El champagne y la Champagne… Roma


Los remos, (que significa los primeros), según Venceslas KRUTA en  Les Celtes, histoire et dictionnaire ,(editado por  Robert Laffont, 2000),  eran una tribu que habitaba el noreste de la Galia en el siglo I a. C. Ocuparon la parte septentrional de la llanura del territorio que hoy es Champagne, en las estribaciones meridionales del bosque de las Ardenas, entre los ríos Meuse y Marne, y a lo largo de los valles fluviales del Aisne y sus afluentes, el Aire y el Vesle.  Aliados con las tribus germánicas del este, solían tomar parte en guerras contra los parisios y los senones. En esas guerras, eran famosos por  su caballería.  Su capital era Durocortorum (hoy Reims), el segundo oppidum  en tamaño de la Galia, según S. FICHTL, Les peuples gaulois, (éditions Errance, 2012). Fue fortificado allá por el 80-70 A.C.

Durocorter, que luego los romanos llamarían Durocortorum (Julio César y Estrabón), se situaba en un punto de lo que luego sería la Via Agrippa que iba desde Langres (Andemantunnum)  hacia Gran Bretaña.

 

Plano del oppidum de Durocortorum. http://www.oppida.org/

Plano del oppidum de Durocortorum. http://www.oppida.org/

 Jean Baptiste François GERUREZ, en  Description historique et statistique de la ville de Reims : …avec le récit abrégé de ce qui s’est passé à Reims dans la guerre de 1814 et de 1815 et orné de vingt gravures représentant les monuments anciens et modrenes, (Reims, Le Batard, 1817)  da dos significados: 1) en celta «fortaleza redonda»; 2) se trata de las palabras galas dure  («torre» o «agua») y cort  («granja») con lo que tendríamos  «granja construida cerca de una torre o el agua.»

 También podría ser un nombre galo compuesto por duro, Duron, es decir «mercado» o «foro» (según Xavier DELAMARRE, Dictionnaire de la langue gauloise: une approche linguistique du vieux-celtique continental, Paris, ed. Errance, 2001) y una segunda parte cuyo significado se desconoce.

En cambio,  Auguste LONGNON, Les noms de lieu de la France: leur origine, leur signification, leurs transformations, publicado por P. Marichal y L. Mirot  (Éditions Honoré Champion, Paris, 1999),   afirma que Dur- significa “fortaleza” y cor-t  “centro”, “villa”, “capital”.

Un oppidum (en plural oppida) es el nombre dado por Julio César a los emplazamientos que iba encontrando durante su conquista de las Galias.  Era un lugar elevado, una colina o meseta, cuyas defensas naturales se han visto reforzadas por la intervención del hombre. Los oppida se establecían, generalmente, para el dominio de tierras aptas para el cultivo o como refugio fortificado.

Según S. FICHTL, Les peuples gaulois, (éditions Errance, 2012) que ya hemos citado, se conocen otros asentamientos en la zona:

  • El oppidum del “Viejo Reims”, situado en las comunes de Variscourt y Condé-sur-Suippe, y con una extensión de 170 hectáreas. Éste era el más extenso de todos los oppida y parece ser que era la capital original hasta su traslado a Durocortorum
  • El oppidum de la «Vieja Laon», que se encuentra en Saint-Thomas (Aisne) y que podría ser el sitio de Bibrax, citado por Julio César en sus Comentarios sobre la Guerra de las Galias  y cerca del cual ganó a los belgas tras una sangrienta batalla.
  • Los oppida de la meseta de Nandi, en Château-Porcien y el pequeño oppidum de Chestres en Vouziers, aunque éstos no sean tan evidentes.
  • El oppidum de «Viel-Chalons» en La Cheppe, equivocadamente llamado «campamento de Atila», habitado por la tribu Catalaunes, dependientes de los Remi, que será el origen de Catalaunum, guarnición romana instalada en una isla del río Marne, en el actual Chalons-en-Champagne. El oppidum du Chatelet Gourzon también se atribuye a la tribu de los Catalaunes.

durocortum

Viñeta con referencia a los vinos de Durocortorum en La Vuelta a la Galia de Astérix

Se sabe poco de la historia antes de los romanos en esta zona debido a que los galos transmitían la tradición de forma oral aunque, según Venceslas KRUTA en  Les Celtes, histoire et dictionnaire, (editado por  Robert Laffont, 2000) y que ya hemos citado,  la investigación arqueológica ha puesto de relieve la continuidad cultural de los asentamientos en la región de Reims desde al menos la Primera Edad del Hierro.

Los romanos invadieron la Galia alrededor del 121 A.C., terminando esta conquista Julio César allá por el año 52 A.C. cuando Vercingétorix cae derrotado en Alésia, tras seis semanas de asedio, poniendo fin a la independencia gala.  Esta conquista supondría el inicio de una importante industria vitivinícola en la Galia. Durante la conquista, y posteriormente, los romanos plantaron numerosos viñedos  en la Galia.

Fue al final,  entre el 58 A.C. y el 51 A.C., cuando Julio César se dispuso a conquistar la Galia Melenuda (así llamada por el pelo largo que solían llevar sus habitantes).

Los Remos, bajo Iccio y Andecombogio, se aliaron con Julio César y permanecieron leales a él a lo largo de toda la Guerra de las Galias, siendo el más pro-romano de todos los pueblos de la Galia… de hecho, no se aliaron con Vercingétorix en su rebelión contra Roma.

Los romanos los consideraban una civitas. Eso indica el mismo Julio César, en Comentarios sobre la guerra de las Galias, 2,3,1.  Ser considerado civitas era importante, en contraste con una comunidad o tribu (pagus), como las tribus enumeradas como pagi por Julio César que estaban subordinadas a las civitas de los Helvetii.

Haciendo un aparte para los mitos, según Michel SOT en Les temps mythiques: les origines païennes et chrétiennes de Reims. I. Les origines païennes, que está en Un historien et son Église au Xe siècle: Flodoard de Reims (Paris: Fayard, 1993), una leyenda relata que Remo, el hermano de Rómulo, fundó la ciudad de Reims después de haber huido del Lacio, a lo que actualmente es el norte de Francia, y de esa manera originó al pueblo de los remos.  El tal Flodoard de Reims (893 – 966) era un canónigo, cronista y presunto archivista de la iglesia catedralicia de Reims en el regnum Francorum occidentalium durante las décadas siguientes a la disolución del imperio carolingio.

Abriremos otro paréntesis para comentar, fuera ya de leyendas,  que  cualquier caudillo sabía que si perdía la batalla debía suicidarse antes de que lo hiciesen prisionero, eso implicaba honor. Era lo que esperaban sus huestes. Si era hecho prisionero, sería humillado y ejecutado en público para mayor gloria del caudillo ganador.  El Triunfo romano era la apoteosis del vencedor. Lo concedía el Senado al general que lograba una victoria para Roma en la que perecieran más de 5.000 enemigos.  El líder perdedor era ejecutado ritualmente en el Tullianum.

Así, por ejemplo… Vercingétorix no se quiso suicidar y fue hecho prisionero y ahorcado en Roma durante la ceremonia de Triunfo de Julio César tras la Guerra de las Galias. Su cuerpo fue arrojado a los cerdos.   Por el contrario, Marco Antonio, al saber que iba a ser hecho prisionero por Octavio,  no dudó en suicidarse, evitando el escarnio.  Cleopatra, por el contrario, creyó las palabras de perdón de Octavio hasta que se dio cuenta de sus mentiras y se suicidó con una serpiente.  Esto enfadó sobremanera a Octavio que los ahorcó a los dos muertos en Roma… el pueblo se reía de Octavio y honraba a Marco Antonio.

vercingetorix

Vercingétorix arroja sus armas a los pies de Julio César por Lionel Noel Royer (1899). Museo Crozatier, en Le Puy-en-Velay.

 Pero sigamos…

El nacimiento y el desarrollo de la civilización galo – romana abarca el período que va desde ese 58 A.C.  hasta aproximadamente el 406 D.C.  En el 57 A.C., como ya hemos dicho, los habitantes de Reims ya estaban bajo la “protección” de Roma…  y en el 53 A.C., Julio César ya convocó a la Asamblea de los Galos en Reims para tratar la rebelión de los senones y carnutos.

Durocortorum formada parte de las ciudades aliadas, consideradas como independientes, conservando sus leyes, su religión y su gobierno. En el 51 A.C. los habitantes de Reims disfrutaban del título de “amigos y aliados del pueblo romano”. En el 50 A.C. esta parte de la Galia ya era provincia romana junto a la Galia Narbonense.

En el año 27 A. C. el emperador Augusto dividió el territorio al norte de los Alpes en tres nuevas provincias: Gallia Aquitania, Gallia Lugdunensis, y Gallia Belgica. La provincia de Gallia Belgica se extendía desde el mar del Norte hasta el lago de Constanza (Lacus Brigantinus), lindaba al este con el Rin, contenía partes de lo que actualmente es el oeste de Suiza y su capital estaba situada en la ciudad de los remos (Reims).

En el año 17 a. C. el gobernador de la provincia Marcus Lollius fue vencido por los sugambros. En aquella derrota, el águila dorada de la V Legión Alaudae fue tomada (algo considerado una humillación en Roma, hay alguna película sobre esto y lo que supone). Por eso, entre el 16 y el 13 A.C. se reorganizó la provincia  que siguió teniendo a Reims como capital.

Aunque, como hemos dicho,  Reims se convirtió bajo el dominio romano en una de las capitales de la Galia belga  y adquirió una importancia que atestiguan ampliamente los numerosos restos en forma de templos, arcos de triunfo, baños, arenas, caminos militares, etc., (algunos de ellos los veremos enseguida) y a pesar de que los galos se distinguieron especialmente por la rápida adopción de las costumbres romanas,  parece cierto que, durante el dominio de los doce Césares, los habitantes de la actual Champagne fueron forzados a sacar el vino, con el que se llenaron sus ánforas y sus paterae  de fuentes foráneas.

Como curiosidad, diremos que una patera o phiala es un recipiente con una muesca bulbosa (omphalos) en la parte inferior central para facilitar la sujeción. Normalmente no tiene ni asas ni pies (una copa con asas es un kylix), los dos términos pueden ser utilizados indistintamente, particularmente en el contexto de la cultura etrusca,  phiala es más común en referencia a formas griegas, y patera en un ambiente romano.  Se usaba, sobre todo para libaciones que consistían en derramar vino, leche o miel en honor de los dioses.

 

romano-ocn-patera

Estatua de bronce de sacerdote togado con patera (siglo II / III D. C.).Weißenburg (Baviera). Museo Romano.

 

Ya hemos comentado que los vinos de los cuales hablan Plinio y Columela eran de la  Gallia Narboniensis, aunque el cultivo de la vid, sin duda, se había extendido ya a Aquitania y por las orillas del Saone  cuando se promulgó, en el 92 D.C.,  el severo edicto de Domiciano (el loco cazador de moscas) basado en el supuesto de que los terrenos dedicados a Baco estarían mejor honrando a Ceres y provocando, con ello, el arranque de viñas en toda la Galia… de esto también hablaremos enseguida.

En el año 48 de nuestra era el emperador Claudio pidió en el Senado que los notables de la Galia Melenuda tuviesen acceso a la magistratura romana.

En el año 70, en la Asamblea de los Galos reunida en Reims, los habitantes de la ciudad volvieron a mostrar su fidelidad a Roma y a Vespasiano rehusando la independencia que les proponía Julio Civilis, el líder de los bátavos (el pueblo germánico que vivía en la zona que ocupan en la actualidad los Países Bajos) en su revuelta contra Roma del año 69 al 70 D. C.

 

conspiracion-de-civilis

La Conspiración de los Bátavos bajo Claudio Civilis (1661-62) Nationalmuseum (Estocolmo)

 

Vamos a ver más despacio el tema del edicto de Domiciano. Seguro que aprendemos algo. Debemos empezar hablando de la erupción del Vesubio en el 79 D.C.  que inundó  con una marea de lava Pompeya y destruyó una rica ciudad con doscientas tabernas y 30 villas productoras de vino, destruyendo algunos de los mejores viñedos del Imperio. La añada del 78 desaparece entre las llamas. En Roma, el vino se vuelve escaso. Al llegar al poder el emperador Domiciano, ordenó que se plantasen con viñas grandes extensiones de terreno que hasta entonces se dedicaban a cereal en las provincias romanas. Esta orden tuvo consecuencias negativas.

Los romanos se muestran ágiles en su reacción: el vino es la manera más sencilla de amasar una fortuna. Sigue una batalla campal por plantar majuelos en los alrededores de Roma y hasta el último acre de campo de trigo se planta de vid; tras la bajamar, se levanta una pleamar de vino. Poco después escasea el trigo.  El emperador tuvo que revocar la orden en el 92 D.C. ordenando el arranque de viñedos (al menos el 50% en la Galia).

Casi doscientos años estuvo este extraño edicto en vigor y, durante todo ese tiempo, el vino consumido en los dominios galorromanos fue importado del extranjero. Seis generaciones de hombres, para los que el alegre oficio de la vitivinicultura era algo hereditario, y las alegrías de cada añada habían casi desaparecido cuando, en 282, el emperador Probo, el hijo de un jardinero, permitió de nuevo cultivar la vid, y animó a sus legiones a plantar viñedos en la Galia.  Esto lo cuenta Max SUTAINE. Fue un comerciante de vinos de champagne que alcanzó cierta notoriedad en los Estados Unidos en la mitad del siglo XIX. Escribió Essai sur l’histoire des vins de la Champagne en 1845.

En este ensayo histórico lamenta que los grandes vinos tintos de Champagne ya no se vendan… describe la expansión de la zona donde se cultivan las uvas para hacer vinos espumosos… se queja de que los recién llegados al comercio del vino de Champagne sean tan ruidosos y tan poco respetuosos con la tradición.

También da una interesante explicación de cómo hay tantos apellidos alemanes en marcas importantes de Champagne. Según él, los franceses no estaban dispuestos a aprender idiomas extranjeros, y así, a medida que el negocio se expandió, se vieron obligados a contratar empleados para supervisar esa exportación. Así, estos jóvenes alemanes políglotas utilizaron los conocimientos adquiridos trabajando para los franceses para crear su propia empresa quedándose los mercados. Ya llegaremos al siglo XIX pero no hemos podido resistirnos a mencionar las interesantes, y actuales, reflexiones de este comerciante.

Volviendo al Edicto de Domiciano, dicen algunos que tras su abolición el cultivo de la vid se reanudó rápidamente. Además, con los avances en agricultura, la deforestación y el hecho de que el clima había mejorado, las regiones situadas más al norte buscaron emular a sus compatriotas del sur.

Dicen también  que la derogación del Edicto hecha por Probo fue muy celebrada. Ésta es una de las razones que se han dado para argumentar que el arco de triunfo conocido como Puerta de Marte (y del que hablaremos enseguida) se erigió en señal de gratitud por este hecho.

Vamos a intentar arrojar algo de luz en este asunto.

Ya hemos dicho que el Edicto siguió vigente durante casi 200 años hasta el 280 D.C. aunque con un impacto muy limitado. No todo el mundo obedeció.  Algunos encontraron formas de burlar el decreto imperial.  Por ejemplo, cualquier terreno que perteneciese a un romano podía ser declarado, técnicamente, tierra romana dejando de formar parte de la provincia conquistada y quedando así exenta de cumplir la orden imperial de arranque.

Es el historiador Suetonio (70 – 126 aprox.), en su Vida de los Doce Césares, el que cuenta el asunto del Edicto de Domiciano. Algunos han señalado que el Edicto se aplicó en Champagne y que el objetivo real del emperador era que los vinos extranjeros no llegasen a Italia para competir con los vinos locales.

Para aclararlo, lo mejor es ir al texto original. Así, Suetonio nos cuenta que:

Un año en el que había vino en abundancia pero el trigo escaseaba y estimando que el exceso de vid había descuidado otras labores necesarias de la tierra, prohibió plantar más vides en Italia, y dio la orden de arrancar las viñas en las provincias, dejando como mucho la mitad. Sin embargo no hizo ejecutar el edicto

 Suetonio indica además que Domiciano hizo revocar el Edicto, entre otras cosas, porque en Roma circulaban libelos como éste:

Incluso aunque me devores hasta las raíces, siempre llevaré suficiente fruta para hacer la libación sobre tu cabeza, Oh cabra, cuando llegue la hora de tu sacrificio

Esto demuestra que los motivos de Domiciano para derogar el Edicto eran bien distintos a los que se alude. Además, el Edicto no tuvo ningún efecto en Champagne ya que no parece probado que hubiesen viñedos en aquella época.

Por otro lado, ¿qué cabe pensar de las afirmaciones según las cuales el emperador Probo y sus legiones jugaron un papel determinante en la implantación del viñedo en Champagne?  Es cierto, sin duda, que durante su corto reinado, entre el 276 y el 282, favoreció la plantación de viñedos.

Esto es lo que dice el historiador romano Sexto Aurelio Víctor (320 – 390 aprox.) en su Libro de los Césares:

Del mismo modo que Aníbal había cubierto de plantaciones de olivos la mayor parte de África gracias al trabajo de sus  legiones, ya que consideraba su reposo perjudicial tanto para el Estado como para sus generales, de la misma forma Probo hizo cubrir de viñedos la Galia ,la  Panonia y las colinas de Moesia

Sin embargo, el historiador romano Eutropio (finales del siglo IV), en su Breviario, afirma que Probo recurrió a los militares para plantar vides en el Monte Almus, cerca de Sirmio y en el Monte de Oro (Alta Moesia), regiones que se encuentran en la actualidad, respectivamente, en  Yugoslavia y Bulgaria.

Nada nos permite afirmar, pues, que Probo, como se ha afirmado, haya tenido intención de revocar el Edicto de Domiciano, promulgado hace 200 años y que, como hemos visto, tampoco parece que haya tenido un gran efecto.

Tampoco nada nos puede hacer pensar que la región de Champagne se haya beneficiado de «plantaciones militares», que, dadas las necesidades de suministro de plantas de vid, sólo podrían hacer a una escala más grande en zonas con viñedos ya en marcha. Por lo tanto, es poco probable que sea en honor de Probo, como se ha dicho, que fuese erigida la Puerta de Marte.  Es más que probable que se construyese mucho antes, en los últimos años del siglo I A.C., por orden de Agripa que la  habría dedicado a Julio César.  Así lo afirma ya, M.E. GALERON en Journal historique de Reims depuis la fondation de celle ville jusqu’à nos jours. (Reims, 1853).

Si seguimos avanzando, nos encontramos que, hacia el 250, San Sixto construyó la primera iglesia de Reims, en las afueras de la ciudad, en el camino de Cesárea,  y se convirtió en su primer obispo.

Entre el 253 y el 260 tuvieron lugar las primeras incursiones de los Francos, los Alamanos y los Godos en este territorio.  En el 260, la provincia se incorpora al efímero Imperio Galo, Imperium Galliarum,  promovido por el usurpador Póstumo.

En 254 cayó el limes de la Germania Superior, y hacia el año 259 se produjo la llegada de importantes contingentes bárbaros a esta zona. Entre 268 y 278 el interior de la Galia fue saqueado y algunos grupos llegaron hasta Hispania. Hacia el año 278, la frontera fue restablecida por el emperador Probo.

Fue en ese contexto, a finales del siglo III o principios del IV, cuando se construyen las murallas alrededor de Reims, apoyadas en los cuatro arcos triunfales construidos en el cardo y el decumanus, arcos que así se ven convertidos en puertas de la muralla. De estas se conserva hoy en día la Puerta de Marte (de la que hemos hablado varias veces). Las otras cuatro puertas eran: la puerta de Ceres o de Trèves (puerta este, en la rue Cérès, y desmontada en 1798), la puerta Bazée (de basilicaris, puerta sur, rue de l’Université) y la puerta de Venus o de Soissons (puerta oeste, delante de la Ópera, desmontada en 1755). Las murallas estaban reforzadas por un talud de unos 10 metros de ancho y un foso. La construcción de semejante sistema defensivo requirió el derribo de varios edificios, tanto para abrir espacio como para obtener materiales… algo que siempre se hace.

En el 274, y tras su triunfo frente a otro usurpador, el galo Tétrico, último emperador del Imperio Galo (Imperium Galliarum), en la batalla de Châlons, el emperador Aureliano suspende la autonomía gala.

Sabemos que en 275, la ciudad de Reims se verá arruinada tras el paso de una invasión de tribus francas y alamanas. Esto supondrá el inicio de la construcción de murallas alrededor de las principales ciudades de la región. Así, en el 298, Constancio I derrotará a los alamanes boja los muros de Langres.

La ciudad de Reims está llena de restos romanos. Por ejemplo, la Puerta de Marte,  de la que hemos hablado ya. También hemos señalado que es el único de los cuatro arcos monumentales que quedan, construidos sobre el año 200 de nuestra era, para entrar a la ciudad de Durocortorum.  Tiene un montón de imágenes mitológicas haciendo  referencia a los meses del año (octubre, mes de la cosecha, nos muestra a cuatro animadas personas alrededor de una prensa de la que sale el vino nuevo), a Rómulo y Remo (¿recuerdan el mito de la fundación de la ciudad por parte de Remo?) y de Júpiter y Leda.

 reims-puerta-de-marte

 

Otra construcción romana digna de mención es el Cryptopórtico. Es del siglo I DC aproximadamente.

crypto_galerie_ouvertures1

 

El siglo IV será un siglo de luchas contras las tribus bárbaras que empiezan a asediar la región. Así, hacía el 355, Juliano, que aún es sólo César, realiza un gran despliegue militar con el objeto de hacer recular a los alamanes que han llegado hasta Troyes y Reims. Después de liberar Autun, que estaba asiedada, se dirige a Reims.  Allí, Marcelo, Jefe de la Caballeria (magister equitum), ha concentrado un gran ejército con el que parte hacia Estrasburgo y el Rín.  Entre el 364 y el 366, el emperador Valentiniano I, que llegó a instalarse en Reims entre  el 366 y el 367, aplasta a varias bandas de alamanes cerca de Reims y de Châlons.

En el 370, el Jefe de la Caballería, Jovin, se convierte al catolicismo en Reims y ordena construir la basílica de Saint- Agricole. En esa misma época, el obispo Bétause habría construido la primera iglesia episcopal, que no estaba muy lejos de la catedral actual.

Volviendo al vino, según A. Henderson, en su History of Ancient and Modern Wines, de 1824, en el siglo IV las orillas del Marne ya estaban rodeadas de viña. No tenemos dudas de que éstas serían  objetos de la envidia y del deseo de las tribus rubias de Alemania.

Los romanos debieron contenerlos, tal y como acabamos de contar.  Jovin lo consiguió durante algún tiempo. De hecho, durante casi medio siglo los viñedos de Champagne  disfrutaron de una tranquilidad y de propseridad como pocas otras fronteras de la Galia habían conocido.

Si van a Reims, no dejen de visitar el Museo Saint Remi. Alberga muchas maravillas vinculadas con la historia de la ciudad. Entre ellas, el sarcófago de Jovin. Dicen que es el mejor de los conservados en Francia.

tombeaujovin

Sarcofágo de Jovin. Musée Saint-Remi (Reims)

Este período de calma acabó cuando los vándalos, en el año 406, extendieron la llama de la Guerra desde las orillas del Rin hasta los Alpes, los Pirineos y el mar. Reims fue saqueado y sus campos devastados. Su obispo fue hecho prisionero y despedazado en el altar. Los habitantes fueron hechos prisioneros o asesinados.  Estas mismas escenas de desolación se repitieron cuando Atila barrió la Francia noroccidental en el año 451. De esto hablaremos en seguida.

En el 410, los vándalos asaltarían Roma, provocando la caída de un imperio una vez poderoso. El control de Roma sobre las Galias comenzó a debilitarse, haciéndola vulnerable para nuevas invasiones.

El obispo Nicasio construyó una primera catedral en la primera mitad del siglo V sobre las antiguas termas galo-romanas. Este edificio ya estaba dedicado a la Santa Virgen, y fue donde tuvo lugar en el año 498 (fecha aproximada) el bautismo de Clodoveo I por el obispo Remigio… de lo que también hablaremos.

Entre el 426 y el 479, Saint Loup es el obispo de Troyes.  Salvará a la ciudad del saqueo de los hunos negociando con Atila en el 453 según algunas historias.

Hacía el 437, nacerá en Cerny-en-Laonnois (cerca de Laon), Saint Remi (San Remigio), hijo de Emile, conde de Laon, y de Santa Celina.  Saint Remi será alguien fundamental en la historia de Reims, lo veremos pronto.  Es uno de los patronos católicos secundarios de Francia, como San Martín de Tours, San Dionisio de París, Santa Juana de Arco y Santa Teresa de Lisieux. Está considerado como el precursor del cristianismo en Francia al bautizar a Clodoveo I, el primer rey de los francos convertido al cristianismo y ser su confesor… aunque aún falta un poco para eso.

Alrededor del 447, el jefe franco Meroveo es aclamado (encima de un escudo) como rey de todas las tribus francas que ocupan la Galia. De él nacerá la primera dinastía de reyes de Francia, los merovingios (32 reyes), que reinarán entre el 447 y el 752.

Como acabamos de decir, un nuevo peligro para la región de Champagne llegó, bajo la forma de vecino enemigo invencible: Atila el Huno, el azote de Dios. Los hunos, una tribu nómada de bárbaros del este que invadieron el Imperio Romano, fueron una seria  amenaza. Alrededor del  451 D.C. Atila y su ejército invadieron la Galia.  Marchó a través de Francia hasta llegar incluso a Orleans, hasta que la coalición de romanos y visigodos capitaneados por Teodorico I y el general romano Flavio Aecio le obligó a retroceder en la batalla de los Campos Cataláunicos en septiembre del 451 en Campus Mauriacus (Châlons-sur-Marne).

Afortunadamente, la alianza romano – visigoda derrotó a Atila.  De hecho, fue la única vez que perdió una batalla en toda su vida militar.  No se puede saber con certeza pero se dice que entre 100.000 y 300.000 hombres perdieron sus vidas en esa batalla, incluyendo al rey Teodorico. Después de esta batalla, Atila se retiró de las Galias y nunca volvió.  Algo curioso e interesante es que Atila fue advertido de la derrota la mañana previa a la batalla.  Los sacerdotes, tras escrutar las entrañas de un animal sacrificado ritualmente, previnieron a Atila del desastre para los Hunos. A pesar de esta advertencia, Atila decidió continuar.

Algo que también quedará sin respuesta es qué hubiese pasado con esta región y con el champagne si Atila hubiese ganado la batalla y hubiese controlado estas tierras.

Aunque Roma fue capaz de derrotar a Atila, su control sobre la Galia pronto  desaparecería. En el 454 D.C, solamente tres años más tarde, por orden del emperador Valentiniano III matarían al general Aecio. Gaudencio, el hijo de Aecio, se había casado con Placidia, la hija del emperador.  El emperador estaba preocupado por el hecho de que Aecio quisiera usurparle el trono para dárselo a Gaudencio.

Childérico I será el sucesor de Meroveo. Será el jefe (o rey)  entre el 458 – 481 de todos los francos salenos.

Entre el 457 y el 532, con 22 años, San Remigio es obispo de Reims. Organizará misiones evangelizadoras y fundará los obispados de Laon, Cambrai, Arras y Thérouanne.

Hemos visto que en el siglo V de nuestra era la Gallia Belgica ya no estaba bajo jurisdicción romana. Después de soportar oleadas de invasiones de francos, alamanes y sajones, así como formar parte del imperio Galo para ser reconquistada por el emperador romano Aureliano… y terminará siendo parte del reino merovingio de Clodoveo I.

Uno de los aliados romanos contra los hunos habían sido los francos salianos, una tribu germánica que había sido autorizada a vivir en tierra romana.  Serían ellos quiénes capitalizarían y aprovecharían la pérdida de control de Roma sobre la Galia. En el 481 D.C., Clodoveo I, con quince años de edad, sucedió a su padre y se convirtió en rey de una de las tribus de francos salianos. Durante los quince años siguientes, unificó todas estas tribus y consiguió controlar la Galia derrotando a Afranio Siagrio, el último oficial romano. magister militum, de las Galias… y que  se autodenominaba «Rey de los Romanos»….  en la batalla de Soissons (año 486).

Afranio Siagrio huyó al sur del Loira, a la zona controlada por los visigodos, y pidió refugio a Alarico II (reino visigodo de Tolosa). Éste, en vez de recibirlo, lo hizo prisionero y lo envió a Clodoveo, quien mandó decapitarlo en el 487… ¿se acuerdan de Vercingétorix?

 

battle_of_soissons

Clodoveo en la Batalla de Soissons. Maître de la Cité des Dames (Siglo XV)

 

Hablaremos de Clodoveo y de Remigio en el próximo capítulo.


Sábado, 7 de enero de 2017 Dejar un comentario Ir a comentarios
  1. Sin comentarios aún.
  1. Sin trackbacks aún.