Sobre yihadismos…

Todo ser humano tiene dos vertientes, la emocional y la racional. Así, ante el mismo hecho, una puesta de sol, nuestro yo racional nos habla de la rotación de la Tierra, de las leyes de Kepler, de Galileo, etc.
rotacion-tierra
En cambio, nuestro yo emocional nos recuerda una experiencia vivida, sea √©sta placentera o no: cuando dimos el primer beso, las fiestas de verano, nuestra finitud… y as√≠ hasta el infinito. ¬†Esto como ejemplo de emociones positivas.
amanecer
Podemos jugar a las emociones negativas si pensamos en ¬†eclipses (por seguir el hilo del ejemplo anterior) … una maravillosa ocasi√≥n para contemplar el movimiento del Sol, la Tierra y la Luna ¬†se convierte en sequ√≠as, inundaciones… hambrunas… enfermedades… como ¬ęcastigo divino¬Ľ.
Si quieres ver hasta d√≥nde pueden llegar los seres humanos usando las emociones negativas… te sugiero que veas este v√≠deo.
Conocemos el mundo a trav√©s de los sentidos… a trav√©s de las sensaciones. Estas sensaciones, a veces, se convierten en emociones y, por √ļltimo en sentimientos. ¬†Este proceso cognitivo nos lleva a afirmar, por ejemplo, que el Sol gira alrededor de la Tierra… y ser√° la raz√≥n la que nos lleva a concluir que es al rev√©s. Algunos se enfadar√°n mucho. ¬†Es s√≥lo un ejemplo pero que puede ilustrar bastante bien esa contradicci√≥n.
Es absurdo dar explicaciones racionales a nuestros comportamientos emocionales. Es igual de absurdo pensar que la parte racional dominar√° a la parte emocional (una maravillosa caricatura del ser humano racional es Sheldom Cooper de la serie The Big Bang Theory). ¬†Somos seres emocionales y racionales… y necesitamos las dos partes.
Dec√≠a Chateaubriand que ¬†¬ęSe puede atacar la religi√≥n en su culto, en sus bienes, en sus ministros; pero no se puede conseguir que una sociedad subsista sin religi√≥n. Un monje ignorante pero henchido de fe puede fundar un imperio; Newton, el incr√©dulo, pesar√° los mundos, pero no podr√° crear un pueblo.¬Ľ
Esa parte irracional… sensorial… emocional…que ¬ęoficialmente¬Ľ ha sido menospreciada frente a nuestro yo racional… incluso en la escuela… y que ahora explotan h√°bilmente tah√ļres y vendedores de elixires milagrosos.
Somos as√≠… tenemos una parte racional y una parte irracional… Dioniso y Apolo… que dir√≠an los griegos… El imperio de los sentidos frente al imperio de la raz√≥n.
Creo que es necesario trabajar y sacar partido de esa parte irracional… Nos falta construir un discurso sensorial basado en el respeto y la empat√≠a para contrarrestar el discurso sensorial basado en el odio… y como he dicho m√°s de una vez… frente al odio… la risa… la alegr√≠a… ¬†ya que como dec√≠a Gorki…¬ĽCuando el hombre r√≠e, el bruto que lleva dentro huye¬Ľ.
Frente a los que venden la emoci√≥n de la supremac√≠a… propongamos ¬†la emoci√≥n de la diversidad.
Es la √ļnica forma. No contrarrestaremos un discurso emocional con un discurso racional…
Tambi√©n falta un discurso emocional europeo…
¬†Si ya lo dec√≠a¬†Severo Ochoa …¬ĽEl amor es f√≠sica y qu√≠mica.¬Ľ
√Čste es el primer concepto clave.
Fruto de la Ilustraci√≥n… recordemos a Goya… ¬ęEl Sue√Īo de la Raz√≥n Produce Monstruos¬Ľ, se ha tendido, repito, sobre todo en Occidente, ¬†a valorar m√°s la parte racional frente a la parte emocional hasta hace poco. ¬†Uno de los ejemplos m√°s evidentes es el del estudio de nuestro comportamiento como consumidores. ¬†Se hablaba del ¬ęHomo economicus¬Ľ y todo aquello. Hoy, la punta de la lanza de esos estudios es la parte sensorial y emocional de nuestro comportamiento ya que se sabe que es esa parte emocional la que dictar√° la compra final. Sobre c√≥mo compramos alimentos en virtud de esta dualidad podr√≠amos hablar un par de meses. En julio tuvimos un curso de verano con participantes de 10 universidades europeas y hablamos de marketing sensorial, neuromarketing y realidad aumentada aplicados al sector agroalimentario.
Los antiguos valoraban m√°s esa parte emocional de lo que nosotros lo hacemos hoy en d√≠a… y un buen ejemplo de esto, y … ah√≠ quer√≠a llegar… ¬†son las religiones. Por centrarnos en nuestras ra√≠ces, empezar√© por un culto que me ha maravillado siempre, el de la maternidad y la fertilidad. No te descubro nada si te recuerdo la cantidad de ritos e im√°genes vinculados a estos dos hechos. ¬†Cultos que siguen vigentes de alguna u otra forma. ¬†Lo del culto a la maternidad y la fertilidad te lo cito como ejemplo de sensaci√≥n y emoci√≥n (y sentimiento) que las religiones han intentado patrimonializar. Es muy interesante, en ese sentido, ver la evoluci√≥n de los mismos desde los albores de nuestra consciencia hasta hoy. ¬†Las primeras manifestaciones de mujeres con senos y vientres prominentes, nuestras damas √≠beras, la maravillosa Isis Lactans… nuestra Virgen Mar√≠a. Hay un libro, ¬ęEl Mito de la Diosa¬Ľ ¬†muy ilustrativo al respecto. ¬†¬°¬°Qu√© poco les gusta a algunos… y a algunas… la voluptuosidad!! … ya sabes… ¬°¬°el pecado est√° en la carne!! Volveremos sobre esto. ¬†Te anticipo que necesitamos a Lis√≠strata.
Es curioso comprobar, c√≥mo, poco a poco, se ha ido eliminando esa parte sensorial al culto a la maternidad y a la fertilidad. ¬†Esto es algo, creo, muy propio de las tres grandes religiones monote√≠stas: nosotros estamos de paso… y este mundo (y todo lo que representa) es podredumbre… ¬°¬°los sentidos tambi√©n!!. Las tres religiones son expertas en negar y/o controlar los sentidos y el placer de estar vivo… gula, lujuria… pereza…
Aqu√≠ surge una de las ideas m√°s peligrosas… la del Para√≠so. ¬†No es s√≥lo ¬†¬ęp√≥rtate bien y vivir√°s eternamente¬Ľ (con todos los beneficios habidos y por haber)… es sobre todo ¬ęhaz lo que yo te digo e ir√°s al Para√≠so¬Ľ.
Esto del Para√≠so es interesante. ¬†Hay religiones en las que, seg√ļn c√≥mo te portes, te reencarnas en este mundo. ¬†En otras, te vas de este mundo. ¬†En ese sentido, existen teor√≠as que hablan acerca de d√≥nde surge ese concepto de Para√≠so… y ,es obvio, fue en el desierto. ¬†A una persona que vive al borde del Mediterr√°neo (sobre todo en la orilla norte) no le puedes prometer el Para√≠so… ¬°¬°ya est√° en √©l!! A un pastor n√≥mada en el desierto… tiene mucho sentido que le prometas un para√≠so con fuentes y miel… y v√≠rgenes… A nuestros chicos – bomba se les promete eso. Aunque parece ser que ya no quedan v√≠rgenes voluptuosas para todos los m√°rtires.¬†Este √ļltimo enlace, obviamente, es iron√≠a… y de eso se trata. Volveremos al humor varias veces.
Sigamos con el para√≠so… ¬†Un para√≠so del que fuimos expulsados por desobedecer…
A la mujer le dijo:
Multiplicaré tus dolores en el parto,
    y darás a luz a tus hijos con dolor.
Desear√°s a tu marido,
    y él te dominará.
Al hombre le dijo:
Por cuanto le hiciste caso a tu mujer,
    y comiste del árbol del que te prohibí comer,
    ¡maldita será la tierra por tu culpa!
Con penosos trabajos comer√°s de ella
    todos los días de tu vida.
La tierra te producir√° cardos y espinas,
    y comerás hierbas silvestres.
Te ganar√°s el pan con el sudor de tu frente,
    hasta que vuelvas a la misma tierra
    de la cual fuiste sacado.
Porque polvo eres,
    y al polvo volverás.
¬†Y, as√≠, aqu√≠ estamos… para sufrir… ¬†este valle de l√°grimas… o eso dicen.
El control de esas emociones y los sentidos por parte del cham√°n u otro intermediario con la divinidad (autonombrado o refrendado por la autoridad competente en cada caso) es fundamental. ¬†Aqu√≠ me permito recordar la importancia de la confesi√≥n para dicho control y cito, s√≥lo como divertimento, las tribulaciones que nos cuenta Clar√≠n en la Regenta con su Magistral (confesor y enamorado). ¬†M√°s en serio te puedo recordar las discusiones para aprobar el voto de la mujeres en este pa√≠s. Esas discusiones, entre dos mujeres, una a favor y otra en contra (curiosamente la ¬ęprogresista¬Ľ) que¬†pensaba que, en aquella Espa√Īa, bastantes mujeres har√≠an lo que les dictase el confesor…¬† Aunque luego se ha visto que no fue as√≠…
Siempre ellas… necesitamos a Lis√≠strata.
Al hilo de esto, una particularidad de los jud√≠os que me ha llamado la atenci√≥n siempre es que rezan con los tefilin (siempre que no sea fiesta), dos cajas y cinco cuerdas con preceptos de la Tor√°. ¬†Una cuerda va atada a la mano (por el tacto) y las otras a la cabeza (por los otros cuatro sentidos). ¬†Esto lo descubr√≠ en una Bar-Mitzv√° a la que tuve el privilegio de asistir ¬†y el concepto me abrum√≥, lo recuerdo perfectamente… ¬ęTu Dios debe guiar la forma en la que percibes el mundo¬Ľ. No es la negaci√≥n de esos sentidos… ¬°¬°pero casi!!. ¬†Una de las cajas (¬ęel tefil√≠n del brazo¬Ľ) se coloca sobre el brazo izquierdo para que est√© frente al coraz√≥n ¬ęel lugar de las emociones¬Ľ ¬†(aunque ahora sabemos que las emociones est√°n en la cabeza ¬Ņrecuerdas la dicotom√≠a raz√≥n-sensaci√≥n del principio), y la correa de cuero se envuelve alrededor de la mano izquierda, y alrededor del dedo medio de esa mano. La otra caja (el ¬ętefil√≠n de la cabeza¬Ľ) se pone sobre la cabeza, por encima de la frente, as√≠ reposa sobre el cerebro.
tefilin
De esta manera nuestra atenci√≥n se dirige a la cabeza, el coraz√≥n y la mano. Esto nos ense√Īa a dedicarnos al servicio a Dios en todo lo que pensamos, sentimos y hacemos. Tambi√©n nos ense√Īa a no ser gobernados √ļnicamente por los impulsos del coraz√≥n, no sea que esto nos lleve al error y la transgresi√≥n. Ni a ser gobernados solamente por la raz√≥n, pues esto puede llevar al crudo materialismo.
¬ŅNo es maravilloso contemplas ese ansia de control de las sensaciones y de la raz√≥n?… El control de las sensaciones, lleva al control de las emociones y… al de los sentimientos.
Volver√© al tema de los chamanes…
√Čste es el segundo concepto clave.
Por poner otro ejemplo, Grecia y Roma nos ofrecen una maravillosa colecci√≥n de dioses vinculados a todos los fen√≥menos que nos brinda la Naturaleza y los ritos estaban vinculados a esta relaci√≥n con esa naturaleza. ¬†Baste se√Īalar c√≥mo casi todas nuestras fiestas tienen origen agrario, que la Iglesia cocin√≥ y adapt√≥ con el matiz ya comentado de la negaci√≥n de los sentidos y de la vinculaci√≥n con la Naturaleza (su reino NO es de este mundo, ¬Ņrecuerdas?), aunque esto del imperio de los sentidos vuelve y vuelve ya que somos animales emocionales. ¬†Un caso paradigm√°tico de esto es nuestra Navidad… que los ascetas insisten es que es consumista y sensorial … ¬°¬°claro, siempre lo ha sido!! a pesar de San Isidoro de Sevilla, San Juan Cris√≥stomo, el Papa San Le√≥n Magno y otros como ellos.
Seguro que no te descubro nada pero te dejo tres enlaces sobre la Navidad…
La excepci√≥n a las festividades de origen agrario son las vinculadas a la exaltaci√≥n de los valores patrios y la construcci√≥n del esp√≠ritu nacional. ¬†Llegamos aqu√≠, creo, a la madre del cordero (o a una de ellas). ¬†Absolutamente todas las naciones europeas ¬ęcl√°sicas¬Ľ ¬†(como concepto) se han construido en base a mitos sobre la legitimaci√≥n del monarca por parte de Dios… y volvemos a las emociones, ya que racionalmente no se sostiene. La uni√≥n entre la espada y la cruz siempre ha beneficiado a ambas.¬†Un mito precioso es el de la legitimaci√≥n divina del absolutismo franc√©s. Aqu√≠ te dejo la historia…¬†.
Aunque tampoco hace falta irse tan lejos y tan atr√°s… no hace tanto ten√≠amos en este pa√≠s ¬†jefes de estado ¬ępor la Gracia de Dios¬Ľ.
Ejemplo de que si no me gusta la religi√≥n que hay, y soy el jefe… y puedo … me invento otra y no pasa nada (salvo algunos muertos) la tenemos en Enrique VIII… ¬Ņconoces lo de Enrique VIII?
√Čste es el tercer concepto clave.
A partir de ah√≠… empezamos a legislar en base a lo que es pecado… y esa cruz y esa espada llegan a acuerdos… el pecado pasa a ser delito… Lo que Dios quiere y lo que no (me lo ha dicho √©l… yo soy su √ļnico interlocutor v√°lido) es la fuente del Derecho. Un buen ejemplo de lo que pasa si no te parece bien esto es la herej√≠a c√°tara… que fue objeto de Cruzada dentro de Europa para mitigar la disidencia y… por lo tanto… la p√©rdida de control.
Lo que Dios quiere pasa a ser lo que est√° bien y lo que Dios no quiere se convierte en lo que est√° mal… De ah√≠, lo que es moral y lo que no… lo que es legal y lo que no… y ¬°¬°ojo!! … si nos apartamos de eso… legislamos contra la naturaleza… ¬°¬°advierten!!
Pero llega la Ilustraci√≥n… y se rompe el acuerdo. ¬†Se rompe, b√°sicamente, porque el Estado ya no necesita a la Iglesia para funcionar… aunque no fue f√°cil… ni r√°pido… y mucho menos civilizado… ya sabes… Cum Deo… Dios, arquitecto del universo… Sine Deo
Aqu√≠ te pongo deberes… visitar el MUVIM en Valencia… y contestar a estas preguntas….
Aunque no se rompe del todo… falta mucho. De hecho, creo que sigue vigente en algunos aspectos. ¬†Vuelvo a recomendar a Onfray… es muy interesante comprobar, c√≥mo, por ejemplo, es mucho m√°s digno, a√ļn hoy, ¬†estar enfermo del coraz√≥n que de los genitales… Ven√©reas las llaman… de Venus, diosa romana de la belleza, del amor y de la fecundidad…uniendo lo amoroso y lo femenino (de nuevo Lisistrata)… S√≠filis viene de ‚ÄėSyphilo‚Äô, pastor castigado por haber erigido altares prohibidos en la monta√Īa. ¬†El castigo por llevar una ‚Äúvida inmoral y llena de vicios‚ÄĚ representa una nueva, terrible y desconocida enfermedad, la s√≠filis, descrita por Fracastoro… ¬†y que en Italia y Alemania la s√≠filis se conoc√≠a como el ¬ęmorbo franc√©s¬Ľ, y en Francia, como ¬ęel morbo italiano¬Ľ… aunque eso es otra historia.
Un paso m√°s all√° es comprobar c√≥mo el poder pol√≠tico utiliza a la religi√≥n… tenemos muestras de esto muy cerquita. El mayor ejemplo de cinismo en este sentido lo hemos tenido con el papel√≥n de la derecha espa√Īola posicion√°ndose en contra del divorcio, del aborto y del matrimonio homosexual estando en la oposici√≥n. No dudaron en sacar a la calle a lo m√°s puro del catolicismo… y luego… al llegar al poder, no s√≥lo no lo derogan… sino que hacen uso de esas ¬ępr√°cticas contra natura¬Ľ… y no pasa nada. ¬† No se queda atr√°s la izquierda neg√°ndose a eliminar el Concordato y a ambos por igual jugando a marear la perdiz con el tema de la religi√≥n en las escuelas.
A prop√≥sito… ¬Ņte imaginas lo absurdo que ser√≠a que se plantease la prohibici√≥n de vender carne en bares y restaurantes en nuestro pa√≠s los viernes de Cuaresma apelando a ¬ęla mayor√≠a cristiana¬Ľ?… pues lo mismo con lo de prohibir lo que sea por ¬ęrespeto¬Ľ a otros ritos alimentarios en el √°mbito p√ļblico.
A prop√≥sito de costumbres culinarias religiosas, ¬†uno de los momentos m√°s sublimes de la p√©rdida de mi inocencia fue contemplar en un restaurante muy caro al lado de Harrod’s a tres mujeres ¬†con velo pimplarse un Chablis de 600 euros con un plato de jam√≥n Cinco Jotas. Luego le√≠ a Marvin Harris y su ¬ęBueno Para Comer¬Ľ y mi perspectiva sobre los tab√ļes alimentarios en la religi√≥n cambi√≥.
No es menos absurdo, estar a la vez, en contra de la apertura de los comercios en festivos y en contra de que se toque el himno nacional en las procesiones.
A prop√≥sito y como ejemplo de lo importante que son Grecia y Roma…en esto de los festivos y del descanso dominical… ¬†Fue en el a√Īo 321 cuando se implanta el domingo como d√≠a de descanso en el Imperio Romano… Todav√≠a estaba lo del dios Sol…
¬ęEn el venerable d√≠a del Sol, que los magistrados y las gentes residentes en las ciudades descansen, y que todos los talleres est√©n cerrados. En el campo, sin embargo, que las personas ocupadas en la agricultura puedan libremente y legalmente continuar sus quehaceres, porque suele acontecer que otro d√≠a no sea apto para la plantaci√≥n o de vi√Īas o de semillas; no sea que por descuidar el momento propicio para tales operaciones la liberalidad del cielo se pierda. Dado el s√©ptimo d√≠a de marzo, Crispo y Constantino siendo c√≥nsules cada uno de ellos por segunda vez¬ę.
Codex Justinianus.
Sigamos…
Y as√≠… encontramos la primera diferencia entre las dos grandes religiones monote√≠stas y sus √°mbitos terrenales de actuaci√≥n. ¬†Insisto en esto… en los √°mbitos terrenales.. ya que pienso que se magnifica el papel pernicioso de la religi√≥n y se minimiza la responsabilidad del poder terrenal y sus intereses geopol√≠ticos. ¬†Creo, no obstante que es obvio que a los pa√≠ses de mayor√≠a musulmana les falta un pase de Ilustraci√≥n. ¬†No han podido hacerlo ya que siguen necesitando a la religi√≥n para controlar al gent√≠o. La Ilustraci√≥n… para m√≠… son dos cosas… Derechos Humanos y Ciencia. ¬†Sobre el papel de Occidente limitando estos avances en estos pa√≠ses… hablamos otro d√≠a. ¬†Hoy nos preocupan los ni√Īos que matan aqu√≠.
Esto, para m√≠, es fundamental. ¬†El concepto de los¬†Derechos Humanos¬†es la clave para entender que la civilizaci√≥n occidental (que no es tradici√≥n judeocristiana s√≥lo…ni mucho menos… ¬†tiene un importante aporte grecorromano, de hecho, Grecia y Roma son su esencia) es superior a todas las dem√°s… ya que pone al ser humano en el centro de la cuesti√≥n.
Eso y algunos √≠ndices de bienestar que tendemos a olvidar como el n√ļmero de mujeres que mueren en el parto o el n√ļmero de ni√Īos que mueren al nacer (o durante el primer a√Īo). La¬†Ciencia… la raz√≥n frente a la emoci√≥n… ¬°¬°otra vez!!… y la mujer… Lis√≠strata.
Nuestra esperanza de vida, y nuestra calidad de vida, se han duplicado este √ļltimo siglo gracias al alcantarillado, la cloraci√≥n del agua, los antibi√≥ticos, las vacunas y los condones… y todo el que no le tenga claro, tiene, como m√≠nimo, un problema de enfoque de la realidad.
Mario Bunge dice que debemos dejar de pintar la ciencia como proveedora de riqueza, bienestar o poder: pintémosla en cambio como lo que es, a saber, el esfuerzo más exitoso para comprender el mundo y para comprendernos a nosotros mismos, y estoy de acuerdo con él.
Es necesario insistir que¬†lo natural mata… que la ciencia y el conocimiento cient√≠fico es lo √ļnico que tenemos frente a esa naturaleza… y que la brujer√≠a, la supercher√≠a y la ignorancia son males intr√≠nsecos al ser humano… ahora encarnados en imb√©ciles incapaces de distinguir una ecuaci√≥n redox de una derivada parcial… o peor… en malnacidos que usan ese desconocimiento intentando hacer ¬ęcaja¬Ľ de la desesperaci√≥n de los dem√°s. ¬†Esto te lo dice una persona que de haber nacido en Espa√Īa, seguramente estar√≠a muerta o bastante peor de lo que est√°… simplemente debido a que Francia (me toc√≥ nacer all√≠) ten√≠a muchos m√°s medios y conocimientos y… profesionales… que Espa√Īa en 1970. Es lo que tiene la naturaleza… y ¬°¬°s√≠!! en la √©poca tambi√©n hab√≠a curanderos que promet√≠an mi curaci√≥n… y hab√≠a gente que dec√≠a que era una ¬ęprueba que Dios nos mandaba¬Ľ.
Esto es importante porque la mejora de la calidad de vida es un concepto opuesto al de la promesa del Para√≠so… ¬Ņte acuerdas del Para√≠so?… Es muy dif√≠cil que yo compre el billete al Para√≠so… ya que ¬°¬°estoy en √©l!! como le dec√≠a al √ļltimo ¬†Testigo de Jehov√° que llam√≥ a mi puerta.
El problema no es tanto que no seamos conscientes de estas dos grandes aportaciones… el problema es, repito, que hay malnacidos que intentan sacar partido de nuestra incapacidad para conciliar emoci√≥n y raz√≥n…
Y, con todo esto, concluyo…
- Pensamos que educando en la raz√≥n evitaremos comportamientos irracionales (que deber√≠amos llamar emocionales) y no es as√≠. ¬†Como ejemplo citar√© a los idiotas que se niegan a vacunar a sus hijos … ¬°¬°lo han visto en el ¬ęinternete¬Ľ!!… Si Jenner levantase la cabeza y viese c√≥mo los que le persiguieron han ganado la batalla. ¬Ņconoces esa historia? ¬†En Trafalgar Square (Londres) hay cuatro plintos en torno a la columna de Lord Nelson. En tres de ellas hay pr√≥ceres de la patria‚Ķ En la cuarta hay un barco. En √©se, ¬†estaba la estatua de Jenner. Fue el descubridor de la vacuna contra la viruela. Esa estatua se retir√≥ por presiones de fundamentalistas religiosos y est√° en un parque de la ciudad (Kensington). Ya saben‚Ķ ‚ÄúEl que se vacuna se niega a someterse al juicio de Dios‚ÄĚ y esas tonterias.
- Pensamos que educando en la raz√≥n evitaremos comportamientos irracionales (que deber√≠amos llamar emocionales) y no es as√≠. Como ejemplo citar√© a los supremacistas blancos o a los nacionalistas… ¬Ņrecuerdas a Schopenhauer?… ¬ęCuantas menos razones tiene un hombre para enorgullecerse de s√≠ mismo, m√°s suele enorgullecerse de pertenecer a una naci√≥n¬Ľ… o a una raza… o… una religi√≥n…
- Pensamos ¬†que educando en la raz√≥n evitaremos comportamientos irracionales (que deber√≠amos llamar emocionales) y no es as√≠. ¬†Como ejemplo citar√© lo f√°cil que es caer en clich√©s… ¬ęTodos los musulmanes son terroristas¬Ľ… ¬ęTodos los curas son ped√≥filos¬Ľ… ¬ęTodos los hombres son machistas¬Ľ.
Con esto, tienes el caldo de cultivo…
Ahora, pongamos la olla a calentar…
Citando al gran Chesterton…¬†¬ęLo malo de que los hombres hayan dejado de creer en Dios no es que ya no crean en nada, sino que est√°n dispuestos a creer en todo.¬Ľ ¬†Chesterton, creo, ¬†se refer√≠a a lo ¬ęapaciguadora¬Ľ que es la religi√≥n institucionalizada. ¬†El Islam es una religi√≥n que todav√≠a se justifica por s√≠ misma… y por lo tanto, no necesita del Estado. ¬†Y, por lo tanto, lo que est√° bien y lo que est√° mal lo digo yo, el cham√°n, ¬°¬°me lo ha dicho Dios!!
Para ser sincero, creo que tambi√©n se refer√≠a a todos y todas las que buscar mitigar su ansia de transcendencia sali√©ndose del redil y abrazando cualquier est√ļpida y peligrosa (normalmente peligrosa) doctrina vociferada por traficantes de hierbas m√°gicas y dem√°s potingues que prometen la ¬ępaz interior¬Ľ con meditaciones y siempre previo pago. ¬ŅTe acuerdas de nuestro yo emocional?… pues eso. ¬†Tragarse toda la bazofia del New Age y similares es bastante peor que leer a ¬†San Agust√≠n.
Volviendo a citar al gran Chesterton…¬†¬ęLa iglesia nos pide que al entrar en ella nos quitemos el sombrero, no la cabeza.¬Ľ¬†Esta frase es, para m√≠, la que mejor concilia raz√≥n y religi√≥n. ¬† La religi√≥n s√≥lo tiene sentido si te sirve para ser mejor persona… nada m√°s. ¬†La idea de que debes convertir a todos los infieles no tiene nada que ver con la religi√≥n y sobre todo… la idea de que debes matar a los infieles tiene m√°s que ver con intereses geopol√≠ticos que religiosos ¬Ņte acuerdas de la uni√≥n entre la espada y la cruz?… Ahora tenemos la uni√≥n entre la espada y la media luna. ¬†Y esto es lo que m√°s me preocupa, que haya chamanes que puedan ¬ęanimar¬Ľ a chavales descerebrados, fracasados, ¬ęexpulsados del para√≠so¬Ľ a hacer barbaridades para llegar a ese otro ¬ępara√≠so¬Ľ.
Aqu√≠ no hay que ser buenista ni tolerante. ¬†Es necesario el control estatal del culto, del mismo modo que se controla el culto de las otras religiones (el que niegue eso es idiota) y la ense√Īanza de todas las religiones en las escuelas… pagadas por el Estado. ¬†Esto tiene dos ventajas.
1ª. Controlamos al chamán, ¡¡ya sabes!! la mejor manera de cargarse un sindicalista es subirle el sueldo.
2¬™. El Estado pasa a mostrar claramente que NO hay UNA √ļnica religi√≥n… Esto es como lo de los vicios… debes tener muchos para que ninguno te domine.
En cuanto a los descerebrados que se inmolan… Son hijos de emigrantes que vinieron buscando el ¬ępara√≠so¬Ľ y no lo encontraron. ¬†Ah√≠ siempre pienso en mis padres. Se fueron a Francia buscando una vida mejor… ellos la encontraron y yo estaba totalmente integrado, me sent√≠a franc√©s del mismo modo que ahora me siento espa√Īol. ¬†Estos descerebrados no, y no lo han hecho porque:
1¬ļ. El contrato social est√° roto. Es mentira que si estudias y te esfuerzas vas a estar mejor… Es m√°s, venden una burra f√°cil de COMPRAR con dientes perfectos… pero la realidad es una burra con pocos dientes y podridos. ¬†Y adem√°s… ahora ya les prometemos que sin esfuerzo va ir bien… que no existe el fracaso. ¬†¬ŅNo han emigrado nuestros j√≥venes recientemente? ¬ŅQu√© realidad han encontrado?
2¬ļ. ¬†La integraci√≥n en una nueva sociedad depende del grado de similitud en tres aspectos: idioma, costumbres y religi√≥n. ¬†El emigrante que nos ocupa incumple las tres. ¬†Somos animales gregarios y nos agrupamos por semejanzas… y, as√≠, ¬†ya tenemos un gueto… que se retroalimenta con odio y frustaci√≥n.
¬†3¬ļ. ¬†El cham√°n est√° encantado de tener al enemigo que le permite aglutinar a todas esas personas (no hay nada que aglutine m√°s a un grupo que tener un enemigo externo del que culpar de todos los males) y vivir √©l como intermediario entre el grupo y la divinidad… ¬†y ese enemigo es Occidente… con su Ilustraci√≥n y sus Derechos Humanos.
Para m√≠, esto de la integraci√≥n tiene mucho que ver con la lucha de clases… ¬Ņa ver de qu√© salen todos los mantras sobre que los ¬ęinmigrantes nos quitan las ayudas¬Ľ ?… aunque otro d√≠a hablamos del ¬ęmisterio de los inmigrantes que nos quitan todo el trabajo y, a la vez, todas las ayudas¬Ľ.
lisistrata2
¬ŅTe suena esto?
Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.
Yo no permito que la mujer ense√Īe ni que ejerza autoridad sobre el hombre, sino que permanezca callada.
Esposas, som√©tanse a sus propios esposos como al Se√Īor.
No est√° en el Cor√°n… Est√° en el Nuevo Testamento… es de San Pablo,¬†Primera carta a los Corintios, Primera carta a Timoteo y Carta a los Efesios, respectivamente.
Es obvio, est√°n escritos en otros tiempos. ¬†Te pondr√© un ejemplo de mi querida Roma. ¬†All√≠, ¬†Las mujeres estaban inhabilitadas no s√≥lo para participar directamente en el gobierno del Estado, sino para desarrollar cualquier tarea considerada viril. ¬†¬ŅTe suena lo de la toga virilis? As√≠, el gran Cicer√≥n afirma:
¬°Cu√°nta infelicidad en la ciudad en la que las mujeres ocupen los officia de los hombres!
El problema no es que haya textos que algunos digan que son sagrados, y que esos textos digan cosas, el problema es que haya gente que se lo tome al pie de la letra… y ¬°¬°repito!! lo quiera convertir en ley… y pretendan matar a todo el que no lo cumpla.
Encima,  todo esto, sin tener en cuenta las recopilaciones, adaptaciones, antologías y traducciones posteriores que, obviamente, ¡¡también estarían inspiradas por la divinidad!!
Por suerte, y tras mucha lucha, nosotros, en la civilizaci√≥n occidental, ¬†podemos no hacer caso a lo que dicen que dijo una persona hace dos mil a√Īos y que dicen que estaba inspirado por Dios … ¬°¬°y no pasa nada!!
Y otra cosa… Es f√°cil encontrar en estos textos inspirados un argumento y el contrario. ¬†As√≠, todo el mundo encuentra cobijo, es de lo que se trata. Si volvemos a San Pablo,¬†Primera carta a los Corintios, tenemos:
Por lo dem√°s, ni la mujer sin el hombre, ni el hombre sin la mujer, en el Se√Īor. Porque si la mujer procede del hombre, el hombre, a su vez, nace mediante la mujer. Y todo proviene de Dios.
Y no tengo ganas de hablar de lo que dicen que dijo sobre el pelo largo y el velo de las mujeres cristianas… te lo dejo como deberes, si te apetece.
Volvamos a nuestro chicos – bomba y su entorno… que de eso estamos hablando… volvamos a sus madres, mujeres y hermanas.
Volvamos a Lisistrata.
Recordemos tambi√©n al gran Javier Krahe… ¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?
Cuando pienso que son ya las once y pico
yo que ceno lo m√°s tarde a las diez …
¬ŅC√≥mo diablos se fr√≠e un huevo frito?
¬Ņd√≥nde se habr√° metido esta mujer?La vecina me dice que no sabe
y mi suegra tampoco desde ayer.
No son horas de que ande por las calles.
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?Yo le iba a contar lo de Garc√≠a,
y de c√≥mo le he parado los pies …
lo del bulto que tengo en la rodilla …
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?Qu√© hace aqu√≠ este mont√≥n de ropa sucia,
le compr√© lavadora y para qu√© …
Estas cosas me irritan, no me gustan.
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?Mi camisa a√ļn est√° toda arrugada,
y ma√Īana me la tengo que poner.
¬°Pues la plancha, aunque le den las tantas!
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?Va a haber bronca, esta noche va a haber bronca.
Me cabrea, hoy ten√≠a ganas de …
pues despu√©s de la bronca … ¬Ņpero d√≥nde,
d√≥nde se habr√° metido esta mujer?¬°Pero bueno, si falta una maleta …
la de piel, para colmo la de piel!
¬ŅPara qu√© la querr√° la imb√©cil √©sta?
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?
¬ŅD√≥nde se habr√° metido esta mujer?
 
Es la mujer la que debe romper el c√≠rculo. ¬†Debemos insistir en proteger y educar a las j√≥venes. ¬Ņte acuerdas cuando, aqu√≠, una mujer no pod√≠a ni siquiera abrir una cuenta corriente sin permiso del var√≥n? No hace tanto tiempo. ¬†Hasta 1981 las mujeres deb√≠an pedir permiso a su marido para poder trabajar, cobrar su salario, ejercer el comercio, abrir cuentas corrientes en bancos, sacar su pasaporte, el carn√© de conducir…
Te digan lo que te digan… el invento que m√°s ha cambiado nuestra sociedad en el √ļltimo siglo son los m√©todos anticonceptivos. ¬†Separar la funci√≥n sexual de la reproductora ha supuesto una revoluci√≥n.
Volvamos a nuestras chicas…
Debemos conseguir que se quiten el velo… y s√≥lo se lo quitar√°n form√°ndose y saliendo del gueto. ¬†Cada vez que una joven se pone el velo, la Ilustraci√≥n y la Ciencia pierden una mano en esta partida. Cada vez que una joven se pone el velo, acepta su papel sumiso y acepta educar a sus hijos en esa sumisi√≥n… ¬°¬°y a sus hijas!!
Cada vez que alguien dice que si una chica lleva velo no puede ir a estudiar… los cafres ganan la partida.
El velo es el m√°ximo s√≠mbolo de ese Islam y de esos ¬†chamanes con hilo directo con la divinidad y la negaci√≥n de los sentidos. ¬†El pelo largo y limpio de una mujer es la mayor incitaci√≥n a la lujuria para esa gente. Lo es desde la Edad Media. La lujuria se representaba en los capiteles rom√°nicos como una mujer mes√°ndose los cabellos y por eso, todas las religiones monote√≠stas insisten en que las mujeres se lo cubran… y por eso ¬ęsoltarse el pelo¬Ľ es sin√≥nimo de libertad.
Y, ¬°¬°no!! … no debemos admitir ese velo en funciones p√ļblicas si no admitimos la objeci√≥n de conciencia en funciones p√ļblicas a los cristianos ¬Ņte acuerdas del juez de Murcia?
¬†Y algo m√°s… aqu√≠ tienes un enlace en el que puedes ver qu√© pasa si se baja la guardia con estas cosas... y te pongo m√°s deberes… mira qu√© pas√≥ y busca las razones de lo que pas√≥ en ese pa√≠s.
Y, para terminar… volviendo a citar al gran Chesterton…¬†¬ęLa prueba de una buena religi√≥n es si puedes bromear acerca de ella¬Ľ. La risa es fundamental… la parodia… la iron√≠a… Debemos re√≠rnos. ¬†¬†Nuestro modelo de sociedad se basa en esa premisa.. en ridiculizar… en caricaturizar… en re√≠rnos. En re√≠rnos sobre todo de nosotros mismos. La risa es peligros√≠sima, casi tanto como los besos.
Nos domina aquello de lo que no somos capaces de hacer un chiste. ¬Ņhas visto el foll√≥n que se ha liado con los memes del hijo de la Tomasa?
La risa… los besos… los abrazos… son ¬ępeligrosos¬Ľ porque nos humanizan. Fomentan la empat√≠a. Anteponen las personas a las ideas…
Son ¬ępeligrosos¬Ľ para cierto tipo de personas… para los que no son capaces de re√≠rse de s√≠ mismos… de celebrar que est√°n vivos.
La historia del fanatismo, de la intransigencia… de la intolerancia … es √©sa: la persecuci√≥n de la risa…. a trav√©s de la persecuci√≥n de las personas que no toman en serio… EN SERIO … tus ideas…
La risa es lo m√°s parecido a la libertad.
De eso, de la condena de la risa, se habla mucho, por ejemplo, en ¬ęEl nombre de la Rosa¬Ľ… se habla de la ¬ępeligrosa¬Ľ existencia del segundo libro de la Po√©tica de Arist√≥teles, dedicado a la comedia y la risa,.. porque la risa (purificaci√≥n de lo rid√≠culo por la risa nacida de la propia ridiculez) es debilidad, corrupci√≥n, es insipidez de nuestra carne… es uno mismo… S√≠, ya s√© que s√≥lo es un libro de ficci√≥n y una pel√≠cula.
Jorge Luis Borges dec√≠a que ¬ęla risa mata el temor, sin temor no hay fe y sin temor al demonio no se necesita a Dios¬Ľ.
La risa no tiene nada que ver con la burla… La risa es sensualidad… la burla, pornograf√≠a. Y aqu√≠ habr√° que recordar a¬†Goethe… creador del maravilloso Fausto… ¬†¬ęNada muestra tan claramente nuestro car√°cter como la cosa que nos hace re√≠r.¬Ľ
A los fariseos… con esta actitud, se les facilita poner el grito en el cielo…
Por otro lado, se consigue el aplauso f√°cil de las hordas descerebradas…
y todos contentos… igual que un ni√Īo, consiguen llamar la atenci√≥n…
Ahora bien, igual que un ni√Īo se cuida de decirlo dos veces si se lleva lo que no espera… eso es lo que les pas√≥…y creo que se lo merec√≠a por ni√Īata… y por eso ped√≠an perd√≥n y se dec√≠an arrepentidos…¬°¬°perd√≥n y arrepentimiento… qu√© dos bellas palabras!! sobre todo cuando eres consciente que vas a perder ciertos privilegios a los que no te ha dado tiempo a acostumbrarte.
Son unos aficionados…vulgares papanatas criados bajo la sombra del paradigma cultural del que dicen renegar…¬°¬°payasos!!
¬ŅQui√©n podr√≠a despreciar a las v√≠ctimas? ¬ŅY c√≥mo no combatir a sus verdugos?… Ellos hac√≠an lo contrario… burlarse de las v√≠ctimas y pedir perd√≥n a los verdugos.
El buen uso del entendimiento, la conducci√≥n del esp√≠ritu seg√ļn el orden racional, el empleo de una verdadera voluntad cr√≠tica, la movilizaci√≥n general de la inteligencia,¬† el deseo de evolucionar con fundamentos… y el disfrute de nuestras sensaciones y nuestras emociones… son las formas correctas de alejar a los fantasmas… justo lo contrario de lo que hacen los que se burlan.
Es urgente recurrir al humor, al materialismo… al hedonismo… a la sensualidad y la voluptuosidad… pero para eso debemos ser inteligentes… y evitar usar la burla y el odio,¬†¬†ya que… ¬ęSangre de m√°rtires,… semilla de cristianos¬Ľ, que dec√≠a Tertuliano.
¬ŅTe acuerdas del est√ļpido debate acerca de si deb√≠an dejar de emitir la misa dominical en la 2?¬†¬† ¬†¬°¬°Claro!!, es obvio que eso es muy necesario… ¬°¬°Pues, no!!… Lo que deber√≠amos hacer es emitir absolutamente todos los ritos.
Es urgente volver a ense√Īar que no hay ninguna idea respetable, SEA DEL TIPO QUE SEA. Todas son, por definici√≥n discutibles. Pocas frases denotan m√°s intransigencia que ¬ęrespeto mucho su opini√≥n¬Ľ…
Lo respetable son las personas y por eso nuestro modelo social es el mejor. Parte de la premisa del respeto a las personas… y por eso, bell√≠sima paradoja, el valor de una opini√≥n est√° en el que la dice. As√≠, por ejemplo, la opini√≥n de un ur√≥logo acerca de las enfermedades ven√©reas (siempre las ven√©reas) es m√°s respetable que la m√≠a a ese respecto.
√Čsa es la clave de nuestro modelo social. ¬†A eso se reduce la Ilustraci√≥n… Lo que nos diferencia de otras culturas es ese pase de Ilustraci√≥n.
Nos debemos… entre otros… a Nicolas de Cusa, que tuvo la osad√≠a de publicar ¬ęDe la docta ignorancia¬Ľ (De docta ignorantia)…. al Bar√≥n d’ Holbach y su Syst√®me de la Nature (Volumen 1) y (Volumen 2)… a Julien Offray de La Mettrie con su ¬ęEl Hombre M√°quina¬ę… y ‚ÄúEl Hombre Planta‚ÄĚ. Tambi√©n nos dej√≥ el ‚ÄúDiscurso sobre la felicidad‚ÄĚ y ‚ÄúEl arte de gozar o la escuela de la voluptuosidad‚ÄĚ (que le vali√≥ el rechazo hasta de Voltaire y Diderot), en los que afirmaba que el final de la vida se encuentra en los placeres de los sentidos, y que la virtud puede reducirse a amor propio y que ¬†¬ęsin sensaciones no hay ideas¬Ľ…
¬ŅTe acuerdas de Giordano Bruno?
¬ŅTe acuerdas de Spinoza?
¬ŅSabes que la tumba de Spinoza est√° olvidada de todos en una esquina de un parque tirando a cutre en el centro de La Haya. No aparece en los manuales tur√≠sticos de la ciudad y nadie se fija en ella… no es de extra√Īar teniendo en cuenta la condena de la que fue objeto…
¬ęMaldito sea de d√≠a y maldito sea de noche!. Maldito sea cuando duerme y maldito sea al levantarse!. ¬°Maldito sea al salir de su casa y tambi√©n al entrar en ella!. ¬°Que el Se√Īor no le conceda jam√°s el perd√≥n! ¬°Que el Se√Īor descargue de ahora en adelante toda la ira en este hombre! ¬°Que le colme todas las maldiciones que est√°n escritas en el Libro de la Ley! El Se√Īor aniquilar√° su nombre bajo el firmamento y lo apartar√° para su propio perjuicio.¬Ľ
Goya pint√≥ que ¬ęel sue√Īo de la raz√≥n produce monstruos¬Ľ ¬†¬Ņte acuerdas? … Es el grabado n¬ļ 43 de los Caprichos
goya razón
Y ¬†es cierto. Estamos dormidos.. creemos que el entorno del que disfrutamos siempre ha estado ah√≠ y no es cierto… ¬ęcuando los hombres no oyen el grito de la raz√≥n, todo se vuelve visiones¬Ľ.
Cost√≥ mucho que se aceptase la premisa de ¬ęlo humano¬Ľ… ¬ęlo terrenal¬Ľ… ¬ęlo que se razona… lo que se siente… frente a lo que se cree¬Ľ. ¬†Las consignas que incumplen esa premisa… anteponiendo ideas a las personas,¬†son el enemigo.
De todas ellas, el enemigo m√°s peligroso es el que plantea la vida a trav√©s de la muerte. El que promete para√≠sos a cambio de sacrificios terrenales… especialmente sacrificios terrenales que impliquen matar a otros.
A esos malnacidos es a los que hay que combatir … y preguntarnos qu√© narices estamos haciendo para que haya personas que escuchen a esos criminales y crean que de verdad van a alg√ļn sitio mejor haciendo esa barbaridad. Es el opuesto a la empat√≠a… mucho m√°s all√° de lo que es un psic√≥pata.
El psic√≥pata es incapaz de ponerse en el sitio de otra persona. √Čstos, adem√°s, creen que pueden usar (matar) a otras personas para acceder a un mundo mejor. √Čse es nuestro fracaso como sociedad… que haya personas que digan eso… y personas que se lo crean… que crean que muriendo y matando pueden acceder a la vida.
Y un paso m√°s all√°… al hilo de todo lo que estoy viendo y oyendo, alegrarse del mal ajeno se denomina en alem√°n schadenfreude¬†… designa el sentimiento de alegr√≠a creado por el sufrimiento o la infelicidad del otro.
Es un comportamiento ¬Ņpatol√≥gico? que est√° bastante extendido en la sociedad occidental…como he podido volver a comprobar hace poco… y con cierta frecuencia.
En el polo opuesto … tenemos el concepto budista mudita… o felicidad por la fortuna de otro, que podemos considerar ejemplo de ant√≥nimo de schadenfreude…
Otro concepto interesante es l√≠tost, una palabra checa que no tiene traducci√≥n, seg√ļn Milan Kundera en ¬ęEl libro de la risa y el olvido¬Ľ pero que podemos definir como el dolor producido por la visi√≥n de la propia miseria puesta en evidencia. Es una mezcla de tristeza, autocompasi√≥n, nostalgia, humillaci√≥n…
En Youtube hay un programa que se llama ¬ę1000 maneras de morir¬Ľ. Son ejemplos de gente que muere … porque lo merece… Adjunto el enlace con un ejemplo… el schadenfreude en dosis masivas…
Y √©sta es mi opini√≥n…

Lunes, 28 de agosto de 2017 Sin comentarios

La vi√Īa y los vinos de Champagne en el siglo XVII. La Guerra de los Treinta A√Īos‚Ķ¬†¬†y ¬°¬°por fin!! Una innovaci√≥n que abrir√° el camino hacia el champagne‚Ķ

El siglo XVII será el siglo en el que los vinos tranquilos de la región de Champagne brillen con una luz inigualable, con esa luz del sol poniente en el momento en el que desaparece.  Se dice que el cuidado continuo y la incansable industria habían dado como resultado la producción de un vino que parece haber sido reconocido más allá de todos los demás por un sabor delicado, pero bien desarrollado, peculiarmente propio, pero de los que la maravillosa revolución efectuada por la invención del vino espumoso ha dejado pocos restos.

El primer tercio de este siglo fue relativamente pac√≠fico en Champagne. No hay m√°s que se√Īalar algunas revueltas en la parte oriental, debido a las intrigas de Charles de Gonzague, gobernador de la provincia,¬† confabulado con Luis II de Borb√≥n, Pr√≠ncipe de Cond√© y a los duques de Mayenne y de Bouillon para oponerse a la regente Mar√≠a de M√©dicis.

Seg√ļn Jehan PUSSOT (un carpintero de Reims que mantuvo un diario ininterrumpido desde 1568 a 1625) en su Memorial du Temps, la cosecha de 1604 fue tan abundante que los bodegueros no ten√≠an sitio donde almacenar el vino. Sin embargo, tres a√Īos m√°s tarde la vendimia fue la m√°s escasa que se recordaba.¬† Adem√°s, el invierno fue tan fr√≠o que el vino se congel√≥ no s√≥lo en las bodegas, sino tambi√©n en la mesa cerca del fuego. Esa primavera, debido a la escasez cualquier basura de vino se pagaba a 80 libras la queue en Reims.

El 17 de octubre de 1610, en el banquete tras la coronaci√≥n de Luis XIII (√©ste es el rey que cre√≥ la Compa√Ī√≠a de Mosqueteros de la Guardia en 1622 y que tuvo como Primer Ministro a Richelieu), el √ļnico vino servido fue el de Reims. Se sabe que los futuros habitantes de la Place Royale que asistieron a esa ceremonia no eran personas dispuestas a olvidar o menospreciar una buena a√Īada. Los vinos de Champagne volvieron a ser coronados junto al rey y, seguramente, hicieron de √©l un mejor monarca. Otro detalle que ilustra la importancia de los vinos de Champagne en la √©poca es una queja dirigida al rey cinco a√Īos tarde por unos impuestos sobre los bienes vendidos en las ferias. En la queja se afirma que es notorio que el principal comercio de Reims en la √©poca era el de vinos.

Seg√ļn las ordenanzas policiales de 1627, el precio del vino se fijaba tres veces al a√Īo, a saber, en Navidad, Cuaresma y a medio verano. Los taberneros estaban obligados a tener una tabla con los precios de regulaci√≥n a la vista en sus establecimientos. Estaba prohibido vender el vino m√°s caro.¬† La multa era de 12 libras en la primera infracci√≥n y 24 la segunda vez.¬† Adem√°s, para fomentar la producci√≥n local, estaba prohibido vender vino que no fuera de ese pueblo y de como m√°ximo ocho leguas a la redonda bajo pena de confiscaci√≥n y multa cuya cantidad era arbitrarias. Adem√°s, los viticultores estaban obligados a matar y quemar todas las babosas y otros bichos similares que durante 1621 y los dos a√Īos siguientes hab√≠an causado mucho da√Īo.

Es bastante obvio que el cumplimiento de estas normas debió relajarse bastante durante la época en la que la Fronda campó a sus anchas en la región (de esto hablaremos enseguida).

A partir de ¬†1630, las operaciones derivadas de la intervenci√≥n francesa en la Guerra de los Treinta A√Īos y las intrigas del duque de Lorena (el famoso Henri de Lorraine, quinto Duque de Guise y arzobispo de Reims a la tierna edad de quince a√Īos) convertir√°n, seg√ļn nos indica Ren√© CROZET en 1933 en su Histoire de Champagne¬†(Ed. Boivin, Paris, 1933), la regi√≥n de Champagne en un vasto campo militar. Espa√Īa es due√Īa del norte de Francia y ser√° en las planicies de la regi√≥n de Champagne donde los ej√©rcitos se reunir√°n.

La Guerra de los Treinta A√Īos constituye uno de los enfrentamientos m√°s importantes de la Edad Moderna por varias razones. De hecho, est√° considerada como la primera guerra del mundo moderno. Comenz√≥ como un conflicto religioso entre cat√≥licos y protestantes y termin√≥ como una guerra por el poder de Europa. Tuvo como resultado una serie de nuevas realidades. En primer, como consecuencia de ella, se reconoci√≥ la libertad religiosa en varios Estados. Adem√°s, supuso el predominio de Francia sobre las otras naciones de Europa Central. Alemania devolvi√≥ a Francia las provincias de Alsacia y Lorena. Por √ļltimo, restableci√≥ el equilibrio europeo, roto a ra√≠z de las victorias de Carlos V. Se entiende por equilibrio europeo el af√°n de los Estados de Oriente y Occidente de Europa para conservar el mismo poder√≠o, la misma fuerza, a fin de respetarse mutuamente.

Se puede decir que tuvo cuatro grandes per√≠odos: palatino, sueco, dan√©s y, por √ļltimo, franc√©s.¬† El que nos interesa aqu√≠ es el √ļltimo. Francia crey√≥ llegado el momento de intervenir para arruinar a la Casa de Austria. El Ministro de Luis XIII, Cardenal Richelieu (seguro que les suena este se√Īor) con gran visi√≥n, empuj√≥ a su pa√≠s al conflicto, confiado en la victoria final. Firm√≥ alianzas con Bernardo de Sajonia, con los Pa√≠ses Bajos y con algunos Pr√≠ncipes de Italia y lanz√≥ sus ej√©rcitos contra Alemania y Espa√Īa, que tambi√©n estaban unidas. Al principio de la guerra, el Emperador Fernando II invadi√≥ Francia y obtuvo algunas victorias; pero Richelieu puso al frente de sus ej√©rcitos a Bernardo de Sajonia y al temerario general Chatill√≥n. El primero venci√≥ a los alemanes en Alsacia. El segundo derrot√≥ a los espa√Īoles en Arras y les quit√≥ la provincia francesa de Artois.

Durante varios a√Īos ning√ļn bando domin√≥ claramente en esta guerra. Hubo un cambio de l√≠deres en los pa√≠ses en lucha. En Alemania ocupo el trono Fernando III, y en Francia subi√≥ al poder Luis XIV. S√≥lo a partir de ese momento se pudo entrever un final. Los generales franceses Turenne y Cond√© (de los que hablaremos), despu√©s de sensacionales victorias, metieron sus ej√©rcitos hasta el coraz√≥n de Alemania, y amenazaron con tomar Viena, que era la capital del Imperio. Ante tal perspectiva, el nuevo Emperador Fernando III prefiri√≥ acordar la paz firmando el Tratado de Westfalia, el Tratado m√°s importante de los tiempos modernos, y cuyas consecuencias se dejan sentir a√ļn en la √©poca actual.

Volviendo a Champagne, es cierto que la región no sufrirá  los combates en esta ocasión, pero si las confiscaciones y los pillajes por parte de las tropas de Luis XIII hasta la victoria de Rocroi, conseguida en 1643 por el Príncipe de Condé.

Merece la pena detenerse y situar la Batalla de Rocroi en contexto. La batalla de Rocroi o Rocroy tuvo lugar ¬†el 19 de mayo de 1643 entre el ej√©rcito franc√©s al mando del joven Luis II de Borb√≥n-Cond√©, por aquel entonces Duque de Enghien y de 21 a√Īos de edad, m√°s tarde Pr√≠ncipe de Cond√©, y el ej√©rcito espa√Īol a las √≥rdenes del portugu√©s Francisco de Melo, Capit√°n General de los Tercios de Flandes. El enfrentamiento, que comenz√≥ antes del amanecer, dur√≥ cerca de seis horas y termin√≥ con la victoria francesa.

El rey Felipe IV hab√≠a heredado el trono de Espa√Īa en una situaci√≥n un tanto decadente para un imperio que se extiende por todo el planeta y mantiene la hegemon√≠a mundial. No obstante, ya no es el inexpugnable imperio al que nadie es capaz de hacer sombra del siglo XVI y ya no llegan las ingentes cantidades de oro que llegaban en el siglo XVI a Espa√Īa. Esta situaci√≥n les da alas a Francia e Inglaterra que quieren hacerse con el puesto de primera potencia mundial. Francia declara la guerra a Espa√Īa, pr√°cticamente a la par se suceden revoluciones en Portugal y Catalu√Īa alimentadas por los aspirantes al trono mundial, Francia e Inglaterra. Para aliviar la situaci√≥n en esas zonas y la presi√≥n francesa en el franco-condado, Felipe III decide invadir el norte de Francia desde Flandes, siendo la batalla definitiva la que se libra en Rocroi en 1643, en ella se decidir√° el destino de la guerra, y una inyecci√≥n incalculable de moral para el vencedor. Se la considera como el principio del declive de los tercios espa√Īoles, dada la repercusi√≥n que alcanz√≥ la derrota. Los Tercios no volver√≠an a conseguir el pasado esplendor, el que les hizo merecedores de una aureola de invencibilidad en los campos de batalla europeos. Con esta batalla comienza el declinar del imperio y se inicia el principio del fin de la hegemon√≠a militar de Espa√Īa en Europa. El relevo lo toma Francia, la gran beneficiada, que empieza a emerger como potencia continental.

 

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Batalla de Rocroi (1643) por Augusto Ferrer-Dalmau

 

La presencia de tropas en Champagne y sus consecuencias será sólo un preludio de la terrible miseria que la Fronda (dijimos que hablaríamos de ella) traería a Champagne desde 1648 hasta 1657.

La Fronda es como se conoce a una serie de movimientos de insurrecci√≥n ocurridos en Francia durante la regencia de Ana de Austria, y la minor√≠a de edad de Luis XIV, entre 1648 y 1653. El nombre de fronde evoca las hondas o tirachinas que portaban los sublevados del primer levantamiento en Par√≠s. Fue la √ļltima batalla llevada a cabo contra el rey de Francia por los Grandes del reino y se continu√≥ con la guerra hispano-francesa de 1653-1659. Se dividi√≥ en dos partes:

  • la Fronda parlamentaria o ¬ęvieja Fronde¬Ľ, que fue la que empez√≥ la guerra,
  • la Fronda de los pr√≠ncipes, que la continu√≥, ampli√≥ y sucedi√≥ antes de ser vencida, v√≠ctima de su modo de funcionamiento, alianzas y convulsiones.

 

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Aviso que da un frondista a los parisinos en los que les exhorta a sublevarse contra la tiranía del Cardenal Mazarino. Grabado anónimo (siglo XVII)

 

Los espa√Īoles de los Pa√≠ses Bajos se aliaron con los Frondistas. Para contrarrestar la amenaza que supon√≠an para el este de Francia, Cond√© enviar√° a Champagne, en 1649, a las tropas del Bar√≥n von Erlach, un caballero suizo. En realidad, estas tropas no son m√°s que un grupo de aventureros alemanes, polacos y suecos (principalmente), que se ocupar√° de mantener bajo control a la regi√≥n durante dos largos a√Īos, dejando un horrible recuerdo.

Las tropas del mariscal du Plessis considerar√°n la regi√≥n como tierra conquistada. Arrasaron con el vino en las tabernas, marchando en destacamentos por los distintos pueblos para evitar que aqu√©llos que se negaron a pagar los impuestos destinados a sufragar la guerra trabajen sus tierras. Tierras que fueron arrasadas por este ej√©rcito cuando los habitantes de Reims se negaron a pagarles.¬† Est√° documentado el pillaje de las llanuras de Les Moineaux y Sacy; as√≠ como la de la Monta√Īa (cerca de Verzy) desde marzo hasta julio de 1650.

Como consecuencia de todo esto, las gentes de la zona, durante el siguiente a√Īo tuvieron que subsistir con hierbas, ra√≠ces, caracoles, sangre, pan hecho de a base de salvado, perros y gatos.¬† Se sabe que murieron a cientos por comer un pan hecho¬† base de un trigo que a√ļn no estaba maduro cosechado en junio.¬† La ruina fue completa cuando lleg√≥ la hora de trabajar el campo y las vi√Īas y no hab√≠a hombres disponibles. Esto se puede leer en el libro de Alphonse FEILLET La Mis√©re au temps de la Fronde (1862).

Otro autor, Dom Guillaume MARLOT en su Histoire de la ville, cit√© et universit√© de Reims (1845), sin embargo, afirma que los vi√Īedos siguen cubriendo las monta√Īas y rodeando la ciudad de Reims como una corona de color verde. Tambi√©n dice que la producci√≥n no s√≥lo abastec√≠a las necesidades locales sino que permit√≠a vender fuera, suponiendo considerables ingresos y extendiendo la reputaci√≥n de los vinos de la regi√≥n.

 lamisreautemp

Se harán frecuentes los crímenes, el saqueo, los sacrilegios y las violaciones. Da cuenta de esto otra crónica de aquella época titulada La Champagne désolée par l’armée d’Erlach, y cuya lectura es, créanme, insoportable.

champagne desolée par larmee

Oudard COQUAULT, un burgu√©s de Reims, escribe en sus memorias en mayo de 1649, los de la monta√Īa desde Rilly hasta Villers-Marmery aguantan, y a mitad de junio del mismo a√Īo, del 12 del pasado hasta el l0 de junio, un coronel alem√°n nombrado Binet, saquea el rio Marne. El lugar de encierro es A√Ņ. Se exigen unas onces mil libras para el rescate. ¬†Este grupo siembra el p√°nico en todos los pueblos. Nadie se atreve a salir al campo por miedo a ser saqueado.

Tras los soldados de Erlach (no deja de ser curioso que se emplee derlache como sin√≥nimo de bestia sanguinaria) llegar√°n en 1651 al Valle del Marne, al lado de Epernay, un grupo de ladrones capitaneados por un tal Charles Oudard conocido como M√Ęchefer.

En abril de 1652, Carlos VI, duque de Lorena, arrasa la regi√≥n de Champagne con una banda de mercenarios (unos 20.000) pidiendo rescate de todo aqu√©l que se encuentran por el camino. Coquault escribe: Los pueblos est√°n desiertos y destrozados; √©stos son los fatales efectos de las guerras. A√Īade que, un d√≠a, volviendo de Hautvillers, fue sorprendido por un grupo de Loreno, robado y secuestrado, y que su agricultor en Chenay fue asesinado.

Adem√°s, Cond√© y luego Turenne (cuyo nombre completo era Henri de la Tour d’Auvergne, vizconde de Turenne), se alojan en Champagne y sus tropas tienen el mismo cuidado con los habitantes de la regi√≥n que otros soldados que les precedieron, ¬°¬°ya saben!!, cuando los elefantes se pelean, la que sufre es la hierba. Coquault se√Īala que los soldados de Turenne se bebieron, s√≥lo en Hautvillers, m√°s de 600 barriles de vino (esto es, m√°s de 1.200 hectolitros). Exclama, no son perros lo que el rey envi√≥ para cuidad del reba√Īo, son lobos.

En 1648, el premier president (durante el Antiguo R√©gimen en Francia, el primer presidente del parlamento era un juez superior nombrado por el Rey. Ejerc√≠a de moderador y de mediador entre la autoridad real y los dem√°s magistrados) Mathieu MOL√Č se dirige a la Reina en sus Remontrances indic√°ndole que el campo no es m√°s que un desierto.

Sabemos que, en esa √©poca, la viticultura, la elaboraci√≥n y el transporte de los vinos se hac√≠an con unos costes y unos riesgos considerables y constantes. Coquault nos cuenta que, el 24 de septiembre de 1650, el ej√©rcito del mariscal de Praslin estaba en la llanura de Mesneux y Sacy destrozando los vi√Īedos. A√Īade que el 11 de octubre del mismo a√Īo el ej√©rcito vuelve a Sillery, saqueando y llev√°ndose lo poco que quedaba en Villers Allerant.

√Čmile ROCHE, en su Le Commerce des vins de Champagne sous l‚Äôancien r√©gime, tesis doctoral le√≠da en la Universidad de Borgo√Īa en 1908, nos recuerda que, en el siglo XVI, tambi√©n, como siempre en circunstancias similares, hubo gente que sac√≥ partido de la situaci√≥n. El ej√©rcito de Flandes compr√≥ cantidades considerables de vino haciendo que los precios subiesen todav√≠a m√°s para satisfacci√≥n de los comerciantes.

Era tal fue la fama de los vinos de Champagne que cuando Luis XIV (el Rey Sol‚Ķ constructor del Palacio de Versalles y abuelo de nuestro Felipe V), fue coronado en Reims en 1654, todos los grandes se√Īores presentes en la ocasi√≥n estaban ansiosos de disfrutar de estos vinos y, sin duda, miraron con envidia el cesto que conten√≠a un centenar de botellas de los mejores vinos de la regi√≥n que los nobles de Epernay hab√≠an tra√≠do consigo como regalo al valiente Turenne (del que y hemos hablado). Sabemos que √©l, en concreto, no era ajeno a los m√©ritos de estos vinos. Los conoc√≠a bien de su estancia en la regi√≥n durante los dos a√Īos anteriores peleando contra Conde y sus aliados espa√Īoles.

Este mismo a√Īo (1654), el Procureur de l’Echevinage habla del principal comercio de Reims como consistente en la venta de vino, de la cual los habitantes producen grandes cantidades, tanto de la Montagne de Reims como de la Rivi√®re de Marne. Este comercio se ver√°, de nuevo, interrumpido por las incursiones de Montal (antiguo jefe de la guarnici√≥n de Sainte Menehould) y sus espa√Īoles en 1657 y 1658.

En 1659, la Paz de los Pirineos finalmente supondr√° un alivio en Champagne, un alivio que era m√°s que necesario en la regi√≥n tras treinta a√Īos que figuran entre los m√°s oscuros de su historia. Todo esto, teniendo en cuenta que, s√≥lo cinco a√Īos antes, el 7 de junio de 1654, Luis XIV, con 16 a√Īos, hab√≠a sido coronado en Reims. Coquault finalmente puede escribir: Aqu√≠ estamos por fin en paz, con abundancia, con tranquilidad. El campo, m√°s incluso que las ciudades, hab√≠a sufrido el paquete de desgracias completas habituales de las guerras: la destrucci√≥n de aldeas y cosechas, epidemias y hambrunas.

Tambi√©n es bueno aclarar que la Paz de los Pirineos tuvo que firmarse dado que la guerra hab√≠a sido tambi√©n contra Espa√Īa. Por eso fue necesario firmar entre los dos pa√≠ses un tratado aparte y √©sta fue la Paz de los Pirineos. Seg√ļn el acuerdo firmado, Espa√Īa devolv√≠a a Francia, entre otras, las provincias de Rosell√≥n y Artois. Termin√≥ as√≠ la Guerra de los 30 A√Īos.

Guy Patin (aunque m√©dico y decano de la facultad de Medicina de Par√≠s en 1560 – 1562, ha pasado a la historia por literato y es una excelente fuente de datos hist√≥ricos), en 1666, menciona el hecho de que Luis XIV hizo un regalo a Carlos II de Inglaterra consistente en doscientas botellas de excelente vino de Champagne, Borgo√Īa y Hermitage que le hicieron exclamar, tres a√Īos m√°s tarde:

¬°Viva el pan de Gonesse, viva el buen vino de Paris, de Borgo√Īa‚Ķ de Champagne!

En esta misma época Jean-Baptiste Tavernier, viajero incansable, (famoso por haber vendido en 1668, el Diamante Azul al rey Luis XIV de Francia) hará lo propio difundiendo la fama del vino de Champagne dándolo a probar a todos los soberanos que tuvo la ocasión de conocer en sus viajes.

.A pesar de la paz, la presencia de los soldados continuar√° hasta el final del siglo debido a las campa√Īas militares desarrolladas por Lu√≠s XIV en el exterior. Los inconvenientes que implica este hecho, las constantes subidas de impuestos y¬† el encarecimiento de la vida, se a√Īaden a las miserias acumuladas durante las guerras de religi√≥n, la Guerra de los Treinta A√Īos y la Fronda. Hacia el final del siglo XVII, las condiciones de vida de los campesinos de Champagne son deplorables.¬† Conocemos el terrible texto Les Caract√®res ou les murs de ce si√®cle de LA BRUY√ąRE, escrito en 1689:¬†Vemos animales enfadados, machos y hembras, esparcidos por el campo, negros, l√≠vidos y quemados por el sol, unidos a la tierra que rebuscan y menean con un tes√≥n invencible‚Ķ¬† Se retiran por la noche a sus madrigueras, en las que viven a base de pan negro, agua y ra√≠ces.¬† El mismo autor a√Īade un poco m√°s adelante: el destino del viticultor, del soldado y del picapedrero me impiden sentirme triste por no compartir la fortuna de los pr√≠ncipes y los ministros.

Ahora bien, es complicado hacerse una idea exacta de la condici√≥n de viticultor.¬† Ya lo vimos cuando hablamos de la Guerra de los Cien A√Īos.¬† Si miramos en conjunto, los habitantes del campo son sin duda desgraciados en esta √©poca.¬† Sin embargo, hay matices. A pesar de lo que pensaba La Bruy√®re, y tal y como se√Īala √Čmile MIREAUX en ¬†Paysans du Grand roi, publicado en La Revue de Paris, en noviembre de 1958, el viticultor es, en cierto modo, un privilegiado ya que la vi√Īa, en estos tiempos, est√° mejor considerada que las otras lierras de labranza. No es raro encontrar viticultores que sean due√Īos de las tierras que cultivan. Adem√°s, poseen algunas cabezas de ganado y alquilan sus servicios y sus conocimientos a los habitantes de la ciudad y a otros propietarios de vi√Īedos a un precio m√°s que conveniente.¬† El que no posee vi√Īas es granjero o aparcero, de acuerdo a figuras bien definidas y con derechos y obligaciones claramente establecidas.

Se puede afirmar que los √ļnicos viticultores que han conocido el hambre y la miseria durante los siglos XVI y XVII son aquellos cuyas regiones que se han encontrado de una forma¬† u otra, directamente afectada por operaciones militares o por la retaguardia de las mismas.¬† Adem√°s, en esos casos, estos viticultores se ver√≠an afectados s√≥lo durante esos per√≠odos. Es cierto que a veces esos per√≠odos eran bastante largos.

De esta forma, los viticultores de la Basse-Champagne (parte meridional de la provincia de Champagne, además de Troyes, Bar-sur-Seine, Bar-sur-Aube y Sézanne) no se vieron tan afectados como los del Valle del Marne y de la Haute-Champagne, entre los ríos Marne y el Aisne.

La suerte del vi√Īedo est√° unida a la del viticultor. Es obvio que durante los per√≠odos tormentosos, la superficie cultivada disminuye y que, tan pronto como la calma regresa, las nuevas plantaciones compensan las que se perdieron (por lo menos en las zonas en las que la uva alcanza una calidad adecuada).¬† Tambi√©n se nota, a veces, algunas medidas restrictivas tomadas por el gobierno o las autoridades locales en momentos en los que es necesario fomentar el cultivo de cereales. As√≠, en 1552, seg√ļn Yves GANDON (en su libro Champagne publicado en 1958) se dio orden de arrancar vi√Īedos y, en 1556 se dictamin√≥ (seg√ļn nos dice el abatte ROZIER en su Trait√© th√©orique et pratique sur la culture de la vigne, avec l‚Äôart de faire le vin par le Cen Chaptal¬†(publicado en 1801) que, como m√°ximo, un tercio de las tierras de cada cant√≥n estuviesen plantadas de vi√Īa.¬† De este modo, la regi√≥n de Champagne vio ligeramente disminuida su superficie de vi√Īedo desde el siglo XV.

 

Sabemos que hacia el final del siglo XVII¬† ya se cultivaban varias variedades de vid cultivadas en Champagne. Entre las uvas blancas estar√≠an Morillon (o Maurillon) blanc, de la que parece provenir la Pinot blanc (y que tambi√©n se llama Maubard o Mauribard), la Gouest (o Gouais) blanc, la Meslier y, en la zona de Aube, la Chasselas dor√© (o Bar-sur-Aube blanc) as√≠ como la Arbanne. En cuanto a las uvas tintas, se cita sobre todo la Morillon noir (de la que provendr√≠a la Pinot noir) y la Morillon taconn√© de la que vendr√≠a la Meunier. Tambi√©n se cita a la Morillon h√Ętif ¬†(tambi√©n llamada de la Magdalena) y a la mediocre Gouest noir.

Jean MERLET en L‚ÄôAbr√©g√© des bons fruits, libro publicado en 1667 afirma que la Morillon h√Ętif es m√°s curiosa que buena y sufre m√°s ataques de moscas que la Morillon noir corriente… y hace mejor vino que la Morillon taconn√©… que es mejor que cualquier h√Ętif y que es excelente para hacer vino, tiene mucha producci√≥n y que la hoja es blanca y harinosa

Tambi√©n se habla de una variedad que produce uvas con un color intermedio, con la que en la √©poca har√≠an vinos que ir√≠an del blanco al tinto seg√ļn la intensidad de la maceraci√≥n¬† del prensado. Es la Fromenteau o Frumenteau o Froment√©, conocida en otras partes como Griset, Enfum√©, Avernas gris d‚ÄôOrl√©ans, Burot, etc., y de la cual Nicolas BIDET, oficial de la Casa del Rey, dir√° en el siglo ¬†XVIII ¬†(Trait√© sur la nature et sur la culture de la vigne, sur le vin, la fa√ßon de le faire et la mani√®re de le bien gouverner, √† l‚Äôusage des diff√©rents vignobles de France. Paris, 1759) que es una uva exquisita y muy conocida en ¬†Champagne.

En ‚ÄúLa Nouvelle Maison rustique‚ÄĚ se precisa que es de color gris rojo y se a√Īade que ¬†el racimo es grande, los granos est√°n muy apretados, la piel es dura, el mosto excelente y hace el mejor vino. Es a esta uva a quien debe su renombre el vino de Sillery.

Algunas variedades existen desde hace tiempo en la zona como la¬†Morillon¬†y la¬†Gouest, y que citaba Eustache Deschamps en sus poemas. Otras fueron, probablemente, tra√≠das desde Borgo√Īa a partir del siglo XV (BEGUILLET (E.). Ňínologie ou discours sur la meilleure m√©thode de faire le vin et de cultiver la vigne. Dijon, 1770).

Tanto en el siglo XVI y al inicio del siglo XVII podemos encontrar indistintamente en Champagne, en un mismo sitio, vinos blancos (poco apreciados) y vinos tintos. Estos √ļltimos son mucho m√°s importantes en volumen y tienen, obviamente, poco color; muy claros tirando a p√°lidos; seg√ļn se√Īala¬† Julien LE PAULMIER en su ¬†Trait√© du vin et du cidre (1589).

El adjetivo clairet o cleret se usa para describir un vino tinto. Se usaba y se usa por toda Francia y de √©l viene el sustantivo ingl√©s claret, que es sin√≥nimo de vino de Burdeos.¬† Se usa para describir un vino tinto con poco color. As√≠, clairet, para el Diccionario de la Academia de 1694, se usa para describir un vino tinto y seg√ļn el Grand Vocabulaire Fran√ßois de 1769 s√≥lo debe usarse para describir un vino tinto con poco color. Tambi√©n podemos encontrar la expresi√≥n vin paill√©, que seg√ļn la Academia ser√≠a un vino tinto con poco color. Una expresi√≥n que aparece asimismo es la de vin d‚ÄôŇďil-de-perdrix y que la misma Academia vincula con los vinos de A√Ņ. A principios del siglo XVIII, seg√ļn indica Paul PIARD en L‚ÄôOrganisation de la Champagne viticole. Des syndicats vers la corporation¬† (1937), que en siglos pasados era costumbre hacer en esta zona s√≥lo vinos tintos, es decir vinos de Ňďil-de-perdrix.

Se trataría, pues, de un color entre el rosado y el tinto y que el gran Olivier de SERRES identificaba como un color de rubí oriental.  Detengámonos un momento para rendir homenaje a Olivier de Serres, naturalista y agrónomo francés que de forma empírica y experimental comenzó en su país los primeros estudios sobre jardinería, horticultura y arboricultura.

 Timbre_logo_O_de_Serres

Actualmente se le conoce en Francia como el padre de la Agricultura y se ha instituido un premio con su nombre para distinguir trabajos que en esta rama alcancen renombre nacional. Public√≥ en 1600 Le th√©√Ętre d‚Äôagriculture et mesnage des champs que est√° considerada la primera publicaci√≥n cient√≠fica sobre agricultura y econom√≠a rural escrita en Francia. La obra fue un encargo del rey Enrique IV de Francia (1553-1610)‚Ķ pero sigamos.

Hacia finales del siglo XVIII, la expresi√≥n Ňďil-de-perdrix se acerca m√°s al rosado y seg√ļn el Dictionnaire de l‚ÄôAcad√©mie, edici√≥n de de 1798, se dice de un vino que tiene un ligero color rojo.

El caso es que, parece ser que esta coloración débil y aleatoria situaba a los vinos de Champagne en mala posición comparado con los vinos de Beaune, con un color más sostenido y más al gusto de esa época y, por lo tanto, más fáciles de comercializar.  Tanto es así que está documentada la costumbre de reforzar el color del vino en Champagne.

Nos encantar√≠a poder afirmar que en esta √©poca en Champagne s√≥lo hab√≠a buenos vinos que se describen en Les R√©mois, cuento escrito por La Fontaine, que era de la zona, concretamente de Ch√Ęteau-Thierry, y que nosotros conocemos m√°s por sus f√°bulas:

Il n’est cité que je préfère à Reims

C’est l’ornement l’honneur de la France,

Car, sans compter l’ampoule et les bons vins,

Charmants objets y sont en abondance

Desgraciadamente, no todo era excelente.¬† Los escritos de los viticultores y comerciantes de la √©poca dejan poco espacio a la ilusi√≥n.¬† Adem√°s, debemos recordar c√≥mo ha sufrido el vi√Īedo durante dos siglos.¬† A las desgracias de las guerras debemos a√Īadir las que son responsabilidad de los caprichos de la naturaleza. En su Journalier, Jean PUSSOT se√Īala muchos a√Īos con heladas o de sequ√≠as, a veces consecutivas.¬† As√≠, en 1570, dice que las vi√Īas de los lugares bajos se helaron y que el poco vino que hubo no era nada bueno.¬† En 1587, hubo poco vino y flojo, en 1588, hubo poco vino y de calidad media.¬† Se citan muchos a√Īos con la misma situaci√≥n.¬† Parece que s√≥lo un a√Īo de cada dos el vino era o de mala calidad o escaso, y a veces las dos cosas.¬† Esto no imped√≠a que algunos productores hicieran excelentes vinos que disfrutaban, ya lo hemos dicho, de una excelente reputaci√≥n pero sin poder asegurar la regularidad en esa calidad.

Por otro lado, tambi√©n podemos leer en L‚Äô Art de bien traiter, escrito en 1674 en Paris y del que s√≥lo conocemos las iniciales del autor, L.S.R. (aunque algunos se√Īalan que son las de Sieur Roland, cocinero de la Princesa de Carignan) que los vinos de Borgo√Īa y de Champagne s√≥lo son buenos si el a√Īo es bueno, y sobre todo los de Champagne. A√Īade que hay que tener cuidado con esos vinos furiosos y que burbujean sin parar.¬† Algunos han querido ver la primera descripci√≥n de un vino espumoso en este texto. Sin embargo, no es m√°s que la de un vino en proceso de fermentaci√≥n en un tonel.¬† Este libro fue escrito al menos una veintena de a√Īos antes de la primera menci√≥n en Francia de los vinos espumosos en Champagne.¬† No desesperemos despu√©s de tan largo viaje‚Ķ estamos a punto de llegar.

Por otro lado, podemos leer en Manière de cultiver la vigne et de faire le Vin en Champagne, escrito en 1718, que los viticultores de Champagne bien por su delicado gusto, bien por su deseo de disfrutar plenamente del vino, bien por su habilidad para mejorarlos siempre han sido maestros en elaborar los vinos más exquisitos del reino.  Sin embargo, sabemos que este libro, aunque anónimo, fue escrito por Jean GODINOT, un canónigo de Reims. Estamos seguros que su afirmación está bien influenciada por su amor a su país y que, como mucho, sería aplicable a un volumen muy limitado de vinos de calidad.

La cruda realidad, repetimos, es que, en aquella época, la mayoría de viticultores y bodegueros vendían vinos bastante malos; bien por rutina, bien por descuido (o desidia) o bien por intentar asegurarse un beneficio bastante aleatorio buscando la cantidad en lugar de la calidad.  Esto me suena de algo.

En estos momentos, en Champagne se cultiva la vi√Īa y se elabora el vino de la misma forma que en el resto de Francia y, obviamente, con los mismos resultados y sin ninguna originalidad.¬† Sin embargo, surgir√° una innovaci√≥n t√©cnica que va a influir poderosamente en la evoluci√≥n del tipo de vino que se har√° en la zona a partir de ese momento, d√°ndoles una ventaja sobre otras regiones y abriendo, por fin, el camino hacia el vino de Champagne espumoso.

Curiosamente, esta innovaci√≥n surgir√° por los problemas que ten√≠an los vinos tintos de Champagne para competir con los de Borgo√Īa.¬† Los productores de la regi√≥n encontrar√°n la forma de utilizar sus uvas tintas para hacer vinos blancos. Vinos que ser√°n mucho mejores que los vinos blancos que acostumbraban a elaborar con uvas blancas y que nunca hab√≠an sido apreciados.¬†¬† As√≠, en el siglo XVIII, leemos en Le Spectacle de la nature ou Entretiens sur les particularit√©s de l‚Äôhistoire naturelle qui ont paru les plus propres √† rendre les jeunes gens curieux et √† leur former l‚Äôesprit, obra an√≥nima, escrita en 1763, pero que narra un tal Abad PLUCHE, la uva blanca s√≥lo da vino blanco, pero que no tiene ni fuerza, ni calidad, que se vuelve amarillo enseguida y que ha muerto antes del verano.

Todo esto, y la aparición de DOM PERIGNON, lo veremos el próximo capítulo.

Lunes, 7 de agosto de 2017 Sin comentarios

LA VI√ĎA Y LOS VINOS DE CHAMPAGNE EN EL SIGLO XVI‚Ķ M√ĀS GUERRAS, AHORA DE RELIGI√ďN.

En este siglo, la guerra, los bandoleros, la peste y los inviernos sin fin hacen desaparecer numerosas aldeas y ciudades. En esta √©poca, Champagne seguira siendo conocido por sus vinos tranquilos, blancos del valle del Marne, tintos de la monta√Īa de Reims, y ¬ęgrises¬Ľ, que tendr√≠an algo que ver con los actuales rosados.

El per√≠odo de paz que sigui√≥ a la Guerra de los Cien A√Īos se alarg√≥ en ¬†Champagne hasta comienzos del siglo XVI. Es cierto que Francia estuvo de nuevo en guerra bajo el reinado de Luis XII y de Francisco I, pero las operaciones b√©licas se desarrollaron en su mayor√≠a en la periferia de la regi√≥n y la calma dominaba las tierras plantadas de vi√Īedo.

De todas formas, los ‚Äúamigos‚ÄĚ de los pillajes y los ‚Äúdefensores‚ÄĚ de la extorsi√≥n eran de por s√≠ bastante nocivos para la agricultura en general y la viticultura en particular. Sin embargo, los viticultores ten√≠an otros enemigos A saber, ciertos peque√Īos insectos terriblemente nocivos que ten√≠an la costumbre de alimentarse de los brotes j√≥venes de las vides.¬† Es cierto que no hay constancia de que hayan sido tan molestos en Reims como en otras partes de Champagne, especialmente en Troyes.¬† All√≠, sabemos¬† que el viernes despu√©s de Pentecost√©s de 1516, el maestro Jean Milon orden√≥ a dichos insectos formalmente y solemnemente que ‚Äúsaliesen antes de seis d√≠as de los vi√Īedos de Villenauxe, bajo pena de anatema y maldici√≥n‚ÄĚ. Un siglo y medio despu√©s estos insectos renovaron sus estragos, y fueron exorcizados de nuevo por el cura rural de Sezanne cumpliendo la orden del obispo de Troyes, cuentan que los insectos estaban aterrorizados

Francisco I fue coronado en Reims el 25 de enero de 1515. De nuevo, y para tal ocasi√≥n, se sirvi√≥, entre otros, vino de la zona.¬† Adem√°s, sabemos que, con motivo de su visita a la ciudad diecis√©is a√Īos m√°s tarde, tambi√©n se¬† le ofrecieron veinte poin√ßons de vino (entre 180 y 250 litros.cada uno) y sesenta m√°s a su s√©quito.¬† Estamos seguros de que el sediento (y afamado bebedor) monarca¬† pudo apreciar y comparar las diferencias entre los vinos de la Monta√Īa y los vinos del R√≠o as√≠ como las peculiaridades de los que produc√≠an los vi√Īedos de su propiedad en A√Ņ.

Nuestro Carlos I (V de Alemania), también estamos seguros, hizo lo propio en su auto-invitada excursión por la zona en 1544… de esto hablaremos enseguida.

Para situar brevemente a Francisco I diremos que, entre otras, implantó en Francia las bases de la monarquía absolutista y protegió las ciencias y las artes. Fundó el Colegio de Francia, la Imprenta Real e inició la construcción del palacio del Louvre. Vivió con gran ostentación y como auténtico rey absoluto. Es conocida su afición al arte renacentista, y apostó decididamente por traerlo a Francia. Así, contrató, entre otros, al mismo Leonardo da Vinci al cual profesaba verdadero afecto, lo instaló en el castillo de Clos Lucé, cerca del de Amboise (Loira) y le confió multitud de encargos. Francisco lo consideró el primer pintor, primer ingeniero y primer arquitecto del rey.

En otro orden de cosas, podemos considerar cierto que la Corte de Francisco I fue algo m√°s que liberal. Este rey viv√≠a rodeado de un peque√Īo har√©n que √©l denominaba ‚Äúmi peque√Īa banda‚ÄĚ, y en opini√≥n de Eudes de M√©zeray (historiador franc√©s del siglo XVII):

Al principio esto tuvo buenos efectos, ya que este sexo amable llev√≥ a la corte la pulcritud y la cortes√≠a. Pero las costumbres pronto se corrompieron: los cargos y las prebendas se distribuyeron seg√ļn las fantas√≠as de las damas

Lo curioso de esto es que la relajada vida de Francisco I inspir√≥ a Victor Hugo a escribir una obra teatral llamada ‚ÄúEl rey se divierte‚ÄĚ estrenada en 1832 que fue muy criticada por la censura de la √©poca. Giuseppe Verd tom√≥ esta obra y compuso su √≥pera Rigoletto (1851). En ella, Francisco I es el Duque de Mantua y Triboulet (buf√≥n de Lu√≠s XII y del mismo Francisco I), Rigoletto. Tambi√©n aparece este personaje en la novela Gargant√ļa y Pantagruel de Rabelais. En esta obra, Verdi nos dej√≥ la imortal ‚ÄúLa donna √® mobile‚Ä̂Ķ

Nos hemos detenido en esto debido a que, parece ser que, la regi√≥n de Champagne y, en concreto la ciudad de Troyes, disfrutaron del dudoso honor de proporcionar bufones a la Corte de Francia. De hecho, hay una carta de Carlos V pidiendo a los Notables de Troyes, ‚Äúseg√ļn la costumbre‚ÄĚ, que un tonto sustituyese a un tal Grand Jean de Troyes, fallecido y enterrado en la Iglesia de St. Germain l’Auxerrois, tambi√©n inmortalizado por Rabelais.

Esto, pensamos no es m√°s que un infundio de la √©poca ya que Brusquet (buf√≥n de Enrique II, Francisco II y Carlos IX) era de la Provenza; Triboulet, su predecesor (y del que acabams de hablar) era natural de Blois; Chicot (buf√≥n de Enrique III y el h√©roe favorito de Dumas) era gasc√≥n; y,por √ļltimo, Guillaume, su sucesor, era normando.

 

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¬ęTriboulet¬Ľ, ilustraci√≥n para la obra de teatro ¬ęLe Roi s’amuse¬Ľ de Victor Hugo. Grabado de J. A. Beauc√© (1818-1875) y Georges Rouget (1781-1869).

 

Pero no nos desviemos…

Volviendo a Champagne y, en ese mismo a√Īo de la coronaci√≥n de Francisco I, 1544, sin embargo, la cosa cambi√≥. Las tropas de Carlos V (dijimos que volver√≠amos a nuestro Carlos I) incendian Vitry y bajan por el valle del Marne hasta Chateau-Thierry. Francisco I se vio obligado, tambi√©n, a quemar Epernay para no dejar en manos del enemigo los suministros que se almenaban all√≠.

Tanto en la coronaci√≥n de Francisco II, en 1559, como, dos a√Īos m√°s tarde, en la de su hermano Carlos IX (que ser√≠a, seg√ļn algunos, el instigador, junto a su madre Catalina de Medici, de la Matanza de San Bartolom√©), los ciudadanos de Reims presentaron a los monarcas reci√©n coronados los habituales regalos con vinos de Borgo√Īa y Champa√Īa. Estos regalos, en el √ļltimo caso, recibieron una extra√Īa contrapartida. Al modo de Tito Flavio Domiciano (del que hablamos en el cap√≠tulo relativo a Roma), Carlos IX public√≥ un decreto en 1566 por el que las vides deb√≠an ocupar como m√°ximo un tercio de la superficie de cada pueblo dejando el resto de la tierra para cultivos y pastos. Esto se produjo a ra√≠z de una desastrosa cosecha de trigo.

Tambi√©n sabemos que, cuando Mar√≠a I de Escocia lleg√≥ a Reims siendo una ni√Īa en 1550, se le ofrecieron cuatro poin√ßons de buen vino, una docena de pavos reales y dem√°s animales. Sin embargo, no hay constancia de que se le hiciese ning√ļn regalo cuando volvi√≥ a visitar la ciudad, durante la Pascua de 1561, ya como la reina viuda de Francisco II. Tampoco constan regalos cuando volvi√≥ a visitar la ciudad ese mismo a√Īo en verano, poco antes de su partida definitiva de Francia. Mar√≠a se alojaba por turnos con su t√≠a Renee de Lorena, en el convento de Saint Pierre les ‚Äď Dames (hoy desaparecido y que luego fue una f√°brica de lana) y con su t√≠o, el opulento y libertino Carlos de Lorena, el cardenal y arzobispo de Reims, en el bello palacio arzobispal, en el que su t√≠o residi√≠a con todo el lujo y la pompa posibles.

Las existencias de vino en Reims durante el período de la primera visita obligada de María debían ser bajas si atendemos a las contiinuas solicitudes de vinos cursadas por los ejércitos que están en el campo de batalla, alemanes en Attigny e italianos en Voulzy; entre otros. Otro factor sería las órdenes recibidas para destruir las cubas para que no cayesen en manos del enemigo en la época del peligroso acercamiento del emperador alemán en 1552.

A partir de 1562, las Guerras de Religi√≥n traen a toda la regi√≥n, de nuevo, desorden y violencia. En 1563 la abad√≠a de Hautvillers fue destruida y los monjes deben refugiarse en¬† Reims. All√≠ permanecer√°n unos cuarenta a√Īos. ¬†Lo cierto es que las ideas luteranas se introdujeron pronto en la regi√≥n de Champagne especialmente en Troyes, Chalons, S√©zanne e incluso en Reims, a pesar de los esfuerzos de los arzobispos de la familia Guise y de la Liga Cat√≥lica.

La Liga Cat√≥lica, tambi√©n llamada Santa Liga, La Liga o la Santa Uni√≥n fue un movimiento pol√≠tico armado de car√°cter cat√≥lico que tom√≥ fuerza durante las Guerras de Religi√≥n en Francia. Su objetivo era imponer el catolicismo como √ļnica religi√≥n y eliminar el protestantismo en Francia. Fue creada formalmente en 1576 con el fin de contraponerse al Edicto de Saint-Germain (1570) y al Edicto de Beaulieu (6 de mayo de 1576), considerados, ambos, demasiado favorables a los protestantes. Su jefe m√°s destacado fue Enrique I, duque de Guise, al que sucedi√≥, tras su asesinato, su hermano Carlos de Lorena, duque de Mayenne y que proclam√≥ rey de Francia al Cardenal de Borb√≥n‚Ķ una hstoria un tanto descabellada que no viene a cuento.

La Santa Liga luch√≥ contra el rey cat√≥lico Enrique III de Francia y el protestante Enrique de Navarra, futuro Enrique IV de Francia, y cont√≥ con el apoyo del papa Sixto V, los Jesuitas, la reina Catalina de M√©dicis y el rey Felipe II de Espa√Īa.

La Santa Liga tuvo una fuerte implantaci√≥n en las regiones del este y del noroeste de Francia: Lorena, Borgo√Īa, Champa√Īa, Breta√Īa, Normand√≠a y en la ciudad de Par√≠s, donde tuvo lugar la Matanza de San Bartolom√©. Constituy√≥ uno de los peligros m√°s grandes que conoci√≥ la monarqu√≠a francesa antes de la llegada del Absolutismo, junto con la Fronda, en el siglo siguiente (ya hablaremos de ella), cuyos promotores tuvieron muy presente el esp√≠ritu de la Liga‚Ķ aunque eso es otra historia.

A prop√≥sito, fue en Dormans donde el Duque de Guise, jefe de la Liga, recibi√≥ en 1575 el golpe de arcabuz que le vali√≥ el apodo de ‚ÄúCaracortada‚Ä̂Ķ esto tambi√©n es otra¬† historia.

En cualquier caso, cuando, el 13 de febrero de 1575, la frente de Enrique III, √ļltimo de los Valois, fue ungida con el aceite sagrado por el Cardenal de Guise, sabemos que s√≥lo fue servido vino de Reims en el banquete que tuvo lugar despu√©s para retomar fuerzas.

Un dato interesante y que permite evaluar la progresi√≥n en el renombre de los vinos de Champagne es el precio pagado por los mismos en las coronaciones de estos monarcas.¬† As√≠, en la coronaci√≥n de Francisco I, en 1559, los vinos de Reims estaban entre 11 y 15 libras francesas la queue, mientras que los de Borgo√Īa estaban a 16 (si tenemos en cuenta el transporte, podemos ver que estaban a la par). En la coronaci√≥n de Carlos IX, en 1561, los vinos de Reims se pagaron entre 23 y 28 libras la queue. Por √ļltimo, en la coronaci√≥n de Enrique III, se pagaron entre 45 y 62 libras por queue.

Siguiendo con Enrique III, este rey tuvo la delicadeza, en 1577, de convertir en recomendación para los gobernadores de las provincias el edicto que había promulgado su hermano Carlos IX exigiendo sólo que la plantación de vides no diese lugar a un descuido de las otras labores del campo.

Una curiosidad que nos cuenta el Abad Fran√ßois ROZIER en su ‚ÄéCours complet d’agriculture th√©orique, pratique, √©conomique, et de m√©decine rurale et v√©t√©rinaire. Suivi d’une M√©thode pour √©tudier l’Agriculture par pr√≠ncipes¬†(1781) es que entre la fecha de la promulgaci√≥n de la limitaci√≥n de la plantaci√≥n de vi√Īas por parte de Carlos IX y la modificaci√≥n que hizo Enrique III tambi√©n se aprob√≥ cierta legislaci√≥n, en teor√≠a muy favorable al comercio del vino.

Los barqueros y carreteros, que transportaban el vino se permit√≠an, durante su camino, beber de aquello que transportaban. Rellenaban el vac√≠o resultante con agua y arena. Esta costumbre era tan general que, lejos de ocultarse, hab√≠a llegado hasta el punto de considerarse casi como un derecho. Cuenta el caso de un comerciante de Arqueville al que le entregaron un vino en tan mal estado (debido a esta costumbre) que no le quedo m√°s remedio que denunciar a los transportistas. El tribunal les conden√≥ como ladrones oblig√°ndoles al pago de los da√Īos a reparar y a ser azotados. El tribunal tambi√©n advirti√≥ que, a partir de ese momento, los que hiciesen lo mismo ser√≠an ahorcados. Esta famosa sentencia con fecha de 10 de febrero 1550 caus√≥ bastante revuelo aunque no consigui√≥ eliminar esta costumbre. No se detuvo el mal. Se lamenta el abad que la misma bellaquer√≠a pronto reanud√≥ su curso y se mantiene hasta hoy en d√≠a, a pesar de la costumbre que tenemos ahora de dar a los transportistas un par de barriles de vino para su consumo durante el transporte. Es triste que tengan la man√≠a de pensar, a menudo equivocadamente, que el vino que se les da es el peor de todos y prueban todos los barriles que transportan, acabando con el mejor de la partida y adulterando casi todo lo dem√°s. Esta costumbre es uno de los mayores obst√°culos que debe vencer el comercio del vino, sobre todo, el comercio de buenos vinos.

Volviendo a Champagne, los enfrentamientos siguieron a la muerte de Enrique III. El este del pa√≠s yac√≠a devastado por las luchas entre los hugonotes y la Liga, entre alemanes y¬† espa√Īoles. Reims se convirti√≥ en la principal fortaleza de los cat√≥licos, que formaron una especie de rep√ļblica en la ciudad. El resto de pueblos y aldeas de la zona cambiaba de bando cas√≠ a diario. Los partidarios de Enrique de Navarra y los defensores de la Liga eran causa de grandes preocupaciones entre los viticultores y labradores de la Monta√Īa y del Marne.

Seg√ļn Jean Pussot, conocido constructor, maestro carpintero y due√Īo de vi√Īedos en Reims, que escribi√≥ en 1592 su diario Journalier ou M√©moires de Jean Pussot, maure-charpentier en la Couture de Reims¬†(publicados por E. Henry y Ch. Loriquet en Reims en 1858), en 1589 muy poco vino pudo envejecer en Reims debido a ‚Äúla afluencia de enemigos‚ÄĚ.

Esta obra nos permite conocer muchos detalles sobre la producci√≥n de los vi√Īedos de la monta√Īa y del R√≠o. Ofrece informaci√≥n desde 1569 a 1625. As√≠, sabemos qiue durante los √ļltimos treinta a√Īos de este siglo, las vi√Īas sufrieron por culpa de las heladas y de la humedad excesiva. Tambi√©n sabemos que, a veces, el vino era tan malo (como por ejemplo hac√≠a finales de 1579) que hab√≠a que malvenderlo. Por el contrario, en 1587, hubo tal excasez que alcanz√≥ precios prohibitivos. En 1579, las uvas se helaron en las vi√Īas y hubo que tranportarlas en sacos. Durante esa cosecha, el vino empez√≥ a pagarse entre 12 y 16 libras francesas la queue pero se volvi√≥ tan imbebible que en Navidad se pagaba a menos de seis.

Siguiendo con la guerra, despu√©s de la batalla de Ivry (14 de marzo de 1590), Reims se someti√≥ al rey. No ocurri√≥ lo mismo con otros pueblos vecinos, entre ellos Epernay. Sin embargo, tambi√©n cay√≥ en 1592 despu√©s de un cruel asedio. En oto√Īo de ese mismo a√Īo, los l√≠deres de las respectivas facciones se reunieron en la iglesia de St Tresain, en Avenay, y acordaron una tregua durante la cosecha que estba a punto de empezar, para que los cultivos de ma√≠z y de vid pudiesen ser recogidos- Esta tregua se conoce como Treve des Moissons. El vino, ese a√Īo, result√≥ ser de¬† una excelente calidad, pag√°ndose entre 40 y 70 libras francesas la queue, siempre seg√ļn Jean Pussot.

El sistema de cultivo deb√≠a ser peculiar en la √©poca ya que, de acuerdo con el breviario agr√≠cola La Maison Rustique¬†¬†(seg√ļn Charles Estienne y Jean Liebault; L‚ÄôAgriculture et Maison rustique. Paris, 1586) se afirma que para tener una cosecha abundante y buen vino, todo lo que deb√≠a hacer el viticultor era llevar una rama de hiedra y poner bellotas trituradas y hierbas molidas en el agujero que se hab√≠a hecho cuando se plant√≥ la vid. Dec√≠a adem√°s, que para obtener uvas sin pepitas bastaba con extraer la ‚Äúm√©dula‚ÄĚ del brote joven y envolver el final con un papel h√ļmedo o clavarle una cebolla al plantarla. Tambi√©n se√Īala que, para obtener uvas en primavera hab√≠a que injertar la vid en un cerezo. Por √ļltimo, dice que para obtener un vino con propiedades laxantes, basta con sumergir las ra√≠ces de la planta en un l√≠quido con esa misma propiedad antes de plantarla o introduciendo el mismo a trav√©s de una hendidura en el tallo.

Es cierto que las luchas y batallas son sangrientas y enconadas pero parece que ser que las villas ‚Äúvin√≠colas‚ÄĚ sufren relativamente poco. Epernay (como ya hemos dicho) se mantuvo resueltamente cat√≥lica y sin embargo, fue objeto de intensos combates en 1586 y en los a√Īos siguientes. De hecho, en 1592, Enrique IV vino en persona a sitiar la ciudad, en manos de la Liga, entre otros motivos, cuentan, por el dolor de ver a su amigo Armand de Gontaut, el mariscal Biron, muerto de una bala en el costado.

Estos hechos los sabemos por las Ňíuvres Mesl√©es¬†que escribi√≥ Valentine Philippe¬†BERTIN DE ROCHERET y que cuenta:

Durante el sitio de Epernay que comenz√≥ 24 de julio de 1592, el ej√©rcito del rey Enrique IV est√° acampado en Chouilly. El rey iba a menudo a Damery a visitar a la Presidenta de Puy que viv√≠a all√≠ en su bodega. Un d√≠a que volv√≠a al galope, el viento hizo volar el sombrero del rey al acercarse al camino del barrio de Igny. El Mariscal Biron se levant√≥ y se puso el sombrero bromeando. El penacho blanco que adornaba dicho sombrero llam√≥ la atenci√≥n de Petit, maestro de artiller√≠a de la ciudad, que apuntando¬† a dicho penacho dijo a sus compa√Īeros ¬°¬°a por el Bearn√©s!!¬† (uno de los apodos de este rey). As√≠, apuntando con su arma (llamada ¬ęEl Perro de Orleans‚ÄĚ) hizo saltar por los aires la cabeza del desgraciado mariscal el 4 de agosto de 1592.

No obstante, otras fuentes, como el Mercure de France (revista literaria francesa que debe su nombre a Mercurio. dios romano del comercio y de los ladrones y mensajero de los dioses. y que fue fundada en el siglo XVII bajo el nombre de Mercure Galant y que con el tiempo evolucionar√≠a hasta convertirse en casa editorial en el siglo XX siendo hoy propiedad de Gallimard) ¬†en enero de 1728, dicen que la fecha es incorrecta y que se ha embellecido la historia. ¬†Seg√ļn esta fuente, esto es lo que escribi√≥ Enrique IV el 10 de julio de 1592 a su embajador en Londres, el se√Īor de Beauvoir:

Ayer estando alojado en el pueblo de Damery, quise montar a caballo despu√©s de la cena, para dar un paseo a lo largo del r√≠o por el otro lado de Epernay. Mi primo el mariscal Biron quiso venir conmigo en contra de mi opini√≥n y sucedi√≥ que un tiro proveniente de la ciudad le dio en la cabeza con tan mala fortuna que muri√≥ en menos de una hora y sin hacer ning√ļn da√Īo a nadie m√°s de los presentes.

La Presidenta de Puy, que cita Bertin de Rocheret era Anne Dudley, esposa de Oudart du Puy, presidente de la demarcaci√≥n de Epernay y a quien Enrique IV llamaba ‚Äúsu bella anfitriona‚ÄĚ.

Este rey, Enrique IV, tiene un mont√≥n de an√©cdotas y, a menudo, es considerado por los franceses como el mejor monarca que ha gobernado su pa√≠s, siempre intentando mejorar las condiciones de vida de sus s√ļbditos. Se le atribuye la frase ‚ÄúUn pollo en las ollas de todos los campesinos, todos los domingos‚ÄĚ, que ejemplifica perfectamente su pol√≠tica de hacer feliz a su pueblo, no s√≥lo con poder y conquistas, sino tambi√©n con paz y prosperidad. Es el referente de los mon√°rquicos franceses, los cuales realizan todos los a√Īos un homenaje frente a su estatua del Pont Neuf (Puente Nuevo) de Par√≠s el d√≠a de su entrada a la ciudad.¬† Tambi√©n se le atribuye la frase¬† ‚ÄúParis vaut bien une messe‚Ä̬† (Par√≠s bien vale una misa) cuando en un acto de realismo pol√≠tico, dio ese paso el 25 de julio de 1593 convirti√©ndose al catolicismo, momento en que se le atribuye la c√©lebre frase‚Ķno sabemos se queriendo decir con ello que en el fondo sigui√≥ siendo calvinista, disfrazado de cat√≥lico s√≥lo para llegar al poder o bien que daba igual la religi√≥n, mientras tuviera el poder.

Se le atribuyen muchas otras situaciones graciosas y somos conscientes de que la mayoría son falsas pero hay una que nos gusta mucho y aprovechando que estamos hablando de él…

Como era costumbre en la √©poca, a Enrique de Borb√≥n (heredero al trono de Navarra) le concertaron un matrimonio de conveniencia con Margarita de Valois, hermana del rey Carlos IX de Francia, tambi√©n conocida como la ¬ęReina Margot¬Ľ

El joven pr√≠ncipe se cas√≥ en contra de su voluntad y no sent√≠a ning√ļn tipo de atracci√≥n por la que ser√≠a su esposa a partir del 18 de agosto de 1572, d√≠a en el que se celebr√≥ la solemne ceremonia en el atrio de la Catedral de Notre Dame de Par√≠s,¬† Desde el primer momento el esposo, que fue coronado ese mismo a√Īo como Enrique III de Navarra, se sinti√≥ desdichado y decidi√≥ buscar consuelo en el lecho de otras mujeres.

El monarca fue infiel a su esposa con numerosas cortesanas y en 1589, poco antes de ser coronado rey de Francia como Enrique IV, Enrique de Borb√≥n y Margarita de Valois se separaron tras 17 a√Īos de infeliz matrimonio.

En 1600 Enrique se casó en segundas nupcias con María de Médici con la que tampoco se sentía plenamente feliz y a la que también fue infiel en numerosísimas ocasiones, llegando la noticia hasta oídos del confesor real que decidió finalmente tomar cartas en el asunto y reprochar las aventuras extraconyugales al monarca.

Por mucho que intentó explicar al religioso su desdicha y motivo por el que cometía el adulterio, el confesor desaprobaba dicha conducta sermoneándolo continuamente, hasta que al rey se le ocurrió un plan perfecto para hacerle entender sus motivos: invitarlo a comer.

Se dispuso una gran mesa en la que se le sirvieron, uno detr√°s de otro, platos √ļnicamente cocinados con perdiz. Pero lleg√≥ un momento en el que el religioso parec√≠a estar cansado de comer todo el rato lo mismo, por lo que el monarca le pregunt√≥ si no era de su agrado la comida y el confesor contest√≥ algo angustiado:

Majestad… siempre perdiz…

A lo que el rey replicó:

¬°Siempre reina!

Sigamos…

La región de Champagne volvió a caer en la pobreza. Así nos lo cuenta Eugène MAURYen su obra L’ Ancien vignoble Bar-sur-Aubois, dans L’Almanach du Petit Troyes de 1909, citando a Claude Haton, párroco en la región de Aube en aquella época:

No es posible creer los tormentos que han soportado las pobres gentes (tanto hombres como mujeres)  de los pueblos en su cuerpo, mente, alma, propiedades, animales y otras cosas. Tormentos provenientes de compatriotas.

También Jean Pussot anotó en 1592 en su diario:

Las luchas contin√ļan excepto alguna peque√Īa tregua que fue acordada con los de Chalons para la vendimia y el transporte del vino.

También nos dice que:

Se ha a√Īadido otro temor, el de los lobos que han atacado y devorado a varias personas tanto en el campo como en la vi√Īa y en los pueblos.

Por si fuera poco, hubo una epidemia de peste en la regi√≥n en 1598. Sin embargo, ese mismo a√Īo trajo, al fin, perspectivas de paz y tranquilidad despu√©s de medio siglo de desgracias. El Tratado de Vervins (actual Aisne) ¬†fue firmado el 2 de mayo de 1598 por Felipe II y Enrique IV, que har√° su entrada en Reims en 1606.

El vi√Īedo sufri√≥ mucho durante este per√≠odo pero contin√ļo produciendo vinos para para vender, e incluso… para regalar. Era una costumbre en aquella √©poca ofrecer vin de ville, vino de villa, (seg√ļn el Grand Vocabulaire Fran√ßais, aquel vino que las autoridades regalan a alguien importante con motivo de su visita a la ciudad)¬† Hay muchos ejemplos de esto, por citar uno, est√° documentada en las actas de una reuni√≥n de la Asamblea de la ciudad de Epernay, de 25 de mayo de 1540, el regalo de veinte poin√ßons de vino al Se√Īor de Guise.

Del mismo modo, es obvio que, en a√Īos dif√≠ciles, el comercio, se ve obstaculizado por las malas carreteras y la presencia de los soldados, a pesar de que a veces √©stos eran clientes relativamente poco exigentes. As√≠ seg√ļn Pussot (del que ya hemos hablado) en 1579:

los vinos que se helaron no estaban nada buenos. En Navidad no se pagaban a más de quince libras francesas queue (unos 400 litros). Menos mal que el campamento de La Fère los compró todos a ese precio.

Tambi√©n es cierto que la guerra no supuso una imposibilidad absoluta para el comercio con el enemigo, como lo demuestra el ‚ÄĚPlaccart du Roy Notre Sire sur l‚Äôentr√©e des Vins d‚ÄôA√Ņ et autres de Charroy. Bruxelles, 1643‚ÄĚ, un edicto de Felipe IV, rey de Espa√Īa, publicado en Bruselas y que permite ‚Äúcomo experimento y como una tolerancia provisional para el a√Īo de la √ļltima cosecha, transportar los vinos de A√Ņ ¬†o de transportar desde los pa√≠ses enemigos, sin que sea necesario obtener licencia o pasaporte especial‚ÄĚ. Los lugares de entrada eran Cambrai, Valenciennes, Avesnes, Philippeville, Marienburg, Luxemburgo, Montm√©dy, Givet, y la autorizaci√≥n se aplica al ‚Äútransporte por el r√≠o Meuze y los comerciantes y transportistas enemigos‚ÄĚ.¬† De hecho, la exportaci√≥n se convirti√≥ en algo relativamente frecuente y se conoce, por ejemplo, que el hermano Geoffroy Pi√©rard, abogado de la abad√≠a de Saint-Martin-Epernay, vendi√≥ en 1561 a un comerciante de Lieja cuarenta barriles de clarete a un precio de ventiuna libras la queue (Bulletin du Laboratoire exp√©rimental de viticulture el d‚Äô oenologie de Mo√ęt & Chandon. √Čpernay, 1908)

Ya hemos dicho que el Tratado de Vervins puso fin a estas guerras de reiligi√≥n. Supuso, adem√°s, el comienzo de una expansi√≥n para los vinos de Champagne. √Čstos, todav√≠a eran identificados por el nombre del pueblo de donde ven√≠an o por la expresi√≥n ‚Äúvins de Rivi√®re (si procede). Tambi√©n eran, a veces, identificados, por el nombre de la ciudad que comerciaba con ellos. √Čste es el caso de algunos vinos conocidos como ‚Äúde Reims‚ÄĚ.

El siglo XVII empezar√° de forma relativamente tranquila en Champagne, pero de nuevo otra guerra, en este caso la Guerra de los Treinta A√Īos y la Fronda volver√°n a asolar la regi√≥n que, de nuevo, deber√° salir adelante aunque el siglo terminar√° con unas condiciones deplorables para las gentes de esta zona.

Lo veremos en el pr√≥ximo cap√≠tulo‚Ķ y veremos tambi√©n c√≥mo los vinos de Champagne comenzar√°n a ser nombrados como tales a partir de 1600 y c√≥mo los vinos de A√Ņ van a ganar renombre.

Lunes, 20 de marzo de 2017 Sin comentarios

La regi√≥n de Champagne en los siglos XIV y XV. La guerra de los Cien A√Īos, ALGUNAS CORONACIONES y un mont√≥n de calamidades m√°s

En el capítulo anterior nos quedamos hablando de las Ferias de Champagne allá por el final del siglo XIII. En este capítulo avanzaremos en el tiempo.  Vamos a hablar de dos siglos bastante complicados para la viticultura en la zona de Champagne por las constantes guerras que tuvieron lugar durante los mismos.

El final de la Edad Media en Europa es la √©poca de oro de las catedrales. √Čste es el momento en que los maestros de obras mejorar√°n sus t√©cnicas. Hasta entonces, se hab√≠an inspirado en el sobrio estilo rom√°nico. El estilo g√≥tico ser√° el utilizado para construir nuevos lugares de culto, estilo mucho m√°s abierto y exuberante. La Edad Media tambi√©n es sin√≥nimo de guerras, hambrunas y epidemias. Esto ayuda, sin duda, a que las buenas gentes de la √©poca se refugien en la religi√≥n y se impliquen en la construcci√≥n de las catedrales.

As√≠, Nuestra Se√Īora de Reims se construye sobre las ruinas de dos iglesias anteriores destruidas; en Troyes, Saint-Pierre-et-Saint-Paul; en Chalons-en-Champagne, Saint-Etienne y en Langres, Saint- Mamm√®s. Ya hemos hablado de la catedral de Reims ya que tiene muchos elementos vinculados al champagne y muchas curiosidades, y lo volveremos a hacer.

 

catedral

Nuestra Se√Īora de Reims

El siglo XIV tambi√©n trajo la Guerra de los Cien A√Īos, que realmente dur√≥ desde 1337 hasta 1453.¬† No obstante, es cierto que hubo un largo per√≠odo de treguas (1388-1411) y no es menos cierto que esta guerra puede dividirse en dos partes (1337-1388 y 1411-1453).¬† Es √©ste, b√°sicamente, un conflicto entre Francia (gobernada por la Casa de Valois) e Inglaterra (gobernada por la Casa de Plantagenet y luego por la de Lancaster).¬† Los ingleses resultaron victoriosos al principio (1338-1360 y 1411-1435) pero perdieron al final (1360-1388 y 1435-1453). Esta rivalidad entre los reinos de Francia e Inglaterra se remontaba a m√°s de dos siglos. El enfrentamiento¬† entre estas dos casas es el principal motivo de la lucha pero tampoco puede obviarse otros conflictos secundarios que implican a¬† aliados de ambos soberanos (Arag√≥n, Castilla, Escocia, pr√≠ncipes de los Pa√≠ses Bajos y Alemania Renania), los papas y una sucesi√≥n de guerras civiles en el sistema feudal franc√©s e ingl√©s.

En cualquier caso, esta guerra¬† arras√≥ grandes √°reas de Champagne en varias ocasiones durante esos 116 a√Īos.¬† Est√° documentado que varias prensas de vino fueron destruidas por los anglo-borgo√Īones.¬† Fueron a√Īos complicados para la industria de vino de Champagne pero la perseverancia y la resistencia estaban a la orden del d√≠a.

La producción de vino pasaba por uno de los peores momentos, aunque también es cierto que a pesar de la guerra, el final del siglo XIV supuso el comienzo de  la exportación a Inglaterra y a Flandes, introduciendo los vinos de Champagne en los mercados extranjeros.  Esos vinos continuaron mejorando e impresionando a todo el mundo.

La importancia del negocio del vino en Reims al principio del siglo XIV se evidencia por el hecho de que los courtiers de vin (intermediarios) eran nombrados por los √©chevins¬† que durante la Edad Media, en Francia, eran magistrados designados por el Se√Īor para hacer justicia en su tierra. Tambi√©n eran, durante el Antiguo R√©gimen, un tipo de un juez municipal equivalente a un concejal actual. Este derecho de nombramiento sufri√≥ un intento de usurpaci√≥n por parte del arzobispo de esta ciudad en 1323. La potestad fue confirmada a los √©chevins por varios decretos reales de la √©poca.

Los habitantes de Reims eran plenamente conscientes de los méritos de sus vinos en aquella época y tenemos evidencias de que no escatimaban medios para conseguir que los demás se familiarizasen con esas virtudes.  Así, sabemos que en una cena que tuvo lugar en agosto de 1340 con el arzobispo, los échevins aportaron 32 jarras de vinos como contribución a la comida, además de varias perdices, capones y conejos.

Adem√°s, sabemos que todos los que visitaban la ciudad por motivos de negocios y todas las personas con distinci√≥n recib√≠an como regalo una cantidad de vino de las bodegas de Jehan de la Lobe, o Petit Jehannin, o Raulin d’Escry, o Baudouin le Boutellier, o Remi Cauchois, que eran los principales abastecedores de las tabernas de la √©poca.

Consta que algunos de los afortunados con este agasajo fueron el Preboste de Laon, el Alguacil¬† y el Receptor de Vermandois, los √Čchevins de Chalons, el Obispo de Coustances, Monse√Īor Thibaut de Bar, Monse√Īor Jacques La Vache (que fue m√©dico de la reina), el archidi√°cono de Reims, y dos miembros del Parlamento designados por el rey para examinar las murallas de la ciudad. Esta prodigalidad tambi√©n se extendi√≥ a¬† personalidades no tan insignes tales como un escudero de Verdun y a los √©chevins de Abbeville.

Otra prueba de las excelencias de los vinos de la regi√≥n en la √©poca es una an√©cdota acaecida en 1398. El rey Carlos VI se encuentra en Reims con Wenceslao, rey de Bohemia (que era un conocido y famoso borracho). All√≠, debido a la gran cantidad de vino de Champagne que beb√≠a, firma todo lo que los franceses le ponen delante‚Ķ olvidando que el objetivo del viaje era la firma del tratado de paz.¬† Es probable que el bueno de Wenceslao se hubiese quedado all√≠ bebiendo hasta el fin de sus d√≠as‚Ķ pero cuentan las malas lenguas que la presentaci√≥n de la factura de los vinos bebidos le hizo recuperar la sobriedad de repente… hacer acto de constricci√≥n por sus excesos y emprender la marcha.

Es a partir del siglo XIV cuando los vinos de Champagne empezaron a ser conocidos por una cierta efervescencia debido a una segunda fermentaci√≥n en botella. El clima m√°s fr√≠o acorta el oto√Īo y para cuando las uvas hubieran sido cosechadas, el mosto fermentado y embotellado, las primeras heladas del invierno ya hab√≠an hecho acto de presencia.¬† Ese fr√≠o provocaba, en ocasiones, que la fermentaci√≥n todav√≠a en curso se detuviese. Al llegar la primavera y volver a subir las temperaturas, la fermentaci√≥n se reanudaba provocando esas burbujas‚Ķ aunque ¬°¬°claro!!… hasta 1861-1876 que Pasteur estudia la fermentaci√≥n alcoh√≥lica no se sab√≠a lo que pasaba.

En el siglo XV ya era conocido el vino de esta zona¬† en Par√≠s, pero no con el nombre de champagne que era un t√©rmino que designaba tierras bald√≠as en aquella √©poca. ¬†Los pueblos vit√≠colas m√°s importantes son Reims y Ch√Ęlons. Los vinos de A√Ņ, de Vertus, de Cumi√®res o de Damery son citados frecuentemente por los poetas de la √©poca, aunque la regi√≥n no goza del reconocimiento que poseen otras zonas como Anjou, el Loira o la Provenza. ¬†Los famosos vinos de Ay, de los que ya hemos hablado y de los que volveremos a hablar) obtuvieron el equivalente a una Denominaci√≥n de Origen. En Par√≠s, esos vinos eran considerados excepcionales y a comienzos del siglo XVI el renombre de los vinos de Ay alcanzaba toda Europa.

Es curioso que se haya encontrado un decreto de Carlos VI, con fecha de julio de 1412, dando a las autoridades municipales de Reims el derecho exclusivo para nombrar intermediarios (comerciantes) ‚Äújurados‚ÄĚ de vino y en el que se menciona expresamente que el comercio de la ciudad se basa principalmente en el vino que se produce en las inmediaciones.

El vino, seg√ļn declara el decreto, si estaba almacenado en las bodegas de la ciudad, era habitualmente vendido por los corredores, que bajo el amparo de su autoridad ten√≠an la costumbre de imponer una comisi√≥n variable y vend√≠an el vino a la persona que m√°s le ofrec√≠a obteniendo dinero tanto del comprador como del vendedor. Para remediar esta situaci√≥n, por la cual se aseguraba que el comercio empezaba a sufrir, se decret√≥ que cada corredor deb√≠a hacer un juramento, delante del Capit√°n de Reims y de los √©chevins, de actuar con honestidad y sin favor, y no recibir m√°s que la comisi√≥n oficial. En el caso de cobrar m√°s comisi√≥n, tanto √©l como el vendedor del vino deb√≠an abonar la diferencia a la ciudad.

Las ventas de vino, en Reims, se hac√≠an en la Etape aux Vins, donde muchos comerciantes del sector estaban establecidos. El momento del a√Īo con m√°s volumen de negocio coincid√≠a con las tres ferias anuales ya que hab√≠a exenci√≥n de impuestos. La Etape aux Vins luego se llam√≥ Rue de l’Etape, popularmente conocida como¬† Rue de Rivoli, debido a los arcos que formaban los segundos pisos de las casas de los siglos XV y XVI y que se apoyaban en pilares de madera y piedra.¬† Posteriormente, el Casino y los principales restaurantes se instalaron all√≠. Es obvio que las Guerras Mundiales han borrado todos estos escenarios‚Ķpero no nos desviemos.

rue de létape

Rue de l’ √Čtape

Algunos de estos vinos ten√≠an nobles destinos. As√≠, por ejemplo, conocemos una orden de pago dirigida por el Consejo de la Ciudad (con fecha 23 de marzo de 1419) ordenando el pago a un tal Santiago el Viticultor la cantidad de 78 libras y doce sueldos por la entrega de seis ‚Äúgarrafas‚ÄĚ de vino blanco y clarete y que fue presentada al fiero Duque de Borgo√Īa Juan Sin Miedo.

Tambi√©n sabemos que su hijo Felipe, el autodenominado ‚ÄúPr√≠ncipe de los Mejores Vinos de la Cristiandad ¬ę, se detuvo para recoger un lote de vino clarete cuando pasaba por Reims para vengar la muerte de su padre en el Puente de Monterreau.

Los devastadores resultados de la lucha entre los de Armagnac y los de Borgo√Īa por el poder y de¬† la invasi√≥n de Enrique V de Inglaterra se evidencian en el hecho de que cuando, con miedo y tembloroso, el¬† Consejo de la ciudad de Reims aprob√≥ dejar entrar en la ciudad, en 1425, al Duque Felipe a la cabeza de cuatro mil caballeros, solo pudo ofrecer una queue (antigua unidad de medida de vino francesa equivalente a 456 litros) de vino de Beaune, otra de tinto y otro de blanco.¬† Asimsimo, al a√Īo siguiente, √ļnicamente se puedo entregar a la duquesa una queue de Beaune y otra de vino tinto.

Reims estaba bajo el dominio ingl√©s en virtud del Tratado de Troyes desde 1420. El gobernador de Champagne era el Conde de Salisbury. La escasez de vino y la predilecci√≥n de los nuevos se√Īores por la bebida nacional se evidencian en la prohibici√≥n promulgada por el Consejo de Reims en 1427 de usar trigo para hacer cerveza y en una declaraci√≥n de Gobin Persin en la que afirma haber vendido m√°s melaza (usada como remedio medicinal en la Edad Media) durante el pasado a√Īo que en los cuatro a√Īos anteriores debido a las personas que se quejaban por estar estaban hinchadas de beber licor de malta.

Los ingleses, sin embargo, demostraron su predilección por los vinos de Reims al quitar la ciudad, de forma precipitada ante la llegada de Carlos VII y la Doncella de Orleans, llevándose tanta cantidad del mismo como fue posible.

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Reddition de Troyes¬† Los burgueses entregan las llaves de la ciudad de Troyes a Carlos VII y a Juana de Arco el 10 de julio de 1429. Miniatura extra√≠da de las Vigiles de Charles VII (1484) de Martial d’Auvergne. (Biblioth√®que nationale de France, Paris.)

 

Uno de los grandes héroes de este tiempo fue Juana de Arco que ayudó a lucha contra los invasores ingleses. El 14 de julio de 1429, Juana  y el ejército francés llegaron a Reims, que les abrió sus puertas sin la necesidad de un asedio o de una batalla. El 17 de julio, Carlos VII (también llamado El Victorioso o el Bien Servido) fue coronado en Reims.

Juana de Arco fue condenada y quemada por hereje el 30 de mayo de 1431. Su historia es muy interesante. Lo √ļltimo que me contaron en Reims es que parece ser que era hermana bastarda del rey Carlos VII. Para afirmar esto, los investigadores se basan en cierta correspondencia encontrada en la que refieren entre ellos como ‚Äúmi hermano‚ÄĚ.¬† En cualquier caso, y como acabamos de contar, lo llev√≥ a Reims para ser coronado y luego, por cuestiones de geopol√≠tica, √©l la dej√≥ morir quemada.

La revisi√≥n de su caso la orden√≥ un papa nacido en una pedan√≠a de Canals (Valencia), un tal Calixto III (Alfonso de Borja)¬† el 8 de abril de 1456. En 1909 fue beatificada por el papa san P√≠o X y posteriormente declarada santa en 1920 por el papa Benedicto XV. Ese mismo a√Īo fue declarada como la santa patrona de Francia y de los cautivos; m√°rtires; oponentes de las autoridades de la Iglesia; gente ridiculizada por su piedad; prisioneros; soldados; mujeres voluntarias; telegrafistas y radiofonistas.

Capilla de Juana de Arco en la Catedral de Reims

Capilla de Juana de Arco en la Catedral de Reims

 

En cualquier caso, cuando Dunois, Lahire, Xaintrailles y sus compa√Īeros cabalgaron junto a la Doncella de Orleans hacia la coronaci√≥n de Carlos VII,¬† bebieron vino de Reims y siguieron cabalgando en pos de la r√°pida expulsi√≥n de los detestados ingleses del suelo de Francia.

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Jean Poton de Xaintrailles y √Čtienne de Vignolles, conocido como La Hire, capitanes a las √≥rdenes de Juana de Arco. Miniatura extra√≠da de las Vigiles de Charles VII (1484) de Martial d’Auvergne. (Biblioth√®que nationale de France, Paris.)

A pesar de la completa expulsión de los ingleses, la crisis continuó y afectó especialmente al comercio.  Así, en 1451 el teniente de alcalde de la ciudad de Reims envió una queja a la corte avisando de que debido a los impuestos que se aplicaban a los agricultores sobre el beneficio, los comerciantes no venían a la ciudad a comprar vino.

Luis XI llamado el Prudente (pero tambi√©n el Rey Ara√Īa o la Ara√Īa Universal, por su tendencia a tejer intrigas cortesanas contra sus rivales, ya fuese su padre, su hermano o sus enemigos europeos) fue coronado en Reims un 15 de agosto de 1461. Entr√≥ en la ciudad con una gran comitiva y pompa, acompa√Īado por Felipe, Duque de Edimburgo y su hijo el Conde de Charolais y un mont√≥n de nobles m√°s‚Ķ todos tan ricamente vestidos que era muy agradable de ver, coment√≥ Enguerrand de Monstrelet.

La coronaci√≥n, y todo su acompa√Īamiento de bellos misterios y ceremonias, fue dirigida por el arzobispo Jean Juvenal des Ursins, asistido por el Cardenal de Constancia, el Patriarca de Antioqu√≠a, un delegado del Papa, cuatro arzobispos, ¬†diecisiete obispos y seis abades.

Al terminar, los doce Pares de Francia cenaron en la mesa del rey. Al finalizar, el Duque de Borgo√Īa se arrodill√≥ y rindi√≥ honores a la misma Borgo√Īaa, a Flanders y a Artois. Otros nobles siguieron su ejemplo.

Luis XI, tras acceder al trono, se encontró con unas finanzas exhaustas y se aplicó con esmero para volverlas a llenar. El vino que bebió en Reims en su coronación tal vez le sugirió los impuestos que, sólo un mes después, decretó sobre este producto y sobre la sal.

En cualquier caso, desde su entronización, la política de Luis XI será la de fortalecer a la monarquía absolutista mediante el control de la nobleza y la expansión de las fronteras del reino, y también recurriendo a una hábil diplomacia que mantuviese ocupados a sus enemigos, pagando incluso grandes sumas de dinero para comprar la paz. Al mismo tiempo promovió la industria y el comercio, incrementando la riqueza del país. A su muerte dejó el país con sus fronteras muy similares a las que presenta hoy en día.

Volviendo a Champagne, los habitantes de la ciudad arzobispal no pod√≠an creer tal respuesta a su hospitalidad y los viticultores tuvieron una ‚Äúamables palabras‚ÄĚ con los recaudadores. El asunto se extendi√≥ y termino siendo una revuelta popular conocida como el Mique ‚Äď Maque que acab√≥ con el encarcelamiento, mutilaci√≥n y destierro de un n√ļmero considerable de personas, la mitad de cuales, se presume que eran inocentes. Esto lo sabemos por la obra Histoire civile et politique de la ville de Reims, escrita por Louis Pierre ANQUETIL all√° por 1758.

Los habitantes de Reims eran habituales ‚Äúsufridores‚ÄĚ de las guerras entre Francia y Borgo√Īa. Este territorio fue saqueado por los seguidores de Carlos el Temerario (su lema personal era Je lay Emprins, que en franc√©s medieval significa Me atrevo). La verdad es que las buenas gentes de Reims sufrieron casi tanto por culpa de los borgo√Īones que por la de sus enemigos.

Esto lo sabemos por un detalle‚Ķ el precio del vino.¬† As√≠, la guarnici√≥n atrincherada en la ciudad se repart√≠a el territorio de ocho leguas en ocho leguas (una legua equivale a unos 5.572 metros). Un arquero ten√≠a a su cargo un m√≠nimo de dos aldeas y exig√≠a, a placer, ma√≠z, madera, provisiones y vino, este √ļltimo con tal profusi√≥n que el excedente se vend√≠a en las calles. La menor asignaci√≥n por cada lancero era de una queue al mes.

El poder del ducado de Borgo√Īa alcanz√≥ su apogeo bajo el reinado de Carlos el Temerario pero desaparecer√° en virtud de los h√°biles golpes pol√≠ticos del rey de Francia, Luis XI. Su muerte en 1477 signific√≥ el fin del sue√Īo borgo√Ī√≥n de resucitar la antigua Lotaringia (la Francia Media).¬† El matrimonio de su hija Mar√≠a con el emperador Maximiliano lig√≥ la herencia borgo√Īona al linaje de los Habsburgo en la persona del hijo de ambos, Felipe el Hermoso, que contraer√≠a matrimonio con la reina Juana de Castilla (la hija de los Reyes Cat√≥licos). El hijo de ambos, Carlos, recibir√≠a su nombre en memoria de su bisabuelo. A este Carlos lo conocemos bien en Espa√Īa.

Tambi√©n conocemos ciertas quejas hechas en 1489 debido a que debido a un¬† impuesto, establecido seis a√Īos antes,¬† y que se aplicaba para cruzar el rio Aisne, los comerciantes de Lieja, Mezieres y Rethel hab√≠an dejado de ir a Reims a comprar vino y lo consegu√≠an de Orleans.

El desembarco de Enrique VII de Inglaterra, en 1495, disparó de nuevo todas las alarmas en Champagne.  Se dieron órdenes a todos los viticultores de arrancar todas las vides en un radio de dos leguas alrededor de Reims para impedir que el enemigo pudiese cocinar sus provisiones o llenar los  fosos de las fortificaciones con ellas.

El final del siglo XV trajo consigo otra coronaci√≥n en Reims, la de Luis XII, tambi√©n conocido como ¬ęPadre del Pueblo¬Ľ, ¬†celebrada con¬† el debido esplendor en mayo de 1498. Los seis pares eclesi√°sticos ‚Äď principales,¬† entre ellos el cardenal arzobispo de Reims, Guillaume Briconnet, vestido con roquete y¬† estola, inglete y crosier, y ¬†los seis representantes de los otros territorios (Borgo√Īa, Normand√≠a, Aquitania, Flandes, Toulouse y Champagne) solemnemente coronaron a su soberano con espada, espuelas, anillo, esfera, cetro, corona y todos los otros s√≠mbolos externos de la realeza mientras el techo abovedado resonaba con las aclamaciones del pueblo reunido ¬†en la catedral ¬†y el triunfante repique ¬†de las trompetas de los heraldos (en cuyas banderas se hab√≠a blasonado el s√≠mbolo favorito del nuevo¬† rey:¬† el erizo.

Tanto gritar y hacer sonar las trompetas debió, sin duda, despertar la sed, y el vino de Reims sirvió para apaciguarla… una vez más.

En el pr√≥ximo cap√≠tulo nos adentraremos en el siglo XVI. Este siglo trajo m√°s amenazas a los vi√Īedos de Champagne aunque termin√≥ de forma positiva para ellos‚Ķ pero ¬†ser√° en el pr√≥ximo cap√≠tulo.

Lunes, 6 de marzo de 2017 Sin comentarios

Champagne‚Ķ SIGLOS DEL X AL XIII‚Ķ LOS CONDES DE CHAMPAGNE Y LAS FERIAS‚Ķ y algunas cosas m√°s…

Ya sabemos que todos los hombres fuertes, gallardos y valerosos vivieron antes de la época de Agamenón… después sólo hubo medias tintas y aprovechados… Las princesas también son de otra época. Les pido perdón por empezar con una ironía… ésa de que cualquier  tiempo pasado fue mejor.

En cualquier caso, y centrándonos, sabemos que ya existían vides y vino en la región de Champagne mucho antes de los días del sagaz Dom Perignon.  No debemos olvidar que se mantuvieron por la necesidad de celebrar misa con vino para la Consagración. Sin eso, es bastante probable que hubiesen desaparecido.  Este hecho y la pericia humana propiciaron el desarrollo de técnicas para sacar el mejor partido a la vid.  Fue gracias a las condiciones climáticas adversas para el cultivo lo que hizo posible que los monjes de aquella época se esforzaran en sacar lo mejor de la planta que no ocupa. Es siempre la necesidad la que mueve al ser humano.

Las laderas calc√°reas que bordean el Marne eran ya conocidas por ofrecer especiales condiciones para el cultivo de la vid. Los sacerdotes y monjes, cuyos votos de sobriedad, como ya vimos,¬† no hac√≠a disminuir su apreciaci√≥n de las cosas buenas de esta vida, cultivaban la vid y hac√≠an vino. Los productos de sus vi√Īedos se benefician generalmente de una mejor reputaci√≥n¬† que la de sus vecinos laicos. Adem√°s, fueron, por un lado, lo suficientemente inteligentes como para apoderarse de la mayor parte de las mejores parcelas y lo suficientemente r√°pidos, por otro, a la hora de difundir en el extranjero la fama de sus vinos.¬† En el cap√≠tulo anterior rendimos homenaje a los monjes de la Edad Media. ¬†En este cap√≠tulo, y en algunos m√°s, nos ocuparemos de intentar explicar la historia de la regi√≥n de Champagne y de sus vinos desde una √≥ptica m√°s ‚Äúlaica‚ÄĚ.

El vino de esta región ya estaba en las mesas de los reyes de la Edad Media… eso también lo sabemos.

Volvemos a recordar que en la Edad Media, el vino era la bebida com√ļn de todas las clases sociales en el sur de Europa, ya que se cultivaban vides con relativa facilidad debido al clima. En el norte y el este de nuestro continente, donde era m√°s dif√≠cil cultivar la vid, la cerveza era la bebida habitual de plebeyos y nobles.¬† No olvidemos que el agua sol√≠a ser fuente de enfermedades.

El vino se exportaba a estas regiones del norte pero, debido a su precio relativamente alto, rara vez era consumido por las clases más bajas del norte de Europa. En los primeros siglos de la Edad Media, el vino local es consumido por reyes y alta nobleza y su comercialización es difícil debido a un mal sistema de transporte.

A principios del siglo IX, Reims volvi√≥ a ser importante por una coronaci√≥n.¬† En el a√Īo 813, Louis el Piadoso, hijo de Carlomagno, fue coronado en Reims como co-emperador.¬† Fue la primera coronaci√≥n que tuvo lugar en esta ciudad.

La importancia que esto otorga a la ciudad lleva al arzobispo Ebón (816-835) a iniciar en ese mismo 816 las obras de una nueva catedral para reemplazar el edificio del siglo V. Para la construcción se utilizaron piedras de las murallas, demostrando la sensación de seguridad que había en la época. Fue continuada por el arzobispo Hincmaro (845-882) y consagrada en 862. Flodoardo la describe como un edificio imponente, con pavimento de mármol, bóvedas pintadas, vidrieras, un frontón adornado con mosaicos y techo de plomo.

Pero los ataques normandos obligan a restaurar las murallas entre los a√Īos 883 y 887, para lo cual se emplearon tambi√©n las piedras de una iglesia destruida por los normandos. El recinto fortificado continuaba cubriendo unas 60 hect√°reas.

En este gran acontecimiento, los asistentes bebieron el vino de la regi√≥n alabando y expandiendo la fama de estos vinos y de su calidad.¬† ¬†Ya vinos que se hablaba de dos clases de vinos: vins de la montagne (la monta√Īa de Reims) y vins de la riviere (el r√≠o Marne en Epernay). Los vinos de la aldea de A√Ņ, vinos generalmente tintos claros, segu√≠an siendo muy famosos. De hecho, lo siguen siendo. De esto hablaremos pronto con m√°s detalle. Tengo una deuda con ese pueblo y esos vinos.

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Carlomagno corona a Luis el Piadoso. Autor Desconocido РGrandes Chroniques de France, France, Paris (BnF Français 73, fol. 128v)

Queremos insistir tambi√©n en que la historia no ha sido un camino de rosas en ning√ļn lugar y el territorio que nos ocupa no es una excepci√≥n.¬† La regi√≥n de Champagne ha sido un campo de batalla para muchas guerras y conflictos. Por ejemplo, durante el siglo X, Reims fue sitiada cuatro veces y Epernay fue atacada por lo menos seis veces y sus vi√Īedos quemados y arrasados.

En medio de un siglo X que ha sido, con demasiada frecuencia, presentado desde el Renacimiento como un ¬ęsiglo de hierro¬Ľ, nos encontramos que, tras aprender el oficio mediante el registro preciso de Annales y componiendo una epopeya del Cristianismo que, sin duda, debemos calificar de grandiosa, sus Les Triomphes du Christ, el can√≥nigo Flodoardo escribe Histoire de l’Eglise de Reims. Esta obra narra los or√≠genes de la misma desde la √©poca romana hasta 948.

De esta forma, contribuye a que Reims ocupe su lugar entre las ciudades augustas. Seg√ļn uno de sus mitos fundacionales, de los que ya hemos hablado, fue fundada por Remo en el momento en que R√≥mulo fund√≥ Roma. Desde la misma Roma, la ciudad habr√≠a recibido, enviados por nada menos que San Pedro, sus primeros obispos. A trav√©s del mito de San Remigio y del bautismo de Clodoveo, del que hemos hablado extensamente, la ciudad fue la puerta de entrada de los francos en la historia con may√ļsculas.

Para escribir la historia de estos tiempos míticos, Flodoardo utiliza mitos clásicos tanto paganos como cristianos (Tito Livio, Julio César y Orosio, entre otros). También hace de arqueólogo y da carta de nobleza a los edificios más antiguos de la ciudad.

Una vez instalado en los archivos de la catedral, ilustra c√≥mo se constituye el patrimonio eclesi√°stico de la ciudad; muestra c√≥mo, desde el siglo VI hasta el IX, se establecen instituciones clave, hasta llegar al prestigioso arzobispado de Hinemaro (845 -882), del que inventar√≠a la abundante correspondencia. A partir de ese momento, realmente se reafirma la Iglesia de Reims mientras que el Imperio Carolingio se divide. M√°s all√° de las fronteras del Tratado de Verd√ļn (843), los arzobispos de Reims mantendr√°n ¬†una red europea de relaciones que prolonga el proyecto imperial carolingio.

Aclaramos que el Tratado de Verd√ļn, firmado en el 843, consisti√≥ en la divisi√≥n del Imperio Carolingio entre los hijos de Ludovico P√≠o: Carlos El Calvo, Lotario I, poseedor de la corona imperial y Luis el Germ√°nico.¬† La desintegraci√≥n del Imperio no s√≥lo puso fin a las hostilidades y revueltas civiles, sino que ech√≥ por tierra toda esperanza de mantener unido al imperio. Tras esta divisi√≥n y con pocas modificaciones, se dio una primera forma a un boceto de Europa tal como la conocemos.

La consecuencia inmediata de este tratado para la regi√≥n que nos ocupa fue que la frontera administrativa, surgida de la organizaci√≥n de las provincias romanas, y constituida por ¬†el valle del Marne, fue sustituida por una frontera norte-sur para separar los reinos de Lotario y Carlos el Calvo. Los vi√Īedos de Reims, del Marne y del Aube se situaron todos a oeste de esta l√≠nea. Aunque el Norte qued√≥ bajo la tutela de los arzobispos de Reims y el sur bajo la de los condes de Troyes, se hab√≠a establecido, de esta forma, el primer jalon de la unidad de los vi√Īedos de Champagne.

Flodoardo es, en primer lugar, un hombre de su tiempo. Al escribir Histoire de l’Eglise de Reims tambi√©n plantea las preguntas que surgen tras los disturbios de la primera mitad del siglo X y que describe en su √ļltimo libro. As√≠, propone respuestas para un per√≠odo que abarca m√°s de mil a√Īos. Inscribe esos hechos en los espacios que habitan sus contempor√°neos. La ciudad de Reims, los bienes que dependen de su iglesia, los lugares a los que fueron llevados las reliquias de santos de Reims y los destinatarios de la correspondencia arzobispal dibujan conjuntos de lugares que son, para los lectores de Flodoardo, la garant√≠a de la verdad narrativa del historiador.

Durante los siglos del medievo, esta regi√≥n fue devastada varias veces. Sin embargo, encontr√≥ la manera de preservarse¬† y recuperar sus glorias pasadas. En algunos aspectos, podemos encontrar cierta semejanza con la resistencia de la regi√≥n del Jerez en Espa√Īa, que ha sufrido un mont√≥n de calamidades pero siempre sobrevive.

LOS CONDES DE CHAMPAGNE

Esta regi√≥n forma una unidad pol√≠tica desde el siglo X, √©poca en la que se unieron los condados de Troyes y Meaux bajo la casa de Vermandois.¬† Herbert II (muerto all√° por el 943) fue el primer se√Īor efectivo de la regi√≥n que hoy conocemos como Champagne. En el 922, cuando Seulfo se convirti√≥ en arzobispo de Reims, y en un esfuerzo por apaciguar a Herbert II, ¬†este arzobispo le prometi√≥ solemnemente a Herbert II que pod√≠a designar a su sucesor.

En 923, el conde Herbert II tom√≥ la valiente (seg√ļn √©l), otros dir√≠an que osada decisi√≥n‚Ķ otros hablar√≠an abiertamente de traici√≥n‚Ķ de encarcelar al rey Carlos III el Simple (que, todo hay que decirlo, siempre tuvo la habilidad de exasperar a muchos nobles, de hecho ya fue encarcelado en el 920 por sus favoritismos con el Conde Hagano y liberado merced a las negociaciones de Herv√©, arzobispo de Reims por aquel entonces). Este rey muri√≥ cautivo en el 929.

Tras la muerte ¬†de Seulfo en 925, y con la ayuda del rey Rodolfo de Francia (rey entre el 923 y el 936), Herbert II adquiri√≥ para su segundo hijo Hugo (que entonces s√≥lo ten√≠a cinco a√Īos) el arzobispado de Reims. Herbert II envi√≥, adem√°s, ¬†emisarios a Roma para que el Papa Juan X diese ¬†su aprobaci√≥n, ¬†que se produjo en el ¬†926. As√≠, el joven Hugo fue enviado a estudiar a Auxerre.

Por otro lado, en el 926, a la muerte del conde Roger de Laon, Herbert II exigi√≥ este condado para su hijo mayor Eudes.¬† El conde tom√≥ la ciudad desafiando al rey Rodolfo en 927 y no dud√≥ en amenazar con liberar al rey Carlos III, que segu√≠a cautivo bajo su custodia. As√≠, Herbert II logr√≥ mantener la ciudad cuatro a√Īos m√°s. Sin embargo, al morir Carlos III en el a√Īo 929, Rodolfo volvi√≥ a atacar Laon en 931 derrotando a Herbert II.

Ese mismo a√Īo, el rey Rodolfo entr√≥ en Reims derrotando a las tropas del jovenc√≠simo arzobispo Hugo, el hijo de Herbert II. Artaud se convirti√≥ en el nuevo arzobispo de Reims. As√≠, Herbert II perdi√≥, en tres a√Īos, Vitry, Laon, Ch√Ęteau-Thierry y Soissons. La intervenci√≥n de su aliado, Enrique conocido como ‚ÄúEl Pajarero‚ÄĚ, le permiti√≥ recuperar sus dominios (excepto Reims y Laon) a cambio de su sumisi√≥n al rey Rodolfo.

M√°s tarde, Herbert II se ali√≥ con Hugo el Grande (su cu√Īado) y Guillermo, duque de Normand√≠a, contra el rey Luis IV. Este rey hab√≠a asignado el Condado de Laon a Roger II, hijo de Roger I, en el ¬†941. Herbert y Hugo el Grande recuperaron Reims y capturaron a Artaud.¬† Hugo, el hijo de Herbert II, fue repuesto como arzobispo. La mediaci√≥n del rey alem√°n Otto I en Vise, cerca de Lieja, en 942 permiti√≥ la normalizaci√≥n de la situaci√≥n.

Herbert II muri√≥ el 23 de febrero de 943 en Saint-Quentin, Aisne (la capital del condado de Vermandois), seg√ļn algunos colgado por orden de Luis IV.

Herberto II colgado

Herbert II colgado por orden de Louis IV. Anónimo

Sus vastos se√Īor√≠os y territorios se dividieron entre sus hijos. Vermandois y Amiens fueron para sus hijos mayores. Robert y Herbert, los hijos m√°s j√≥venes, obtuvieron las posesiones alrededor de Champagne. A la muerte de Robert, el hijo de su hermano Herbert III lo hered√≥ todo. Esteban, el √ļnico hijo de Herbert III muri√≥ sin descendencia en el 1019 terminando as√≠ la saga masculina de Herbert II.

Sirva la narración de esta peripecia como ejemplo de los ajetreados que eran aquellos tiempos… y pensemos qué tipo de vida debían llevar los campesinos y lo arriesgado que sería invertir en cualquier negocio.

En el siglo XI, las terribles incursiones b√°rbaras de los dos siglos anteriores hab√≠an cesado. Era parte del recuerdo la visi√≥n de los normandos descendiendo en 882 desde Cond√©-sur-l’Escaut sobre en Reims y la regi√≥n. Tambi√©n s√≥lo se recordaba a los h√ļngaros en 937 saqueando y quemando toda la regi√≥n de Champagne. Los a√Īos de la peste y el hambre se hicieron menos frecuentes (en el a√Īo 873 y el 1027 hubo que desenterrar cad√°veres para poder comer). Sin embargo, todav√≠a se se√Īalan episodios de hambre en 1145 y 1197.

Una vez olvidados los terrores del a√Īo mil, el viticultor, en este periodo de calma, se dedic√≥ a la suyo‚Ķ a cultivar vi√Īedos. Los vi√Īedos de fincas principescas, del clero y mon√°sticos eran trabajados por hombres libres pero sobre todo por siervos. Las liberaciones, sin embargo, no eran infrecuentes. As√≠, por ejemplo, tenemos en el Testamento de San Remigio:

En cuanto a ti, Lobo, obispo, hijo de mi hermano … ser√°s due√Īo de la vi√Īa cultivada por Eneas; y quiero que Eneas, y su joven hijo Manulfo, disfruten de la libertad.

Es interesante que, en esta √©poca, el aprovechamiento de la tierra vinculase la propiedad de la tierra y la mano de obra campesina. As√≠ nos, sabemos por el Polyptique de l‚ÄôAbbaye de Saint-R√©mi¬†(que ya citamos)que los vi√Īedos de esta abad√≠a estaba compuesta por vi√Īedos se√Īoriales, los mansus indominicatus, y por manses, parcelas asignadas a aparceros. Los primeros eran cultivadas por siervos y hermanos laicos de la abad√≠a, la otra por dichos aparceros inquilinos, siervos u hombres libres q trav√©s de un contrato por el que deb√≠an entregar dos tercios de la cosecha a la abad√≠a pudiendo guardar el resto para ellos.

Poco a poco, estos viticultores acced√≠an a la propiedad de la tierra comprando las vi√Īas con el dinero resultante de la venta de la parte de su producci√≥n o por herencia tal y como se puede leer tambi√©n en el Testamento de San Remigio:

Quiero que Vital, mi obrero, sea libre. Le doy la vid que hice plantar en Vindonissa.

Tambi√©n sabemos por Histoire de la Vigne et du Vin en France de Roger DION que, para promover la expansi√≥n de la vi√Īa, se establecieron cierto tipo de contratos. As√≠, un agricultor llegaba a un acuerdo con el propietario de un terreno bald√≠o, o menos frecuentemente de un terreno ya cultivado o con vides abandonadas.¬† En virtud de dicho acuerdo, el agricultor se compromet√≠a a plantar vides. El propietario, al que le interesaba que esa tierra fuese cultivada, dejaba al agricultor como amo absoluto del terreno durante cinco a√Īos (tiempo estimado necesario para la realizaci√≥n de las diversas tareas, algunas de ellas largas, delicadas y costosas) necesarias para plantar y poner a punto un vi√Īedo.

Una vez transcurrido el plazo, el vi√Īedo se divid√≠a en dos partes iguales, una de ellas quedaba en manos del due√Īo de la tierra y la otra pasaba a manos del cultivador de distintas formas seg√ļn la √©poca, el pa√≠s y las variadas legislaciones.¬† Esto inclu√≠a desde la plena propiedad al simple disfrute de los frutos de las mejoras. Sin embargo, salvo raras excepciones, todas implicaban el pago de un canon anual a veces consistente en dinero aunque, por lo general, era una parte de la cosecha.¬† Esto ser√≠a una variante m√°s de lo que se conoce como censo enfite√ļtico.

En el siglo XI, este territorio fue adquirido por el conde de Chartres y Blois, pasando a depender la zona de esta casa los siguientes 100 a√Īos, durante los cuales fue objeto de numerosas particiones entre sus herederos.

Los condes de Troyes se convierten en condes de Champagne en el 1102 con Hugo I de Champagne, hijo de  Thibault III de Blois. Sin embargo, la parte septentrional de la región seguirá bajo el dominio de los arzobispos de Reims.

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Sello de ¬†Hugo I, primer Conde de Champagne. Anne FrancoŐßis Arnaud – Voyage arch√©ologique et pittoresque dans le d√©partement de l’Aube et dans l’ancien dioc√®se de Troyes

El primer documento que se conserva de √©l (y que es el documento m√°s antiguo del archivo condal) es una donaci√≥n para un monasterio en 1094. El documento que m√°s repercusi√≥n ha tenido de su reinado es la donaci√≥n de tierras que hizo en 1115 al monje Bernardo de la reformada orden benedictina de C√ģteaux, los cistercienses, para fundar la abad√≠a de Clairvaux (en el actual Ville-sous-la-Fert√©), en un valle de un afluente del rio Aube. All√≠, Bernardo fue nombrado abad y se hizo famoso como Bernardo of Clairvaux. La carta de Hugo incluye la donaci√≥n de edificios, campos, prados, vi√Īedos, bosques y agua. Tambi√©n existe una afectuosa carta de Bernardo a Hugo, escrita en 1125, cuando Hugo viaja a Tierra Santa por tercera vez para unirse a los Templarios dejando a su esposa embarazada y desheredando a su hijo Eudes I. Hay que aclarar que Hugo se consideraba impotente y nunca reconoci√≥ a su hijo.

En 1125, abdicó de su título de conde, pasando su legado a su sobrino Thibault IV de Blois (que fue conde de Champagne como Thibault II hasta 1152) y se unió a la orden del Temple en Tierra Santa, siendo uno de sus fundadores. Muere en 1126.

En los siglos XII y XIII, la región alcanzó un periodo de relativo esplendor, sobre todo a finales del XII, con María de Francia, condesa de Champagne e hija de Leonor de Aquitania.

maria de francia

Mar√≠a de Francia, condesa de Champagne. Marie Henri d’Arbois de Jubainville – Essai sur les sceaux des comtes et comtesses de Champagne

 

En esta √©poca, las vi√Īas ya estaban presentes por todo el espacio que hoy ocupa Champagne. En un libro titulado Carte historique des vignobles de la Marne, publicado en 1900, Raoul CHANDON DE BRIALLES ha identificado, dentro de los l√≠mites del actual departamento del Marne, 131 municipios cuyo territorio inclu√≠a la presencia de vi√Īedos a principios del siglo XII. ¬†La zona de Reims ten√≠a la densidad m√°s alta, seguida por la de Epernay y, muy por detr√°s, ¬†estar√≠a Chalons-sur-Marne, St. Menehould, Vitry-le-Fran√ßois y S√©zanne. La vid tambi√©n se hab√≠a extendido por los valles altos del Sena y Aube. Por tanto, podemos considerar que al final de la Edad Media exist√≠an, en Champagne, vi√Īedos ¬†y una organizaci√≥n vit√≠cola que permitir√≠an el comienzo de la comercializaci√≥n de los vinos producidos.

Le siguieron un periodo de guerras con los reyes de Francia, que recelaban de los condes por el hecho de que sus tierras rodeaban los dominios reales.

Thibault IV (y I de Navarra), el nieto de María de Francia, reunificó los territorios. Heredó el condado de su padre, Thibault III conde de Champagne, y tuvo que defenderlo dos veces. Primero, contra su tío el conde de Brienne en 1221 y, más tarde contra su tía Alicia, reina de Chipre.

Este noble tambi√©n es conocido como ‚Äúel Trovador‚ÄĚ por su fama de poeta, que ya tuvo en su √©poca y que la historia ha confirmado. Se conservan cincuenta y tres composiciones, entre ellas canciones corteses, debates, pastourelles, serventesios de car√°cter moralizante y cantos de cruzada.

Este se√Īor tambi√©n era ‚Äúinquieto‚ÄĚ. Muerto Sancho VII, los navarros olvidaron la voluntad del rey, en la que hac√≠a heredero suyo a Jaime I de Arag√≥n y llamaron a Thibault, quien al mes de la muerte de su t√≠o se present√≥ en Pamplona, donde jur√≥ los fueros del reino, nutriendo a la corona de Navarra con una reconocida dinast√≠a de adinerados vasallos del rey de Francia afincados en el norte del reino e instaurando la llamada ‚ÄúCasa de Champagne‚ÄĚ.

En 1238 dirigió un ejército cruzado a Tierra Santa. A pesar de ser derrotado, las rencillas entre musulmanes le permitieron firmar la paz y obtener para los cristianos Jerusalén, Belén y Ascalón. Regresó de la cruzada a finales de 1240, pasando gran parte de su reinado viajando continuamente de Navarra a Champagne.

Murió en Pamplona al regreso de uno de sus viajes a Champagne, siendo enterrado en la Catedral de esa ciudad.

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Thibauld I de Navarra y IV de Champagne. Anónimo (Chansons de Thibaut I de Navarre) (Bibliothèque nationale de France, Français 12615, fol. 1, Detalle)

 

En cualquier caso, el t√©rmino Champagne vinculado a un territorio concreto no se acu√Ī√≥ hasta el siglo XIII, y poco a poco, el sistema feudal se fue consolidando.

Afortunadamente, estos conflictos acabaron en 1284, cuando Juana de Navarra y Champagne (√ļltima de las reinas de Navarra de la Casa de Champagne) se cas√≥ con Felipe, que fue rey de Francia como Felipe IV ‚ÄúEl Bello‚ÄĚ. Al ser coronado su hijo en 1314, con el nombre de Lu√≠s X, Champagne pas√≥ a formar parte definitivamente de la corona francesa.

√Čl y sus sucesores contribuyen a desarrollar todav√≠a m√°s las grandes ferias de la regi√≥n, asegurando su regularidad y su seguridad, que entonces no era poco, ya que los caminos estaban repletos de salteadores. De eso hablaremos al final del cap√≠tulo m√°s despacio.

 

LA PRODUCCI√ďN AGRARIA EN LA EDAD MEDIA

Hemos visto como ésta es una época en la que la Iglesia y la nobleza unían su poder y su riqueza en causas comunes, como las Cruzadas, aunque también solía haber disputa entre ellos, normalmente, por la explotación de las tierras, siendo el campesino quien sufría las consecuencias. Ya se sabe, cuando los elefantes se pelean, la que sufre es la hierba.

La producción agraria en esta época nos interesa más que las guerras y gestas… y vamos a intentar explicarla… aunque luego volveremos a Champagne. Siempre volvemos a Champagne.

Como punto de partida, debemos tener presente que la economía del Imperio Romano se basaba principalmente en el mundo agrario, manteniendo un cierto comercio e intercambio de productos agrarios entre los distintos territorios. Para esto era básico que existiera seguridad y vías de comunicación.

Tras la ca√≠da del Imperio Romano de Occidente, en los primeros siglos de la Edad Media, este modelo se hizo mucho m√°s cerrado, apareciendo una agricultura b√°sicamente destinada a la poblaci√≥n local.¬† El sistema era relativamente homog√©neo en toda Europa: huertas donde hab√≠a disponibilidad de agua cerca de las poblaciones, un poco m√°s lejos leguminosas y, ¬†finalmente, tierras de secano destinadas a cereales.¬† Adem√°s, las tierras no roturadas proporcionaban pastos para el ganado y bosques donde se obten√≠a caza, recolecci√≥n de frutos y le√Īa.

Por otro lado, desde comienzos de la Edad Media, la vida comercial y urbana estaba prácticamente estancada. El campo fue el gran protagonista de gran parte de la Edad Media europea. Los recursos que aportaban la agricultura y la ganadería eran la base de la economía y el medio rural era el centro de las relaciones sociales.

La importancia de la producción y los trabajos en la agricultura era hasta tal punto fundamental, que marcaba la vida diaria. Los calendarios, y por lo tanto las fiestas, se establecían a partir de los trabajos agrícolas, identificándose cada mes con su tarea correspondiente. Todas nuestras festividades tienen origen agrario y están vinculadas al ciclo de cosechas. Al surgir las culturas urbanas, los rituales agrarios no desaparecieron, sino que se adaptaron a las nuevas circunstancias y necesidades. Por eso, las fiestas paganas más importantes traspasaron el ámbito campesino y se convirtieron en ciudadanas. Así, la fecundidad que, en origen solicitaban para el campo y el ganado, pasó a comprenderse como prosperidad y riqueza para la ciudad… aunque eso es otra historia.

Son numerosos los ejemplos conservados hoy d√≠a que recogen esas actividades en pinturas murales, relieves escult√≥ricos de iglesias y miniaturas de los manuscritos. Es gracias a muchos de estos casos que conocemos c√≥mo era la vida cotidiana entre las comunidades agrarias de la Europa medieval. En nuestro pa√≠s, uno de calendarios agr√≠colas m√°s conocidos es de los arcos del Pante√≥n Real de San Isidoro de Le√≥n. Hay otros calendarios (o mensarios) como el de la Cripta norte de Roda de Is√°bena, la Portada de San Nicol√°s en el Frago (las dos en Huesca) o la B√≥veda de Ardanaz en Navarra. ¬†Calendarios agr√≠colas tambi√©n son los de la iglesia de Bele√Īa y el de la cercana iglesia de Campis√°balos (Guadalajara), el de la portada de la iglesia del monasterio de Ripoll (Gerona), el de la portada de la iglesia de Hormaza (Burgos) y el del Tapiz de la Creaci√≥n en la catedral de Gerona‚Ķ pero no nos desviemos.

calendario julio

Imagen del Calendario del Panteón Real de San Isidoro de León relativa al mes de julio.

 

Sin embargo, la agricultura se hallaba muy poco desarrollada. La nobleza, propietaria de la tierra, era adversa a las novedades y prefería gastar su dinero en armas y objetos lujosos en lugar de  financiar la introducción de nuevas técnicas agrícolas o la mejora de las que ya existían. Esta situación empezó a cambiar a fines del siglo XI como ahora intentaremos explicar.

La mayor parte de la población en esta época es campesina. Sin embargo, dentro de lo que podemos llamar campesinos, no todos tenían la misma categoría y condición social.

Algunos de ellos eran hombres libres. Entre √©stos, algunos eran incluso peque√Īos propietarios que viv√≠an de sus propias tierras. Eran los villanos. Las tierras que trabajaban eran llamadas alodios. Otros, en cambio, llamados colonos, le arrendaban al se√Īor feudal una peque√Īa parcela de tierra llamada manso.

El segundo grupo eran los que pod√≠an ser considerados casi como esclavos: los siervos. De hecho, algunos mantienen que descend√≠an de los esclavos romanos. Los siervos eran los √ļnicos que trabajaban para mantener al clero y a la nobleza y que pagaban impuestos. Hab√≠a distintos tipos de siervos. Los que cultivaban las tierras del se√Īor eran los siervos de la gleba. Estas tierras eran llamadas mansos serviles.

Los siervos de la gleba ten√≠an su propia casa, subsist√≠an con el producto de su propio trabajo y, en caso necesario, pod√≠an vender lo que les sobraba de su cosecha. Por eso, su mantenimiento no depend√≠a directamente de su amo. La obligaci√≥n del se√Īor era defender a las personas que viv√≠an de sus tierras y darles refugio en tiempos de guerra. A cambio de esto, los siervos deb√≠an dar al se√Īor una renta anual bien en dinero o en especies.¬† ¬†Tambi√©n deb√≠an pagar si se casaban y deb√≠an entregar al se√Īor una parte de su herencia. Adem√°s, deb√≠an realizar la corv√©e (trabajar durante un determinado n√ļmero de d√≠as ¬†las tierras del se√Īor); pagar lo que se llamaba banalidad (una tasa por usar obligatoriamente los ‚Äúservicios‚ÄĚ del castillo: el molino, la prensa de vino y el horno entre otros); y pagar la taille, un impuesto directo y personal consistente en entregar una suma indeterminada de dinero cada vez que el se√Īor lo ordenaba.

El tema de los impuestos es muy importante para obtener informaci√≥n. As√≠, sabemos que cierta abad√≠a de la zona de Champagne recib√≠a bastante cantidad de uva de los viticultores locales, proveniente de lugares tales como A√Ņ y Avenay en concepto de diezmos. La naturaleza de esos diezmos fue objeto de incesantes litigios entre los campesinos y el abad. Gracias a estas pol√©micas, sabemos que cultivaban la variedad tinta Pinot Noir. Tambi√©n sabemos que el abad quer√≠a recibir los diezmos en el mismo vi√Īedo. En el momento de la vendimia se distribu√≠an los trentins (eran unos anchos recipientes que se llenaban de la mayor cantidad posible de uvas). En A√Ņ, un trentin de cada once era para el abad. Al aplastar las uvas los vinos se coloreaban y no eran perfectamente blancos.

A pesar de las diferencias que acabamos de explicar, la mayor√≠a de los campesinos viv√≠a en situaci√≥n de pobreza, explotaci√≥n y dependencia. El anhelo por parte de muchos siervos por conseguir su libertad y los repetidos esfuerzos del campesinado libre para obtener alg√ļn beneficio fueron motivo de frecuentes revueltas.

A la largo de la Edad Media, se produjeron bastantes cambios e innovaciones tecnol√≥gicos. Algunos de estos cambios fueron el arado de ruedas y la vertedera (siglo XI). Si unimos a √©stos el yugo frontal, la collera y la aparici√≥n de la herradura, se hizo posible la sustituci√≥n del buey por el caballo para tirar de una carga. Esto impuls√≥ el transporte terrestre e hizo posible la multiplicaci√≥n de los trabajos agr√≠colas gracias a la mayor velocidad conseguida. El arado de ruedas permit√≠a remover la tierra m√°s f√°cilmente permitiendo al campesinado no requerir de la azada para complementar el uso del arado romano que hace un trabajo menos profundo. El empleo del hierro para fabricar herramientas (aunque sobre todo se usaba para hacer armas) las hizo mucho m√°s efectivas.¬† Aparecieron nuevas herramientas para el campo como es el caso de hoces, guada√Īas, azadas o rastrillos. No obstante, su efecto en las t√©cnicas agr√≠colas fue limitado. Estas herramientas eran muy caras con lo que se sigui√≥ trabajando con herramientas de madera. As√≠ como curiosidad, tras el arado, era necesario deshacer ¬†los terrones de tierra con mazas de madera.

Por otro lado, se empezaron a utilizar los molinos de agua y de viento (eran conocidos desde la Antig√ľedad pero fue en el siglo XI cuando se generaliz√≥ su uso). Esta tecnolog√≠a hizo mucho m√°s f√°cil la actividad agraria. Adem√°s, se aplic√≥ a otras actividades artesanales como batanes y molinos de curtir. No somos ingenuos, buena parte de las razones para la expansi√≥n de los molinos se basan en que eran controlados por el se√Īor feudal. Garantizaba al mismo obtener importantes ingresos mediante la imposici√≥n de su utilizaci√≥n a sus siervos. De todos es conocida, y el refranero hace honor a ella, ¬†la mala fama de los molineros: Cien sastres, cien molineros y cien tejedores, hacen justos trescientos ladrones. Esta fama de ladrones tambi√©n viene recogida en el Lazarillo de Tormes (1554) Pues siendo yo ni√Īo de ocho a√Īos, achacaron a mi padre ciertas sangr√≠as mal hechas en los costales de los que all√≠ a moler ven√≠an, por la cual fue preso, y confes√≥ y no neg√≥, y padeci√≥ persecuci√≥n por justicia. Hay multitud de ejemplos:

  • De molinero mudar√°s, pero de ladr√≥n no saldr√°s.
  • De molinero a ladr√≥n no hay m√°s que un escal√≥n; y √©se es tan bajo, que lo sube un escarabajo.
  • Molinero y ladr√≥n, dos cosas suenan y una son.
  • Maestro de molino, ladr√≥n fino.

En cuanto a las técnicas utilizadas, fue fundamental la introducción de la rotación trienal, consistente en dividir las tierras en tres partes. A cada parte se le asignaba un cultivo de forma rotatoria: cultivos de invierno, de primavera y al barbecho. Esto aumentó y diversificó mejoró la producción y se consiguió una mayor diversificación de la misma.

Estos cambios causaron un crecimiento, tanto en la variedad como en la cantidad de las cosechas, que tuvo efectos importantes en la dieta de la población  en la economía y sociedad de la época.  Gracias a un clima especialmente suave y a esos adelantos tecnológicos, la agricultura prosperó hacia fines del siglo XI.  El ejemplo de los monasterios, especialmente de la Orden benedictina expandidos por toda Europa occidental (Cluny y Císter), de esto ya hemos hablado, extendió prácticas agrícolas, de gestión de las propiedades y de industria alimentaria

Entonces, la poblaci√≥n creci√≥ y las aldeas se multiplicaron.¬† Fue la distribuci√≥n de sus excedentes la que permiti√≥ la revoluci√≥n urbana que se vivi√≥ entre los siglos XI y XIII, cumbre del periodo que se ha llamado √≥ptimo medieval. Al aumentar ¬†la poblaci√≥n, hubo presi√≥n para cultivar terrenos nuevos. La expansi√≥n de tierras cultivables se hizo a costa de la reducci√≥n de la superficie del bosque y de la incorporaci√≥n de tierras marginales. As√≠, entre los siglos XI y XIII, se produjo una importante transformaci√≥n de¬† nuevas tierras en Europa. Utilizando el fuego, la tala y el arado se fue reduciendo la superficie de bosques hasta reducirlos, en ocasiones, a espacios testimoniales diseminados y que hubo, en ocasiones que proteger de los cultivadores. Esto no obedec√≠a a razones medioambientales sino a se pon√≠a en riesgo el aprovisionamiento de madera. Otra opci√≥n era ganar tierras a los pantanos y zonas costeras. Esta ganancia de tierras fue obra tanto de campesinos aislados como de ¬†roturaciones dirigidas por los se√Īores (tanto laicos como religiosos).¬† En el siglo XIII, el proceso de expansi√≥n agr√≠cola lleg√≥ a su punto m√°ximo.

Esta roturaci√≥n hizo posible el aumento de la producci√≥n de alimentos. Sin embargo tambi√©n llev√≥, como indica la ley de Turgot o de los rendimientos decrecientes a un estancamiento de la producci√≥n y a un empobrecimiento general. Ya se sabe, a partir de cierto punto, el rendimiento de la tierra (factor fijo de la producci√≥n agr√≠cola) tiende a estabilizarse o disminuir si se avanza en el empleo de los otros factores: trabajo y capital.¬† √Čste fue uno de los factores que llev√≥ a la ¬†crisis del siglo XIV‚Ķ pero sigamos.

A pesar de los progresos, la agricultura medieval manifestó siempre signos de precariedad debido a la imposibilidad de realizar la inversión productiva de los excedentes (extraídos en forma de renta feudal por la nobleza y el clero) y su estrecha dependencia de las condiciones naturales.

Volviendo a Champagne y a pesar de la coronación de Louis el Piadoso y la atención prestada a los vinos de Champagne y todas las vicisitudes que hemos contado, les prometemos que resumidamente, debemos reconocer que la región todavía no era especialmente conocida por sus vinos.

 

LAS FERIAS DE CHAMPAGNE EN LA EDAD MEDIA

 

De hecho, durante los siglos XII y XIII, Champagne era más conocida como lugar de celebración de ferias multitudinarias de tejidos y prendas atrayendo comerciantes de toda de Europa. Sin duda, esto ayudada a promover sus vinos, aunque la industria vinícola seguía siendo relativamente poco significativa.

Con todo, Enrique de ANDELY (poeta normando del siglo XIII) ya cantaba en su Bataille des Vins,¬† c√≥mo, en la √©poca en la que Felipe Augusto y su capell√°n se constituyeron a s√≠ mismos como el primer jurado de vinos conocido, los crus de Espernai, Auviler, Chaalons y Reims se encontraban ente aqu√©llos que m√°s les agradaron.¬† Tambi√©n es cierto que casi dos siglos pasaron antes de que Eustace Deschamps¬† (poeta nacido en Vertus en 1340) versara sobre los m√©ritos de Cumi√®res and A√Ņ.

Tal vez convenga aclarar que La Bataille des Vins es un poema escrito en 1224 y que cuenta la historia de una famosa cata de vinos organizada por el rey franc√©s Felipe Augusto. 70 muestras procedentes de Francia y de toda Europa incluyendo Chipre, Espa√Īa y la zona de Mosela) fueron catado y juzgados por un monje ingl√©s. El monje clasific√≥ los vinos y celebr√≥ los que le gustaban a la vez que excomulg√≥ a los que no alcanzaban el nivel que al √©l le parec√≠a el m√≠nimo necesario. Como curiosidad, un vino dulce de Chipre (seguramente el Commandaria) gan√≥ el concurso y mereci√≥ el t√≠tulo de Ap√≥stol‚Ķ pero sigamos.

Bataille_des_vins

Primera p√°gina de La Bataille des Vins de Enrique de Andely

 

De todas formas, en el siglo XIII, estas ferias se institucionalizan en la regi√≥n de Champagne y en ellas podemos encontrar todo tipo de especias, joyer√≠a, pa√Īos y sobre todo abundante vino, aunque todav√≠a no espumoso.¬† En aquella √©poca, los vinos blancos ligeros eran m√°s populares.

Es obvio y ya lo hemos indicado, que el comercio de cualquier región y producto ha requerido (y requiere) de la existencia de vías de comunicación seguras. En nuestro caso, destaca la existencia de varias rutas fluviales navegables, sobre todo las de Marne, Aisne y Aube y  que van hacia París y Rouen. El comercio de la época era principalmente por río. Hay que tener en cuenta que en aquella época los caminos terrestres eran peligrosos y mucho más lentos que las vías fluviales. Es por esto, sobre todo, por lo que durante los primeros siglos de la Edad Media, el vino local es consumido por la nobleza y su comercialización es difícil debido a un mal sistema de transporte.

Como curiosidad, la primera representaci√≥n conocida de barriles en un bajo relieve se encuentra en Cabri√®res- d’Aigues. La escena muestra a un barco remolcador en el Durance y representa muestra a dos esclavos que tiran de un barco dirigido por un barquero. Esta estela fue erigida a la gloria de un comerciante especializado en el transporte del vino a trav√©s del agua que debi√≥ haber vivido al comienzo de la √©poca de Augusto.

barce √°nforas

Bajo-relieve de Cabri√®res-d’Aigues con la primera representaci√≥n conocida de toneles. Mus√©e Calvet de Avignon.

Bajo el nombre de Ferias de Champagne se conocen las ferias celebradas desde el siglo XII en los dominios de los Condes de Champagne. Su √©xito hist√≥rico se debe, parece ser, principalmente a la seguridad especial de la que disfrutaban los comerciantes y que era garantizada por los condes de Champagne personalmente. Las¬† ferias ten√≠an lugar en las ciudades de Lagny-sur-Marne (una vez al a√Īo), Provins (dos veces al a√Īo), Troyes (dos veces al a√Īo) y Bar-sur-Aube (una vez al a√Īo).

El surgimiento de las dos primeras ferias se produjo por una excelente organización (que incluía pasillos, casas, almacenes), la concesión de importantes privilegios de personal y la garantía de impartición de justicia por parte de los condes de Champagne. Estas dos ferían terminarían siendo las seis ya citadas y otras de menor importancia a finales del siglo XII.

Thibault II estableci√≥ las reglas de las ferias a trav√©s de la promulgaci√≥n de varias chartes (1137, 1164, 1176, etc.) y consigue que se respeten sus salvoconductos m√°s all√° de sus dominios. Adem√°s, la unidad de peso conocida como ‚Äúmarc de Troyes‚ÄĚ que aparece en 1147 pronto se adoptar√° en Par√≠s. Asimismo, el ¬ędenario de Provins‚ÄĚ llega a ser una referencia monetaria en Italia. La ‚Äúonza de Troyes‚ÄĚ sigue siendo la unidad de referencia para la masa en cuanto a metales preciosos.

 

Foire_de_Champagne_XIIIe

Feria de Champagne. Grabado del siglo XIX publicado en R√©sum√© de l’histoire de la Champagne, depuis les premiers temps de la Guale jusqu’√† nos jours (M.F. de Montrol, 1826).

 

Estas ferias ten√≠an una administraci√≥n especial. Estaban dirigidas por dos ma√ģtres (o guardias) y un canciller que ten√≠an a sus √≥rdenes tenientes, sargentos, notarios encargados de mantener el orden y la justicia en las mismas.¬† Desde 1147, el guardi√°n de las ferias que garantiza el cumplimiento de las normas tambi√©n pasa a asegurar el cumplimiento de los usos comerciales y desarrolla una aut√©ntica jurisdicci√≥n. En el siglo XIII, los guardias incluso toman el papel de los notarios, sancionando la autoridad condal en los actos de derecho privado relativos a las transacciones y cuentas. En la segunda mitad del siglo, se dotan ellos mismos de notarios y fiscales para hacer frente al aumento del volumen de negocio.

El salvoconducto real concedido por Philippe Auguste en 1209 aumenta el prestigio de las ferias. En esta época ya forman un conjunto coherente que atrae tanto a italianos como flamencos. El salvoconducto real les asegura que cualquier mal que les acontezca será considerado como lesa majestad y perseguido por la justicia real.

De forma general, el salvoconducto de feria est√° expedido por el se√Īor de la feria o por las ciudades que se encuentran en el camino de los comerciantes- Proporcionan una protecci√≥n que garantiza atravesar su territorio. Estos salvoconductos se pagan. A cambio, el se√Īor se compromete a indemnizar al comerciante si las mercanc√≠as son robadas al atravesar el se√Īor√≠o. No sol√≠an estar garantizados los da√Īos ocurridos por la noche o en caso de guerra.

El Derecho de las ferias les reconocía una situación privilegiada. Los condes de Champagne ( e incluso el Papa para los mercaderes italianos) garantizaban la seguridad y una justicia rápida en caso de litigio.  Esta protección hizo de las ferias de Champagne el principal lugar comercial de Europa Occidental hasta finales del siglo XIII.

Las ferias de Champagne se convierten, a partir de 1250 aproximadamente, en auténticas plazas financieras y deben a ese papel haber sobrevivido como ferias de cambio  hasta alrededor de  1340 cuando la transacciones comerciales habían prácticamente desaparecido.

Estas ferias supusieron el renacimiento de las operaciones bancarias que hab√≠an desaparecido con la ca√≠da de Roma. Es obvio que las transacciones comerciales iban acompa√Īadas de relaciones comerciales. As√≠, los √ļltimos d√≠as de feria, los comerciantes dejaban paso a los cambistas instalados sobre un banco (de ah√≠ viene lo de banco).

Así, estas ferias de Champagne se convirtieron en mercados financieros perdiendo su carácter original de feria de mercancías.

El siglo  XIII marca el apogeo de estas ferias. Hacia el final del siglo, razones políticas y el desarrollo de nuevas rutas suponen el fin del predominio de las ferias de Champagne.

Uno de los motivos es la apertura de nuevas rutas que comunican el norte de Italia con la actual Alemania así como las rutas marítimas que permiten a los italianos el acceso directo al mercado flamenco. Además, Paris crece en importancia como plaza financiera y se desarrollan en Italia producciones textiles.

De forma general, se produce un cambio de tendencia que se manifiesta vivamente al final del siglo. Se pasa de los mercados ambulantes a los mercados sedentarios. Esto supone que las ferias pierdan su importancia estratégica. El aumento de la seguridad provoca que sea más frecuente que las mercancías lleguen a buen puerto y, como consecuencia, la vida comercial se hace menos errante.

De esta forma, las ferias de Champagne entran en retroceso a partir del 1300 ante la competencia de las ferias de Paris y despu√©s las de Lyon), al estar estos lugares demasiado cerca para justificar el mantenimiento de todas ellas por parte de las grandes compa√Ī√≠as italianas.

A todos estos factores hay que a√Īadir la crisis del final de la Edad Media que fue tanto econ√≥mica como demogr√°fica.

Otro factor explicativo puede ser el recrudecimiento de los conflictos militares en Europa en General y en esta zona en particular a partir de 1280. Estos problemas de seguridad favorecen los transportes marítimos y de ahí el desarrollo de las galeras comerciales venecianas o de la Liga Hanseática que, aunque más lentas y menos regulares que las rutas terrestres, se convierten en mucho más seguras.

Tampoco podemos olvidar la imposición de impuestos sobre las ferias que desarrolla el conde Henri.

Por √ļltimo, la boda de Juana de Navarra (condesa y heredera de Champagne) con Philippe IV ‚Äúel Bello‚ÄĚ, de lo que ya hemos hablado, en 1284 hace que el condado de Champagne entre en el dominio real provocando un cambio en las prioridades pol√≠ticas.

La regi√≥n de Champagne es, en el siglo XIII, tambi√©n lugar de represi√≥n de¬† herej√≠as. Se sabe que un n√ļmero indeterminado de personas fueron quemadas en Troyes, Chalons y Provins. Destaca, sin embargo, la quema de cerca de 200 personas en Mont Aim√©.

Del siglo XIII al siglo XVII, Champagne vive el cambio de varias dinastías reinantes y sufre el azote de conflictos, pestes y hambre. Habrá que esperar la llegada del Gran Siglo y la centralización de los poderes reinantes, que permitirán la construcción de caminos, vías fluviales y recintos fortificados, para que Champagne se convierta en una región vitícola con identidad propia.

Esto lo veremos en próximos capítulos.

 

Domingo, 26 de febrero de 2017 Sin comentarios

Los monjes y el vino

En su Histoire ecclésiastique et civile du diocèse de Laon, Dom Le LONG inserta la traducción de una carta escrita alrededor de 850 y dirigida a Hincmaro por Pardulo, obispo de Laon. En ella se lee:

 

Me alegro de su restablecimiento ya que le considero, despu√©s de Dios como mi mejor amigo y mi consuleo en la adversidad. Cuide su salud, termine su comida con unas jud√≠as bien cocidas con grasa para ayudar la digesti√≥n y purgar los estados de √°nimo.¬† Beba los vinos medios de Espernay, de Mailly y de Cormicy. Ir√© a visitaros tan pronto como sea posible para poder as√≠ conversar con usted como si lo hiciera con un √°ngel del Se√Īor.

 

Por otro lado, Dom MARLOT, en su Histoire de la ville, cit√© et universit√© de Reims, tambi√©n se refiere a esta carta pero no la traduce y se refiere a los buenos vinos de √Čpernay, de Mont-Ebon, de Reims y de Chaumuzy.

 

Se pueden admitir ciertas dudas acerca del origen de los vinos pero no de su existencia en Champagne en el siglo IX. Para los nobles y los obispos, el vino se convirti√≥ en fuente de prestigio y de ingresos. De esta forma, y a partir de esta √©poca, el obispo de Reims se convierte en propietario de vi√Īas en Epernay y Hautvillers.¬† Los poderes civil y eclesial pusieron en marcha en Champagne (y en otros muchos sitios) fincas vitivin√≠colas que no dejar√°n de extenderse hasta el siglo XVIII.

 

Los monasterios, por su parte, plantan vi√Īedos para abastecerse de vino para la Santa Misa y de bebida para el d√≠a a d√≠a, tanto para ellos como para los pr√≠ncipes y nobles que les visitan bastante a menudo y, tambi√©n, para los viajeros que tienen, en la √©poca, la costumbre de hospedarse en estos monasterios ya que a√ļn no existen las posadas.¬† Comienzan as√≠ a aprovisionar a la nobleza y a las ciudades cercanas de vino asegur√°ndose de esta forma los ingresos necesarios para su subsistencia y el mantenimiento de sus obras de caridad.

 

√Čsta es una de las razones por las que, en la √©poca y durante toda la Edad Media, tantos bosques fueron destruidos y tantas vi√Īas plantadas.

 

En este cap√≠tulo vamos a hablar de monjes y vino en la Edad Media. Es necesario detenernos a meditar sobre la importancia que han tenido los monasterios en la transmisi√≥n del conocimiento sobre el vino en general.¬† Adem√°s, no debemos olvidar que, seg√ļn la leyenda, fue un monje el que invent√≥ el champagne‚Ķ aunque en otra ocasi√≥n hablaremos m√°s despacio sobre este tema. En cualquier caso, la conexi√≥n entre la vid, el vino y los monasterios es mucho m√°s √≠ntima de lo que puede suponerse en un principio.

 

En el cap√≠tulo anterior terminamos hablando de Clodoveo I. Este rey es considerado el fundador de la dinast√≠a merovingia (nombre que viene de Merovech, su abuelo).¬† Esta dinast√≠a gobernar√° a los francos durante casi 250 a√Īos, hasta el 752. ¬†¬†Tambi√©n hablamos de San Remigio‚Ķ con sus milagros vinculados al vino y de la piedad de la reina Clotilde‚Ķ Santa Clotilde.

 

En medio de la anarqu√≠a y la confusi√≥n que marc√≥ el d√©bil reinado de la dinast√≠a merovingia, encontramos una Francia a punto de caer en un estado de barbarie; y, aunque la Ley S√°lica dictada por Clodoveo promulgase penas severas por arrancar cepas, es f√°cilmente entendible que la perspectiva de recibir en cualquier momento una orden de desalojo refrendada con la ayuda de un hacha de guerra no debe haber ayudado mucho a la idea de desarrollar proyectos de vitivinicultura duraderos.¬† Es cierto que la Iglesia y sus propiedades, entre las que estaban la mayor parte de las vi√Īas de Reims y Epernay, estaban ligeramente m√°s protegidos aunque, con cierta frecuencia, ¬†ni las amenazas de los obispos ni la promesa de la venganza de los santos pudo reprimir los actos de sacrilegio y pillaje.

 

Durante la segunda mitad del siglo VI, Reims, Epernay y sus alrededores fueron devastados ¬†varias veces por las huestes de Austrasia y Neustria.¬† Por ejemplo, Chilperico de Soissons conquist√≥ Epernay¬† en 562 y puso tantos impuestos sobre las vides y los siervos que en tres a√Īos los habitantes hab√≠an abandonado la zona. Para entender este l√≠o hay que tener en cuenta que Clodoveo dispuso que su reino fuese dividido entre sus hijos a su muerte en 511: Neustria para Clotario, Austrasia para Teodorico, Orleans para Clodomiro, y Par√≠s para Childeberto. Fue Pipino el Breve, a mediados del siglo VIII, el que reunific√≥ los reinos pero, hasta entonces, entre unos y otros andaban degoll√°ndose, a pesar de eran sobrinos y primos.

 

Durante el siglo VII, mucho más pacífico, se construyeron muchas grandes abadías en la región de Champagne incluyendo Avenay, Epernay y Hautvillers. Durante los siglos siguientes, muchos monasterios se establecerán en esta región y para los benedictinos la producción de vino se convertirá en una de sus actividades más provechosas (ya lo hemos dicho y ahora lo intentaremos explicar).

Esta eclosión es debida al favor de nobles y obispos por la renovación monástica que impulsó San Benito durante la segunda mitas del siglo VI y propagada más tarde desde Luxeuil por San Colombano al comienzo del siglo VII.

 

Tambi√©n es necesario mencionar, para insistir sobre la presencia e importancia del vi√Īedo en la regi√≥n en esta √©poca, la plantaci√≥n de nuevos vi√Īedos en los dominios eclesi√°sticos por el obispo Romulfo y por su sucesor San Sonnacio. Este √ļltimo, que muri√≥ en el a√Īo 637, leg√≥ a la iglesia de San Remigio un vi√Īedo en Villers y al convento de St. Pierre les Dames (hoy desaparecido) uno situado en Germaine, en la Monta√Īa de Reims.

 

Tal vez el santo esculpido en el exterior de la catedral de Reims, con sus pies descansando sobre un pedestal envuelto con hojas de vid y racimos de uvas, pueda haber sido concebido recordando a uno de estos prelados ‚Äúvit√≠colas‚ÄĚ.

 

M√°s tarde, se construir√°n catorce abad√≠as cistercienses en el Marne.¬† As√≠, se pueden citar como abad√≠as construidas en el siglo VII en la parte septentrional de Champagne, fundadas por nobles y obispos en favor de la renovaci√≥n mon√°stica de San Benito: Saint-R√©mi y Saint-Pierre en Reims, Saint-Pierre en Hautvillers, Saint-Pierre en Ch√Ęlons, Saint-Sauveur en Vertus, Saint-Basle en Verzy,¬† Sainte-Marie en Avenay y Saint-Pierre-Saint-Paul en Orbais, entre otras.

 

En el 754 se funda la dinast√≠a carolingia que en el plazo de 50 a√Īos se convertir√° en gobernadora de un imperio con la coronaci√≥n de Carlomagno en el a√Īo 800. Esto tuvo un impacto fuertemente positivo sobre la producci√≥n de vino ya que¬† Carlomagno anim√≥ activamente a plantar vi√Īedos y a elaborar vino. Asimismo, tambi√©n introdujo leyes en un intento por conseguir una higiene apropiada en la producci√≥n del vino, incluso promoviendo el uso de las prensas en lugar del pisado con los pies.¬† La poderosa figura de Carlomagno, que cubr√≠a el conjunto de Europa al comienzo del siglo IX, aparece relacionada con Reims por varios motivos. Adem√°s, no era indiferente al buen vino; y sin duda, los vinos de la regi√≥n de Champagne llenaron la copa m√°gica de Huon de Bordeaux, y se derramaron por los cuernos de Roland, Oliver, Doolin de Maguncia, Renaud de Montauban, y Ogier el dan√©s,¬† antes de ce√Īir sus espadas y emprender las luchas contra los sarracenos, el rescate de damiselas cautivas y la derrota de los caballeros felones tal y como nos cuentan las f√°bulas de Turpin y las Chansons de Geste.

 

En cualquier caso que el cultivo de la uva, y sobre todo la fabricación del vino, van progresivamente mejorando en esta época es un hecho ya que aparece la distinción entre los Vins de la Riviere de Marne y los Vins de la Montagne de Reims  desde el siglo IX.

 

Hay m√°s de un texto que hace referencia a la presencia e importancia de la vi√Īa y del vino en Champagne en la Edad Media. Tal vez uno de los m√°s expl√≠citos sea el Pol√≠ptico de la Abad√≠a de Saint-R√©mi.¬† El texto nos proporciona informaci√≥n sobre el registro de propiedades, los siervos y los ingresos de la abad√≠a desde mediados del siglo IX.¬† Permite identificar sin ning√ļn g√©nero de dudas como poblaciones vitivin√≠colas a Beine, Courtisols, Crugny, Hermonville, Louvercy, Muizon, Rilly-la-Montagne, Sacy, Taissy y Treslon entre otras.

 

El oficio de viticultor debió ser importante ya que el documento lo referencia junto al de pescador y al de cocinero.

 

Por otro lado, bien por producci√≥n directa de sus vi√Īedos, bien por regal√≠as o diezmos, el libro computa para la abad√≠a 1.567 barricas grandes (unos 4 000 hectolitros) de vino. Tambi√©n referencia tareas para la vendimia, para el acarreo de los vinos (ad vini conductum) e incluso mosto (mustum).¬† Asimismo, habla de ciertas fiestas y ofrendas en las que era obligatorio el vino en botella (butaculas, plenas vino).

 

Podemos ver que los vi√Īedos y el vino eran cosas comunes en Champagne en general y en las abad√≠as en particular.

 

Es curioso observar la conexi√≥n entre la difusi√≥n de la viticultura y la del Cristianismo. √Čste se convirti√≥ en la religi√≥n oficial del Imperio Romano hac√≠a la primera d√©cada del siglo IV, y el paganismo fue prohibido por Teodosio al final de este siglo. Es durante este per√≠odo cuando nos encontramos con la mayor difusi√≥n de la cultura de la uva por toda la Galia. Tambi√©n nos encontramos a San Mart√≠n de Tours predicando el Evangelio y la plantaci√≥n de un vi√Īedo‚Ķ ya hablamos de esto‚Ķ

 

Los cap√≠tulos y los monasterios se aplicaron en el cultivo de la vid y de ah√≠ surgen muchos famosos vi√Īedos,¬† no s√≥lo en Champagne, sino en toda Francia, como ya hemos visto.¬† Muchos de los productos agroalimentarios tienen su origen en los monasterios que poblaron Europa entre los siglos IX y XV. Centr√°ndonos en Francia, lleg√≥ a haber casi mil monasterios en el Medievo, de los cuales 251 eran abad√≠as cistercienses y 412 benedictinas.

 

Los monasterios eran de hecho un foco de estabilidad y notable innovaci√≥n t√©cnica en aquel momento. Los monjes y monjas pueden considerarse √©lite intelectual en aquellos tiempos ya que muchos pod√≠an leer y escribir (algo poco com√ļn en la Europa medieval). ¬†Adem√°s, era una fuerza de trabajo libre y altamente cualificada y que contaba con la ayuda de campesinos y artesanos pagados.

 

A pesar de que el tiempo reservado para la oración era importante por razones religiosas, la producción del monasterio podía ser más eficiente y por lo tanto más viable económicamente que el trabajo de artesanos y campesinos del mundo secular.  Esto hizo que algunos monasterios llegasen a ser ricos en su apogeo (siglo XII). También es cierto que un monasterio podía llegar a tener muchas cargas y obligaciones: mantenimiento de los monjes y hermanos legos, cuidado de enfermos, ayuda a los pobres, atención al peregrino, etc.

 

El monasterio debía alimentar a todas las personas presentes y dependientes de la institución. Dado que, a menudo, las donaciones no eran suficientes, era necesario cultivar la tierra, criar ganado y, obviamente, trataron de generar excedentes de producción para venderlos y obtener dinero que sirviese para comprar otros productos.  En caso de los monasterios benedictinos, el ritmo de vida tiene como eje principal el Oficio Divino (Liturgia de las Horas), que se reza siete veces al día, tal como San Benito lo ordenó. Junto con la intensa vida de oración en cada monasterio, se trabaja arduamente en diversas actividades manuales, agrícolas, etc., para el sustento y el autoabastecimiento de la comunidad, como ya hemos dicho.  No olvidemos que el principio fundamental de la Orden Benedictina es Ora et labora, Oración y Trabajo

 

Con el tiempo, cada monasterio desarrollar√≠a y se especializar√≠a en determinados productos por los que se har√≠a m√°s y m√°s conocido. Estos productos agroalimentarios son los que hoy llamar√≠amos productos ‚Äúregionales¬Ľ o tradicionales. Algunos de estos productos se siguen haciendo en monasterios aunque ¬†la mayor√≠a de ellos ahora son fabricados por empresas no relacionadas con los monjes. De esta forma, los monasterios son fundamentales para entender el vino (la cerveza, muchos quesos y otros productos agroalimentarios).

 

En cualquier caso, en la Edad Media, el vino era la bebida com√ļn de todas las clases sociales en el sur de Europa, ya que se cultivaban vides con relativa facilidad debido al clima. En el norte y el este, donde era m√°s dif√≠cil cultivar la vid, la cerveza era la bebida habitual de plebeyos y nobles. ¬†El vino se exportaba a estas regiones pero, debido a su precio relativamente alto, rara vez era consumido por las clases m√°s bajas del norte de Europa.

 

Además y dado que el vino es necesario para la celebración de la Eucaristía católica, era fundamental asegurar su suministro. Los monjes benedictinos se convirtieron así en uno de los mayores productores de vino en Francia y Alemania, seguidos de cerca por los cistercienses. Otras órdenes, como los Cartujos, los Templarios y los Carmelitas, también fueron y son notables productores de vino y ya hemos explicado la razón.

 

Es fácil ver que, movidos por la necesidad, estos monjes aguzaron el ingenio y la observación, ganando en conocimiento y habilidad para cultivar la vid y hacer vino en unas condiciones climáticas nada favorables. De ahí a montar una industria hay un paso. Teniendo en cuenta, además, la pericia desarrollada podemos entender las razones por las que los monasterios son la cuna de muchos de los productos de excelencia agroalimentarios de Europa.

 

Figura 3 monje bebiendo

Representaci√≥n de un monje probando vino ‚ÄúLi Livres dou Sant√©‚ÄĚ (manuscrito franc√©s de finales del siglo XIII)

 

Además de lo dicho, debemos tener presente que el vino era parte fundamental de la dieta de un monje. Sólo como ilustración transcribimos la parte de la Regla de San Benito relativa a la ración de bebida para los monjes:

 

Cada cual ha recibido de Dios su don particular: unos uno, otros otro.

Por ello fijamos con cierto escr√ļpulo la cantidad de alimento que otros deben tomar.

Sin embargo, para atender a las flaquezas humanas nos parece bastar una hémina de vino al día para cada uno.

Pero aquellos a quienes Dios dé la fuerza de la abstinencia, sepan que tendrán su propia recompensa.

Pero si las circunstancias del lugar, el trabajo o el calor del verano exigen algo m√°s, quede al arbitrio del superior, cuidando sobre todo no dar lugar a la hartura o embriaguez.

Aunque leemos que el vino de ninguna manera es propio de los monjes, como en nuestros días es imposible persuadirles de ello, convengamos al menos en no beber hasta la saciedad sino con moderación, porque el vino hace apostatar hasta a los sabios. Pero donde la circunstancia del lugar hace ver que no se encuentra ni la medida antes citada sino mucho menos o nada en absoluto, bendigan a Dios los que allí viven y no murmuren.

Por encima de todo recomendamos que se abstengan de murmuraciones.

 

Tal vez sea conveniente aclarar que la Orden de San Benito es la orden religiosa fundada por Benito de Nursia a principios del siglo VI en la abadía de Montecassino. Durante el transcurso de su historia, la Orden Benedictina ha sufrido numerosas reformas, debido a la eventual decadencia de la disciplina en el interior de los monasterios.  La primera reforma importante fue la hecha por Odón de Cluny en el siglo X. Esta reforma, llamada cluniacense (nombre proveniente de Cluny, lugar de Francia donde se fundó el primer monasterio de esta reforma), llegó a tener una gran influencia, hasta el punto que durante gran parte de la Edad Media prácticamente todos los monasterios benedictinos estaban bajo el dominio de Cluny.

 

Tanto poder adquirido llev√≥ a la decadencia de la reforma cluniacense, que condujo a la reforma cisterciense, palabra proveniente de C√≠ster (C√ģteaux, lugar de Francia donde se estableci√≥ el primer monasterio de esta reforma). Buscaban apartarse del estilo cluniacense, que hab√≠a ca√≠do en la indisciplina y el relajamiento de la vida mon√°stica. El principal objetivo de los fundadores de C√≠ster fue imponer la pr√°ctica estricta de la Regla de San Benito y el regreso a la vida contemplativa. El principal impulsor de la reforma cisterciense fue San Bernardo de Claraval (1090-1153).

 

La orden cisterciense, mucha más austera que la orden benedictina, llega a la región de Champagne con la fundación de la abadía de Clairvaux en 1115 en el pueblo de Ville-sous-la-Ferté por San Bernardo, lugar en el que murió. A principios del siglo XIX este monasterio pasó a ser una cárcel.

 

As√≠, tenemos a los monjes aprovisionando a los nobles y a las nuevas ciudades de vino y otros productos. Su conocimiento del producto y de su calidad est√° m√°s que contrastado. As√≠, por ejemplo, sabemos de un acuerdo afectando a la Abad√≠a de San Remigio en Reims, redactado en 1218 entre el abad Pedro y una delegaci√≥n de seis monjes que representaba al resto de los hermanos, por el que se establece que el vino para el consumo de estos √ļltimos deb√≠a ser mejorado con el aporte de dos tercios de los productos del Clos de Marigny que deb√≠a ser apartado para su uso exclusivo.

 

Diez a√Īos m√°s tarde, y con el objeto de poner fin a las quejas provenientes de estos dignos compa√Īeros del Frere Jean des Entommeures de Rabelais, el mismo abad Pedro se vio obligado a aceptar que doscientos toneles de vino deb√≠an ser llevados cada a√Īo desde Marigny a la abad√≠a para saciar la sed de su sediento reba√Īo, y que si por el motivo que fuese alg√ļn a√Īo no hab√≠a suficiente, se traer√≠a desde los vi√Īedos privados del Abad en Sacy, Villers-Aleran, Chigny y Hermonville.

 

Del mismo modo, y como evidencia del comercio, se sabe que los monjes tenían la costumbre de abrir sus monasterios para que los interesados pudiesen probar el  vino que tenían para la venta.  Lo sabemos, entre otras cosas, por la prohibición decretada en 1233 por un Consejo Eclesiástico en Beziers debido a cierto escándalo.

 

Tambi√©n tenemos constancia de la calidad de los vinos producidos por los monjes en la regi√≥n de Champagne. El mismo Petrarca acus√≥ a los Papas de su tiempo de persistir en su estancia en Avi√Ī√≥n cuando podr√≠an haber vuelto a Roma, simplemente a causa de la bondad de los vinos que se produc√≠an all√≠. ¬†Siguiendo esa l√≥gica, con la que estamos m√°s que de acuerdo, puede venir el hecho de la selecci√≥n de Reims, durante el siglo XII, como lugar para la celebraci√≥n de grandes concilios presididos por el Sumo Pont√≠fice en persona.

 

Tampoco tenemos duda de que Bibimus papaliter fue el lema de Clemente, Inocencio y Urbano cuando las labores del día estaban hechas, y que sus cardenales pedirían a coro, pensando en las tareas del día siguiente: Bonum vinum acuit ingenio, Venite potemus.

 

En cualquier caso, sirva este cap√≠tulo como homenaje a todos los monjes que han hecho posible que nos llegase hasta hoy el arte para la elaboraci√≥n de todos esos maravillosos vinos y productos agroalimentarios.¬† Como decimos siempre el conocimiento es la √ļnica base v√°lida para el placer.

 

En el próximo capítulo nos ocuparemos de esta época desde una perspectiva más secular.

Lunes, 23 de enero de 2017 Sin comentarios

El champagne y La Champagne… San Remigio, Clodoveo…y Santa Clotilde, esa maravillosa unión entre la espada y la cruz. Primeras evidencias del cultivo de la vid en Champagne

En el cap√≠tulo anterior terminamos diciendo que hablar√≠amos de Clodoveo y de Remigio. Clodoveo es de la dinast√≠a merovingia (nombre que viene de Merovech, su abuelo). Esta dinast√≠a gobernar√° a los francos durante casi 250 a√Īos, hasta el 752. San Remigio, tambi√©n conocido como Remi o Remy, fue obispo de Reims durante 74 a√Īos hasta el 533 D.C. La leyenda nos dice que sus milagros estuvieron vinculados al vino. En este cap√≠tulo veremos con detalle estos milagros. ¬†En cualquier caso, fue √©l quien bautiz√≥ a Clodoveo.¬† Son dos personajes fundamentales en la historia de Reims y de Francia y merecen un cap√≠tulo para ellos solos. Vamos a ello‚Ķ Adem√°s, tenemos que hablar de Santa Clotilde.

 

Cuentan que Clodoveo quer√≠a casarse con Clotilde‚Ķ Clotilde fue canonizada entre el 550 y el 560. ¬†√Čsta le exig√≠a convertirse al Cristianismo.¬† Dicen, adem√°s que, a menudo, animaba a Clodoveo a rezar a Dios y a abandonar sus creencias paganas. De hecho, dicen (Michel ROUCHE: Clovis: suivi de vingt et un documents traduits et comment√©s. Editions Fayard, Paris, 1996) que bautiz√≥ a sus primeros hijos sin dec√≠rselo a Clodoveo.

 

Ella, finalmente, consiguió su propósito al hacerle prometer que se convertiría si conseguía derrotar a sus enemigos y si unificaba la Galia. Clotilde se casó con Clovis en el 493 en Soissons.

 

Es necesario tener presente que estamos hablando de un tiempo en el que hay muy pocas fuentes escritas fables. La vida de Clotilde, como reina de los francos, a veces se menciona en detalle en una biografía de San Remigio escrita antes de que naciese San Gregorio de Tours (autor de Histoire des Francs), que vivió en la segunda mitad del siglo VI. San Gregorio cita frecuentemente esta biografía que es la principal fuente que se tiene hoy en día.  En cualquier caso, parece evidente que Clotilde era una protegida de San Remigio que, debió, además, de ser su consejero.

 

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Miniatura extraída de las Grandes Chroniques de France (siglo XIV), mostrando a Santa Clotilde rezando a San Martin.

 

Bien, lo de la conversi√≥n de Clodoveo, parecer ser, se produjo en la batalla de Tolbiac. Los historiadores, siguiendo a Gregorio de Tours, afirmaban que esta batalla tuvo lugar en el 496, pero las revisiones recientes la sit√ļan en el 506 (Andr√© VAN DE VYVER,¬† La victoire contre les Alamans et la conversion de Clovis, en Revue belge de philologie et d’histoire, n¬ļ 15-3-4, 1936, p. 859-914).

 

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La bataille de Tolbiac, Panthéon de Paris, Francia (Joseph Blanc, 1846-1904)

 

La leyenda cuenta que Clovis estaba perdiendo e invocaba a sus dioses. Pero, como no pasaba nada, invoc√≥ al Dios de Clotilde (Jes√ļs) prometiendo que, si ganaba, se convertir√≠a. Dios le dio la victoria, y Clovis se convirti√≥. Su bautismo es fundamental en la historia de Reims. Tambi√©n cuenta la leyenda que, en esa misma batalla, un √°ngel propuso a Clovis cambiar los tres sapos (s√≠mbolo pagano) que adornaban su escudo por tres flores de lirio de oro. As√≠, el lirio se convirti√≥ en el emblema de la monarqu√≠a francesa hasta 1830.

 

Al conseguir la conquista de la Galia, Clodoveo cumplió su promesa.  Más allá de la promesa, es obvio que Clodoveo sabía que podía sacar provecho de su conversión al catolicismo. De hecho, podría atraerse la benevolencia de las poblaciones galorromanas, la mayoría de los cuales eran gobernadas por reyes arrianos. Sin embargo, Clodoveo vacilaba ya que  la mitad de su pueblo profesaba creencias paganas. Resulta también obvio que  la reina Clotilde pidió el apoyo del obispo Remigio, que influyó mucho en Clodoveo.

 

As√≠, en Reims, en la noche de Navidad 497 (o 498.499‚Ķ¬† o en ¬Ņ¬Ņ??), Remigio bautiz√≥ a Clodoveo y a 3.000 de sus soldados. ¬†Esto facilit√≥ que la poblaci√≥n galo-romana les diese la bienvenida, ya no los consideraba francos invasores, sino liberadores. La Iglesia, que era la m√°s alta autoridad espiritual, tambi√©n eligi√≥ el bando de los francos‚Ķ la uni√≥n entre la espada y la cruz siempre ha beneficiado a ambas.

 

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 Escena mostrando  el bautismo de Clodoveo por San Remigio. Parte de un grabado en marfil con escenas de la vida del santo. (Último cuarto del siglo IX) Musée de Picardie (Amiens, France)

La leyenda también cuenta que había tanta gente que Remigio no podía alcanzar los óleos con los que debía ungir a los bautizados. Una paloma blanca apareció del cielo, cogiendo el recipiente con los oleos en sus garras y llevándoselo a Remigio que así pudo completar la ceremonia.

 

Siempre hay una paloma… De hecho, la blanca paloma, siempre ha sido uno de los ítems favoritos en todas las parafernalias mágicas desde los tiempos de Apolonio de Tyana hasta los de Houdini.. y todavía en nuestros días.  El moderno escepticismo tiende a sugerir que, tal vez, más que de los cielos, el pájaro viniese del palomar del obispo.

 

Este hecho tiene mucha importancia para los reyes franceses.¬† Los absolutistas basaban la afirmaci√≥n de que eran reyes ‚Äúpor la gracia de Dios‚ÄĚ en esta leyenda ya que dec√≠an que los √≥leos, en teor√≠a, que a√ļn se conservan en el museo que hay al lado de la Catedral de Reims, hab√≠an venido del Cielo.

 

Ahora bien, parece ser que este recipiente, la Sainte Ampoule, fue rota de forma solemne, algunos dicen que a golpe de martillo) durante la Revoluci√≥n Francesa el 7 de octubre de 1793 en lo que hoy se llama Place Royale) por Philippe R√ľhl encima de lo que era el pedestal de la estatua de Luis XV ‚Ķ que hab√≠a sido fundida para hacer ca√Īones‚Ķ

 

Se dice, lo cuenta F√©lix LACOINTA en Du Sacre des rois de France de son origine et de la Sainte Ampoule (ed.¬† Ballard, Paris, 1825) reproducci√≥n en facs√≠mil, ed. Lacour, N√ģmes, 2011) que uno de los testigos de la destrucci√≥n de la Sainte Ampoule afirm√≥ que recibi√≥ algunas salpicaduras de aceite sagrado sobre su ropa. Otros tambi√©n afirmaron haber recogido algunos fragmentos del envase roto. Por √ļltimo, algunos se√Īalaron que en la v√≠spera de su destrucci√≥n, hab√≠a tomado la precauci√≥n de salvar todo lo que pudo del b√°lsamo sagrado. Estos detalles (que todav√≠a se est√°n debatiendo hoy) son importantes. Diluido con aceite √ļnico, estas ¬ęhuellas¬Ľ habr√≠an contribuido ¬†a hacer m√°s cre√≠ble la fabricaci√≥n de una nueva cantidad de aceite sagrado para ser utilizado en las coronaciones posteriores.

 

√Čste es el caso de Carlos X, coronado el ¬†29 de mayo de 1825‚Ķ √ļltimo rey Borb√≥n de Francia y el √ļltimo que tuvo una ceremonia de coronaci√≥n y hermano de Lu√≠s XVI (al que le cortaron la cabeza un lunes 21 de enero de 1793 en Paris, en la place de la R√©volution, hoy ¬†place de la Concorde). No deja de ser ir√≥nico que √©ste fuese el primer rey de Francia que no lo era por ‚Äúla Gracia de Dios‚Ä̂Ķ seg√ļn la Constituci√≥n de Francia del 3 de septiembre de 1791. Tras √©l lleg√≥ la Primera Rep√ļblica Francesa, que dur√≥ desde 1792 a 1804. Despu√©s, lleg√≥ el Primer Imperio con Napole√≥n‚Ķ

 

La coronaci√≥n de Carlos X tuvo lugar en Reims‚Ķ como buen ultramon√°rquico que era. Su car√°cter llev√≥ a Francia a la Revoluci√≥n de 1830‚Ķ que tuvo repercusi√≥n en toda Europa. En Espa√Īa coincidi√≥ con el final del reinado de Fernando VII y la Primera Guerra Carlista (1833-1840) aunque esto s√≠ que es otra historia. As√≠ que sigamos.

 

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Coronación de Carlos X (François Gérard, 1827) Musée des beaux-arts de Chartres

Para esta ocasión, la coronación de Carlos X, se realizó un nuevo relicario que puede verse en el Palais de Tau (al lado de la catedral) y que puede ver a continuación…  pero sigamos.

 

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La mayor√≠a de los reyes de Francia, e incluso ahora los pretendientes al trono, han sido ungidos y coronados en Reims. Adem√°s, varias localidades del este de Francia hacen referencia a la Sainte Ampoule en sus blasones.¬† Si van a Reims, visiten la catedral‚Ķ y no dejen de decirle al gu√≠a que el pr√≥ximo rey de Francia es un espa√Īol, Lu√≠s Alfonso de Borb√≥n, pretendiente legitimista (corriente que apoya al restablecimiento del reinado de la Casa de Borb√≥n en Francia) al trono de Francia. Est√° considerado por sus seguidores como el Rey Luis XX de Francia y Navarra‚Ķ ¬°¬°ver√°n qu√© cara pone el gu√≠a!!

 

Una √ļltima cosa curiosa,¬† de acuerdo con una tradici√≥n secular y que no tiene ninguna base en la fe cat√≥lica, es que se supon√≠a que los reyes de Francia pod√≠an curar la adenitis tuberculosa de los escrofulosos (las escr√≥fulas son procesos infecciosos que afecta a los ganglios linf√°ticos) por el tacto, pronunciando la frase El rey te toca, Dios te sana. Desde 1722 y la coronaci√≥n de Luis XV en Reims, la f√≥rmula se convierte en el rey te toca, Dios te sane.¬†El uso del subjuntivo entonces disminuye el impacto del poder del rey en la curaci√≥n de los sujetos afectados.

 

El primero que menciona este ‚Äúpoder‚ÄĚ es Guibert de Nogent, abad de Nogent-sous-Coucy en sus Des reliques des saints (1124). El tal Guibert afirma que √©l personalmente vio a Louis VI (que rein√≥ entre 1108-1137) curar las escr√≥fulas tocando a los enfermos y haciendo la se√Īal de la cruz, milagro que √©l describe como ¬ęhabitual¬Ľ. A√Īade, adem√°s, que el padre del rey Felipe I (que rein√≥ entre 1060-1108) tambi√©n ten√≠a ese ‚Äúpoder‚ÄĚ, pero que hab√≠a perdido su don milagroso a causa de sus pecados, es decir, el doble adulterio con Bertrade Montfort, que dio lugar a su excomuni√≥n.¬† Si quieren saber m√°s sobre esto, les invito al leer el libro Los Reyes Taumaturgos de March BLOCH.

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Enrique IV curando las escrófulas (André de Laurens, De strumis earum causis et curae, 1609)

Volviendo a Clodoveo y a San Remigio‚Ķ Tras la ceremonia, hubo, obviamente, un gran banquete para celebrar el bautismo.¬† Clodoveo y los francos disfrutaron de los, al parecer fant√°sticos, vinos procedentes de los vi√Īedos de Remigio.¬† Es probable que estos vinos fueran tintos. La leyenda tambi√©n incide en que esos vinos fueron hechos por esclavos que Remigio ten√≠a pero que √©ste los liber√≥ en su testamento.

 

En cualquier caso, es a partir de este momento cuando se vinculan los vinos de la región de Champagne con la realeza… aunque falta mucho para que sean espumosos.

 

Los francos disfrutaban con el vino e incluso adoptaron la ley romana que prohib√≠a a la gente da√Īar el vi√Īedo del vecino.

 

En aquel entonces, otros tiempos m√°s felices y tranquilos se recordaban en Reims. De hecho, cuando Clodoveo y su ej√©rcito de francos pasaron por Reims (por el camino que hasta hace poco a√ļn se conoc√≠a como el Grande Barberie) dirigi√©ndose a la batalla frente a Afranio Siagrio en 486, hay evidencias de saqueo. As√≠, es conocida la desaparici√≥n de un famoso jarr√≥n de oro que uno de los ‚Äúseguidores‚ÄĚ del aspirante a monarca sustrajo de la residencia del obispo. No tenemos ninguna duda de que el nuevo due√Īo ‚Äúrellenar√≠a‚ÄĚ varias veces con vino de la zona ese jarr√≥n.

 

La historia del jarr√≥n de Soissons es uno de los mitos fundacionales de Francia. Seg√ļn¬† Gregorio de Tours¬† en el libro II, cap√≠tulo 27 de la Histoire des Francs, parece ser que Remigio le pidi√≥ que el dichoso jarr√≥n, que parece ser pertenec√≠a a la catedral, no fuese parte del¬† bot√≠n de guerra y fuese restituido a la Iglesia.¬† Clodoveo, dicen, accedi√≥.¬† As√≠, en el momento del reparto del bot√≠n, Clodoveo solicit√≥ que, adem√°s de su parte del bot√≠n, se le diese el jarr√≥n.

 

Cuentan que la tropa, en general estuvo conforme, excepto un soldado que rompi√≥ el jarr√≥n con su hacha, a√Īadiendo que Clodoveo s√≥lo tendr√≠a lo que le correspond√≠a.¬† Parece ser que esto no le sent√≥ muy bien a Clodoveo.¬† El obispo debi√≥ regresar a Reims con los restos del jarr√≥n.

 

Un a√Īo m√°s tarde, mientras pasaba revista a sus soldados en el Campo de Marte, Clodoveo reconoci√≥ al soldado insolente. Le se√Īal√≥ que sus armas estaban sucias y las ech√≥ al suelo. Cuando el soldado se agach√≥ para recogerlas, Clodoveo le parti√≥ la cabeza de un hachazo, a la vez que dec√≠a:

 

¬°Esto mismo hiciste t√ļ con el jarr√≥n de Soissons!

 

Clodoveo restituyó el jarrón robado, e hizo un tratado con el obispo San Remigio (hijo de Emilio, el conde de Laon). Además, como ya hemos comentado, Clodoveo se convirtió al Cristianismo y aceptó el bautismo de mano del mismo Remigio.

 

A partir de ahí, las leyendas han ensalzado la piedad de la reina Clotilde, la capacidad de San Remigio, así como la pompa y ceremonia que marcaron el bautismo de Clodoveo en Reims en diciembre de 496 (ya hemos dicho que la fecha no está clara).

 

También es conocida, aunque menos, la jugada maestra del obispo al hacer adorar al aspirante a rey la cruz que él mismo había quemado y obligarle a quemar, a su vez, a los ídolos que había adorado hasta la fecha. Se cuenta la famosa frase con la que el obispo bautizó a Clodoveo:

 

Quítate los collares e inclina la cabeza, orgulloso Sicambre, baja humildemente tu cuello. Adora lo que quemaste y quema lo que adorabas.

Los sicambres eran un pueblo germánico. En la época, se designaba así a los francos.

 

Otra bella historia es la de la Sainte Ampoule, de la que ya hemos hablado.

 

Además, algunos los milagros que justifican la santidad de Remigio están vinculados al vino, tal y como muestra la representación que hay de uno de esos hechos en la fachada norte de la catedral de Reims. Veremos algunos con detalle más adelante.

 

Los viejos arquitectos monacales, también, mostraron su aprecio por la vid, introduciendo continuamente festones esculpidos con hojas de parra entremezcladas con racimos de uvas en las decoraciones de las iglesias que construían.

 

La iglesia de San Remigio, por ejemplo, que se empezó a construir a mediados del siglo VII, proporciona un ejemplo de esto en las molduras de su puerta principal; y la catedral de Reims ofrece varias muestras de un carácter similar.

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San Remigio llenando de vino un barril vacio. Catedral de Reims (puerta norte)

En cualquier caso, es obvio que el vino que fluy√≥ libremente celebrando la conversi√≥n del rey de los francos debi√≥ ser ambros√≠a y que los feroces guerreros que acababan de conquistar Soissons y Tolbiac ¬†saciaron su sed con el vino surgido de las vides en las colinas de los alrededores. Es sabido, de hecho, que el rey mismo se emborrach√≥, bien con una cuv√©e reserve surgida del vi√Īedo que San Remigio hab√≠a plantado en la finca familiar cerca de Laon, bien con la que su esclavo Melanio cultivaba para √©l solo fuera de los muros de Reims.

 

En medio de la anarquía y la confusión que marcó el débil reinado de la dinastía merovingia, encontramos una Francia a punto de caer en un estado de barbarie; y, aunque la Ley Sálica dictada por Clodoveo promulgase penas severas por arrancar cepas, es fácilmente entendible que la perspectiva de recibir en cualquier momento una orden de desalojo refrendada con la ayuda de un hacha de guerra no debe haber ayudado mucho a la idea de desarrollar proyectos de vitivinicultura duraderos.

 

Es cierto que la Iglesia y sus propiedades, entre las que estaban la mayor parte de las vi√Īas de Reims y Epernay, estaban ligeramente m√°s protegidos aunque, con cierta frecuencia, ni las amenazas de los obispos ni la promesa de la venganza de los santos pudo reprimir los actos de sacrilegio y pillaje.

 

San Remigio murió en 533. Sus reliquias se conservan en la Basílica de San Remigio y como ya hemos dicho, sus milagros están vinculados al vino.  Siguiendo al pie de la letra un texto de Hincmaro de Reims (arzobispo de Reims en la segunda mitad del siglo IX), Flodoardo (del que ya hemos hablado) cuenta el milagro del vino que Remigio, después de haberlo bendecido, dio a Clodoveo como promesa de victoria.

 

Cuenta que ¬†Louis (nombre con el que se bautiz√≥ Clodoveo) se puso en marcha contra Gondebaud y son hermano God√©gisile (pr√≠ncipes burgundios). Tras haber recibido la bendici√≥n de San Remigio, quien le predijo la victoria, recibi√≥, entre las instrucciones del obispo, la recomendaci√≥n de combatir a los enemigos mientras que el vino bendecido fuera suficiente para satisfacer su abastecimiento diario.¬† Tras hacer huir a los burgundios y fundar en Par√≠s la iglesia que hoy es la de Saint-√Čtienne-du-Mont,¬†sigui√≥ el consejo de San Remigio, y march√≥ contra Alarico II (que era arrio). Del santo recibi√≥, adem√°s de la bendici√≥n, la certeza de la victoria.¬† Del mismo modo que en ocasiones anteriores, el santo le dio un vaso lleno de vino bendecido y le recomend√≥, de nuevo, seguir luchando mientras el vaso le diese vino a √©l y a todos los que √©l quisiese dar.¬† El rey bebi√≥, y varios de sus oficiales, sin que el vaso de vaciase. Luch√≥ contra los godos y les hizo huir. Regres√≥ victorioso y lleg√≥ de gloria y el vaso segu√≠a lleno de vino.¬† Esto lo cuenta Flodoardo en su Historia Remensis Ecclesiae (escrita en la primera mitad del siglo X). El texto fue traducido varias veces al franc√©s, la primera a principios del siglo XVII.

 

Este milagro está representado en la colección de tapices del siglo XVI sobre la vida de San Remigio ofrecidas al capítulo de la basílica de San Remigio por el arzobispo de Reims Robert de Lenoncourt y que se conservan en el musée Saint-Remi de Reims (del que ya hemos hablado).  En el tapiz se puede leer:

A Clovis c√īme il fult notoire,

Ung barril de vin prepara

Et luy dilt tu auras victoire

Autant que le vin durera.

 

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La salle des tapisseries. Musée Saint Remi (Reims)

 

En el mismo texto de Flodoardo aparece otro milagro vinculado al vino que precede al del vino bendecido y art√≠fice de la victoria del rey. Una vez, en su soledad episcopal, Remigio estaba recorriendo el territorio de la misma. Por petici√≥n de su prima Celsa, virgen consagrada a Dios, fue al pueblo de Sault (tal vez Sault-Saint-Remy o Sault-les-Rethel, en Rethel) en el que viv√≠a. Mientras que el obispo serv√≠a vino a su anfitriona, el intendente de Celsa vino a comunicarle que el vino se acababa.¬† Alegremente, el obispo intento consolarle y le pregunt√≥ si quedaba un poco de vino en alguno de los toneles. Le mostraron uno en el que quedaba un poco de vino. Remigio hizo la se√Īal de la cruz, se arrodill√≥ y rez√≥. En ese instante ¬°¬°milagro!! El vino rebos√≥ el tonel y se derram√≥ por el suelo. En cuanto su prima tuvo noticia del prodigio, don√≥ sus posesiones en Sault a San Remigio y a su iglesia.

 

Este milagro también está representado en los tapices y también hay un texto:

Ung tonneau vuyde à sa parente

Il benit puis fut plein de vin

Par gr√Ęce de Dieu apparente

Faisant mainct ouvrage divin.

 

La misma escena fue esculpida en el siglo XIII en el t√≠mpano de una de las puertas de la fachada norte de la catedral‚Ķ ya lo hemos dicho y hemos puesto una imagen.¬† Asimismo, est√° representada en una vidriera del siglo XVI en la iglesia de Notre-Dame de √Čpernay.

 

Volviendo a hablar del tema que ocupa estás páginas, todos los milagros contados por Flodoardo no presuponen la existencia de una viticultura local en la época de San Remigio.  Es todo caso, además, de hacerlo, la situaría en un contexto legendario.

 

¬ŅQu√© debemos pensar, pues, de las vi√Īas y de los viticultores que aparecen citados en el Testament de Saint-R√©mi, le Grand Testament, ¬†al que el mismo Flodoardo dedica un cap√≠tulo de la ya citada Historia de la Iglesia de Reims?

 

Del texto se deduce que San Remigio ten√≠a tanto vino que no fue necesario que repitiese el milagro que hizo en casa de su prima.¬† Tambi√©n se deduce de esas √ļltimas voluntades escritas durante su enfermedad en 530.¬† Sus posesiones, incluidas las vit√≠colas, fueron suficientes para contentar, incluso, a un obispo de las m√°s plurales inclinaciones‚Ķ Esto es lo que afirma el R. P. Dom Guillaume MARLOT en su Histoire de la ville, cit√© et universit√© de Reims de 1845.

 

Lo cierto es que, ¬†tras recordar que San Remigio hizo testamento en favor de la Iglesia de Reims, en el testamento referenciado por Flodoardo se dedican var√≠as p√°ginas a enumerar a beneficiarios individuales de dicho testamento. As√≠, por ejemplo, se cita una vi√Īa en las afueras de Reims que se reparten sacerdotes y di√°conos junto al viticultor Melanio (siervo / esclavo de San Remigio) que la cultivaba.

 

Se citan algunas otras vi√Īas. As√≠, se dice que deja en herencia al obispo Lobo el vi√Īedo cultivado por Enias. A su sobrino Agr√≠cola, el vi√Īedo plantado por Melanio en Laon y el cultivado por Bebrimodo. A su sobrino Agatimero le deja el vi√Īedo que plant√≥ √©l mismo en Vindonisae‚Ķ y as√≠ varios m√°s.

 

Tambi√©n merece menci√≥n el hecho de que cite una localidad que ser√° llamada a ser famosa en relaci√≥n al vino de Champagne.¬† Habla de una vi√Īa en la ciudad de Sparnacus (Epernay).¬† Se refiere a un tal Eulogio, condenado a muerte por alta traici√≥n en 499 y que se salv√≥ por la intercesi√≥n del obispo. El condenado hab√≠a otorgado a su benefactor dicha vi√Īa ¬†y √©ste la ced√≠a a su vez a la iglesia de Reims.

 

Tambi√©n leg√≥ a esta iglesia fincas en los Vosgos y m√°s all√° del Rin, con la condici√≥n de que se proporcionase, cada a√Īo,¬† brea a los monasterios fundados por √©l, o sus predecesores, para arreglar las vasijas en las que guardaban el vino. Esto puede ser una evidencia de la permanencia de la Antigua costumbre romana de calafatear las vasijas usadas para guardar el vino‚Ķ Un tema, el de las vasijas, que nos apasiona.

 

Lo fundamental, en lo que a nosotros respecta, es que es el primer texto que habla de la existencia de vi√Īas en Champagne.

 

Claro que, la siguiente pregunta es ¬Ņcu√°ndo se redact√≥ dicho testamento? San Remigio muri√≥ en la primera mitad del siglo VI. Sin embargo, para ciertos historiadores, su testamento es ap√≥crifo, o, cuanto menos, fue objeto de varias modificaciones.¬† En cualquier caso, Hincmaro de Reims escribi√≥ en el siglo XI y Carlos el Calvo cita el testamento en una ordenanza de 846.

 

No deja de ser cierto que si bien el arzobispo de Reims, Hincmaro, fue el primero en poner por escrito la leyenda, la tomó, como lo cree March BLOCH en su obra Los Reyes Taumaturgos (que ya hemos citado), de tradiciones folclóricas de Reims.  Es evidente que adaptó esas tradiciones locales para que sirviese a las pretensiones de la Iglesia de Reims a la supremacía eclesiástica, y para confirmar, al modo carolingio, el control de la monarquía por parte de la Iglesia… de nuevo esa coalición entre la espada y la cruz que tantos mutuos beneficios ha reportado.

 

Esto nos permite afirmar que, cuanto menos, a partir del a√Īo 800, la vi√Īa estaba bien establecida y que √©sta se habr√≠a propagado merced al desarrollo de la viticultura al amparo de nobles, sacerdotes y monasterios. Esto es algo en lo que est√°n de acuerdo todos los autores.

 

Es muy interesante observar la conexión entre el desarrollo de la viticultura y el Cristianismo. Este vínculo es obvio si se tiene en cuenta que el vino es necesario para la celebración del más solemne sacramento de esta religión.

 

De todos es sabido que el Cristianismo se convirti√≥ en la religi√≥n oficial del Imperio Romano en la primera d√©cada del siglo IV y que Teodosio prohibi√≥ el paganismo.¬† Es en esta √©poca cuando encontramos evidencias de la expansi√≥n de la cultura de la vi√Īa por toda la Galia y a San Mart√≠n de Tours predicando el Evangelio y plantando un vi√Īedo

 

Como curiosidad, diremos que, parece ser que, San Martín, cuya festividad se celebra el 11 de noviembre, introdujo la ceremonia del bautismo del mosto, que fue prohibida por considerarse una ceremonia pagana. La ceremonia transformaba un mosto impuro en un vino maduro a través de una bendición. Otra interesante leyenda dice que San Martín fue capaz de convertir el agua en vino.

 

La fiesta tiene un origen sin duda precristiano. ¬†Una de las razones por las que este d√≠a est√° marcado como ¬ęCelebraci√≥n del Vino¬Ľ, es que el D√≠a de San Mart√≠n coincide aproximadamente con el momento a partir del cual el vino reci√©n producido est√° listo para beber.

vino-de-san-martin

El vino de la fiesta de San Martín.  de Pieter Brueghel el Viejo (1565-1568) Museo del Prado (Madrid)

 

En el próximo capítulo hablaremos más extensamente de esta relación entre los monjes y el vino.

Miércoles, 11 de enero de 2017 Sin comentarios

El champagne y la Champagne… Roma

Los remos, (que significa los primeros), seg√ļn Venceslas KRUTA en ¬†Les Celtes, histoire et dictionnaire ,(editado por ¬†Robert Laffont, 2000), ¬†eran una tribu que habitaba el noreste de la Galia en el siglo I a. C. Ocuparon la parte septentrional de la llanura del territorio que hoy es Champagne, en las estribaciones meridionales del bosque de las Ardenas, entre los r√≠os Meuse y Marne, y a lo largo de los valles fluviales del Aisne y sus afluentes, el Aire y el Vesle.¬† Aliados con las tribus germ√°nicas del este, sol√≠an tomar parte en guerras contra los parisios y los senones. En esas guerras, eran famosos por¬† su caballer√≠a.¬† Su capital era Durocortorum (hoy Reims), el segundo oppidum ¬†en tama√Īo de la Galia, seg√ļn S. FICHTL, Les peuples gaulois, (√©ditions Errance, 2012). Fue fortificado all√° por el 80-70 A.C.

Durocorter, que luego los romanos llamar√≠an Durocortorum (Julio C√©sar y Estrab√≥n), se situaba en un punto de lo que luego ser√≠a la Via Agrippa que iba desde Langres (Andemantunnum) ¬†hacia Gran Breta√Īa.

 

Plano del oppidum de Durocortorum. http://www.oppida.org/

Plano del oppidum de Durocortorum. http://www.oppida.org/

¬†Jean Baptiste Fran√ßois GERUREZ, en ¬†Description historique et statistique de la ville de Reims : …avec le r√©cit abr√©g√© de ce qui s’est pass√© √† Reims dans la guerre de 1814 et de 1815 et orn√© de vingt gravures repr√©sentant les monuments anciens et modrenes, (Reims, Le Batard, 1817) ¬†da dos significados: 1) en celta ¬ęfortaleza redonda¬Ľ; 2) se trata de las palabras galas dure ¬†(¬ętorre¬Ľ o ¬ęagua¬Ľ) y cort ¬†(¬ęgranja¬Ľ) con lo que tendr√≠amos ¬†¬ęgranja construida cerca de una torre o el agua.¬Ľ

¬†Tambi√©n podr√≠a ser un nombre galo compuesto por duro, Duron, es decir ¬ęmercado¬Ľ o ¬ęforo¬Ľ (seg√ļn Xavier DELAMARRE, Dictionnaire de la langue gauloise: une approche linguistique du vieux-celtique continental, Paris, ed. Errance, 2001) y una segunda parte cuyo significado se desconoce.

En cambio,¬† Auguste LONGNON, Les noms de lieu de la France: leur origine, leur signification, leurs transformations, publicado por P. Marichal y L. Mirot¬† (√Čditions Honor√© Champion, Paris, 1999),¬†¬† afirma que Dur- significa ‚Äúfortaleza‚ÄĚ y cor-t ¬†‚Äúcentro‚ÄĚ, ‚Äúvilla‚ÄĚ, ‚Äúcapital‚ÄĚ.

Un oppidum (en plural oppida) es el nombre dado por Julio César a los emplazamientos que iba encontrando durante su conquista de las Galias.  Era un lugar elevado, una colina o meseta, cuyas defensas naturales se han visto reforzadas por la intervención del hombre. Los oppida se establecían, generalmente, para el dominio de tierras aptas para el cultivo o como refugio fortificado.

Seg√ļn S. FICHTL, Les peuples gaulois, (√©ditions Errance, 2012) que ya hemos citado, se conocen otros asentamientos en la zona:

  • El oppidum del ‚ÄúViejo Reims‚ÄĚ, situado en las comunes de Variscourt y Cond√©-sur-Suippe, y con una extensi√≥n de 170 hect√°reas. √Čste era el m√°s extenso de todos los oppida y parece ser que era la capital original hasta su traslado a Durocortorum
  • El oppidum de la ¬ęVieja Laon¬Ľ, que se encuentra en Saint-Thomas (Aisne) y que podr√≠a ser el sitio de Bibrax, citado por Julio C√©sar en sus Comentarios sobre la Guerra de las Galias ¬†y cerca del cual gan√≥ a los belgas tras una sangrienta batalla.
  • Los oppida de la meseta de Nandi, en Ch√Ęteau-Porcien y el peque√Īo oppidum de Chestres en Vouziers, aunque √©stos no sean tan evidentes.
  • El oppidum de ¬ęViel-Chalons¬Ľ en La Cheppe, equivocadamente llamado ¬ęcampamento de Atila¬Ľ, habitado por la tribu Catalaunes, dependientes de los Remi, que ser√° el origen de Catalaunum, guarnici√≥n romana instalada en una isla del r√≠o Marne, en el actual Chalons-en-Champagne. El oppidum du Chatelet Gourzon tambi√©n se atribuye a la tribu de los Catalaunes.

durocortum

Vi√Īeta con referencia a los vinos de Durocortorum en La Vuelta a la Galia de Ast√©rix

Se sabe poco de la historia antes de los romanos en esta zona debido a que los galos transmit√≠an la tradici√≥n de forma oral aunque, seg√ļn Venceslas KRUTA¬†en¬† Les Celtes, histoire et dictionnaire, (editado por¬† Robert Laffont, 2000) y que ya hemos citado,¬† la investigaci√≥n arqueol√≥gica ha puesto de relieve la continuidad cultural de los asentamientos en la regi√≥n de Reims desde al menos la Primera Edad del Hierro.

Los romanos invadieron la Galia alrededor del 121 A.C., terminando esta conquista Julio C√©sar all√° por el a√Īo 52 A.C. cuando Vercing√©torix cae derrotado en Al√©sia, tras seis semanas de asedio, poniendo fin a la independencia gala.¬† Esta conquista supondr√≠a el inicio de una importante industria vitivin√≠cola en la Galia. Durante la conquista, y posteriormente, los romanos plantaron numerosos vi√Īedos¬† en la Galia.

Fue al final,  entre el 58 A.C. y el 51 A.C., cuando Julio César se dispuso a conquistar la Galia Melenuda (así llamada por el pelo largo que solían llevar sus habitantes).

Los Remos, bajo Iccio y Andecombogio, se aliaron con Julio César y permanecieron leales a él a lo largo de toda la Guerra de las Galias, siendo el más pro-romano de todos los pueblos de la Galia… de hecho, no se aliaron con Vercingétorix en su rebelión contra Roma.

Los romanos los consideraban una civitas. Eso indica el mismo Julio César, en Comentarios sobre la guerra de las Galias, 2,3,1.  Ser considerado civitas era importante, en contraste con una comunidad o tribu (pagus), como las tribus enumeradas como pagi por Julio César que estaban subordinadas a las civitas de los Helvetii.

Haciendo un aparte para los mitos, seg√ļn Michel SOT en Les temps mythiques: les origines pa√Įennes et chr√©tiennes de Reims. I. Les origines pa√Įennes, que est√° en Un historien et son √Čglise au Xe si√®cle: Flodoard de Reims (Paris: Fayard, 1993), una leyenda relata que Remo, el hermano de R√≥mulo, fund√≥ la ciudad de Reims despu√©s de haber huido del Lacio, a lo que actualmente es el norte de Francia, y de esa manera origin√≥ al pueblo de los remos.¬† El tal Flodoard de Reims (893 – 966) era un can√≥nigo, cronista y presunto archivista de la iglesia catedralicia de Reims en el regnum Francorum occidentalium durante las d√©cadas siguientes a la disoluci√≥n del imperio carolingio.

Abriremos otro par√©ntesis para comentar, fuera ya de leyendas, ¬†que ¬†cualquier caudillo sab√≠a que si perd√≠a la batalla deb√≠a suicidarse antes de que lo hiciesen prisionero, eso implicaba honor. Era lo que esperaban sus huestes. Si era hecho prisionero, ser√≠a humillado y ejecutado en p√ļblico para mayor gloria del caudillo ganador.¬† El Triunfo romano era la apoteosis del vencedor. Lo conced√≠a el Senado al general que lograba una victoria para Roma en la que perecieran m√°s de 5.000 enemigos.¬† El l√≠der perdedor era ejecutado ritualmente en el Tullianum.

As√≠, por ejemplo… Vercing√©torix no se quiso suicidar y fue hecho prisionero y ahorcado en Roma durante la ceremonia de Triunfo de Julio C√©sar tras la Guerra de las Galias. Su cuerpo fue arrojado a los cerdos. ¬†¬†Por el contrario, Marco Antonio, al saber que iba a ser hecho prisionero por Octavio,¬† no dud√≥ en suicidarse, evitando el escarnio.¬† Cleopatra, por el contrario, crey√≥ las palabras de perd√≥n de Octavio hasta que se dio cuenta de sus mentiras y se suicid√≥ con una serpiente.¬† Esto enfad√≥ sobremanera a Octavio que los ahorc√≥ a los dos muertos en Roma… el pueblo se re√≠a de Octavio y honraba a Marco Antonio.

vercingetorix

Vercingétorix arroja sus armas a los pies de Julio César por Lionel Noel Royer (1899). Museo Crozatier, en Le Puy-en-Velay.

 Pero sigamos…

El nacimiento y el desarrollo de la civilizaci√≥n galo ‚Äď romana abarca el per√≠odo que va desde ese 58 A.C. ¬†hasta aproximadamente el 406 D.C.¬† En el 57 A.C., como ya hemos dicho, los habitantes de Reims ya estaban bajo la ‚Äúprotecci√≥n‚ÄĚ de Roma‚Ķ ¬†y en el 53 A.C., Julio C√©sar ya convoc√≥ a la Asamblea de los Galos en Reims para tratar la rebeli√≥n de los senones y carnutos.

Durocortorum formada parte de las ciudades aliadas, consideradas como independientes, conservando sus leyes, su religi√≥n y su gobierno. En el 51 A.C. los habitantes de Reims disfrutaban del t√≠tulo de ‚Äúamigos y aliados del pueblo romano‚ÄĚ. En el 50 A.C. esta parte de la Galia ya era provincia romana junto a la Galia Narbonense.

En el a√Īo 27 A. C. el emperador Augusto dividi√≥ el territorio al norte de los Alpes en tres nuevas provincias: Gallia Aquitania, Gallia Lugdunensis, y Gallia Belgica. La provincia de Gallia Belgica se extend√≠a desde el mar del Norte hasta el lago de Constanza (Lacus Brigantinus), lindaba al este con el Rin, conten√≠a partes de lo que actualmente es el oeste de Suiza y su capital estaba situada en la ciudad de los remos (Reims).

En el a√Īo 17 a. C. el gobernador de la provincia Marcus Lollius fue vencido por los sugambros. En aquella derrota, el √°guila dorada de la V Legi√≥n Alaudae fue tomada (algo considerado una humillaci√≥n en Roma, hay alguna pel√≠cula sobre esto y lo que supone). Por eso, entre el 16 y el 13 A.C. se reorganiz√≥ la provincia ¬†que sigui√≥ teniendo a Reims como capital.

Aunque, como hemos dicho, ¬†Reims se convirti√≥ bajo el dominio romano en una de las capitales de la Galia belga ¬†y adquiri√≥ una importancia que atestiguan ampliamente los numerosos restos en forma de templos, arcos de triunfo, ba√Īos, arenas, caminos militares, etc., (algunos de ellos los veremos enseguida) y a pesar de que los galos se distinguieron especialmente por la r√°pida adopci√≥n de las costumbres romanas, ¬†parece cierto que, durante el dominio de los doce C√©sares, los habitantes de la actual Champagne fueron forzados a sacar el vino, con el que se llenaron sus √°nforas y sus paterae¬† de fuentes for√°neas.

Como curiosidad, diremos que una patera o phiala es un recipiente con una muesca bulbosa (omphalos) en la parte inferior central para facilitar la sujeci√≥n. Normalmente no tiene ni asas ni pies (una copa con asas es un kylix), los dos t√©rminos pueden ser utilizados indistintamente, particularmente en el contexto de la cultura etrusca, ¬†phiala es m√°s com√ļn en referencia a formas griegas, y patera en un ambiente romano.¬† Se usaba, sobre todo para libaciones que consist√≠an en derramar vino, leche o miel en honor de los dioses.

 

romano-ocn-patera

Estatua de bronce de sacerdote togado con patera (siglo II / III D. C.).Weißenburg (Baviera). Museo Romano.

 

Ya hemos comentado que los vinos de los cuales hablan Plinio y Columela eran de la¬† Gallia Narboniensis, aunque el cultivo de la vid, sin duda, se hab√≠a extendido ya a Aquitania y por las orillas del Saone ¬†cuando se promulg√≥, en el 92 D.C.,¬† el severo edicto de Domiciano (el loco cazador de moscas) basado en el supuesto de que los terrenos dedicados a Baco estar√≠an mejor honrando a Ceres y provocando, con ello, el arranque de vi√Īas en toda la Galia‚Ķ de esto tambi√©n hablaremos enseguida.

En el a√Īo 48 de nuestra era el emperador Claudio pidi√≥ en el Senado que los notables de la Galia Melenuda tuviesen acceso a la magistratura romana.

En el a√Īo 70, en la Asamblea de los Galos reunida en Reims, los habitantes de la ciudad volvieron a mostrar su fidelidad a Roma y a Vespasiano rehusando la independencia que les propon√≠a Julio Civilis, el l√≠der de los b√°tavos (el pueblo germ√°nico que viv√≠a en la zona que ocupan en la actualidad los Pa√≠ses Bajos) en su revuelta contra Roma del a√Īo 69 al 70 D. C.

 

conspiracion-de-civilis

La Conspiración de los Bátavos bajo Claudio Civilis (1661-62) Nationalmuseum (Estocolmo)

 

Vamos a ver m√°s despacio el tema del edicto de Domiciano. Seguro que aprendemos algo. Debemos empezar hablando de la erupci√≥n del Vesubio en el 79 D.C.¬† que inund√≥¬† con una marea de lava Pompeya y destruy√≥ una rica ciudad con doscientas tabernas y 30 villas productoras de vino, destruyendo algunos de los mejores vi√Īedos del Imperio. La a√Īada del 78 desaparece entre las llamas. En Roma, el vino se vuelve escaso. Al llegar al poder el emperador Domiciano, orden√≥ que se plantasen con vi√Īas grandes extensiones de terreno que hasta entonces se dedicaban a cereal en las provincias romanas. Esta orden tuvo consecuencias negativas.

Los romanos se muestran √°giles en su reacci√≥n: el vino es la manera m√°s sencilla de amasar una fortuna. Sigue una batalla campal por plantar majuelos en los alrededores de Roma y hasta el √ļltimo acre de campo de trigo se planta de vid; tras la bajamar, se levanta una pleamar de vino. Poco despu√©s escasea el trigo.¬† El emperador tuvo que revocar la orden en el 92 D.C. ordenando el arranque de vi√Īedos (al menos el 50% en la Galia).

Casi doscientos a√Īos estuvo este extra√Īo edicto en vigor y, durante todo ese tiempo, el vino consumido en los dominios galorromanos fue importado del extranjero. Seis generaciones de hombres, para los que el alegre oficio de la vitivinicultura era algo hereditario, y las alegr√≠as de cada a√Īada hab√≠an casi desaparecido cuando, en 282, el emperador Probo, el hijo de un jardinero, permiti√≥ de nuevo cultivar la vid, y anim√≥ a sus legiones a plantar vi√Īedos en la Galia.¬† Esto lo cuenta Max SUTAINE. Fue un comerciante de vinos de champagne que alcanz√≥ cierta notoriedad en los Estados Unidos en la mitad del siglo XIX. Escribi√≥ Essai sur l’histoire des vins de la Champagne en 1845.

En este ensayo hist√≥rico lamenta que los grandes vinos tintos de Champagne ya no se vendan… describe la expansi√≥n de la zona donde se cultivan las uvas para hacer vinos espumosos… se queja de que los reci√©n llegados al comercio del vino de Champagne sean tan ruidosos y tan poco respetuosos con la tradici√≥n.

Tambi√©n da una interesante explicaci√≥n de c√≥mo hay tantos apellidos alemanes en marcas importantes de Champagne. Seg√ļn √©l, los franceses no estaban dispuestos a aprender idiomas extranjeros, y as√≠, a medida que el negocio se expandi√≥, se vieron obligados a contratar empleados para supervisar esa exportaci√≥n. As√≠, estos j√≥venes alemanes pol√≠glotas utilizaron los conocimientos adquiridos trabajando para los franceses para crear su propia empresa qued√°ndose los mercados. Ya llegaremos al siglo XIX pero no hemos podido resistirnos a mencionar las interesantes, y actuales, reflexiones de este comerciante.

Volviendo al Edicto de Domiciano, dicen algunos que tras su abolición el cultivo de la vid se reanudó rápidamente. Además, con los avances en agricultura, la deforestación y el hecho de que el clima había mejorado, las regiones situadas más al norte buscaron emular a sus compatriotas del sur.

Dicen tambi√©n ¬†que la derogaci√≥n del Edicto hecha por Probo fue muy celebrada. √Čsta es una de las razones que se han dado para argumentar que el arco de triunfo conocido como Puerta de Marte (y del que hablaremos enseguida) se erigi√≥ en se√Īal de gratitud por este hecho.

Vamos a intentar arrojar algo de luz en este asunto.

Ya hemos dicho que el Edicto sigui√≥ vigente durante casi 200 a√Īos hasta el 280 D.C. aunque con un impacto muy limitado. No todo el mundo obedeci√≥.¬† Algunos encontraron formas de burlar el decreto imperial.¬† Por ejemplo, cualquier terreno que perteneciese a un romano pod√≠a ser declarado, t√©cnicamente, tierra romana dejando de formar parte de la provincia conquistada y quedando as√≠ exenta de cumplir la orden imperial de arranque.

Es el historiador Suetonio (70 ‚Äď 126 aprox.), en su Vida de los Doce C√©sares, el que cuenta el asunto del Edicto de Domiciano. Algunos han se√Īalado que el Edicto se aplic√≥ en Champagne y que el objetivo real del emperador era que los vinos extranjeros no llegasen a Italia para competir con los vinos locales.

Para aclararlo, lo mejor es ir al texto original. Así, Suetonio nos cuenta que:

Un a√Īo en el que hab√≠a vino en abundancia pero el trigo escaseaba y estimando que el exceso de vid hab√≠a descuidado otras labores necesarias de la tierra, prohibi√≥ plantar m√°s vides en Italia, y dio la orden de arrancar las vi√Īas en las provincias, dejando como mucho la mitad. Sin embargo no hizo ejecutar el edicto

 Suetonio indica además que Domiciano hizo revocar el Edicto, entre otras cosas, porque en Roma circulaban libelos como éste:

Incluso aunque me devores hasta las raíces, siempre llevaré suficiente fruta para hacer la libación sobre tu cabeza, Oh cabra, cuando llegue la hora de tu sacrificio

Esto demuestra que los motivos de Domiciano para derogar el Edicto eran bien distintos a los que se alude. Adem√°s, el Edicto no tuvo ning√ļn efecto en Champagne ya que no parece probado que hubiesen vi√Īedos en aquella √©poca.

Por otro lado, ¬Ņqu√© cabe pensar de las afirmaciones seg√ļn las cuales el emperador Probo y sus legiones jugaron un papel determinante en la implantaci√≥n del vi√Īedo en Champagne?¬† Es cierto, sin duda, que durante su corto reinado, entre el 276 y el 282, favoreci√≥ la plantaci√≥n de vi√Īedos.

Esto es lo que dice el historiador romano Sexto Aurelio V√≠ctor (320 ‚Äď 390 aprox.) en su Libro de los C√©sares:

Del mismo modo que An√≠bal hab√≠a cubierto de plantaciones de olivos la mayor parte de √Āfrica gracias al trabajo de sus¬† legiones, ya que consideraba su reposo perjudicial tanto para el Estado como para sus generales, de la misma forma Probo hizo cubrir de vi√Īedos la Galia ,la¬† Panonia y las colinas de Moesia

Sin embargo, el historiador romano Eutropio (finales del siglo IV), en su Breviario, afirma que Probo recurrió a los militares para plantar vides en el Monte Almus, cerca de Sirmio y en el Monte de Oro (Alta Moesia), regiones que se encuentran en la actualidad, respectivamente, en  Yugoslavia y Bulgaria.

Nada nos permite afirmar, pues, que Probo, como se ha afirmado, haya tenido intenci√≥n de revocar el Edicto de Domiciano, promulgado hace 200 a√Īos y que, como hemos visto, tampoco parece que haya tenido un gran efecto.

Tampoco nada nos puede hacer pensar que la regi√≥n de Champagne se haya beneficiado de ¬ęplantaciones militares¬Ľ, que, dadas las necesidades de suministro de plantas de vid, s√≥lo podr√≠an hacer a una escala m√°s grande en zonas con vi√Īedos ya en marcha. Por lo tanto, es poco probable que sea en honor de Probo, como se ha dicho, que fuese erigida la Puerta de Marte.¬† Es m√°s que probable que se construyese mucho antes, en los √ļltimos a√Īos del siglo I A.C., por orden de Agripa que la ¬†habr√≠a dedicado a Julio C√©sar.¬† As√≠ lo afirma ya, M.E. GALERON en Journal historique de Reims depuis la fondation de celle ville jusqu‚Äô√† nos jours. (Reims, 1853).

Si seguimos avanzando, nos encontramos que, hacia el 250, San Sixto construyó la primera iglesia de Reims, en las afueras de la ciudad, en el camino de Cesárea,  y se convirtió en su primer obispo.

Entre el 253 y el 260 tuvieron lugar las primeras incursiones de los Francos, los Alamanos y los Godos en este territorio.  En el 260, la provincia se incorpora al efímero Imperio Galo, Imperium Galliarum,  promovido por el usurpador Póstumo.

En 254 cay√≥ el limes de la Germania Superior, y hacia el a√Īo 259 se produjo la llegada de importantes contingentes b√°rbaros a esta zona. Entre 268 y 278 el interior de la Galia fue saqueado y algunos grupos llegaron hasta Hispania. Hacia el a√Īo 278, la frontera fue restablecida por el emperador Probo.

Fue en ese contexto, a finales del siglo III o principios del IV, cuando se construyen las murallas alrededor de Reims, apoyadas en los cuatro arcos triunfales construidos en el cardo y el decumanus, arcos que as√≠ se ven convertidos en puertas de la muralla. De estas se conserva hoy en d√≠a la Puerta de Marte (de la que hemos hablado varias veces). Las otras cuatro puertas eran: la puerta de Ceres o de Tr√®ves (puerta este, en la rue C√©r√®s, y desmontada en 1798), la puerta Baz√©e (de basilicaris, puerta sur, rue de l’Universit√©) y la puerta de Venus o de Soissons (puerta oeste, delante de la √ďpera, desmontada en 1755). Las murallas estaban reforzadas por un talud de unos 10 metros de ancho y un foso. La construcci√≥n de semejante sistema defensivo requiri√≥ el derribo de varios edificios, tanto para abrir espacio como para obtener materiales… algo que siempre se hace.

En el 274, y tras su triunfo frente a otro usurpador, el galo T√©trico, √ļltimo emperador del Imperio Galo (Imperium Galliarum), en la batalla de Ch√Ęlons, el emperador Aureliano suspende la autonom√≠a gala.

Sabemos que en 275, la ciudad de Reims se verá arruinada tras el paso de una invasión de tribus francas y alamanas. Esto supondrá el inicio de la construcción de murallas alrededor de las principales ciudades de la región. Así, en el 298, Constancio I derrotará a los alamanes boja los muros de Langres.

La ciudad de Reims est√° llena de restos romanos. Por ejemplo, la Puerta de Marte, ¬†de la que hemos hablado ya. Tambi√©n hemos se√Īalado que es el √ļnico de los cuatro arcos monumentales que quedan, construidos sobre el a√Īo 200 de nuestra era, para entrar a la ciudad de Durocortorum.¬† Tiene un mont√≥n de im√°genes mitol√≥gicas haciendo¬† referencia a los meses del a√Īo (octubre, mes de la cosecha, nos muestra a cuatro animadas personas alrededor de una prensa de la que sale el vino nuevo), a R√≥mulo y Remo (¬Ņrecuerdan el mito de la fundaci√≥n de la ciudad por parte de Remo?) y de J√ļpiter y Leda.

 reims-puerta-de-marte

 

Otra construcción romana digna de mención es el Cryptopórtico. Es del siglo I DC aproximadamente.

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El siglo IV ser√° un siglo de luchas contras las tribus b√°rbaras que empiezan a asediar la regi√≥n. As√≠, hac√≠a el 355, Juliano, que a√ļn es s√≥lo C√©sar, realiza un gran despliegue militar con el objeto de hacer recular a los alamanes que han llegado hasta Troyes y Reims. Despu√©s de liberar Autun, que estaba asiedada, se dirige a Reims.¬† All√≠, Marcelo, Jefe de la Caballeria (magister equitum), ha concentrado un gran ej√©rcito con el que parte hacia Estrasburgo y el R√≠n.¬† Entre el 364 y el 366, el emperador Valentiniano I, que lleg√≥ a instalarse en Reims entre¬† el 366 y el 367, aplasta a varias bandas de alamanes cerca de Reims y de Ch√Ęlons.

En el 370, el Jefe de la Caballería, Jovin, se convierte al catolicismo en Reims y ordena construir la basílica de Saint- Agricole. En esa misma época, el obispo Bétause habría construido la primera iglesia episcopal, que no estaba muy lejos de la catedral actual.

Volviendo al vino, seg√ļn A. Henderson, en su History of Ancient and Modern Wines, de 1824, en el siglo IV las orillas del Marne ya estaban rodeadas de vi√Īa. No tenemos dudas de que √©stas ser√≠an ¬†objetos de la envidia y del deseo de las tribus rubias de Alemania.

Los romanos debieron contenerlos, tal y como acabamos de contar.¬† Jovin lo consigui√≥ durante alg√ļn tiempo. De hecho, durante casi medio siglo los vi√Īedos de Champagne¬† disfrutaron de una tranquilidad y de propseridad como pocas otras fronteras de la Galia hab√≠an conocido.

Si van a Reims, no dejen de visitar el Museo Saint Remi. Alberga muchas maravillas vinculadas con la historia de la ciudad. Entre ellas, el sarcófago de Jovin. Dicen que es el mejor de los conservados en Francia.

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Sarcofágo de Jovin. Musée Saint-Remi (Reims)

Este per√≠odo de calma acab√≥ cuando los v√°ndalos, en el a√Īo 406, extendieron la llama de la Guerra desde las orillas del Rin hasta los Alpes, los Pirineos y el mar. Reims fue saqueado y sus campos devastados. Su obispo fue hecho prisionero y despedazado en el altar. Los habitantes fueron hechos prisioneros o asesinados.¬† Estas mismas escenas de desolaci√≥n se repitieron cuando Atila barri√≥ la Francia noroccidental en el a√Īo 451. De esto hablaremos en seguida.

En el 410, los vándalos asaltarían Roma, provocando la caída de un imperio una vez poderoso. El control de Roma sobre las Galias comenzó a debilitarse, haciéndola vulnerable para nuevas invasiones.

El obispo Nicasio construy√≥ una primera catedral en la primera mitad del siglo V sobre las antiguas termas galo-romanas. Este edificio ya estaba dedicado a la Santa Virgen, y fue donde tuvo lugar en el a√Īo 498 (fecha aproximada) el bautismo de Clodoveo I por el obispo Remigio‚Ķ de lo que tambi√©n hablaremos.

Entre el 426 y el 479, Saint Loup es el obispo de Troyes.¬† Salvar√° a la ciudad del saqueo de los hunos negociando con Atila en el 453 seg√ļn algunas historias.

Hac√≠a el 437, nacer√° en Cerny-en-Laonnois (cerca de Laon), Saint Remi (San Remigio), hijo de Emile, conde de Laon, y de Santa Celina.¬† Saint Remi ser√° alguien fundamental en la historia de Reims, lo veremos pronto.¬† Es uno de los patronos cat√≥licos secundarios de Francia, como San Mart√≠n de Tours, San Dionisio de Par√≠s, Santa Juana de Arco y Santa Teresa de Lisieux. Est√° considerado como el precursor del cristianismo en Francia al bautizar a Clodoveo I, el primer rey de los francos convertido al cristianismo y ser su confesor‚Ķ aunque a√ļn falta un poco para eso.

Alrededor del 447, el jefe franco Meroveo es aclamado (encima de un escudo) como rey de todas las tribus francas que ocupan la Galia. De él nacerá la primera dinastía de reyes de Francia, los merovingios (32 reyes), que reinarán entre el 447 y el 752.

Como acabamos de decir, un nuevo peligro para la regi√≥n de Champagne lleg√≥, bajo la forma de vecino enemigo invencible: Atila el Huno, el azote de Dios. Los hunos, una tribu n√≥mada de b√°rbaros del este que invadieron el Imperio Romano, fueron una seria¬† amenaza. Alrededor del¬† 451 D.C. Atila y su ej√©rcito invadieron la Galia.¬† March√≥ a trav√©s de Francia hasta llegar incluso a Orleans, hasta que la coalici√≥n de romanos y visigodos capitaneados por Teodorico I y el general romano Flavio Aecio le oblig√≥ a retroceder en la batalla de los Campos Catal√°unicos en septiembre del 451 en Campus Mauriacus (Ch√Ęlons-sur-Marne).

Afortunadamente, la alianza romano ‚Äď visigoda derrot√≥ a Atila.¬† De hecho, fue la √ļnica vez que perdi√≥ una batalla en toda su vida militar.¬† No se puede saber con certeza pero se dice que entre 100.000 y 300.000 hombres perdieron sus vidas en esa batalla, incluyendo al rey Teodorico. Despu√©s de esta batalla, Atila se retir√≥ de las Galias y nunca volvi√≥.¬† Algo curioso e interesante es que Atila fue advertido de la derrota la ma√Īana previa a la batalla.¬† Los sacerdotes, tras escrutar las entra√Īas de un animal sacrificado ritualmente, previnieron a Atila del desastre para los Hunos. A pesar de esta advertencia, Atila decidi√≥ continuar.

Algo que también quedará sin respuesta es qué hubiese pasado con esta región y con el champagne si Atila hubiese ganado la batalla y hubiese controlado estas tierras.

Aunque Roma fue capaz de derrotar a Atila, su control sobre la Galia pronto¬† desaparecer√≠a. En el 454 D.C, solamente tres a√Īos m√°s tarde, por orden del emperador Valentiniano III matar√≠an al general Aecio. Gaudencio, el hijo de Aecio, se hab√≠a casado con Placidia, la hija del emperador.¬† El emperador estaba preocupado por el hecho de que Aecio quisiera usurparle el trono para d√°rselo a Gaudencio.

Child√©rico I ser√° el sucesor de Meroveo. Ser√° el jefe (o rey) ¬†entre el 458 ‚Äď 481 de todos los francos salenos.

Entre el 457 y el 532, con 22 a√Īos, San Remigio es obispo de Reims. Organizar√° misiones evangelizadoras y fundar√° los obispados de Laon, Cambrai, Arras y Th√©rouanne.

Hemos visto que en el siglo V de nuestra era la Gallia Belgica ya no estaba bajo jurisdicción romana. Después de soportar oleadas de invasiones de francos, alamanes y sajones, así como formar parte del imperio Galo para ser reconquistada por el emperador romano Aureliano… y terminará siendo parte del reino merovingio de Clodoveo I.

Uno de los aliados romanos contra los hunos hab√≠an sido los francos salianos, una tribu germ√°nica que hab√≠a sido autorizada a vivir en tierra romana.¬† Ser√≠an ellos qui√©nes capitalizar√≠an y aprovechar√≠an la p√©rdida de control de Roma sobre la Galia. En el 481 D.C., Clodoveo I, con quince a√Īos de edad, sucedi√≥ a su padre y se convirti√≥ en rey de una de las tribus de francos salianos. Durante los quince a√Īos siguientes, unific√≥ todas estas tribus y consigui√≥ controlar la Galia derrotando a Afranio Siagrio, el √ļltimo oficial romano. magister militum, de las Galias… y que ¬†se autodenominaba ¬ęRey de los Romanos¬Ľ…. ¬†en la batalla de Soissons (a√Īo 486).

Afranio Siagrio huy√≥ al sur del Loira, a la zona controlada por los visigodos, y pidi√≥ refugio a Alarico II (reino visigodo de Tolosa). √Čste, en vez de recibirlo, lo hizo prisionero y lo envi√≥ a Clodoveo, quien mand√≥ decapitarlo en el 487‚Ķ ¬Ņse acuerdan de Vercing√©torix?

 

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Clodoveo en la Batalla de Soissons. Ma√ģtre de la Cit√© des Dames (Siglo XV)

 

Hablaremos de Clodoveo y de Remigio en el próximo capítulo.

S√°bado, 7 de enero de 2017 Sin comentarios

El champagne y la Champagne,  los orígenes…

En cierto sentido, se puede decir que la historia del champagne s√≥lo tiene poco m√°s de 340 a√Īos. ¬†Por otro lado, la historia de la regi√≥n de Champagne se puede remontar unos 2.000 a√Īos, y toda esa historia ha tenido su impacto en el presente.

 

La mayoría de los artículos y comentarios que existen sobre el origen del champagne empiezan a partir de la época de Dom Perignon, o si comienzan antes, proporcionan solamente una descripción muy breve de todo lo anterior a la época en la que vivió este monje benedictino. Dedicaremos un capítulo a intentar aclarar quién fue este monje en su día.

 

Vamos a intentar analizar, en primer lugar, qué ocurrió antes del nacimiento de Dom Perignon remontándonos varios siglos. Después seguiremos con la historia de este maravilloso producto… el mejor vino del mundo. Hoy, hablaremos de los comienzos.

 

Siempre es bueno empezar con un poco de etimolog√≠a.¬† Entender de d√≥nde vienen las palabras ayuda a conocer su significado.¬† Parece ser que la palabra champagne viene del lat√≠n campus que significa campo. Asimismo, campus es la ra√≠z del t√©rmino latino campania que significa llano (en castellano tenemos la palabra campi√Īa). Este t√©rmino fue utilizado en un principio para referirse¬† a las tierras de la regi√≥n de Champagne.¬† Los franceses alteraron, de ese modo, la palabra latina campania¬† convirti√©ndola en champaign y que luego terminar√≠a siendo champagne.

 

Otra teor√≠a es que derive del celta kann pan, literalmente ‚Äúpa√≠s blanco‚ÄĚ. Ser√≠a √©ste un t√©rmino que describir√≠a los numerosos terrenos de creta blanca, tiza,¬† que existen en esta regi√≥n y que le son caracter√≠sticos.

 

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Es curioso que ¬†la palabra que designa la bebida ‚Äď el champagne ‚Äď sea de g√©nero masculino y la palabra usada para designar la regi√≥n ‚Äď La Champagne ‚Äď sea una palabra de g√©nero femenino.

 

En cualquier caso, la palabra Champagne como referencia a esta parte de Francia no aparece hasta el siglo XII.  Ahora bien, se convertiría en una denominación muy popular en poco tiempo.  Del mismo modo, la primera referencia específica al vino de Champagne no se produce hasta el siglo XV РXVI.

 

Antes de esa fecha, la referencia geogr√°fica de estos vinos eran los distintos municipios en los que se elaboraban.

 

Empecemos‚Ķ No est√° exenta de controversia la cuesti√≥n de qui√©n fue el primero que plant√≥ vi√Īas en Champagne.¬† Existen ciertas evidencias arqueol√≥gicas que apoyan la teor√≠a de que hubiesen vi√Īedos originales de esa zona.¬† Tambi√©n parece estar demostrado que los celtas de esa regi√≥n de la Galia produc√≠an vino pero parece ser que era una industria menor y que la calidad del producto final no era demasiado buena.

 

De hecho, resulta tentador¬† remontar¬† la viticultura en Champagne a la Prehistoria ya que se encontraron hojas de parra f√≥siles en S√©zanne en tobas de la Era Terciaria. Pero esta Vitis sezannensis fue expulsada de Europa por la gran glaciaci√≥n Riss, hace m√°s o menos 100 000 a√Īos. Adem√°s, no era una uva apta para la elaboraci√≥n del vino como evidencian las otras especies del g√©nero Vitis encontradas en el continente americano.¬† Si quieren saber m√°s sobre esto les recomiendo un trabajo de ¬†M¬™ Carmen Duque y F√©lix Y√°√Īez Barrau titulado Origen, Historia y Evoluci√≥n del Cultivo de la Vid del Instituto de la Vid y del Vino de Castilla-La Mancha. (IVICAM).

 

Es bien entrado el período que conocemos como Historia cuando aparece en Francia la especie conocida como Vitis vinífera (especie a la que pertenecen la inmensa mayoría de variedades utilizadas para vinificación, incluidas las que se usan en Champagne).

 

Harina de otro costal es datar la presencia de la misma en la región que nos ocupa.

Algunos han afirmado, sin ninguna prueba, que ya estaba all√≠ antes de la llegada de los romanos. Otros, para negarlo, argumentan que Julio C√©sar no la menciona en sus comentarios, escritos en el a√Īo 52 a.C, obviando que √©ste ¬†s√≥lo menciona aquellos recursos locales, suministro de trigo y de ¬†ganado, necesarios para a sus operaciones militares. ¬†Un tercer grupo de autores, copi√°ndose unos a otros (yo tambi√©n he cometido ese error que ahora subsano p√ļblicamente), han argumentado que Plinio el Viejo ya cita los vinos de A√Ņ ¬†en el 70 d. C., en su Historia Natural, libro XIV, cap√≠tulo VI.¬† El cap√≠tulo est√° efectivamente dedicado a los vinos, pero no hay ninguna referencia a este pueblo en el mismo ni en ninguna parte de esa obra. De hecho, los √ļnicos vinos galos que menciona son los de la Narbonense (provincia del Imperio Romano ubicada en el sur de Francia, que comprend√≠a las actuales regiones francesas de Languedoc y Provenza).

 

Es bastante evidente que mientras la vid y el olivo reinaban ya en el soleado suelo de la Galia Narbonense, el clima frío del todavía incultivado norte impidiese la producción de vino o aceite. La zona del Marne, que ahora es famosa por los vinos que produce, sería en la época un bosque oscuro y denso, morada de lobos, jabalíes, ciervos y bisontes.

 

Tambi√©n se ha querido demostrar que la viticultura exist√≠a en Champagne desde el comienzo de la √©poca galo-romana, con el argumento de la presencia de jarrones y cuencos encontrados durante las excavaciones arqueol√≥gicas. En realidad, lo √ļnico que se puede deducir es que los b√°rbaros de la Galia Comata (comprend√≠a las actuales Francia y B√©lgica junto con parte de Holanda al sur del r√≠o Rin) ¬†que estaban a cargo de la defensa de las murallas de Reims ante la llegada de Julio C√©sar y los romanos (fuerzas de ocupaci√≥n) consumir√≠an las bebidas de la √©poca, esto es: cerveza de cebada o de trigo, hidromiel mezclada con agua, vino proveniente de Italia o del sur de la Galia o simplemente agua.

 

De todos modos, y como ya ¬†demostr√≥ Roger DION ( Histoire de la vigne et du vin en France des origines au XIXe, si√®cle. Paris, 1959), ¬†lo cierto es que la cultura de la vid lleg√≥ a la Galia meridional a principios del siglo VI a. C.¬† gracias a los colonos griegos que fundaron Marsella y no fue hasta el siglo III d. C. cuando se crearon los vi√Īedos de Borgo√Īa y del Mosela, ¬†de donde habr√≠an llegado las vides, entre el final de ese siglo y el IV d.C. , a la parte septentrional de Francia y, por lo tanto, a la regi√≥n de Champagne. ¬†¬†Otros incluso retrasan la llegada al siglo V de nuestra era.

 

El próximo capítulo… Roma…

S√°bado, 31 de diciembre de 2016 Sin comentarios

D√©cimosegundo y √ļltimo d√≠a en Reims, viernes 1 de julio de 2011: el examen, la lecci√≥n de clausura y la despedida

Es el √ļltimo d√≠a del curso. ¬†Suena el despertador.¬† Salto.¬† Tenemos examen a las ocho y media‚Ķ Corro, corro, corro‚Ķ Me ducho. Desayuno. Me visto. Salgo disparado.

Ya estoy en el examen.  ¡¡¡Lo sabía!!!  Un caso práctico sobre defensa de los derechos de una Denominación de Origen.  No obstante, tiene dos peculiaridades, primero debemos hacerlo dentro de la Unión Europea y  después ante la Organización Mundial de Comercio.

El examen ha terminado….  Doy un paseo por el campus.

A las 11:30h, Madame Margareth Henriquez da Silva, Presidenta de Krug,

Dicta la conferencia de clausura. ¬†El t√≠tulo de la conferencia es ‚ÄúEl cambiante mundo del vino‚ÄĚ.

Madame Henriquez es una se√Īora en toda la expresi√≥n del t√©rmino. ¬†Llena la sala con su sola presencia. ¬°¬°Es incre√≠ble!!

Es ella…

Habla sobre los or√≠genes de la casa Krug, sobre los efectos que ha tenido la crisis sobre ella, ¬†cuenta c√≥mo sus ventas han ca√≠do y lo que han hecho para remontar‚Ķ, sobre c√≥mo han tenido que redescubrir la ‚Äúesencia‚ÄĚ de la misma‚Ķ.

En ese punto me quedo muerto… Dice que lo que más les costó fue darse cuenta que su problema no estaba fuera sino dentro….Dice que lo que les pasó fue que olvidaron la razón por la que se creó Krug… Cuenta que encontraron un cuaderno con los apuntes del fundador…

Habla de los proyectos de futuro‚Ķ Habla de los ‚ÄúKrug Lovers‚Ä̂Ķ¬ŅSoy yo un Krug Lover?

Al terminar, nos invita a la sala contigua para tomar algo.  Hay unos montaditos  y frivolidades y tres cajas de champagne Krug…

Abre la primera… Clos du Mesnil… Saca tres botellas, las abre…..y las pasa.…

Aclaro que Clos du Mesnil Krug es uno de los mejores champagnes que existen. Elaborado de un solo vi√Īedo, de una sola variedad y de una sola cosecha. Este champagne seduce por la pureza del Chardonnay y de los aromas minerales del terroir, con una discreta nota de miel, caracter√≠stico distintivo del Krug Clos du Mesnil.

El Clos du Mesnil es un peque√Īo vi√Īedo de 1,85 hect√°reas, ubicado en el mismo coraz√≥n del pueblo de Le Mesnil-sur-Oger. Amurallado desde 1698, el Clos du Mesnil cuenta con un micro clima ideal, ya que esta situado en la vertiente sureste de la peque√Īa colina, quedando protegido de las heladas en primavera

Ya se ha escrito sobre Le Mesnil ‚Äď sur Oger‚Ķ

Abre la segunda…. Krug Vintage 1998… Saca tres botellas, las abre… y las pasa….

Algo más sobre este champagne…

Abre la tercera…. Krug Grande Cuveé… Saca tres botellas, las abre….y las pasa…

Allí estamos… Hablando, comiendo, bebiendo champagne Krug…

Se hace la hora de comer….de verdad…  Madame Henriquez nos ofrece las botellas que han sobrado.

Terminamos en un japonés, comiendo sushi y bebiendo Krug Clos du Mesnil…

Nos retiramos para la siesta.  Tenemos la cena de clausura en el Manoir de Verzy.

Deben recogernos a las seis y media… detrás de la catedral.

Llego al apartamento.  Opto por preparar la maleta.  Empiezo a guardar todo lo he he ido recogiendo estos días.  Repaso mentalmente algunos momentos.  Sonrío…

Me doy cuenta de que tengo el tiempo casi justo.  ¡¡¡A la ducha!!! ¡¡¡A despiojarme!!!, que diría uno que yo me sé.

Salgo del apartamento.  Me dirijo al punto de encuentro.

Nos subimos al autob√ļs.¬† Nos llevan al Manoir de Verzy‚Ķ. que est√° en Verzy‚Ķ

El Manoir es propiedad de Veuve Clicquot.

Es la empresa que nos invita a cenar.¬† El sitio es sencillamente precioso‚Ķ Una gran casa con un jard√≠n‚Ķ rodeado de vi√Īedos.

Pasamos al jardín…. Aperitivos con Veuve Clicquot Brut Carte Jaune… uno de los mejores brut por su gran regularidad… Siempre está bueno y siempre mantiene un elevado estándar de calidad.

Paseamos por el jardín… Nos sentamos bajo una pérgola…

¡¡¡Qué bien se está!!!

Pasamos a la casa… La cena… Estamos dispuestos en una gran sala. Hay tres mesas. Nos sentamos.

Primero…  Noix de Saint Jacques a la Vapeur, aux Feuilles d’ Epinard, Beurre de Poivrons Doux aux Truffes… para beber, Veuve Clicquot Vintage 2002.

Dice Eileen‚Ķ ‚Äúunas dosis de sensualidad y belleza en copa, esas burbujas formando una perfecta corona y excelente perlado. Un champagne muy equilibrado que ofrece de todo en nariz en su justa medida y bien integrado, notas iniciales de fruta blanca y madura, bien integradas por el carb√≥nico y buenas sensaciones frescas de lim√≥n que contrarestan la sensaci√≥n densa de la boller√≠a y tostados. En boca es muy placentero, se desenvuelve con nervio y buena acidez y un paso pleno de matices de cafetales‚Ä̂Ķ ¬°¬°¬°Si ella lo dice!!!

Seguimos, … Blanc de Volaille Fermière, Raviolis de Légumes, Bouillon Forestier Façon Cappuccino… para beber, Veuve Clicquot Vintage Rosé 2004.

Después,… Millefeuille de Chaource a la Truffe d’ Eté.  Mesclun de Salades…. Seguimos con el mismo vino.

De postre… Crémeux Pêche de Vignes et Abricot du Rousillon, Pain de Gênes, Tuile aux amandes…. para beber, Veuve Clicquot Demi Sec Carafé… Este champagne es dulce…Es un vino de postre… Los champagnes antes eran así. De ahí debe venir la confusión de tomar el espumoso con el postre.

¬°¬°¬°Estos franceses saben hacer las cosas!!!

Terminamos la cena, seguimos hablando y riendo.  Llega la entrega de diplomas.

Discursos, parabienes, felicitaciones,…buenos deseos para todos…

Seguimos hablando, riendo…

Debemos volver a Reims.

El autob√ļs nos deja detr√°s de la catedral. Son las dos de ma√Īana.

Nos despedimos.¬† Me¬†voy hacia el apartamento.¬† Es la √ļltima vez que hago este camino.¬† Mi tren hacia Par√≠s sale a las siete de la ma√Īana.

Se acabaron las dos semanas en Reims.

Viernes, 1 de julio de 2016 Sin comentarios