operaciones derivadas de la intervenci√≥n francesa en la Guerra de los Treinta A√Īos y las intrigas del duque de Lorena (el famoso Henri de Lorraine, quinto Duque de Guise y arzobispo de Reims a la tierna edad de quince a√Īos) convertir√°n, seg√ļn nos indica Ren√© Crozet en 1933 en su Histoire de Champagne. (Ed. Boivin, Paris, 1933), la regi√≥n de Champagne en un vasto campo militar. Espa√Īa es due√Īa del norte de Francia y ser√° en las planicies de la regi√≥n de Champagne donde los ej√©rcitos se reunir√°n.

La Guerra de los Treinta A√Īos constituye uno de los enfrentamientos m√°s importantes de la Edad Moderna por varias razones. De hecho, est√° considerada como la primera guerra del mundo moderno. Comenz√≥ como un conflicto religioso entre cat√≥licos y protestantes y termin√≥ como una guerra por el poder de Europa. Tuvo como resultado una serie de nuevas realidades. En primer, como consecuencia de ella, se reconoci√≥ la libertad religiosa en varios Estados. Adem√°s, supuso el predominio de Francia sobre las otras naciones de Europa Central. Alemania devolvi√≥ a Francia las provincias de Alsacia y Lorena. Por √ļltimo, restableci√≥ el equilibrio europeo, roto a ra√≠z de las victorias de Carlos V. Se entiende por equilibrio europeo el af√°n de los Estados de Oriente y Occidente de Europa para conservar el mismo poder√≠o, la misma fuerza, a fin de respetarse mutuamente.

Se puede decir que tuvo cuatro grandes per√≠odos: palatino, sueco, dan√©s y, por √ļltimo, franc√©s.¬† El que nos interesa aqu√≠ es el √ļltimo. Francia crey√≥ llegado el momento de intervenir para arruinar a la Casa de Austria. El Ministro de Luis XIII, Cardenal Richelieu (seguro que les suena este se√Īor) con gran visi√≥n, empuj√≥ a su pa√≠s al conflicto, confiado en la victoria final. Firm√≥ alianzas con Bernardo de Sajonia, con los Pa√≠ses Bajos y con algunos Pr√≠ncipes de Italia y lanz√≥ sus ej√©rcitos contra Alemania y Espa√Īa, que tambi√©n estaban unidas. Al principio de la guerra, el Emperador Fernando II invadi√≥ Francia y obtuvo algunas victorias; pero Richelieu puso al frente de sus ej√©rcitos a Bernardo de Sajonia y al temerario general Chatill√≥n. El primero venci√≥ a los alemanes en Alsacia. El segundo derrot√≥ a los espa√Īoles en Arras y les quit√≥ la provincia francesa de Artois.

Durante varios a√Īos ning√ļn bando domin√≥ claramente en esta guerra. Hubo un cambio de l√≠deres en los pa√≠ses en lucha. En Alemania ocupo el trono Fernando III, y en Francia subi√≥ al poder Luis XIV. S√≥lo a partir de ese momento se pudo entrever un final. Los generales franceses Turenne y Cond√© (de los que hablaremos), despu√©s de sensacionales victorias, metieron sus ej√©rcitos hasta el coraz√≥n de Alemania, y amenazaron con tomar Viena, que era la capital del Imperio. Ante tal perspectiva, el nuevo Emperador Fernando III prefiri√≥ acordar la paz firmando el Tratado de Westfalia, el Tratado m√°s importante de los tiempos modernos, y cuyas consecuencias se dejan sentir a√ļn en la √©poca actual.

Volviendo a Champagne, es cierto que la región no sufrirá  los combates en esta ocasión, pero si las confiscaciones y los pillajes por parte de las tropas de Luis XIII hasta la victoria de Rocroi, conseguida en 1643 por el Príncipe de Condé.

Merece la pena detenerse y situar la Batalla de Rocroi en contexto. La batalla de Rocroi o Rocroy tuvo lugar ¬†el 19 de mayo de 1643 entre el ej√©rcito franc√©s al mando del joven Luis II de Borb√≥n-Cond√©, por aquel entonces Duque de Enghien y de 21 a√Īos de edad, m√°s tarde Pr√≠ncipe de Cond√©, y el ej√©rcito espa√Īol a las √≥rdenes del portugu√©s Francisco de Melo, Capit√°n General de los Tercios de Flandes. El enfrentamiento, que comenz√≥ antes del amanecer, dur√≥ cerca de seis horas y termin√≥ con la victoria francesa.

El rey Felipe IV hab√≠a heredado el trono de Espa√Īa en una situaci√≥n un tanto decadente para un imperio que se extiende por todo el planeta y mantiene la hegemon√≠a mundial. No obstante, ya no es el inexpugnable imperio al que nadie es capaz de hacer sombra del siglo XVI y ya no llegan las ingentes cantidades de oro que llegaban en el siglo XVI a Espa√Īa. Esta situaci√≥n les da alas a Francia e Inglaterra que quieren hacerse con el puesto de primera potencia mundial. Francia declara la guerra a Espa√Īa, pr√°cticamente a la par se suceden revoluciones en Portugal y Catalu√Īa alimentadas por los aspirantes al trono mundial, Francia e Inglaterra. Para aliviar la situaci√≥n en esas zonas y la presi√≥n francesa en el franco-condado, Felipe III decide invadir el norte de Francia desde Flandes, siendo la batalla definitiva la que se libra en Rocroi en 1643, en ella se decidir√° el destino de la guerra, y una inyecci√≥n incalculable de moral para el vencedor. Se la considera como el principio del declive de los tercios espa√Īoles, dada la repercusi√≥n que alcanz√≥ la derrota. Los Tercios no volver√≠an a conseguir el pasado esplendor, el que les hizo merecedores de una aureola de invencibilidad en los campos de batalla europeos. Con esta batalla comienza el declinar del imperio y se inicia el principio del fin de la hegemon√≠a militar de Espa√Īa en Europa. El relevo lo toma Francia, la gran beneficiada, que empieza a emerger como potencia continental.

 

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Batalla de Rocroi (1643) por Augusto Ferrer-Dalmau

 

La presencia de tropas en Champagne y sus consecuencias será sólo un preludio de la terrible miseria que la Fronda (dijimos que hablaríamos de ella) traería a Champagne desde 1648 hasta 1657.

La Fronda es como se conoce a una serie de movimientos de insurrecci√≥n ocurridos en Francia durante la regencia de Ana de Austria, y la minor√≠a de edad de Luis XIV, entre 1648 y 1653. El nombre de fronde evoca las hondas o tirachinas que portaban los sublevados del primer levantamiento en Par√≠s. Fue la √ļltima batalla llevada a cabo contra el rey de Francia por los Grandes del reino y se continu√≥ con la guerra hispano-francesa de 1653-1659. Se dividi√≥ en dos partes:

  • la Fronda parlamentaria o “vieja Fronde”, que fue la que empez√≥ la guerra,
  • la Fronda de los pr√≠ncipes, que la continu√≥, ampli√≥ y sucedi√≥ antes de ser vencida, v√≠ctima de su modo de funcionamiento, alianzas y convulsiones.

 

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Aviso que da un frondista a los parisinos en los que les exhorta a sublevarse contra la tiranía del Cardenal Mazarino. Grabado anónimo (siglo XVII)

 

Los espa√Īoles de los Pa√≠ses Bajos se aliaron con los Frondistas. Para contrarrestar la amenaza que supon√≠an para el este de Francia, Cond√© enviar√° a Champagne, en 1649, a las tropas del Bar√≥n von Erlach, un caballero suizo. En realidad, estas tropas no son m√°s que un grupo de aventureros alemanes, polacos y suecos (principalmente), que se ocupar√° de mantener bajo control a la regi√≥n durante dos largos a√Īos, dejando un horrible recuerdo.

Las tropas del mariscal du Plessis considerar√°n la regi√≥n como tierra conquistada. Arrasaron con el vino en las tabernas, marchando en destacamentos por los distintos pueblos para evitar que aqu√©llos que se negaron a pagar los impuestos destinados a sufragar la guerra trabajen sus tierras. Tierras que fueron arrasadas por este ej√©rcito cuando los habitantes de Reims se negaron a pagarles.¬† Est√° documentado el pillaje de las llanuras de Les Moineaux y Sacy; as√≠ como la de la Monta√Īa (cerca de Verzy) desde marzo hasta julio de 1650.

Como consecuencia de todo esto, las gentes de la zona, durante el siguiente a√Īo tuvieron que subsistir con hierbas, ra√≠ces, caracoles, sangre, pan hecho de a base de salvado, perros y gatos.¬† Se sabe que murieron a cientos por comer un pan hecho¬† base de un trigo que a√ļn no estaba maduro cosechado en junio.¬† La ruina fue completa cuando lleg√≥ la hora de trabajar el campo y las vi√Īas y no hab√≠a hombres disponibles. Esto se puede leer en el libro de Alphonse FEILLET La Mis√©re au temps de la Fronde (1862).

Otro autor, Dom Guillaume MARLOT en su Histoire de la ville, cit√© et universit√© de Reims (1845), sin embargo, afirma que los vi√Īedos siguen cubriendo las monta√Īas y rodeando la ciudad de Reims como una corona de color verde. Tambi√©n dice que la producci√≥n no s√≥lo abastec√≠a las necesidades locales sino que permit√≠a vender fuera, suponiendo considerables ingresos y extendiendo la reputaci√≥n de los vinos de la regi√≥n.

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Se harán frecuentes los crímenes, el saqueo, los sacrilegios y las violaciones. Da cuenta de esto otra crónica de aquella época titulada La Champagne désolée par l’armée d’Erlach, y cuya lectura es, créanme, insoportable.

champagne desolée par larmee

Oudard COQUAULT, un burgu√©s de Reims, escribe en sus memorias en mayo de 1649, los de la monta√Īa desde Rilly hasta Villers-Marmery aguantan, y a mitad de junio del mismo a√Īo, del 12 del pasado hasta el l0 de junio, un coronel alem√°n nombrado Binet, saquea el rio Marne. El lugar de encierro es A√Ņ. Se exigen unas onces mil libras para el rescate. ¬†Este grupo siembra el p√°nico en todos los pueblos. Nadie se atreve a salir al campo por miedo a ser saqueado.

Tras los soldados de Erlach (no deja de ser curioso que se emplee derlache como sin√≥nimo de bestia sanguinaria) llegar√°n en 1651 al Valle del Marne, al lado de Epernay, un grupo de ladrones capitaneados por un tal Charles Oudard conocido como M√Ęchefer.

En abril de 1652, Carlos VI, duque de Lorena, arrasa la regi√≥n de Champagne con una banda de mercenarios (unos 20.000) pidiendo rescate de todo aqu√©l que se encuentran por el camino. Coquault escribe: Los pueblos est√°n desiertos y destrozados; √©stos son los fatales efectos de las guerras. A√Īade que, un d√≠a, volviendo de Hautvillers, fue sorprendido por un grupo de Loreno, robado y secuestrado, y que su agricultor en Chenay fue asesinado.

Adem√°s, Cond√© y luego Turenne (cuyo nombre completo era Henri de la Tour d’Auvergne, vizconde de Turenne), se alojan en Champagne y sus tropas tienen el mismo cuidado con los habitantes de la regi√≥n que otros soldados que les precedieron, ¬°¬°ya saben!!, cuando los elefantes se pelean, la que sufre es la hierba. Coquault se√Īala que los soldados de Turenne se bebieron, s√≥lo en Hautvillers, m√°s de 600 barriles de vino (esto es, m√°s de 1.200 hectolitros). Exclama, no son perros lo que el rey envi√≥ para cuidad del reba√Īo, son lobos.

En 1648, el premier president (durante el Antiguo R√©gimen en Francia, el primer presidente del parlamento era un juez superior nombrado por el Rey. Ejerc√≠a de moderador y de mediador entre la autoridad real y los dem√°s magistrados) Mathieu MOL√Č se dirige a la Reina en sus Remontrances indic√°ndole que el campo no es m√°s que un desierto.

Sabemos que, en esa √©poca, la viticultura, la elaboraci√≥n y el transporte de los vinos se hac√≠an con unos costes y unos riesgos considerables y constantes. Coquault nos cuenta que, el 24 de septiembre de 1650, el ej√©rcito del mariscal de Praslin estaba en la llanura de Mesneux y Sacy destrozando los vi√Īedos. A√Īade que el 11 de octubre del mismo a√Īo el ej√©rcito vuelve a Sillery, saqueando y llev√°ndose lo poco que quedaba en Villers Allerant.

√Čmile ROCHE, en su Le Commerce des vins de Champagne sous l‚Äôancien r√©gime, tesis doctoral le√≠da en la Universidad de Borgo√Īa en 1908, nos recuerda que, en el siglo XVI, tambi√©n, como siempre en circunstancias similares, hubo gente que sac√≥ partido de la situaci√≥n. El ej√©rcito de Flandes compr√≥ cantidades considerables de vino haciendo que los precios subiesen todav√≠a m√°s para satisfacci√≥n de los comerciantes.

Era tal fue la fama de los vinos de Champagne que cuando Luis XIV (el Rey Sol‚Ķ constructor del Palacio de Versalles y abuelo de nuestro Felipe V), fue coronado en Reims en 1654, todos los grandes se√Īores presentes en la ocasi√≥n estaban ansiosos de disfrutar de estos vinos y, sin duda, miraron con envidia el cesto que conten√≠a un centenar de botellas de los mejores vinos de la regi√≥n que los nobles de Epernay hab√≠an tra√≠do consigo como regalo al valiente Turenne (del que y hemos hablado). Sabemos que √©l, en concreto, no era ajeno a los m√©ritos de estos vinos. Los conoc√≠a bien de su estancia en la regi√≥n durante los dos a√Īos anteriores peleando contra Conde y sus aliados espa√Īoles.

Este mismo a√Īo (1654), el Procureur de l’Echevinage habla del principal comercio de Reims como consistente en la venta de vino, de la cual los habitantes producen grandes cantidades, tanto de la Montagne de Reims como de la Rivi√®re de Marne. Este comercio se ver√°, de nuevo, interrumpido por las incursiones de Montal (antiguo jefe de la guarnici√≥n de Sainte Menehould) y sus espa√Īoles en 1657 y 1658.

En 1659, la Paz de los Pirineos finalmente supondr√° un alivio en Champagne, un alivio que era m√°s que necesario en la regi√≥n tras treinta a√Īos que figuran entre los m√°s oscuros de su historia. Todo esto, teniendo en cuenta que, s√≥lo cinco a√Īos antes, el 7 de junio de 1654, Luis XIV, con 16 a√Īos, hab√≠a sido coronado en Reims. Coquault finalmente puede escribir: Aqu√≠ estamos por fin en paz, con abundancia, con tranquilidad. El campo, m√°s incluso que las ciudades, hab√≠a sufrido el paquete de desgracias completas habituales de las guerras: la destrucci√≥n de aldeas y cosechas, epidemias y hambrunas.

Tambi√©n es bueno aclarar que la Paz de los Pirineos tuvo que firmarse dado que la guerra hab√≠a sido tambi√©n contra Espa√Īa. Por eso fue necesario firmar entre los dos pa√≠ses un tratado aparte y √©sta fue la Paz de los Pirineos. Seg√ļn el acuerdo firmado, Espa√Īa devolv√≠a a Francia, entre otras, las provincias de Rosell√≥n y Artois. Termin√≥ as√≠ la Guerra de los 30 A√Īos.

Guy Patin (aunque m√©dico y decano de la facultad de Medicina de Par√≠s en 1560 – 1562, ha pasado a la historia por literato y es una excelente fuente de datos hist√≥ricos), en 1666, menciona el hecho de que Luis XIV hizo un regalo a Carlos II de Inglaterra consistente en doscientas botellas de excelente vino de Champagne, Borgo√Īa y Hermitage que le hicieron exclamar, tres a√Īos m√°s tarde:

¬°Viva el pan de Gonesse, viva el buen vino de Paris, de Borgo√Īa‚Ķ de Champagne!

En esta misma época Jean-Baptiste Tavernier, viajero incansable, (famoso por haber vendido en 1668, el Diamante Azul al rey Luis XIV de Francia) hará lo propio difundiendo la fama del vino de Champagne dándolo a probar a todos los soberanos que tuvo la ocasión de conocer en sus viajes.

.A pesar de la paz, la presencia de los soldados continuar√° hasta el final del siglo debido a las campa√Īas militares desarrolladas por Lu√≠s XIV en el exterior. Los inconvenientes que implica este hecho, las constantes subidas de impuestos y¬† el encarecimiento de la vida, se a√Īaden a las miserias acumuladas durante las guerras de religi√≥n, la Guerra de los Treinta A√Īos y la Fronda. Hacia el final del siglo XVII, las condiciones de vida de los campesinos de Champagne son deplorables.¬† Conocemos el terrible texto Les Caract√®res ou les murs de ce si√®cle de LA BRUY√ąRE, escrito en 1689:¬†Vemos animales enfadados, machos y hembras, esparcidos por el campo, negros, l√≠vidos y quemados por el sol, unidos a la tierra que rebuscan y menean con un tes√≥n invencible‚Ķ¬† Se retiran por la noche a sus madrigueras, en las que viven a base de pan negro, agua y ra√≠ces.¬† El mismo autor a√Īade un poco m√°s adelante: el destino del viticultor, del soldado y del picapedrero me impiden sentirme triste por no compartir la fortuna de los pr√≠ncipes y los ministros.

Ahora bien, es complicado hacerse una idea exacta de la condici√≥n de viticultor.¬† Ya lo vimos cuando hablamos de la Guerra de los Cien A√Īos.¬† Si miramos en conjunto, los habitantes del campo son sin duda desgraciados en esta √©poca.¬† Sin embargo, hay matices. A pesar de lo que pensaba La Bruy√®re, y tal y como se√Īala √Čmile MIREAUX en ¬†Paysans du Grand roi, publicado en La Revue de Paris, en noviembre de 1958, el viticultor es, en cierto modo, un privilegiado ya que la vi√Īa, en estos tiempos, est√° mejor considerada que las otras lierras de labranza. No es raro encontrar viticultores que sean due√Īos de las tierras que cultivan. Adem√°s, poseen algunas cabezas de ganado y alquilan sus servicios y sus conocimientos a los habitantes de la ciudad y a otros propietarios de vi√Īedos a un precio m√°s que conveniente.¬† El que no posee vi√Īas es granjero o aparcero, de acuerdo a figuras bien definidas y con derechos y obligaciones claramente establecidas.

Se puede afirmar que los √ļnicos viticultores que han conocido el hambre y la miseria durante los siglos XVI y XVII son aquellos cuyas regiones que se han encontrado de una forma¬† u otra, directamente afectada por operaciones militares o por la retaguardia de las mismas.¬† Adem√°s, en esos casos, estos viticultores se ver√≠an afectados s√≥lo durante esos per√≠odos. Es cierto que a veces esos per√≠odos eran bastante largos.

De esta forma, los viticultores de la Basse-Champagne (parte meridional de la provincia de Champagne, además de Troyes, Bar-sur-Seine, Bar-sur-Aube y Sézanne) no se vieron tan afectados como los del Valle del Marne y de la Haute-Champagne, entre los ríos Marne y el Aisne.

La suerte del vi√Īedo est√° unida a la del viticultor. Es obvio que durante los per√≠odos tormentosos, la superficie cultivada disminuye y que, tan pronto como la calma regresa, las nuevas plantaciones compensan las que se perdieron (por lo menos en las zonas en las que la uva alcanza una calidad adecuada).¬† Tambi√©n se nota, a veces, algunas medidas restrictivas tomadas por el gobierno o las autoridades locales en momentos en los que es necesario fomentar el cultivo de cereales. As√≠, en 1552, seg√ļn Yves GANDON (en su libro Champagne publicado en 1958) se dio orden de arrancar vi√Īedos y, en 1556 se dictamin√≥ (seg√ļn nos dice el abatte ROZIER en su Trait√© th√©orique et pratique sur la culture de la vigne, avec l‚Äôart de faire le vin par le Cen Chaptal publicado en 1801) que, como m√°ximo, un tercio de las tierras de cada cant√≥n estuviesen plantadas de vi√Īa.¬† De este modo, la regi√≥n de Champagne vio ligeramente disminuida su superficie de vi√Īedo desde el siglo XV.

 

Sabemos que hacia el final del siglo XVII¬† ya se cultivaban varias variedades de vid cultivadas en Champagne. Entre las uvas blancas estar√≠an Morillon (o Maurillon) blanc, de la que parece provenir la Pinot blanc (y que tambi√©n se llama Maubard o Mauribard), la Gouest (o Gouais) blanc, la Meslier y, en la zona de Aube, la Chasselas dor√© (o Bar-sur-Aube blanc) as√≠ como la Arbanne. En cuanto a las uvas tintas, se cita sobre todo la Morillon noir (de la que provendr√≠a la Pinot noir) y la Morillon taconn√© de la que vendr√≠a la Meunier. Tambi√©n se cita a la Morillon h√Ętif ¬†(tambi√©n llamada de la Magdalena) y a la mediocre Gouest noir.

Jean MERLET en L‚ÄôAbr√©g√© des bons fruits, libro publicado en 1667 afirma que la Morillon h√Ętif es m√°s curiosa que buena y sufre m√°s ataques de moscas que la Morillon noir corriente… y hace mejor vino que la Morillon taconn√©… que es mejor que cualquier h√Ętif y que es excelente para hacer vino, tiene mucha producci√≥n y que la hoja es blanca y harinosa

Tambi√©n se habla de una variedad que produce uvas con un color intermedio, con la que en la √©poca har√≠an vinos que ir√≠an del blanco al tinto seg√ļn la intensidad de la maceraci√≥n¬† del prensado. Es la Fromenteau o Frumenteau o Froment√©, conocida en otras partes como Griset, Enfum√©, Avernas gris d‚ÄôOrl√©ans, Burot, etc., y de la cual Nicolas BIDET, oficial de la Casa del Rey, dir√° en el siglo ¬†XVIII ¬†(Trait√© sur la nature et sur la culture de la vigne, sur le vin, la fa√ßon de le faire et la mani√®re de le bien gouverner, √† l‚Äôusage des diff√©rents vignobles de France. Paris, 1759) que es una uva exquisita y muy conocida en ¬†Champagne.

En ‚ÄúLa Nouvelle Maison rustique‚ÄĚ se precisa que es de color gris rojo y se a√Īade que ¬†el racimo es grande, los granos est√°n muy apretados, la piel es dura, el mosto excelente y hace el mejor vino. Es a esta uva a quien debe su renombre el vino de Sillery. Algunas variedades existen desde hace tiempo en la zona como la¬†Morillon¬†y la¬†Gouest, y que citaba Eustache Deschamps en sus poemas. Otras fueron, probablemente, tra√≠das desde Borgo√Īa a partir del siglo XV (BEGUILLET (E.). Ňínologie ou discours sur la meilleure m√©thode de faire le vin et de cultiver la vigne. Dijon, 1770).

Tanto en el siglo XVI y al inicio del siglo XVII podemos encontrar indistintamente en Champagne, en un mismo sitio, vinos blancos (poco apreciados) y vinos tintos. Estos √ļltimos son mucho m√°s importantes en volumen y tienen, obviamente, poco color; muy claros tirando a p√°lidos; seg√ļn se√Īala¬† Julien LE PAULMIER en su ¬†Trait√© du vin et du cidre (1589).

El adjetivo clairet o cleret se usa para describir un vino tinto. Se usaba y se usa por toda Francia y de √©l viene el sustantivo ingl√©s claret, que es sin√≥nimo de vino de Burdeos.¬† Se usa para describir un vino tinto con poco color. As√≠, clairet, para el Diccionario de la Academia de 1694, se usa para describir un vino tinto y seg√ļn el Grand Vocabulaire Fran√ßois de 1769 s√≥lo debe usarse para describir un vino tinto con poco color. Tambi√©n podemos encontrar la expresi√≥n vin paill√©, que seg√ļn la Academia ser√≠a un vino tinto con poco color. Una expresi√≥n que aparece asimismo es la de vin d‚ÄôŇďil-de-perdrix y que la misma Academia vincula con los vinos de A√Ņ. A principios del siglo XVIII, seg√ļn indica Paul PIARD en L‚ÄôOrganisation de la Champagne viticole. Des syndicats vers la corporation¬† (1937), que en siglos pasados era costumbre hacer en esta zona s√≥lo vinos tintos, es decir vinos de Ňďil-de-perdrix.

Se trataría, pues, de un color entre el rosado y el tinto y que el gran Olivier de SERRES identificaba como un color de rubí oriental.  Detengámonos un momento para rendir homenaje a Olivier de Serres, naturalista y agrónomo francés que de forma empírica y experimental comenzó en su país los primeros estudios sobre jardinería, horticultura y arboricultura.

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Actualmente se le conoce en Francia como el padre de la Agricultura y se ha instituido un premio con su nombre para distinguir trabajos que en esta rama alcancen renombre nacional. Public√≥ en 1600 Le th√©√Ętre d‚Äôagriculture et mesnage des champs que est√° considerada la primera publicaci√≥n cient√≠fica sobre agricultura y econom√≠a rural escrita en Francia. La obra fue un encargo del rey Enrique IV de Francia (1553-1610)‚Ķ pero sigamos.

Hacia finales del siglo XVIII, la expresi√≥n Ňďil-de-perdrix se acerca m√°s al rosado y seg√ļn el Dictionnaire de l‚ÄôAcad√©mie, edici√≥n de de 1798, se dice de un vino que tiene un ligero color rojo.

El caso es que, parece ser que esta coloración débil y aleatoria situaba a los vinos de Champagne en mala posición comparado con los vinos de Beaune, con un color más sostenido y más al gusto de esa época y, por lo tanto, más fáciles de comercializar.  Tanto es así que está documentada la costumbre de reforzar el color del vino en Champagne.

Nos encantar√≠a poder afirmar que en esta √©poca en Champagne s√≥lo hab√≠a buenos vinos que se describen en Les R√©mois, cuento escrito por La Fontaine, que era de la zona, concretamente de Ch√Ęteau-Thierry, y que nosotros conocemos m√°s por sus f√°bulas:

Il n’est cité que je préfère à Reims

C’est l’ornement l’honneur de la France,

Car, sans compter l’ampoule et les bons vins,

Charmants objets y sont en abondance

Desgraciadamente, no todo era excelente.¬† Los escritos de los viticultores y comerciantes de la √©poca dejan poco espacio a la ilusi√≥n.¬† Adem√°s, debemos recordar c√≥mo ha sufrido el vi√Īedo durante dos siglos.¬† A las desgracias de las guerras debemos a√Īadir las que son responsabilidad de los caprichos de la naturaleza. En su Journalier, Jean PUSSOT se√Īala muchos a√Īos con heladas o de sequ√≠as, a veces consecutivas.¬† As√≠, en 1570, dice que las vi√Īas de los lugares bajos se helaron y que el poco vino que hubo no era nada bueno.¬† En 1587, hubo poco vino y flojo, en 1588, hubo poco vino y de calidad media.¬† Se citan muchos a√Īos con la misma situaci√≥n.¬† Parece que s√≥lo un a√Īo de cada dos el vino era o de mala calidad o escaso, y a veces las dos cosas.¬† Esto no imped√≠a que algunos productores hicieran excelentes vinos que disfrutaban, ya lo hemos dicho, de una excelente reputaci√≥n pero sin poder asegurar la regularidad en esa calidad.

Por otro lado, tambi√©n podemos leer en L‚Äô Art de bien traiter, escrito en 1674 en Paris y del que s√≥lo conocemos las iniciales del autor, L.S.R. (aunque algunos se√Īalan que son las de Sieur Roland, cocinero de la Princesa de Carignan) que los vinos de Borgo√Īa y de Champagne s√≥lo son buenos si el a√Īo es bueno, y sobre todo los de Champagne. A√Īade que hay que tener cuidado con esos vinos furiosos y que burbujean sin parar.¬† Algunos han querido ver la primera descripci√≥n de un vino espumoso en este texto. Sin embargo, no es m√°s que la de un vino en proceso de fermentaci√≥n en un tonel.¬† Este libro fue escrito al menos una veintena de a√Īos antes de la primera menci√≥n en Francia de los vinos espumosos en Champagne.¬† No desesperemos despu√©s de tan largo viaje‚Ķ estamos a punto de llegar.

Por otro lado, podemos leer en Manière de cultiver la vigne et de faire le Vin en Champagne, escrito en 1718, que los viticultores de Champagne bien por su delicado gusto, bien por su deseo de disfrutar plenamente del vino, bien por su habilidad para mejorarlos siempre han sido maestros en elaborar los vinos más exquisitos del reino.  Sin embargo, sabemos que este libro, aunque anónimo, fue escrito por Jean Godinot, un canónigo de Reims. Estamos seguros que su afirmación está bien influenciada por su amor a su país y que, como mucho, sería aplicable a un volumen muy limitado de vinos de calidad.

La cruda realidad, repetimos, es que, en aquella época, la mayoría de viticultores y bodegueros vendían vinos bastante malos; bien por rutina, bien por descuido (o desidia) o bien por intentar asegurarse un beneficio bastante aleatorio buscando la cantidad en lugar de la calidad.  Esto me suena de algo.

En estos momentos, en Champagne se cultiva la vi√Īa y se elabora el vino de la misma forma que en el resto de Francia y, obviamente, con los mismos resultados y sin ninguna originalidad.¬† Sin embargo, surgir√° una innovaci√≥n t√©cnica que va a influir poderosamente en la evoluci√≥n del tipo de vino que se har√° en la zona a partir de ese momento, d√°ndoles una ventaja sobre otras regiones y abriendo, por fin, el camino hacia el vino de Champagne espumoso.

Curiosamente, esta innovaci√≥n surgir√° por los problemas que ten√≠an los vinos tintos de Champagne para competir con los de Borgo√Īa.¬† Los productores de la regi√≥n encontrar√°n la forma de utilizar sus uvas tintas para hacer vinos blancos. Vinos que ser√°n mucho mejores que los vinos blancos que acostumbraban a elaborar con uvas blancas y que nunca hab√≠an sido apreciados.¬†¬† As√≠, en el siglo XVIII, leemos en Le Spectacle de la nature ou Entretiens sur les particularit√©s de l‚Äôhistoire naturelle qui ont paru les plus propres √† rendre les jeunes gens curieux et √† leur former l‚Äôesprit, obra an√≥nima, escrita en 1763, pero que narra un tal Abad Pluche, la uva blanca s√≥lo da vino blanco, pero que no tiene ni fuerza, ni calidad, que se vuelve amarillo enseguida y que ha muerto antes del verano.

Todo esto, y la aparición de DOM PERIGNON, lo veremos el próximo capítulo.

Lunes, 7 de agosto de 2017 Sin comentarios

LA VI√ĎA Y LOS VINOS DE CHAMPAGNE EN EL SIGLO XVI‚Ķ M√ĀS GUERRAS, AHORA DE RELIGI√ďN.

En este siglo, la guerra, los bandoleros, la peste y los inviernos sin fin hacen desaparecer numerosas aldeas y ciudades. En esta √©poca, Champagne seguira siendo conocido por sus vinos tranquilos, blancos del valle del Marne, tintos de la monta√Īa de Reims, y “grises”, que tendr√≠an algo que ver con los actuales rosados.

El per√≠odo de paz que sigui√≥ a la Guerra de los Cien A√Īos se alarg√≥ en ¬†Champagne hasta comienzos del siglo XVI. Es cierto que Francia estuvo de nuevo en guerra bajo el reinado de Luis XII y de Francisco I, pero las operaciones b√©licas se desarrollaron en su mayor√≠a en la periferia de la regi√≥n y la calma dominaba las tierras plantadas de vi√Īedo.

De todas formas, los ‚Äúamigos‚ÄĚ de los pillajes y los ‚Äúdefensores‚ÄĚ de la extorsi√≥n eran de por s√≠ bastante nocivos para la agricultura en general y la viticultura en particular. Sin embargo, los viticultores ten√≠an otros enemigos A saber, ciertos peque√Īos insectos terriblemente nocivos que ten√≠an la costumbre de alimentarse de los brotes j√≥venes de las vides.¬† Es cierto que no hay constancia de que hayan sido tan molestos en Reims como en otras partes de Champagne, especialmente en Troyes.¬† All√≠, sabemos¬† que el viernes despu√©s de Pentecost√©s de 1516, el maestro Jean Milon orden√≥ a dichos insectos formalmente y solemnemente que ‚Äúsaliesen antes de seis d√≠as de los vi√Īedos de Villenauxe, bajo pena de anatema y maldici√≥n‚ÄĚ. Un siglo y medio despu√©s estos insectos renovaron sus estragos, y fueron exorcizados de nuevo por el cura rural de Sezanne por orden del obispo de Troyes.

Francisco I fue coronado en Reims el 25 de enero de 1515. De nuevo, y para tal ocasi√≥n, se sirvi√≥, entre otros, vino de la zona.¬† Adem√°s, sabemos que, con motivo de su visita a la ciudad diecis√©is a√Īos m√°s tarde, tambi√©n se¬† le ofrecieron veinte poin√ßons de vino (entre 180 y 250 litros.cada uno) y sesenta m√°s a su s√©quito.¬† Estamos seguros de que el sediento (y afamado bebedor) monarca¬† pudo apreciar y comparar las diferencias entre los vinos de la Monta√Īa y los vinos del R√≠o asi como las peculiaridades de los que produc√≠an los vi√Īedos de su propiedad en A√Ņ.

Nuestro Carlos I (V de Alemania), también estamos seguros, hizo lo propio en su auto-invitada excursión por la zona en 1544… de esto hablaremos enseguida.

Para situar brevemente a Francisco I diremos que, entre otras, implant√≥ en Francia las bases de la monarqu√≠a absolutista y protegi√≥ las ciencias y las artes. Fund√≥ el Colegio de Francia, la Imprenta Real e inici√≥ la construcci√≥n del palacio del Louvre. Vivi√≥ con gran ostentaci√≥n y como aut√©ntico rey absoluto. Es conocida su afici√≥n al arte renacentista, y apost√≥ decididamente por traerlo a Francia. As√≠, contrat√≥, entre otros, al mismo Leonardo da Vinci al cual profesaba verdadero afecto, lo instal√≥ en el castillo de Clos Luc√©, cerca del de Amboise (Loira) y le confi√≥ multitud de encargos. Francisco lo consider√≥ ‚Äúel primer pintor, primer ingeniero y primer arquitecto del rey‚ÄĚ.

En otro orden de cosas, podemos considerar cierto que la Corte de Francisco I fue algo m√°s que liberal. Este rey viv√≠a rodeado de un peque√Īo har√©n que √©l denominaba ‚Äúmi peque√Īa banda‚ÄĚ, y en opini√≥n de Eudes de M√©zeray (historiador franc√©s del siglo XVII):

Al principio esto tuvo buenos efectos, ya que este sexo amable llev√≥ a la corte la pulcritud y la cortes√≠a. Pero las costumbres pronto se corrompieron: los cargos y las prebendas se distribuyeron seg√ļn las fantas√≠as de las damas

Lo curioso de esto es que la relajada vida de Francisco I inspir√≥ a Victor Hugo a escribir una obra teatral llamada ‚ÄúEl rey se divierte‚ÄĚ estrenada en 1832 que fue muy criticada por la censura de la epoca. Giuseppe Verd tom√≥ esta obra y compuso su √≥pera Rigoletto (1851). En ella, Francisco I es el Duque de Mantua y Triboulet (buf√≥n de Lu√≠s XII y del mismo Francisco I), Rigoletto. Tambi√©n aparece este personaje en la novela Gargant√ļa y Pantagruel de Rabelais. En esta obra, Verdi nos dej√≥ la imortal ‚ÄúLa donna √® mobile‚Ä̂Ķ

Nos hemos detenido en esto debido a que, parece ser que, la regi√≥n de Champagne y, en concreto la ciudad de Troyes, disfrutaron del dudoso honor de proporcionar bufones a la Corte de Francia. De hecho, hay una carta de Carlos V pidiendo a los Notables de Troyes, ‚Äúseg√ļn la costumbre‚ÄĚ, que un tonto sustituyese a un tal Grand Jean de Troyes, fallecido y enterrado en la Iglesia de St. Germain l’Auxerrois, tambi√©n inmortalizado por Rabelais.

Esto, pensamos no es m√°s que un infundio de la √©poca ya que Brusquet (buf√≥n de Enrique II, Francisco II y Carlos IX) era de la Provenza; Triboulet, su predecesor (y del que acabams de hablar) era natural de Blois; Chicot (buf√≥n de Enrique III y el h√©roe favorito de Dumas) era gasc√≥n; y,por √ļltimo, Guillaume, su sucesor, era normando.

 

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“Triboulet”, ilustraci√≥n para la obra de teatro “Le Roi s’amuse” de Victor Hugo. Grabado de J. A. Beauc√© (1818-1875) y Georges Rouget (1781-1869).

 

Pero no nos desviemos…

Volviendo a Champagne y, en ese mismo a√Īo de la coronaci√≥n de Francisco I, 1544, sin embargo, la cosa cambi√≥. Las tropas de Carlos V (dijimos que volver√≠amos a nuestro Carlos I) incendian Vitry y bajan por el valle del Marne hasta Chateau-Thierry. Francisco I se vio obligado, tambi√©n, a quemar Epernay para no dejar en manos del enemigo los suministros que se almenaban all√≠.

Tanto en la coronaci√≥n de Francisco II, en 1559, como, dos a√Īos m√°s tarde, en la de su hermano Carlos IX (que ser√≠a, seg√ļn algunos, el instigador, junto a su madre Catalina de M√©dici, de la Matanza de San Bartolom√©), los ciudadanos de Reims presentaron a los monarcas reci√©n coronados los habituales regalos con vinos de Borgo√Īa y Champa√Īa. Estos regalos, en el √ļltimo caso, recibieron una extra√Īa contrapartida. Al modo de Tito Flavio Domiciano (del que hablamos en el cap√≠tulo relativo a Roma), Carlos IX public√≥ un decreto en 1566 por el que las vides deb√≠an ocupar como m√°ximo un tercio de la superficie de cada pueblo dejando el resto de la tierra para cultivos y pastos. Esto se produjo a ra√≠z de una desastrosa cosecha de trigo.

Tambi√©n sabemos que, cuando Mar√≠a I de Escocia lleg√≥ a Reims siendo una ni√Īa en 1550, se le ofrecieron cuatro poin√ßons de buen vino, una docena de pavos reales y dem√°s animales. Sin embargo, no hay constancia de que se le hiciese ning√ļn regalo cuando volvi√≥ a visitar la ciudad, durante la Pascua de 1561, ya como la reina viuda de Francisco II. Tampoco constan regalos cuando volvi√≥ a visitar la ciudad ese mismo a√Īo en verano, poco antes de su partida definitiva de Francia. Mar√≠a se alojaba por turnos con su t√≠a Renee de Lorena, en el convento de Saint Pierre les ‚Äď Dames (hoy desaparecido y que luego fue una f√°brica de lana) y con su t√≠o, el opulento y libertino Carlos de Lorena, el cardenal y arzobispo de Reims, en el bello palacio arzobispal, en el que su t√≠o residi√≠a con todo el lujo y la pompa posibles.

Las existencias de vino en Reims durante el período de la primera visita obligada de María debían ser bajas si atendemos a las contiinuas solicitudes de vinos cursadas por los ejércitos que están en el campo de batalla, alemanes en Attigny e italianos en Voulzy; entre otros. Otro factor sería las órdenes recibidas para destruir las cubas para que no cayesen en manos del enemigo en la época del peligroso acercamiento del emperador alemán en 1552.

A partir de 1562, las Guerras de Religi√≥n traen a toda la regi√≥n, de nuevo, desorden y violencia. En 1563 la abad√≠a de Hautvillers fue destruida y los monjes deben refugiarse en¬† Reims. All√≠ permanecer√°n unos cuarenta a√Īos. ¬†Lo cierto es que las ideas luteranas se introdujeron pronto en la regi√≥n de Champagne especialmente en Troyes, Chalons, S√©zanne e incluso en Reims, a pesar de los esfuerzos de los arzobispos de la familia Guise y de la Liga Cat√≥lica.

La Liga Cat√≥lica, tambi√©n llamada Santa Liga, La Liga o la Santa Uni√≥n fue un movimiento pol√≠tico armado de car√°cter cat√≥lico que tom√≥ fuerza durante las Guerras de Religi√≥n en Francia. Su objetivo era imponer el catolicismo como √ļnica religi√≥n y eliminar el protestantismo en Francia. Fue creada formalmente en 1576 con el fin de contraponerse al Edicto de Saint-Germain (1570) y al Edicto de Beaulieu (6 de mayo de 1576), considerados, ambos, demasiado favorables a los protestantes. Su jefe m√°s destacado fue Enrique I, duque de Guise, al que sucedi√≥, tras su asesinato, su hermano Carlos de Lorena, duque de Mayenne y que proclam√≥ rey de Francia al Cardenal de Borb√≥n‚Ķ una hstoria un tanto descabellada que no viene a cuento.

La Santa Liga luch√≥ contra el rey cat√≥lico Enrique III de Francia y el protestante Enrique de Navarra, futuro Enrique IV de Francia, y cont√≥ con el apoyo del papa Sixto V, los Jesuitas, la reina Catalina de M√©dicis y el rey Felipe II de Espa√Īa.

La Santa Liga tuvo una fuerte implantaci√≥n en las regiones del este y del noroeste de Francia: Lorena, Borgo√Īa, Champa√Īa, Breta√Īa, Normand√≠a y en la ciudad de Par√≠s, donde tuvo lugar la Matanza de San Bartolom√©. Constituy√≥ uno de los peligros m√°s grandes que conoci√≥ la monarqu√≠a francesa antes de la llegada del Absolutismo, junto con la Fronda, en el siglo siguiente (ya hablaremos de ella), cuyos promotores tuvieron muy presente el esp√≠ritu de la Liga‚Ķ aunque eso es otra historia.

A prop√≥sito, fue en Dormans donde el Duque de Guise, jefe de la Liga, recibi√≥ en 1575 el golpe de arcabuz que le vali√≥ el apodo de ‚ÄúCaracortada‚Ä̂Ķ esto tambi√©n es otra¬† historia.

En cualquier caso, cuando, el 13 de febrero de 1575, la frente de Enrique III, √ļltimo de los Valois, fue ungida con el aceite sagrado por el Cardenal de Guise, sabemos que s√≥lo fue servido vino de Reims en el banquete que tuvo lugar despu√©s para retomar fuerzas.

Un dato interesante y que permite evaluar la progresi√≥n en el renombre de los vinos de Champagne es el precio pagado por los mismos en las coronaciones de estos monarcas.¬† As√≠, en la coronaci√≥n de Francisco I, en 1559, los vinos de Reims estaban entre 11 y 15 libras francesas la queue, mientras que los de Borgo√Īa estaban a 16 (si tenemos en cuenta el transporte, podemos ver que estaban a la par). En la coronaci√≥n de Carlos IX, en 1561, los vinos de Reims se pagaron entre 23 y 28 libras la queue. Por √ļltimo, en la coronaci√≥n de Enrique III, se pagaron entre 45 y 62 libras por queue.

Siguiendo con Enrique III, este rey tuvo la delicadeza, en 1577, de convertir en recomendación para los gobernadores de las provincias el edicto que había promulgado su hermano Carlos IX exigiendo sólo que la plantación de vides no diese lugar a un descuido de las otras labores del campo.

Una curiosidad que nos cuenta el Abad Fran√ßois Rozier en su ‚ÄéCours complet d’agriculture th√©orique, pratique, √©conomique, et de m√©decine rurale et v√©t√©rinaire. Suivi d’une M√©thode pour √©tudier l’Agriculture par pr√≠ncipes¬†(1781) es que entre la fecha de la promulgaci√≥n de la limitaci√≥n de la plantaci√≥n de vi√Īas por parte de Carlos IX y la modificaci√≥n que hizo Enrique III tambi√©n se aprob√≥ cierta legislaci√≥n, en teor√≠a muy favorable al comercio del vino.

Los barqueros y carreteros, que transportaban el vino se permit√≠an, durante su camino, beber de aquello que transportaban. Rellenaban el vac√≠o resultante con agua y arena. Esta costumbre era tan general que, lejos de ocultarse, hab√≠a llegado hasta el punto de considerarse casi como un derecho. Cuenta el caso de un comerciante de Arqueville al que le entregaron un vino en tan mal estado (debido a esta costumbre) que no le quedo m√°s remedio que denunciar a los transportistas. El tribunal les conden√≥ como ladrones oblig√°ndoles al pago de los da√Īos a reparar y a ser azotados. El tribunal tambi√©n advirti√≥ que, a partir de ese momento, los que hiciesen lo mismo ser√≠an ahorcados. Esta famosa sentencia con fecha de 10 de febrero 1550 caus√≥ bastante revuelo aunque no consigui√≥ eliminar esta costumbre. No se detuvo el mal. Se lamenta el abad que la misma bellaquer√≠a pronto reanud√≥ su curso y se mantiene hasta hoy en d√≠a, a pesar de la costumbre que tenemos ahora de dar a los transportistas un par de barriles de vino para su consumo durante el transporte. Es triste que tengan la man√≠a de pensar, a menudo equivocadamente, que el vino que se les da es el peor de todos y prueban todos los barriles que transportan, acabando con el mejor de la partida y adulterando casi todo lo dem√°s. Esta costumbre es uno de los mayores obst√°culos que debe vencer el comercio del vino, sobre todo, el comercio de buenos vinos.

Volviendo a Champagne, los enfrentamientos siguieron a la muerte de Enrique III. El este del pa√≠s yac√≠a devastado por las luchas entre los hugonotes y la Liga, entre alemanes y¬† espa√Īoles. Reims se convirti√≥ en la principal fortaleza de los cat√≥licos, que formaron una especie de rep√ļblica en la ciudad. El resto de pueblos y aldeas de la zona cambiaba de bando cas√≠ a diario. Los partidarios de Enrique de Navarra y los defensores de la Liga eran causa de grandes preocupaciones entre los viticultores y labradores de la Monta√Īa y del Marne.

Seg√ļn Jean Pussot, conocido constructor, maestro carpintero y due√Īo de vi√Īedos en Reims, que escribi√≥ en 1592 su diario Journalier ou M√©moires de Jean Pussot, maure-charpentier en la Couture de Reims¬†(publicados por E. Henry y Ch. Loriquet en Reims en 1858), en 1589 muy poco vino pudo envejecer en Reims debido a ‚Äúla afluencia de enemigos‚ÄĚ.

Esta obra nos permite conocer muchos detalles sobre la producci√≥n de los vi√Īedos de la monta√Īa y del R√≠o. Ofrece informaci√≥n desde 1569 a 1625. As√≠, sabemos qiue durante los √ļltimos treinta a√Īos de este siglo, las vi√Īas sufrieron por culpa de las heladas y de la humedad excesiva. Tambi√©n sabemos que, a veces, el vino era tan malo (como por ejemplo hac√≠a finales de 1579) que hab√≠a que malvenderlo. Por el contrario, en 1587, hubo tal excasez que alcanz√≥ precios prohibitivos. En 1579, las uvas se helaron en las vi√Īas y hubo que tranportarlas en sacos. Durante esa cosecha, el vino empez√≥ a pagarse entre 12 y 16 libras francesas la queue pero se volvi√≥ tan imbebible que en Navidad se pagaba a menos de seis.

Siguiendo con la guerra, despu√©s de la batalla de Ivry (14 de marzo de 1590), Reims se someti√≥ al rey. No ocurri√≥ lo mismo con otros pueblos vecinos, entre ellos Epernay. Sin embargo, tambi√©n cay√≥ en 1592 despu√©s de un cruel asedio. En oto√Īo de ese mismo a√Īo, los l√≠deres de las respectivas facciones se reunieron en la iglesia de St Tresain, en Avenay, y acordaron una tregua durante la cosecha que estba a punto de empezar, para que los cultivos de ma√≠z y de vid pudiesen ser recogidos- Esta tregua se conoce como ‚ÄúTreve des Moissons‚ÄĚ. El vino, ese a√Īo, result√≥ ser de¬† una excelente calidad, pag√°ndose entre 40 y 70 libras francesas la queue, siempre seg√ļn Jean Pussot.

El sistema de cultivo deb√≠a ser peculiar en la √©poca ya que, de acuerdo con el breviario agr√≠cola La Maison Rustique¬†¬†(seg√ļn Charles Estienne y Jean Liebault; L‚ÄôAgriculture et Maison rustique. Paris, 1586) se afirma que para tener una cosecha abundante y buen vino, todo lo que deb√≠a hacer el viticultor era llevar una rama de hiedra y poner bellotas trituradas y hierbas molidas en el agujero que se hab√≠a hecho cuando se plant√≥ la vid. Dec√≠a adem√°s, que para obtener uvas sin pepitas bastaba con extraer la ‚Äúm√©dula‚ÄĚ del brote joven y envolver el final con un papel h√ļmedo o clavarle una cebolla al plantarla. Tambi√©n se√Īala que, para obtener uvas en primavera hab√≠a que injertar la vid en un cerezo. Por √ļltimo, dice que para obtener un vino con propiedades laxantes, basta con sumergir las ra√≠ces de la planta en un l√≠quido con esa misma propiedad antes de plantarla o introduciendo el mismo a trav√©s de una hendidura en el tallo.

Es cierto que las luchas y batallas son sangrientas y enconadas pero parece que ser que las villas ‚Äúvin√≠colas‚ÄĚ sufren relativamente poco. Epernay (como ya hemos dicho) se mantuvo resueltamente cat√≥lica y sin embargo, fue objeto de intensos combates en 1586 y en los a√Īos siguientes. De hecho, en 1592, Enrique IV vino en persona a sitiar la ciudad, en manos de la Liga, entre otros motivos, cuentan, por el dolor de ver a su amigo Armand de Gontaut, el mariscal Biron, muerto de una bala en el costado.

Estos hechos los sabemos por las ‚ÄúŇíuvres Mesl√©es‚ÄĚ que escribi√≥ Valentine Philippe Bertin de Rocheret y que cuenta:

Durante el sitio de Epernay que comenz√≥ 24 de julio de 1592, el ej√©rcito del rey Enrique IV est√° acampado en Chouilly. El rey iba a menudo a Damery a visitar a la Presidenta de Puy que viv√≠a all√≠ en su bodega. Un d√≠a que volv√≠a al galope, el viento hizo volar el sombrero del rey al acercarse al camino del barrio de Igny. El Mariscal Biron se levant√≥ y se puso el sombrero bromeando. El penacho blanco que adornaba dicho sombrero llam√≥ la atenci√≥n de Petit, maestro de artiller√≠a de la ciudad, que apuntando¬† a dicho penacho dijo a sus compa√Īeros ¬°¬°a por el Bearn√©s!!¬† (uno de los apodos de este rey). As√≠, apuntando con su arma (llamada “El Perro de Orleans‚ÄĚ) hizo saltar por los aires la cabeza del desgraciado mariscal el 4 de agosto de 1592.

No obstante, otras fuentes, como el Mercure de France (revista literaria francesa que debe su nombre a Mercurio. dios romano del comercio y de los ladrones y mensajero de los dioses. y que fue fundada en el siglo XVII bajo el nombre de Mercure Galant y que con el tiempo evolucionar√≠a hasta convertirse en casa editorial en el siglo XX siendo hoy propiedad de Gallimard) ¬†en enero de 1728, dicen que la fecha es incorrecta y que se ha embellecido la historia. ¬†Seg√ļn esta fuente, esto es lo que escribi√≥ Enrique IV el 10 de julio de 1592 a su embajador en Londres, el se√Īor de Beauvoir:

Ayer estando alojado en el pueblo de Damery, quise montar a caballo despu√©s de la cena, para dar un paseo a lo largo del r√≠o por el otro lado de Epernay. Mi primo el mariscal Biron quiso venir conmigo en contra de mi opini√≥n y sucedi√≥ que un tiro proveniente de la ciudad le dio en la cabeza con tan mala fortuna que muri√≥ en menos de una hora y sin hacer ning√ļn da√Īo a nadie m√°s de los presentes.

La Presidenta de Puy, que cita Bertin de Rocheret era Anne Dudley, esposa de Oudart du Puy, presidente de la demarcaci√≥n de Epernay y a quien Enrique IV llamaba ‚Äúsu bella anfitriona‚ÄĚ.

Este rey, Enrique IV, tiene un mont√≥n de an√©cdotas y, a menudo, es considerado por los franceses como el mejor monarca que ha gobernado su pa√≠s, siempre intentando mejorar las condiciones de vida de sus s√ļbditos. Se le atribuye la frase ‚ÄúUn pollo en las ollas de todos los campesinos, todos los domingos‚ÄĚ, que ejemplifica perfectamente su pol√≠tica de hacer feliz a su pueblo, no s√≥lo con poder y conquistas, sino tambi√©n con paz y prosperidad. Es el referente de los mon√°rquicos franceses, los cuales realizan todos los a√Īos un homenaje frente a su estatua del Pont Neuf (Puente Nuevo) de Par√≠s el d√≠a de su entrada a la ciudad.¬† Tambi√©n se le atribuye la frase¬† ‚ÄúParis vaut bien une messe‚Ä̬† (Par√≠s bien vale una misa) cuando en un acto de realismo pol√≠tico, dio ese paso el 25 de julio de 1593 convirti√©ndose al catolicismo, momento en que se le atribuye la c√©lebre frase‚Ķno sabemos se queriendo decir con ello que en el fondo sigui√≥ siendo calvinista, disfrazado de cat√≥lico s√≥lo para llegar al poder o bien que daba igual la religi√≥n, mientras tuviera el poder.

Se le atribuyen muchas otras situaciones graciosas y somos conscientes de que la mayoría son falsas pero hay una que nos gusta mucho y aprovechando que estamos hablando de él…

Como era costumbre en la √©poca, a Enrique de Borb√≥n (heredero al trono de Navarra) le concertaron un matrimonio de conveniencia con Margarita de Valois, hermana del rey Carlos IX de Francia, tambi√©n conocida como la “Reina Margot”

El joven pr√≠ncipe se cas√≥ en contra de su voluntad y no sent√≠a ning√ļn tipo de atracci√≥n por la que ser√≠a su esposa a partir del 18 de agosto de 1572, d√≠a en el que se celebr√≥ la solemne ceremonia en el atrio de la Catedral de Notre Dame de Par√≠s,¬† Desde el primer momento el esposo, que fue coronado ese mismo a√Īo como Enrique III de Navarra, se sinti√≥ desdichado y decidi√≥ buscar consuelo en el lecho de otras mujeres.

El monarca fue infiel a su esposa con numerosas cortesanas y en 1589, poco antes de ser coronado rey de Francia como Enrique IV, Enrique de Borb√≥n y Margarita de Valois se separaron tras 17 a√Īos de infeliz matrimonio.

En 1600 Enrique se casó en segundas nupcias con María de Médici con la que tampoco se sentía plenamente feliz y a la que también fue infiel en numerosísimas ocasiones, llegando la noticia hasta oídos del confesor real que decidió finalmente tomar cartas en el asunto y reprochar las aventuras extraconyugales al monarca.

Por mucho que intentó explicar al religioso su desdicha y motivo por el que cometía el adulterio, el confesor desaprobaba dicha conducta sermoneándolo continuamente, hasta que al rey se le ocurrió un plan perfecto para hacerle entender sus motivos: invitarlo a comer.

Se dispuso una gran mesa en la que se le sirvieron, uno detr√°s de otro, platos √ļnicamente cocinados con perdiz. Pero lleg√≥ un momento en el que el religioso parec√≠a estar cansado de comer todo el rato lo mismo, por lo que el monarca le pregunt√≥ si no era de su agrado la comida y el confesor contest√≥ algo angustiado:

Majestad… siempre perdiz…

A lo que el rey replicó:

¬°Siempre reina!

Sigamos…

La región de Champagne volvió a caer en la pobreza. Así nos lo cuenta Eugène Maury en su obra L’Ancien vignoble Bar-sur-Aubois, dans L’Almanach du Petit Troyes de 1909, citando a Claude Haton, párroco en la región de Aube en aquella época:

No es posible creer los tormentos que han soportado las pobres gentes (tanto hombres como mujeres)  de los pueblos en su cuerpo, mente, alma, propiedades, animales y otras cosas. Tormentos provenientes de compatriotas.

También Jean Pussot anotó en 1592 en su diario:

Las luchas contin√ļan excepto alguna peque√Īa tregua que fue acordada con los de Chalons para la vendimia y el transporte del vino.

También nos dice que:

Se ha a√Īadido otro temor, el de los lobos que han atacado y devorado a varias personas tanto en el campo como en la vi√Īa y en los pueblos.

Por si fuera poco, hubo una epidemia de peste en la regi√≥n en 1598. Sin embargo, ese mismo a√Īo trajo, al fin, perspectivas de paz y tranquilidad despu√©s de medio siglo de desgracias. El Tratado de Vervins (actual Aisne) ¬†fue firmado el 2 de mayo de 1598 por Felipe II y Enrique IV, que har√° su entrada en Reims en 1606.

El vi√Īedo sufri√≥ mucho durante este per√≠odo pero contin√ļo produciendo vinos para para vender, e incluso… para regalar. Era una costumbre en aquella √©poca ofrecer ‚Äúvin de ville‚ÄĚ, vino de villa, (seg√ļn el Grand Vocabulaire Fran√ßais, aquel vino que las autoridades regalan a alguien importante con motivo de su visita a la ciudad)¬† Hay muchos ejemplos de esto, por citar uno, est√° documentada en las actas de una reuni√≥n de la Asamblea de la ciudad de Epernay, de 25 de mayo de 1540, el regalo de veinte poin√ßons de vino al Se√Īor de Guise.

Del mismo modo, es obvio que, en a√Īos dif√≠ciles, el comercio, se ve obstaculizado por las malas carreteras y la presencia de los soldados, a pesar de que a veces √©stos eran clientes relativamente poco exigentes. As√≠ seg√ļn Pussot (del que ya hemos hablado) en 1579:

los vinos que se helaron no estaban nada buenos. En Navidad no se pagaban a más de quince libras francesas queue (unos 400 litros). Menos mal que el campamento de La Fère los compró todos a ese precio.

Tambi√©n es cierto que la guerra no supuso una imposibilidad absoluta para el comercio con el enemigo, como lo demuestra el ‚ÄĚPlaccart du Roy Notre Sire sur l‚Äôentr√©e des Vins d‚ÄôA√Ņ et autres de Charroy. Bruxelles, 1643‚ÄĚ, un edicto de Felipe IV, rey de Espa√Īa, publicado en Bruselas y que permite ‚Äúcomo experimento y como una tolerancia provisional para el a√Īo de la √ļltima cosecha, transportar los vinos de A√Ņ ¬†o de transportar desde los pa√≠ses enemigos, sin que sea necesario obtener licencia o pasaporte especial‚ÄĚ. Los lugares de entrada eran Cambrai, Valenciennes, Avesnes, Philippeville, Marienburg, Luxemburgo, Montm√©dy, Givet, y la autorizaci√≥n se aplica al ‚Äútransporte por el r√≠o Meuze y los comerciantes y transportistas enemigos‚ÄĚ.¬† De hecho, la exportaci√≥n se convirti√≥ en algo relativamente frecuente y se conoce, por ejemplo, que el hermano Geoffroy Pi√©rard, abogado de la abad√≠a de Saint-Martin-Epernay, vendi√≥ en 1561 a un comerciante de Lieja cuarenta barriles de clarete a un precio de ventiuna libras la queue (Bulletin du Laboratoire exp√©rimental de viticulture el d‚Äôoenologie de Mo√ęt & Chandon. √Čpernay, 1908)

Ya hemos dicho que el Tratado de Vervins puso fin a estas guerras de reiligi√≥n. Supuso, adem√°s, el comienzo de una expansi√≥n para los vinos de Champagne. √Čstos, todav√≠a eran identificados por el nombre del pueblo de donde ven√≠an o por la expresi√≥n ‚Äúvins de Rivi√®re (si procede). Tambi√©n eran, a veces, identificados, por el nombre de la ciudad que comerciaba con ellos. √Čste es el caso de algunos vinos conocidos como ‚Äúde Reims‚ÄĚ.

El siglo XVII empezar√° de forma relativamente tranquila en Champagne, pero de nuevo otra guerra, en este caso la Guerra de los Treinta A√Īos y la Fronda volver√°n a asolar la regi√≥n que, de nuevo, deber√° salir adelante aunque el siglo terminar√° con unas condiciones deplorables para las gentes de esta zona.

Lo veremos en el pr√≥ximo cap√≠tulo‚Ķ y veremos tambi√©n c√≥mo los vinos de Champagne comenzar√°n a ser nombrados como tales a partir de 1600 y c√≥mo los vinos de A√Ņ van a a ganar renombre.

Lunes, 20 de marzo de 2017 Sin comentarios

La regi√≥n de Champagne en los siglos XIV y XV. La guerra de los Cien A√Īos, ALGUNAS CORONACIONES y un mont√≥n de calamidades m√°s

En el capítulo anterior nos quedamos hablando de las Ferias de Champagne allá por el final del siglo XIII. En este capítulo avanzaremos en el tiempo.  Vamos a hablar de dos siglos bastante complicados para la viticultura en la zona de Champagne por las constantes guerras que tuvieron lugar durante los mismos.

El final de la Edad Media en Europa es la √©poca de oro de las catedrales. √Čste es el momento en que los maestros de obras mejorar√°n sus t√©cnicas. Hasta entonces, se hab√≠an inspirado en el sobrio estilo rom√°nico. El estilo g√≥tico ser√° el utilizado para construir nuevos lugares de culto, estilo mucho m√°s abierto y exuberante. La Edad Media tambi√©n es sin√≥nimo de guerras, hambrunas y epidemias. Esto ayuda, sin duda, a que las buenas gentes de la √©poca se refugien en la religi√≥n y se impliquen en la construcci√≥n de las catedrales.

As√≠, Nuestra Se√Īora de Reims se construye sobre las ruinas de dos iglesias anteriores destruidas; en Troyes, Saint-Pierre-et-Saint-Paul; en Chalons-en-Champagne, Saint-Etienne y en Langres, Saint- Mamm√®s. Ya hemos hablado de la catedral de Reims ya que tiene muchos elementos vinculados al champagne y muchas curiosidades, y lo volveremos a hacer.

 

catedral

Nuestra Se√Īora de Reims

El siglo XIV tambi√©n trajo la Guerra de los Cien A√Īos, que realmente dur√≥ desde 1337 hasta 1453.¬† No obstante, es cierto que hubo un largo per√≠odo de treguas (1388-1411) y no es menos cierto que esta guerra puede dividirse en dos partes (1337-1388 y 1411-1453).¬† Es √©ste, b√°sicamente, un conflicto entre Francia (gobernada por la Casa de Valois) e Inglaterra (gobernada por la Casa de Plantagenet y luego por la de Lancaster).¬† Los ingleses resultaron victoriosos al principio (1338-1360 y 1411-1435) pero perdieron al final (1360-1388 y 1435-1453). Esta rivalidad entre los reinos de Francia e Inglaterra se remontaba a m√°s de dos siglos. El enfrentamiento¬† entre estas dos casas es el principal motivo de la lucha pero tampoco puede obviarse otros conflictos secundarios que implican a¬† aliados de ambos soberanos (Arag√≥n, Castilla, Escocia, pr√≠ncipes de los Pa√≠ses Bajos y Alemania Renania), los papas y una sucesi√≥n de guerras civiles en el sistema feudal franc√©s e ingl√©s.

En cualquier caso, esta guerra¬† arras√≥ grandes √°reas de Champagne en varias ocasiones durante esos 116 a√Īos.¬† Est√° documentado que varias prensas de vino fueron destruidas por los anglo-borgo√Īones.¬† Fueron a√Īos complicados para la industria de vino de Champagne pero la perseverancia y la resistencia estaban a la orden del d√≠a.

La producción de vino pasaba por uno de los peores momentos, aunque también es cierto que a pesar de la guerra, el final del siglo XIV supuso el comienzo de  la exportación a Inglaterra y a Flandes, introduciendo los vinos de Champagne en los mercados extranjeros.  Esos vinos continuaron mejorando e impresionando a todo el mundo.

La importancia del negocio del vino en Reims al principio del siglo XIV se evidencia por el hecho de que los courtiers de vin (intermediarios) eran nombrados por los √©chevins¬† que durante la Edad Media, en Francia, eran magistrados designados por el Se√Īor para hacer justicia en su tierra. Tambi√©n eran, durante el Antiguo R√©gimen, un tipo de un juez municipal equivalente a un concejal actual. Este derecho de nombramiento sufri√≥ un intento de usurpaci√≥n por parte del arzobispo de esta ciudad en 1323. La potestad fue confirmada a los √©chevins por varios decretos reales de la √©poca.

Los habitantes de Reims eran plenamente conscientes de los méritos de sus vinos en aquella época y tenemos evidencias de que no escatimaban medios para conseguir que los demás se familiarizasen con esas virtudes.  Así, sabemos que en una cena que tuvo lugar en agosto de 1340 con el arzobispo, los échevins aportaron 32 jarras de vinos como contribución a la comida, además de varias perdices, capones y conejos.

Adem√°s, sabemos que todos los que visitaban la ciudad por motivos de negocios y todas las personas con distinci√≥n recib√≠an como regalo una cantidad de vino de las bodegas de Jehan de la Lobe, o Petit Jehannin, o Raulin d’Escry, o Baudouin le Boutellier, o Remi Cauchois, que eran los principales abastecedores de las tabernas de la √©poca.

Consta que algunos de los afortunados con este agasajo fueron el Preboste de Laon, el Alguacil¬† y el Receptor de Vermandois, los √Čchevins de Chalons, el Obispo de Coustances, Monse√Īor Thibaut de Bar, Monse√Īor Jacques La Vache (que fue m√©dico de la reina), el archidi√°cono de Reims, y dos miembros del Parlamento designados por el rey para examinar las murallas de la ciudad. Esta prodigalidad tambi√©n se extendi√≥ a¬† personalidades no tan insignes tales como un escudero de Verdun y a los √©chevins de Abbeville.

Otra prueba de las excelencias de los vinos de la regi√≥n en la √©poca es una an√©cdota acaecida en 1398. El rey Carlos VI se encuentra en Reims con Wenceslao, rey de Bohemia (que era un conocido y famoso borracho). All√≠, debido a la gran cantidad de vino de Champagne que beb√≠a, firma todo lo que los franceses le ponen delante‚Ķ olvidando que el objetivo del viaje era la firma del tratado de paz.¬† Es probable que el bueno de Wenceslao se hubiese quedado all√≠ bebiendo hasta el fin de sus d√≠as‚Ķ pero cuentan las malas lenguas que la presentaci√≥n de la factura de los vinos bebidos le hizo recuperar la sobriedad de repente… hacer acto de constricci√≥n por sus excesos y emprender la marcha.

Es a partir del siglo XIV cuando los vinos de Champagne empezaron a ser conocidos por una cierta efervescencia debido a una segunda fermentaci√≥n en botella. El clima m√°s fr√≠o acorta el oto√Īo y para cuando las uvas hubieran sido cosechadas, el mosto fermentado y embotellado, las primeras heladas del invierno ya hab√≠an hecho acto de presencia.¬† Ese fr√≠o provocaba, en ocasiones, que la fermentaci√≥n todav√≠a en curso se detuviese. Al llegar la primavera y volver a subir las temperaturas, la fermentaci√≥n se reanudaba provocando esas burbujas‚Ķ aunque ¬°¬°claro!!… hasta 1861-1876 que Pasteur estudia la fermentaci√≥n alcoh√≥lica no se sab√≠a lo que pasaba.

En el siglo XV ya era conocido el vino de esta zona¬† en Par√≠s, pero no con el nombre de champagne que era un t√©rmino que designaba tierras bald√≠as en aquella √©poca. ¬†Los pueblos vit√≠colas m√°s importantes son Reims y Ch√Ęlons. Los vinos de A√Ņ, de Vertus, de Cumi√®res o de Damery son citados frecuentemente por los poetas de la √©poca, aunque la regi√≥n no goza del reconocimiento que poseen otras zonas como Anjou, el Loira o la Provenza. ¬†Los famosos vinos de Ay, de los que ya hemos hablado y de los que volveremos a hablar) obtuvieron el equivalente a una Denominaci√≥n de Origen. En Par√≠s, esos vinos eran considerados excepcionales y a comienzos del siglo XVI el renombre de los vinos de Ay alcanzaba toda Europa.

Es curioso que se haya encontrado un decreto de Carlos VI, con fecha de julio de 1412, dando a las autoridades municipales de Reims el derecho exclusivo para nombrar intermediarios (comerciantes) ‚Äújurados‚ÄĚ de vino y en el que se menciona expresamente que el comercio de la ciudad se basa principalmente en el vino que se produce en las inmediaciones.

El vino, seg√ļn declara el decreto, si estaba almacenado en las bodegas de la ciudad, era habitualmente vendido por los corredores, que bajo el amparo de su autoridad ten√≠an la costumbre de imponer una comisi√≥n variable y vend√≠an el vino a la persona que m√°s le ofrec√≠a obteniendo dinero tanto del comprador como del vendedor. Para remediar esta situaci√≥n, por la cual se aseguraba que el comercio empezaba a sufrir, se decret√≥ que cada corredor deb√≠a hacer un juramento, delante del Capit√°n de Reims y de los √©chevins, de actuar con honestidad y sin favor, y no recibir m√°s que la comisi√≥n oficial. En el caso de cobrar m√°s comisi√≥n, tanto √©l como el vendedor del vino deb√≠an abonar la diferencia a la ciudad.

Las ventas de vino, en Reims, se hac√≠an en la Etape aux Vins, donde muchos comerciantes del sector estaban establecidos. El momento del a√Īo con m√°s volumen de negocio coincid√≠a con las tres ferias anuales ya que hab√≠a exenci√≥n de impuestos. La Etape aux Vins luego se llam√≥ Rue de l’Etape, popularmente conocida como¬† Rue de Rivoli, debido a los arcos que formaban los segundos pisos de las casas de los siglos XV y XVI y que se apoyaban en pilares de madera y piedra.¬† Posteriormente, el Casino y los principales restaurantes se instalaron all√≠. Es obvio que las Guerras Mundiales han borrado todos estos escenarios‚Ķpero no nos desviemos.

rue de létape

Rue de l√Čtape

Algunos de estos vinos ten√≠an nobles destinos. As√≠, por ejemplo, conocemos una orden de pago dirigida por el Consejo de la Ciudad (con fecha 23 de marzo de 1419) ordenando el pago a un tal Santiago el Viticultor la cantidad de 78 libras y doce sueldos por la entrega de seis ‚Äúgarrafas‚ÄĚ de vino blanco y clarete y que fue presentada al fiero Duque de Borgo√Īa Juan Sin Miedo.

Tambi√©n sabemos que su hijo Felipe, el autodenominado ‚ÄúPr√≠ncipe de los Mejores Vinos de la Cristiandad “, se detuvo para recoger un lote de vino clarete cuando pasaba por Reims para vengar la muerte de su padre en el Puente de Monterreau.

Los devastadores resultados de la lucha entre los de Armagnac y los de Borgo√Īa por el poder y de¬† la invasi√≥n de Enrique V de Inglaterra se evidencian en el hecho de que cuando, con miedo y tembloroso, el¬† Consejo de la ciudad de Reims aprob√≥ dejar entrar en la ciudad, en 1425, al Duque Felipe a la cabeza de cuatro mil caballeros, solo pudo ofrecer una queue (antigua unidad de medida de vino francesa equivalente a 456 litros) de vino de Beaune, otra de tinto y otro de blanco.¬† Asimsimo, al a√Īo siguiente, √ļnicamente se puedo entregar a la duquesa una queue de Beaune y otra de vino tinto.

Reims estaba bajo el dominio ingl√©s en virtud del Tratado de Troyes desde 1420. El gobernador de Champagne era el Conde de Salisbury. La escasez de vino y la predilecci√≥n de los nuevos se√Īores por la bebida nacional se evidencian en la prohibici√≥n promulgada por el Consejo de Reims en 1427 de usar trigo para hacer cerveza y en una declaraci√≥n de Gobin Persin en la que afirma haber vendido m√°s melaza (usada como remedio medicinal en la Edad Media) durante el pasado a√Īo que en los cuatro a√Īos anteriores debido a las personas que se quejaban por estar estaban hinchadas de beber licor de malta.

Los ingleses, sin embargo, demostraron su predilección por los vinos de Reims al quitar la ciudad, de forma precipitada ante la llegada de Carlos VII y la Doncella de Orleans, llevándose tanta cantidad del mismo como fue posible.

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Reddition de Troyes¬† Los burgueses entregan las llaves de la ciudad de Troyes a Carlos VII y a Juana de Arco el 10 de julio de 1429. Miniatura extra√≠da de las Vigiles de Charles VII (1484) de Martial d’Auvergne. (Biblioth√®que nationale de France, Paris.)

 

Uno de los grandes héroes de este tiempo fue Juana de Arco que ayudó a lucha contra los invasores ingleses. El 14 de julio de 1429, Juana  y el ejército francés llegaron a Reims, que les abrió sus puertas sin la necesidad de un asedio o de una batalla. El 17 de julio, Carlos VII (también llamado El Victorioso o el Bien Servido) fue coronado en Reims.

Juana de Arco fue condenada y quemada por hereje el 30 de mayo de 1431. Su historia es muy interesante. Lo √ļltimo que me contaron en Reims es que parece ser que era hermana bastarda del rey Carlos VII. Para afirmar esto, los investigadores se basan en cierta correspondencia encontrada en la que refieren entre ellos como ‚Äúmi hermano‚ÄĚ.¬† En cualquier caso, y como acabamos de contar, lo llev√≥ a Reims para ser coronado y luego, por cuestiones de geopol√≠tica, √©l la dej√≥ morir quemada.

La revisi√≥n de su caso la orden√≥ un papa nacido en una pedan√≠a de Canals (Valencia), un tal Calixto III (Alfonso de Borja)¬† el 8 de abril de 1456. En 1909 fue beatificada por el papa san P√≠o X y posteriormente declarada santa en 1920 por el papa Benedicto XV. Ese mismo a√Īo fue declarada como la santa patrona de Francia y de los cautivos; m√°rtires; oponentes de las autoridades de la Iglesia; gente ridiculizada por su piedad; prisioneros; soldados; mujeres voluntarias; telegrafistas y radiofonistas.

Capilla de Juana de Arco en la Catedral de Reims

Capilla de Juana de Arco en la Catedral de Reims

 

En cualquier caso, cuando Dunois, Lahire, Xaintrailles y sus compa√Īeros cabalgaron junto a la Doncella de Orleans hacia la coronaci√≥n de Carlos VII,¬† bebieron vino de Reims y siguieron cabalgando en pos de la r√°pida expulsi√≥n de los detestados ingleses del suelo de Francia.

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Jean Poton de Xaintrailles y √Čtienne de Vignolles, conocido como La Hire, capitanes a las √≥rdenes de Juana de Arco. Miniatura extra√≠da de las Vigiles de Charles VII (1484) de Martial d’Auvergne. (Biblioth√®que nationale de France, Paris.)

A pesar de la completa expulsión de los ingleses, la crisis continuó y afectó especialmente al comercio.  Así, en 1451 el teniente de alcalde de la ciudad de Reims envió una queja a la corte avisando de que debido a los impuestos que se aplicaban a los agricultores sobre el beneficio, los comerciantes no venían a la ciudad a comprar vino.

Luis XI llamado el Prudente (pero tambi√©n el Rey Ara√Īa o la Ara√Īa Universal, por su tendencia a tejer intrigas cortesanas contra sus rivales, ya fuese su padre, su hermano o sus enemigos europeos) fue coronado en Reims un 15 de agosto de 1461. Entr√≥ en la ciudad con una gran comitiva y pompa, acompa√Īado por Felipe, Duque de Edimburgo y su hijo el Conde de Charolais y un mont√≥n de nobles m√°s‚Ķ todos tan ricamente vestidos que era muy agradable de ver, coment√≥ Enguerrand de Monstrelet.

La coronaci√≥n, y todo su acompa√Īamiento de bellos misterios y ceremonias, fue dirigida por el arzobispo Jean Juvenal des Ursins, asistido por el Cardenal de Constancia, el Patriarca de Antioqu√≠a, un delegado del Papa, cuatro arzobispos, ¬†diecisiete obispos y seis abades.

Al terminar, los doce Pares de Francia cenaron en la mesa del rey. Al finalizar, el Duque de Borgo√Īa se arrodill√≥ y rindi√≥ honores a la misma Borgo√Īaa, a Flanders y a Artois. Otros nobles siguieron su ejemplo.

Luis XI, tras acceder al trono, se encontró con unas finanzas exhaustas y se aplicó con esmero para volverlas a llenar. El vino que bebió en Reims en su coronación tal vez le sugirió los impuestos que, sólo un mes después, decretó sobre este producto y sobre la sal.

En cualquier caso, desde su entronización, la política de Luis XI será la de fortalecer a la monarquía absolutista mediante el control de la nobleza y la expansión de las fronteras del reino, y también recurriendo a una hábil diplomacia que mantuviese ocupados a sus enemigos, pagando incluso grandes sumas de dinero para comprar la paz. Al mismo tiempo promovió la industria y el comercio, incrementando la riqueza del país. A su muerte dejó el país con sus fronteras muy similares a las que presenta hoy en día.

Volviendo a Champagne, los habitantes de la ciudad arzobispal no pod√≠an creer tal respuesta a su hospitalidad y los viticultores tuvieron una ‚Äúamables palabras‚ÄĚ con los recaudadores. El asunto se extendi√≥ y termino siendo una revuelta popular conocida como el Mique ‚Äď Maque que acab√≥ con el encarcelamiento, mutilaci√≥n y destierro de un n√ļmero considerable de personas, la mitad de cuales, se presume que eran inocentes. Esto lo sabemos por la obra Histoire civile et politique de la ville de Reims, escrita por M. Anquetil all√° por 1758.

Los habitantes de Reims eran habituales ‚Äúsufridores‚ÄĚ de las guerras entre Francia y Borgo√Īa. Este territorio fue saqueado por los seguidores de Carlos el Temerario (su lema personal era Je lay Emprins, que en franc√©s medieval significa Me atrevo). La verdad es que las buenas gentes de Reims sufrieron casi tanto por culpa de los borgo√Īones que por la de sus enemigos.

Esto lo sabemos por un detalle‚Ķ el precio del vino.¬† As√≠, la guarnici√≥n atrincherada en la ciudad se repart√≠a el territorio de ocho leguas en ocho leguas (una legua equivale a unos 5.572 metros). Un arquero ten√≠a a su cargo un m√≠nimo de dos aldeas y exig√≠a, a placer, ma√≠z, madera, provisiones y vino, este √ļltimo con tal profusi√≥n que el excedente se vend√≠a en las calles. La menor asignaci√≥n por cada lancero era de una queue al mes.

El poder del ducado de Borgo√Īa alcanz√≥ su apogeo bajo el reinado de Carlos el Temerario pero desaparecer√° en virtud de los h√°biles golpes pol√≠ticos del rey de Francia, Luis XI. Su muerte en 1477 signific√≥ el fin del sue√Īo borgo√Ī√≥n de resucitar la antigua Lotaringia (la Francia Media).¬† El matrimonio de su hija Mar√≠a con el emperador Maximiliano lig√≥ la herencia borgo√Īona al linaje de los Habsburgo en la persona del hijo de ambos, Felipe el Hermoso, que contraer√≠a matrimonio con la reina Juana de Castilla (la hija de los Reyes Cat√≥licos). El hijo de ambos, Carlos, recibir√≠a su nombre en memoria de su bisabuelo. A este Carlos lo conocemos bien en Espa√Īa.

Tambi√©n conocemos ciertas quejas hechas en 1489 debido a que debido a un¬† impuesto, establecido seis a√Īos antes,¬† y que se aplicaba para cruzar el rio Aisne, los comerciantes de Lieja, Mezieres y Rethel hab√≠an dejado de ir a Reims a comprar vino y lo consegu√≠an de Orleans.

El desembarco de Enrique VII de Inglaterra, en 1495, disparó de nuevo todas las alarmas en Champagne.  Se dieron órdenes a todos los viticultores de arrancar todas las vides en un radio de dos leguas alrededor de Reims para impedir que el enemigo pudiese cocinar sus provisiones o llenar los  fosos de las fortificaciones con ellas.

El final del siglo XV trajo consigo otra coronaci√≥n en Reims, la de Luis XII, tambi√©n conocido como “Padre del Pueblo”, ¬†celebrada con¬† el debido esplendor en mayo de 1498. Los seis pares eclesi√°sticos ‚Äď principales,¬† entre ellos el cardenal arzobispo de Reims, Guillaume Briconnet, vestido con roquete y¬† estola, inglete y crosier, y ¬†los seis representantes de los otros territorios (Borgo√Īa, Normand√≠a, Aquitania, Flandes, Toulouse y Champagne) solemnemente coronaron a su soberano con espada, espuelas, anillo, esfera, cetro, corona y todos los otros s√≠mbolos externos de la realeza mientras el techo abovedado resonaba con las aclamaciones del pueblo reunido ¬†en la catedral ¬†y el triunfante repique ¬†de las trompetas de los heraldos (en cuyas banderas se hab√≠a blasonado el s√≠mbolo favorito del nuevo¬† rey:¬† el erizo.

Tanto gritar y hacer sonar las trompetas debió, sin duda, despertar la sed, y el vino de Reims sirvió para apaciguarla… una vez más.

En el pr√≥ximo cap√≠tulo nos adentraremos en el siglo XVI. Este siglo trajo m√°s amenazas a los vi√Īedos de Champagne aunque termin√≥ de forma positiva para ellos‚Ķ pero ¬†ser√° en el pr√≥ximo cap√≠tulo.

Lunes, 6 de marzo de 2017 Sin comentarios