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Algunas consideraciones sobre normativa vitivin铆cola, su Historia en el Mundo (III); Los fenicios


El pueblo fenicio, navegador y comerciante, contribuy贸 a la difusi贸n de las variedades de vino y poda, formas de conducci贸n y determin贸 las calidades de los vinos. Los fenicios fueron uno de los primeros pueblos antiguos en tener un importante efecto sobre la historia del vino. A trav茅s del contacto y el comercio, difundieron no s贸lo su alfabeto sino tambi茅n su conocimiento de la viticultura y la producci贸n de vino, incluyendo la propagaci贸n de varias variedades antiguas de vid.

El vino era una especialidad de los fenicios. Las antiguas poes铆as y 茅picas ugar铆ticas mencionan el vino con reverencia聽 As铆 en los Rapiuma puede leerse (es una traducci贸n aproximada):

Durante todo el d铆a ellos escancian el vino 鈥 el vino para los gobernantes.. Vino, dulce y abundante,Vino elegido El elegido vino del L铆bano, criado por El.鈥

Comed, o Dioses, y bebed, bebed vino mientras est谩is sentados

En lengua ugar铆tica se han encontrado gran n煤mero de tablillas en Ugarit que datan del a帽o 1.370 a.C. Se trata de un archivo de la 茅poca del rey Niqmaddu II, rey de Ugarit, sobre rituales mitol贸gicos de Baal,Nikkal y otros, y poes铆a mitol贸gica como los Rapiuma. En Ebla se han encontrado gran n煤mero de tablillas del II-III milenio a.C. con textos sobre la creaci贸n del Universo, el diluvio, los cultivos y los tejidos de la regi贸n.

Este lugar, Ugarit, conocido en la actualidad como Ras Shamra, se halla en la costa mediterr谩nea de Siria, a unos 16 Km. al norte de Lataquia y a 40 Km. al suroeste de Antioqu铆a, y frente a la extremidad oriental de Chipre. Ugarit fue una de las ciudades m谩s antiguas del Oriente Pr贸ximo. Presenta ocupaci贸n a partir del Neol铆tico acer谩mico, hasta aproximadamente el 1200 a.C, en que fue asolada.

Los trabajos de excavaci贸n duraron seis d茅cadas, que sacaron a la luz dos 谩reas principales: la llamada Acr贸polis, zona en la que se ubican los principales templos, y el palacio real, un complejo que integraba noventa estancias y seis grandes patios, algunos con estanques. Pero el hallazgo m谩s importante fue el de los archivos, donde se encontraron numerosas tablillas con escritura cuneiforme que aportaron gran informaci贸n sobre la cultura del lugar y sus relaciones con otros pueblos.

Durante las primeras etapas del II milenio Ugarit estuvo influenciado por Egipto, lo que aparece demostrado por el hallazgo de estatuillas con los nombres de algunos faraones.

El mayor esplendor de Ugarit suceder铆a durante la segunda mitad del II milenio, en que se convirti贸 en la capital de un importante reino, cuya econom铆a se sustent贸 sobre todo en el comercio, dominando el Mediterr谩neo oriental. Desde Ugarit se traficaba con cobre chipriota y madera del interior, as铆 como vino, sal y grano. Tambi茅n la ciudad produc铆a sus propias manufacturas, como el tinte de p煤rpura, obtenido a partir de la concha del m煤rice, muy apreciada para te帽ir los tejidos de lana o lino.

Se ha dicho que Ebla parece una ciudad dedicada esencialmente al comercio, pero lo cierto es que al mismo tiempo controla un amplio territorio agr铆cola del que obtiene los recursos necesarios para el intercambio comercial. Por ello no es exagerado afirmar que la agricultura extensiva fue su principal fuente de riqueza. De ah铆 se obtendr铆a el excedente necesario que, transformado, serv铆a de base para el modelo de vida del grupo dominante. Por otra parte, no puede ser desde帽ado el papel que en la estructura econ贸mica desempe帽aba la ganader铆a. Su situaci贸n geogr谩fica favorec铆a el proceso de integraci贸n productiva, entre los recursos propios y el control de bienes necesarios para la subsistencia de otros estados, que convierte a Ebla en un importante redistribuidor de bienes comerciales, funci贸n que recae en 煤ltima instancia en el rey.

Los fenicios y sus descendientes p煤nicos de Cartago tuvieron una influencia directa sobre las culturas productoras de vino de los griegos y romanos que m谩s tarde extender铆an la viticultura por toda Europa

Los fenicios introdujeron o bien animaron la expansi贸n de la viticultura y la producci贸n de vino a varios pa铆ses que actualmente siguen elaborando variedades aptas para el mercado internacional, entre ellos el L铆bano, Argelia, T煤nez, Egipto, Grecia, Italia, Espa帽a y Portugal.

El cherem, como llamaban los fenicios al vino, estuvo asociado a varias deidades levantinas, especialmente 脡l. El vino era considerado una ofrenda aceptable tanto para dioses como para reyes, lo que increment贸 su valor comercial en el mundo antiguo.

En la mitolog铆a cananea, 脡l era la deidad principal y se lo llamaba 鈥減adre de todos los dioses鈥 (en los hallazgos arqueol贸gicos siempre es encontrado al frente de las dem谩s deidades).

En todo el Levante Mediterr谩neo era denominado 脣l o IL, siendo el dios supremo, padre de la raza humana y de todas las criaturas. Este dios todopoderoso ser铆a igualmente el equivalente del concepto 鈥渄ioses鈥 (en hebreo Elohim) y ser铆a el equivalente del dios sumerio Anu. En el uso sem铆tico, 脣l era el nombre especial o t铆tulo de un dios particular que era distinguido de otros dioses como 鈥渆l Dios鈥

Sobre el1000 a C., el comercio mediterr谩neo de vino se hab铆a disparado y su extensa red comercial mar铆tima se vio beneficiada por el incremento de demanda. Los fenicios no s贸lo comerciaron con vino producido en Cana谩n sino que tambi茅n desarrollaron mercados para vinos producidos en colonias y puertos de todo el Mediterr谩neo.

Magon (124 a. de C.) en su obra de 28 vol煤menes, describe de forma anal铆tica todos los conocimientos vit铆colas (injertos, reproducci贸n, cambio variedad, poda, fertilizaci贸n, etc.). Destaca el vino con referencia a Biblos del L铆bano y los alcoholizados de Gaza, Ascalone y Sarepto. El autor recomienda plantar en la falda norte de una colina para proteger las vides del exceso de calor del Norte de 脕frica. La obra tambi茅n detallaba t茅cnicas de producci贸n de vino, incluyendo ejemplos primitivos de vinos de pasas. Sus tratados agr铆colas fueron de los m谩s importantes textos antiguos en la historia del vino que registraron el conocimiento de la 茅poca sobre la viticultura y la fabricaci贸n de vino. Aunque no se han conservado copias originales de las obras de Mag贸n ni de otros escritores fenicios sobre vino, hay evidencias en citas de escritores griegos y romanos como Columela de que los fenicios fueron h谩biles productores de vino y viticultores.

Mag贸n fue un escritor cartagin茅s, de fecha de nacimiento desconocida, que escribi贸 un extenso trabajo sobre agricultura en lenguaje p煤nico. Este trabajo es frecuentemente mencionado por autores romanos, otorg谩ndole la m谩xima recomendaci贸n. Es recomendado incluso por Columela, padre dela agricultura. Sedesconoce la fecha de publicaci贸n de dicha obra, as铆 como la mayor parte de los detalles sobre la vida del autor, excepto que se trataba de un hombre distinguido en Cartago, y hab铆a asumido importantes mandos militares. Su tratado se extend铆a hasta 28 tomos, y comprend铆a todas las ramas dela agricultura. Tangrande fue su reputaci贸n en Roma, que tras la destrucci贸n de Cartago, cuando las librer铆as de la ciudad fueron redistribuidas entre los diferentes nobles n煤midas, se hizo una excepci贸n con este trabajo. Desde el Senado se orden贸 su traducci贸n al lat铆n por estudiosos competentes, a la cabeza de los cuales se encontraba D茅cimo Silano. Posteriormente traducido y adaptado al griego por Casio Dionisio de 脷tica. En este idioma fue resumido, en seis libros, en el ep铆tome de Di贸fanes de Nicea, quien dedic贸 la obra al rey Diotaro. Sus preceptos sobre la agricultura eran invocados constantemente por los escritores romanos: Marco Terencio Varr贸n, Columela y Rutilio Tauro Emiliano Paladio, al igual que Plinio. Su trabajo tambi茅n es aludido por Cicer贸n en t茅rminos que implican su reputaci贸n sobre la materia de la que trata. Se dice que el comienzo de su obra empezaba con el consejo:

Si un hombre va a establecerse en el campo, deber铆a comenzar por vender su casa en la ciudad

Los fenicios eran capaces de planificar vi帽edos de acuerdo al clima y la topograf铆a, conociendo qu茅 lado de una colina era el ideal para el crecimiento de la vid, y produciendo una amplia variedad de tipos diferentes de vino, desde los vinos de pasas hechos con uvas secas hasta un ejemplo primitivo del actual Retsina griego, hecho con resina de pino.

Retsina es un vino blanco (o rosado) resinado griego que se ha elaborado durante al menos 2000 a帽os. Su sabor 煤nico tuvo su origen en la pr谩ctica de sellar los recipientes del vino, particularmente 谩nforas, con la resina del pino de Alepo en 茅pocas antiguas. Antes de la invenci贸n de la botella de cristal impermeable, el ox铆geno, al estar en contacto con el vino, hac铆a que 茅ste se estropeara en poco tiempo. La resina del pino ayud贸 a bloquear la entrada del aire en los recipientes y, a la vez, infund铆a al vino el aroma de la resina. Los romanos comenzaron a utilizar barriles en el siglo III, evitando as铆 el uso enol贸gico de la resina como conservador, pero el sabor se hab铆a vuelto tan popular que su consumo es, todav铆a hoy, extenso y com煤n. En Grecia, la retsina local se produce por todo el pa铆s. Centros de producci贸n importantes se localizan alrededor de 脕tica, Beocia y Eubea. La Uni贸n Europea califica al retsina como Denominaci贸n de Origen Protegida y Denominaci贸n Tradicional de Grecia y partes de las regiones del sur de Chipre. Esta protecci贸n significa, por ejemplo, que un vino australiano, hecho en el sur de Australia, se puede llamar 鈥渧ino resinado鈥, pero no 鈥渞etsina鈥.

Cartago, en el actual T煤nez, fue la colonia fenicia m谩s poderosa, sobreviviendo en su forma p煤nica hasta su destrucci贸n en el 146 a. C. por fuerzas romanas al final de las Guerras P煤nicas. La colonia tuvo una relaci贸n indeleble con el vino y fue descrita en el siglo IV a. C. como rodeada de campos llenas de vides y olivos. El vino cartagin茅s producido en el valle del Bagradas fue especialmente popular.聽 La ciudad de Cartago tambi茅n sirvi贸 de centro de conocimiento, como atestigua la obra del escritor Mag贸n. Los escritos detallaban el avanzado conocimiento de la influencia de la topograf铆a sobre la producci贸n de los vi帽edos.

La herencia m谩s duradera de la 茅poca de expansi贸n fenicia fue la propagaci贸n y difusi贸n de vides antiguas que los ampel贸grafos e historiadores del vino creen que termin贸 dando origen a varias variedades de uva modernas en Europa. Una de estas subvariedades, conocida como Vitis vinifera pontica (ya citada), lleg贸 a los fenicios desde el C谩ucaso y Anatolia, quienes extendieron su propia cepa por todo el Mediterr谩neo, especialmente a sus colonias ib茅ricas.

Actualmente los ampel贸grafos sugieren que esta vid es el antepasado de muchas de las variedades de uva blanca plantadas actualmente en todo el mundo. Seg煤n un estudio de la Universidad de California en Davis, la uva francesa Mourvedre (monastrell) pudo haber sido introducida primero en聽Espa帽a por los fenicios en el 500 a.C.


Martes, 11 de agosto de 2015 Sin comentarios

Algunas consideraciones sobre normativa vitivin铆cola, su Historia en el Mundo (II); El Antiguo Egipto.


La importancia pol铆tica, social y religiosa del vino en el Antiguo Egipto es bien conocida y est谩 documentada en multitud de inscripciones, pinturas murales y representaciones iconogr谩ficas. Losegipcios establecen sistemas de irrigaci贸n, seleccionan las variedades y 3.000 a. de C. plantean la calidad de los vinos parala Corte del Fara贸n (vinos funerarios, con cinco tipos de vino seg煤n niveles) y perfeccionan los procedimientos de poda. Un antiguo proverbio egipcio dice:

鈥淓n el agua puedes ver reflejada tu cara, pero en el vino siempre aparece tu mejor cualidad鈥

Llama la atenci贸n el censo que Rams茅s III orden贸 de 513 vi帽edos propiedad del templo de Am贸n Ra, as铆 como el nombramiento de un 鈥maestro viticultor鈥 encargado de su conservaci贸n y mantenimiento. Un dato a煤n m谩s sofisticado es que a los trabajadores empleados en la construcci贸n de las pir谩mides de Giza se les permit铆a apagar su sed con cuatro clases de vino y cinco de cerveza.

Son famosos los vinos Mare贸tico -dulce y arom谩tico-, Tani贸tico -dulce sabor y reflejos verdosos-, Antilla -del Delta del Nilo-, etc. Destacan como zonas de cultivo los oasis occidentales (Bajo Egipto), de Ka-en-Kenet, Buto, Kharga, Koptos, Arsinoite y Tenia. Igualmente se diferencian 谩nforas con los faraones y sus dinast铆as con las referencias a los a帽os de cosecha.

En el Antiguo Egipto, durantela Dinast铆a XVIII(1.543-1.292 AC), se elaboraba vino blanco y vino tinto bajo la misma denominaci贸n: 鈥榠rp鈥. En cuanto al 鈥榮hedeh鈥, que se guardaba en 谩nforas etiquetadas como las de vino, parece ser que ten铆a como materia prima la uva tinta.聽 En Egipto hab铆a tres tipos de bebida derivados de la uva: vino blanco, vino tinto y otro tipo de vino tinto m谩s elaborado, que los egipcios llamaban 鈥榮hedeh’鈥. Se asociaba simb贸licamente al racimo de uvas, por su forma, con el coraz贸n, y al vino tinto, conla sangre. Laprimera evidencia de la presencia de uva en Egipto son las semillas halladas en los yacimientos predin谩sticos (4000-3050 AC) de Tell Ibrahim Awad y Tell el Farain, situados uno al este y el otro al oeste del Delta del Nilo. Desde el predin谩stico, la vid era cultivada en Egipto sobre todo en el Delta, los oasis occidentales y el valle del Nilo.

Los autores cl谩sicos griegos y romanos como Ateneo de Naucratis, Estrab贸n y Plinio dejaron constancia en sus escritos del buen sabor de los vinos de Egipto. Ateneo (170-230 DC), un griego de Naucratis (Egipto) que viv铆a en Roma, habla de la abundancia de la vi帽a en la zona del lago Mariut y de la excelente calidad del vino de Mariut (Mare贸tico), tambi茅n llamado Alejandri贸tico por la proximidad con la ciudad de Alejandr铆a, y de los vinos Taeni贸tico y de Antilla de la zona de Alejandr铆a; del Valle destaca los vinos dela Tebaida y de Coptos

Distingu铆an seis clases de vino, el blanco, el negro, el rojo y el del norte. El vino del norte pod铆a ser Mare贸tico, Seben铆tico y Teni贸tico Los vi帽edos estaban en el Delta y en los oasis, especialmente en El Fayyum, aunque Dakhla y Bahariya eran tambi茅n famosos por su producci贸n de vinos. En casi todos los huertos privados tambi茅n hab铆a al menos unas pocas cepas alineadas y que daban hermosos racimos de uvas. Hubo un vi帽edo especialmente famoso en los dominios del Templo de Am贸n en Tebas llamado Ka-em-Kemet (el esp铆ritu de Egipto) que produc铆a vino dulce.

El jerogl铆fico del lagar, as铆 como las ofrendas de vino est谩n presentes en las tumbas egipcias desde la primera dinast铆a en adelante. El vino tambi茅n tuvo un papel importante en la literatura, ya que era un tema com煤n en la poes铆a amorosa -donde el amado actuaba como el vino, dejando al amante ebrio e insensible.

Tambi茅n en los textos sapienciales se hace alusi贸n al vino. Estos textos eran como manuales de conducta para los antiguos egipcios, y en ellos se condenaba la autoindulgencia y se advert铆a de los peligros dela embriaguez. Dehecho, en una tumba tebana del Reino Nuevo se describen claramente los desgraciados resultados del exceso de consumo de vino en algunos invitados a banquetes.

La fabricaci贸n del vino est谩 representada en las paredes de muchas tumbas, principalmente del Reino Nuevo, y podemos reconstruirla del siguiente modo: Las uvas se cultivaban en vi帽edos, as铆 como en los huertos de las casas. Una vez vendimiada se pon铆a en unas grandes tinajas de madera o piedra que se cubr铆an con una especie de andamiaje del que colgaban cuerdas. Los trabajadores entonces las pisaban agarr谩ndose a las cuerdas para mantener el equilibrio. EL l铆quido que sal铆a de las uvas pisadas se recog铆a.

El residuo de pieles (hollejo) se met铆a dentro de una tela que se retorc铆a hasta extraer la 煤ltima gota del jugo restante. Este m茅todo de escurrir todo el zumo de las uvas se practicaba a煤n en Egipto en el siglo XIX, y fue recogido por algunos de los estudiosos que acompa帽aron a Napole贸n en su expedici贸n.

El mosto se colocaba en vasijas destapadas y se dejaba fermentar naturalmente por medio de las levaduras presentes en las pieles dela uva. Despu茅sde esta fermentaci贸n preliminar, el l铆quido se trasegaba a otras vasijas, o bien se sellaban las anteriores, por medio de un tap贸n en el que se dejaba un agujero para dejar escapar los gases de la segunda fermentaci贸n. Una vez que 茅sta se hab铆a completado, los agujeros se tapaban y el tap贸n se recubr铆a de arcilla

Los antiguos egipcios sab铆an que la tierra situada detr谩s de los l铆mites de la inundaci贸n era la m谩s adecuada para plantar vi帽as. La vi帽a se plantaba cerca del r铆o en una zona no inundable, donde el suelo era principalmente grava y cerca del dep贸sito aluvial libre del barro del valle. Las tierras pedregosas en el l铆mite del desierto proporcionaban los vinos de m谩s reputaci贸n. Uno de estos lugares era la zona del lago Mariut, situado al suroeste de la actual ciudad de Alejandr铆a.La regi贸n vin铆cola m谩s conocida durante el Reino Nuevo (1543-1078 AC) era el 鈥淩铆o Occidental鈥, en la antigua rama Can贸pica del Nilo en el Delta Occidental, situada al suroeste de Alejandr铆a. La encontramos documentada en centenares de inscripciones de 谩nforas de vino, como por ejemplo en las inscripciones de las 谩nforas de la tumba de Tutankhamon.

Beb铆an vino los faraones, sus familiares, sus ministros, sus generales, los sacerdotes, las clases acomodadas y tambi茅n el pueblo llano. Ya entonces, los maestros advert铆an a sus disc铆pulos de los peligros de frecuentar las tabernas. Una consideraci贸n social y econ贸mica situaba al vino entre las bebidas m谩s preciadas, muy por delante de la cerveza, cuyo coste era diez veces menor. En la mayor铆a de los casos, las vi帽as eran propiedad del fara贸n y de los templos. En las tumbas se depositaban 谩nforas de vino como ofrenda para que el muerto pudiera disponer de ellas tambi茅n en el M谩s All谩.

Durante el Reino Nuevo (1.543-1.078 AC), las 谩nforas se identificaban de manera similar a como se hace con las etiquetas de los vinos actuales. As铆, ofrec铆an informaci贸n relativa al producto que conten铆an: el a帽o de elaboraci贸n, la zona de producci贸n y la propiedad, la calidad, y tambi茅n el nombre del viticultor responsable. A veces, las etiquetas indicaban que el vino all铆 contenido era bueno, muy bueno o muy, muy bueno. Estas designaciones depend铆an del tipo de uvas y el vi帽edo de donde proced铆an. La fecha de producci贸n era muy importante, ya que los vinos egipcios no duraban mucho tiempo, y deb铆an consumirse en el plazo de un a帽o, si no quer铆an que se convirtieran en vinagre Se identificaba al producto como vino, Irp, pero nunca se anotaba qu茅 tipo de vino, blanco o tinto.


Martes, 11 de agosto de 2015 Sin comentarios

Algunas consideraciones sobre normativa vitivin铆cola, su Historia en el Mundo (I); armenios, sumerios, hititas, asirios y babilonios.


La regulaci贸n de la vid y del vino no es tema nuevo. Hoy en d铆a pocos dudan que la vi帽a se asent贸 en Mesopotamia y que fueron los pueblos de Oriente Medio y los de Mediterr谩neo y sus antiguas civilizaciones los que otorgaron la dimensi贸n a la vi帽a y el nombre al vino. Fueron asirios, babilonios, egipcios, griegos, cartagineses, romanos, etc., los que contribuyeron a expansionar el cultivo de la vid y el culto al vino.

La viticultura fue intensiva en el III Milenio a. de C. en As铆a Menor, Mesopotamia, Siria, Palestina, Grecia, etc., donde la Vitis silvestris evolucion贸 hacia Vitis vinifera sativa e inicio su emigraci贸n no s贸lo hacia el Mediterr谩neo y Europa, sino hacia Asia (India y China) donde se asent贸 y ayud贸 a organizar sociedades y pueblos.

Una serie de testimonios ponen de manifiesto que desde muy antiguo muchos pueblos con su selecci贸n vit铆cola, sus leyes y susnormas de calidad han contribuido a sentar las bases del momento actual (FREGONI, 1991).

Los armenios y otros pueblos caucasianos fueron pioneros en establecer los聽 centros de estudio en origen y fomentar el desarrollo de la viticultura. Se inicia el cultivo en terrazas, en zonas determinadas y dimensiones adecuadas y se le otorga el nombre al vi帽edo (uduli), a la vi帽a (tul) y al mes de vendimia (tulen) en el S. IX a. de C. Establecen unidades de cultivo econ贸micas en una zona. La vi帽a es la referencia precisa a la actuaci贸n de un pueblo.

En Georgia (antigua U.R.S.S.) ya se seleccionaban las variedades de Vitis vinifera seg煤n su resistencia al fr铆o. Se conoce un vino tradicional (cichir) y la mejor forma de conservarlo es en tinajas de barro cocido.

Los sumerios, el pueblo m谩s anciano en el cultivo de la vid, hablan de viticultores hacia la primera mitad del III milenio a de C. Ellos ya daban un nombre a sus vi帽edos y discut铆an para establecer cu谩les eran los mejores vinos. La 鈥淓popeya de Gilgamesh鈥 representa uno de los m谩s antiguos testimonios escritos en los que se cita a la vi帽a y el vino. En ella se habla en t茅rminos po茅ticos de un vi帽edo m谩gico formado por piedras preciosas. Tambi茅n cuenta como el h茅roe Gilgamesh entr贸 al reino del Sol en busca de la inmortalidad, se encontr贸 un vi帽edo cuidado por la diosaSiduri, y 茅sta le dio a beber del jugo de sus uvas. Otro dios sumerio se llamaba Pa-Gest铆n-dug, es decir, 鈥buena cepa鈥, y su esposa Nin-kasi, que significa 鈥dama del fruto embriagador鈥.

La Epopeya de Gilgamesh o el Poema de Gilgamech es una narraci贸n de la Mesopotamia de origen sumerio, considerada como la narraci贸n escrita m谩s antigua dela historia. Se emplearon tablillas de arcilla y escritura cuneiforme, lo cual favoreci贸 su preservaci贸n.聽 Se cree que聽 se origin贸 en una serie de leyendas y poemas sumerios sobre el mitol贸gico h茅roe-rey Gilgamesh, los que fueron ensamblados mucho despu茅s en un poema m谩s extenso acadiano.

La versi贸n m谩s completa que existe actualmente consiste de doce tabletas de arcilla pertenecientes a la biblioteca del siglo VII a. C. del rey asirio Ashurbanipal. Originalmente se la conoc铆a por el t铆tulo 鈥溍塴 quien vio las profundidades鈥 (Sha naqba 墨muru) o 鈥淧or encima de todos los otros reyes鈥 (Sh奴tur eli sharr墨), ya que eran las primeras l铆neas de sus partes principales. Es posible que Gilgamesh haya sido un rey a finales de Segundo Per铆odo Din谩stico Inicial (aproximadamente siglo XXVII a. C.)

El poema trata sobre las aventuras del rey Gilgamesh, tambi茅n conocido como Istubar, y su amigoEnkidu. Una de las tablillas relata un episodio sobre el diluvio y que influir铆a directamente en el mito aparecido en la Biblia. Las aventuras para matar al gigante Humbaba, el descenso a los infiernos y la relaci贸n entre dioses, semidioses (como el propio Gilgamesh) y mortales le dan un claro origen prehelen铆stico. El n煤cleo sentimental se encuentra en el duelo tras la muerte de Enkidu.

Los sumerios eran cultivadores de uva tinta y elaboradores de vino tinto identifican la vi帽a con la vida einician una diferenciaci贸n clara de la calidad distinguiendo 鈥渧inos de llanura鈥 y 鈥渧inos de monta帽a鈥, siendo estos 煤ltimos m谩s nobles por su superior calidad.

A los hititas les corresponde (5.000 a帽os a. de C.) la referencia del primer nombre de vino en escritura cuneiforme, wee-an, que deriv贸 en todas las lenguas. La planta y el 谩rbol favorito de los hititas eran la vid y el olivo. Las aceitunas se utilizaban como alimento, aunque su mayor utilidad era una vez prensadas. Se extra铆a el aceite, que utilizaban tanto para fre铆r o condimentar lo alimentos como para el alumbrado y como ung眉ento. La vid era muy solicitada, pero no por la uva. Era el vino lo que los hititas buscaban. Los artesanos terminaron obteniendo unos vinos de gran calidad, que se exportaban a los pa铆ses vecinos.聽聽 Ellos dimensionan las primeras grandes bodegas (de 2.000 Hl.) y las primeras leyes (XV-XIV S. a. de C.) que defin铆an las sanciones a todos aquellos que cometieran enga帽os, robos, incendios o entraran reba帽os en los vi帽edos. As铆,聽 por ejemplo:

Si alguno roba una cepa de vi帽a, un zarcillo, un 谩rbol聽 o cebollas, anta帽o pagaba por 1 cepa, 1 siclo de plata; por 1 zarcillo, 1 siclo de plata; por un 谩rbol, 1 siclo de plata; por una cebollera,1 siclo de plata. Adem谩s deb铆an golpearlo con las lanzas. Anta帽o hac铆an as铆, pero ahora pagar谩, si es un hombre libre, 6 siclos de plata; y si es esclavo, pagar谩 3 siclos de plata.

Si alguno prende un fuego y se extiende a un huerto de frutales y vi帽as, manzanos, granados o n铆speros se incendian, pagar谩 6 siclos de plata por 谩rbol, y debe replantarlos; y as铆 restituir谩. Si es un esclavo, pagar谩 3 siclos de plata

Si un hombre mete su reba帽o en una vi帽a cultivado y la arruina, si no ha sido cosechada a煤n, pagar谩 10 siclos de plata por cada cepa; y as铆 restituir谩. Pero si est谩 cosechada s贸lo tiene que pagar 3 siclos de plata.

Si alguno roba zarcillos de una vi帽a vallada, si (hay) 100 cepas, pagar谩 6 siclos de plata; y as铆 restituir谩. Si la vi帽a no est谩 vallada, y roba zarcillos, pagar谩 3 siclos de plata.

Si alguno tala una vi帽a, ese hombre debe quedarse con la vi帽a talada y dar una vi帽a buena al due帽o da帽ado, y la primera cosecha puede recogerla de ella, hasta que se resarza al hombre de la vi帽a

Debemos aclarar que el siclo (del hebreo s茅qel) es una antigua unidad monetaria y de peso utilizada en el Oriente Pr贸ximo y en Mesopotamia. Generalmente se entiende por siclo una unidad hebrea que ten铆a diversos valores dependiendo de la fecha yla regi贸n. Se citan masas de entre 9 y17 gramos y son comunes valores de 11, 14 y 17 gramos. Puede ser una moneda de oro o plata de ese peso.聽 En la Biblia se menciona varias veces esta moneda, por ejemplo, el precio de venta de Jos茅 por parte de sus hermanos a la caravana de mercaderes fue de 20 siclos de plata

Los asirios y babilonios fueron centro de la cultura del vino, reglamentando el comercio con el 鈥淐贸digo de Hammurabi鈥 (2.000 a帽os a. de C.) en el que se indican las penas a los fraudulentos y las sanciones a los no cumplidores, regularizando las transacciones v铆nicas.

El C贸digo de Hammurabi, creado alrededor del a帽o 1760 a. C.聽 es uno de los conjuntos de leyes m谩s antiguos que se han encontrado y uno de los ejemplares mejor conservados de este tipo de documento creados enla antigua Mesopotamia y en breves t茅rminos se basa en la aplicaci贸n de la ley del Tali贸n a casos concretos.

A menudo se lo se帽ala como el primer ejemplo del concepto jur铆dico de que algunas leyes son tan fundamentales que ni un rey tiene la capacidad de cambiarlas. Las leyes, escritas en piedra, eran inmutables. Este concepto pervive en la mayor铆a de los sistemas jur铆dicos modernos.

Las leyes del C贸digo de Hammurabi (numeradas del 1 al 282, aunque faltan los n煤meros 13, 66鈥99 y 110鈥111) est谩n escritas en babilonio antiguo y fijan diversas reglas de la vida cotidiana.

Regulan particularmente:

La jerarquizaci贸n de la sociedad: existen tres grupos, los hombres libres o 鈥awilum鈥, los 鈥mushkenum鈥 (quienes se especula podr铆an ser siervos o subalternos) y los esclavos o 鈥wardum鈥.

Los precios: los honorarios de los m茅dicos var铆an seg煤n se atienda a un hombre libre o a un esclavo.

Los salarios: var铆an seg煤n la naturaleza de los trabajos realizados.

La responsabilidad profesional: un arquitecto que haya construido una casa que se desplome sobre sus ocupantes y les haya causado la muerte es condenado a la pena de muerte.

En el tema que nos ocupa, podemos citar, por ejemplo:

Ley 104: Si un negociante dio para vender a un delegado trigo, lana, aceite y cualquier bien mueble que sea, el delegado inscribir谩 el dinero (el valor) recibido y dar谩 el reconocimiento al negociante; el delegado recibir谩 una constancia del dinero que d茅 al negociante.

Ley 108: Si una comerciante de vino de d谩tiles con s茅samo, no quiso recibir por precio trigo, y exigi贸 plata (pesada o pesada con pesas falsas, seg煤n las interpretaciones); o si recibi贸 trigo pero rebaj贸 el vino de d谩tiles, este comerciante de vino de d谩tiles con s茅samo es culpable y se la arrojar谩 al agua.

Ley 110: Si una sacerdotisa que no viva en el claustro, ha abierto una taberna de vino de d谩tiles con s茅samo, o ha entrado para beber vino de d谩tiles en la casa de vino de d谩tiles con s茅samo, a esta mujer liberal se la quemar谩.

Ley 111: Si una comerciante de vino de d谩tiles con s茅samo dio 60 GA de vino de d谩tiles a cr茅dito, recibir谩 50 QA de trigo al tiempo de la cosecha.


Martes, 11 de agosto de 2015 Sin comentarios

Abu Nuwas


Abu Nuwas es uno de los grandes poetas 谩rabes del vino y del erotismo homosexual. Lo descubrimos a trav茅s de un delicioso libro de Jaume Ferrer Carmona y Anna Gil Bardaj铆 (editorial C谩tedra) del a帽o 2010, Cantar al vino, Abu Nuw谩s. Evidentemente聽est谩 aqu铆 citado por su relaci贸n con el vino.

Suyas son las palabras:

鈥淗ombres, 隆a m铆 qu茅 me importan

las espadas o los combates!

Yo s贸lo sigo a una estrella:

la del placer y la m煤sica.

En m铆 no confi茅is,

pues soy de aquellos que reh煤yen

encontronazos y embates.

Cuando veo el enemigo

salto sobre mi potrillo

con las riendas colocadas

por el lado de la cola.

No s茅 c贸mo es un arn茅s,

ni un broquel, ni un alfanje.

Todo mi af谩n es saber,

cuando sus guerras estallan,

por qu茅 camino escapar.

Si de juergas se tratara,

de beber vino sin m谩cula

o de pasarme la noche

junto a v铆rgenes luciendo

sus vestidos de luto negro

me ver铆ais con raz贸n

como h茅roe de los 谩rabes鈥.

Estos versos directos, rebeldes y libertinos, aunque no los m谩s atrevidos, representan en cierta medida la expresi贸n, estilo y tem谩tica de la obra de este autor. Oriundo de la antigua Mesopotamia, vivi贸 a caballo entre los siglos VIII y IX, durante las primeras d茅cadas del califato abas铆[1] de Bagdad, la que fuera 茅poca dorada de la literatura 谩rabe cl谩sica oriental.

poem of vine and revl

Poems of wine and revelry. Jim Colville (2005)

 

Estudi贸 bajo la tutela de los poetas al-Kufah y Khalaf al-Ahmar la escritura isl谩mica sagrada, el Cor谩n, y la tradici贸n vinculada a los profetas (Hadiz), antes de pasar un a帽o en el desierto con los beduinos, entre quienes adopt贸 sus formas peculiares de lenguaje.

Las convulsiones pol铆ticas en la corte de los Abas铆es le obligaron a buscar refugio en Egipto, pero cuando regres贸 a Bagdad sus paneg铆ricos y otros poemas cautivaron el gusto del califa Harun ar-Rashid[2] y obtuvieron una importante difusi贸n social.

Su lengua materna era el persa, por lo que Abu Nuwas se arabiz贸 concienzudamente conviviendo con tribus 谩rabes n贸madas y aprendiendo de los textos sagrados musulmanes y la poes铆a 谩rabe preisl谩mica[3], fuentes originales de la forjada gram谩tica de la lengua 谩rabe.

Su inmersi贸n cultural beduina fue tal que Abu Nuwas acab贸 por rebelarse en su contra. Es por ello que su obra cuenta con un gran n煤mero de s谩tiras hacia esa conservadora y ruda forma de vivir que llega a aborrecer profundamente en contraposici贸n con la vida disoluta, placentera y ciudadana de la que luego disfrutar铆a en Bagdad.

Abu Nuwas, a pesar de recurrir a las formas orales y tradicionales del lenguaje de su cultura, ubic贸 sus versos la mayor铆a de veces en un ambiente urbano. En su Div谩n se hallan representados todos los g茅neros po茅ticos 谩rabes, pero su fama se debe, sobre todo, a sus poemas modernistas, en los que, abandonando ya los antiguos temas beduinos, canta al amor homosexual y al vino.

XXXII

S茅 esquivo y avariento y a los aduares no hables:

sus ruinas, el saludo, no te han de devolver.

Maldice el cuervo de mal ag眉ero de la separaci贸n.

Si茅ntate junto al narciso, deja atr谩s las espinas,

t煤mbate al lado del mirto, olv铆date de las zarzas,

y por la ma帽ana empieza a beber el vino.

隆Que ninguna prohibici贸n te lo impida!

Quien combate los placeres que el vino acompa帽a

vive una extenuante vida de aflicci贸n.

Destacando en todos los g茅neros po茅ticos pero sobre todo en el b谩quico, el er贸tico y el sat铆rico, Abu Nuwas fue el primer poeta en liberar a la poes铆a 谩rabe, con empe帽o y tes贸n, del peso tradicional que ven铆a marcando la poes铆a t铆pica beduina, m谩s arcaica y complicada en formas y vocablos.

El resultado de su obra es el nacimiento de una poes铆a renovadora, moderna y libre que rompe con los temas cl谩sicos; en ella el poeta es pionero en hacer de los versos una declaraci贸n p煤blica de sus pecados, con dulzura, iron铆a y sin 谩nimo de indulgencia.聽 Las descripciones de sus juergas que, generalmente, transcurren en una taberna jud铆a o cristiana por la noche, son de gran realismo.

XXXVI

隆Deja el viento del sur soplar sobre las ruinas

y que el destino destruya su tiempo de esplendor!

隆Deja el 谩spero desierto para que en 茅l trote

el jinete montado en sus camellos y camellas!

En esas tierras s贸lo brotan arbustos espinosos

y las 煤nicas piezas de caza son hienas y lobos.

No aprender谩s de los 谩rabes ning煤n modo de solaz

Porque su vida no es vida, su vida es un erial.

D茅jales que orde帽en y beban cuanta leche quieran

puesto que son ajenos al exquisito y buen vivir.

Y si la leche se les cuaja, escupe en sus tazones,

no te sientas culpable, no ser谩 ning煤n pecado.

Mejor delicia que todo eso es un vino fresco

escanciado en ronda por un diestro copero.

Largo tiempo estuvo en el fondo del tonel

hirviendo sin que jam谩s una llama lo tocara.

Los murmullos del fermento semejaban

la lectura de un sacerdote ante la cruz.

Un muchacho te tiende la mano con la copa

y te habla con la voz de una gacela joven

criada por nodrizas que extremaron su educaci贸n.

隆A ti entrega sus riendas al sorber el vino,

para ti la embriaguez desata su cintur贸n!

Al acariciarlo te cautiva con sus encantos,

te vuelve loco, hace saltar tu coraz贸n.

Emborrachado, alza su grupa con dificultad

y se menea como una palma bajo la t煤nica

caminando hacia ti, deshaci茅ndose en seducci贸n.

Censora, 隆no te extiendas en tus reproches!

Quien de mi espera arrepentimiento desespera.

Me echas en cara mis pecados, 驴pero qu茅 joven no peca?

Quiero vivir esta vida y no la de leche orde帽ada

y tiendas desparramadas en medio de un vil desierto.

隆Compara esos yermos con el arco del palacio de Cosroes!

驴Se puede equiparar un hip贸dromo a un corral?

Te enga帽as creyendo que al insistir me reformar茅.

隆R谩sgate las vestiduras que no me arrepentir茅!

Debido a sus s谩tiras y vida desenfrenada sufri贸 varias veces la prisi贸n y hubo de vivir el destierro en Egipto por orden del propio Harun Rashid. Con todo, lo que forz贸 a Abu Nuwas a dejar Bagdad y buscar refugio en Egipto durante algunos a帽os no fue su preferencia sexual ni su afici贸n al vino, ni siquiera sus burlas al sagrado mes de ramad谩n, sino un poema de contenido pol铆tico.

Como gran poeta cl谩sico, Abu Nuwas nunca ha dejado de estudiarse en las escuelas de educaci贸n secundaria de los pa铆ses 谩rabes. Nacido en Persia, el poeta de la melena (茅ste es el significado del mote de Hasan ibn Hani al-Hakami) era una estampa habitual en las tabernas de Bagdad鈥 y durante un milenio, sus versos lo ser铆an en boca de los estudiantes de literatura de Rabat a Yemen.

Sin embargo, sus versos m谩s libertinos, que describen expl铆citamente el amor, el erotismo y las bacanales homosexuales, y aquellos considerados hoy m谩s rebeldes, que manifiestan su desobediencia religiosa, han sufrido la mano de la censura en varias ocasiones.

Su desfachatez en la bebida y la desverg眉enza de sus versos er贸ticos se hicieron r谩pidamente proverbiales, y su autor pas贸 a protagonizar, en varias narraciones de tipo popular, personajes de conducta equ铆voca. 聽聽As铆, junto al c茅lebre califa, su esposa Zubayda y varios de sus cortesanos, Abu Nuwas se convirti贸 en personaje literario en si mismo al protagonizar varias historias de Las mil y una Noches, donde aparece inmortalizado como un personaje ingenioso y exc茅ntrico, por ejemplo en lasAventuras del poeta Abu-Nowas (noche 287) y en Abu 鈥 Nowas y el ba帽o de Seit Zobeida (noche 378). Pronto hablaremos de esta obra.

Su producci贸n po茅tica fue recogida despu茅s de su muerte por los eruditos al-Suli y Hamza al-Isbahani. Se conservan aproximadamente 13.000 versos. A pesar de ser uno de los poetas 谩rabes m谩s apreciados, algunas de las ediciones actuales de sus obras olvidan incluir los muchos poemas que dedic贸 a sus m煤ltiples amantes varones.聽 Las nuevas antolog铆as parecen olvidar los versos m谩s osados, especialmente aquellos homoer贸ticos y sat铆ricos contra el mes de Ramad谩n y la prohibici贸n musulmana de beber vino.

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El Shah Ab谩s y un copero. Muhammad Qasim (1627). Museo del Louvre, Par铆s.

 

Mientras sus obras fueron ampliamente conocidas hacia los primeros a帽os del siglo XX, en 1932 la primera edici贸n moderna y censurada apareci贸 en El Cairo, dejando de lado enteramente toda la poes铆a homoer贸tica. 6 000 libros de su poes铆a fueron quemados por el Ministerio Egipcio de Cultura en enero de 2001.

Est谩 considerado el principal representante de la escuela modernista, que se opon铆a a la divisi贸n tripartita de la casida cl谩sica y propugnaba la creaci贸n de nuevas formas y g茅neros po茅ticos. En consecuencia, trat贸 temas hasta entonces poco desarrollados, como el b谩quico y el cineg茅tico.聽 Sus versos er贸ticos alcanzan un vigor y una espontaneidad rara vez conseguidos. En toda su obra se nota la reticencia con que ve la aportaci贸n de los poetas cl谩sicos:

La descripci贸n de las ruinas es la ret贸rica de la antig眉edad.

隆Dedica tus descripciones a la hija de la vid!

O bien cuando critica la forma estereotipada (nasib) con que empiezan las viejas casidas[4]:

Un desgraciado se detuvo a interrogar a unas ruinas y yo hice alto para preguntar por la taberna del pa铆s.

Llora por las ruinas del pasado de los banu Asad. 隆Desgraciado! 驴Qui茅nes son los banu Asad?

Al orgullo de los antiguos, representado por las tribus de Asad y de Tamim, enfrenta las grandes haza帽as de los Sas谩nidas como Cosroes I[5] . Las leyendas 谩rabes son desplazadas por otras persas, y las fiestas ir谩nicas sustituyen, en sus versos, a las musulmanas. Con una sinceridad que raya en el desenfado reconoce sus pecados, pero sin prop贸sito de enmienda:

Lloro pero no es por los campamentos abandonados ni porque el amor me atormente y haya renunciado.

Lloro a causa de las palabras de nuestro profeta Mahoma. Esto es lo que hace caer las l谩grimas sobre mi pecho.

Esas palabras proh铆ben beber el vino

隆Y esa prohibici贸n ha llegado hasta nosotros!

Ya que lo ha prohibido lloro por el vino.

Y despu茅s lo bebo bien puro.

S茅 que por haberlo bebido ser茅 castigado a recibir ochenta azotes en la espalda.

La poes铆a amorosa conoce en 茅l dos vertientes netamente diferenciadas: la femenina y la homosexual. Las composiciones del primer tipo est谩n dedicadas a Yannan, la 煤nica mujer de carne y hueso que hubo en su vida, o bien a figuras estereotipadas e imaginarias. Las composiciones de este tipo son, estil铆sticamente, inferiores a las dedicadas a sus j贸venes amigos, a los que con halagos y vino intentaba seducir. Tanto en un caso como en otro, estos versos son inferiores a los b谩quicos, a pesar de que alcanza notable efecto en las escenas dialogadas:

Aquella a la que amo me ha enviado un mensajero, pero quien de ella depende tambi茅n es digno de amor.

隆 Bienvenido! 鈥 le dije- 隆Bienvenido el amigo a quien embellece el perfume!

Le dirig铆 palabras amables, pero 茅l se puso en guardia diciendo: -隆 Me quieres seducir!

Y una persona como t煤 no puede amar a uno como yo cuando una bella en flor est谩 loca por ti.

Ahora bien, y por eso est谩 aqu铆, los cantos b谩quicos constituyen lo m谩s destacado de su poes铆a. Las aportaciones de este poeta radican en el realismo de las descripciones de sus juergas que, generalmente, transcurren en una taberna jud铆a o cristiana por la noche:

Cuando el cintur贸n nos revel贸 que no era musulm谩n empezamos a pensar bien de 茅l y 茅l mal de nosotros.

Preguntamos: -驴Eres de la fe del Mes铆as, hijo de Mar铆a?-. Se alej贸 de nosotros y nos empez贸 a insultar.

Era un jud铆o que aparenta ser tu amigo mientras en su interior espera el momento de traicionarte.

Tras el di谩logo que permite al poeta y sus compa帽eros averiguar la religi贸n del tabernero, sigue el encargo del vino que se bebe en hermosas copas persas, hasta horas avanzadas de la noche.

Algunas poes铆as de Abu Nowas m谩s son, por ejemplo:

LXIV

隆C谩ntame, oh Sulaim谩n,

y llena de vino mi copa!

驴No ves que apareci贸 al alba

bajo sus tenues velos?

Cuando te llegue la jarra

ag谩rrala y s铆rveme:

quiero que ella te distraiga

de la llamada del almu茅dano.

S铆rveme el vino sin tregua,

a la vista de todo el mundo,

y hagamos como los de Sodoma.

XCII

Busca refugio de Ramad谩n

en el buen vino de las tinajas.

Y entero pasa el mes de Shawal

entre org铆as con las esclavas

y borracheras de par en par.

Shawal nos ofrece dones y bienes

y a煤n as铆 un reproche merece:

pese a juergas y festines,

pese a dejar sueltas las riendas

de la pasi贸n desenfrenada,

por ser de Ramad谩n el m谩s cercano

no puede ser el mejor mes del a帽o.

XCIII

Qu茅 mes, el Ramad谩n!

Ojal谩 estuviera lejos

para no estarte sufriendo.

Todo son loas para Shawal

y a ti te detestamos.

Te hemos aborrecido, miserable Ramad谩n,

Sin dudarlo te matar铆a si pudiera matar a un mes.


[1] El califato abas铆 (llamado tambi茅n califato ab谩sida), fue la segunda dinast铆a de califas sun铆es (750-1258) que sucedieron a la de los omeyas. Tambi茅n se conoce como califato de Bagdad, ya que el califato abas铆 fue fundado en Kufa en 750 y cambi贸 su capital en 762 a Bagdad.

Posteriormente, entre 1261 y 1517 se estableci贸 en el Egipto mameluco el califato abas铆 de El Cairo.

Los abas铆es basan su pretensi贸n al califato en su descendencia de Abbas ibn Abd al-Muttalib (566-652), uno de los t铆os m谩s j贸venes del profeta Mahoma. Muhammad ibn 鈥楢li, bisnieto de Abb谩s, comenz贸 su campa帽a por el ascenso al poder de su familia en Persia, durante el reinado del califa omeya Umar II. Durante el califato de Marwan II, esta oposici贸n lleg贸 a su punto culminante con la rebeli贸n del im谩nIbrahim, descendiente en cuarta generaci贸n de Abb谩s, en la ciudad de Kufa (actual Irak), y en la provincia de Joras谩n (en Persia, actual Ir谩n). La revuelta alcanz贸 algunos 茅xitos considerables, pero finalmente Ibrahim fue capturado y muri贸 (quiz谩s asesinado) en prisi贸n en 747. Continu贸 la lucha su hermano Abdalah, conocido como Abu al-鈥楢bbas as-Saffah quien, despu茅s de una victoria decisiva en el r铆o Gran Zab (un afluente del r铆o Tigris que discurre por Turqu铆a e Irak) en 750, aplast贸 a los omeyas y fue proclamado califa.

El sucesor de Abu al-鈥楢bb谩s, al-Mansur, funda en 762 la ciudad de Madinat as-Salam (Bagdad), a la que traslada la capitalidad desde Damasco.

La 茅poca de m谩ximo esplendor correspondi贸 al reinado de Har煤n al-Rashid (786-809), a partir del cual comenz贸 una decadencia pol铆tica que se acentuar铆a con sus sucesores. El 煤ltimo califa, al-Mu鈥榯asim, fue asesinado en 1258 por los mongoles, que hab铆an conquistado Bagdad. Sin embargo un miembro de la dinast铆a pudo huir a Egipto y mantuvo el poder bajo el control de los mamelucos. Esta 煤ltima rama de la dinast铆a se mantuvo hasta 1517 cuando los turcos otomanos conquistaron Siria y Egipto.

El periodo de la dinast铆a abas铆 fue de expansi贸n y colonizaci贸n.

Crearon una gran y brillante civilizaci贸n. Creci贸 el comercio, florecieron las ciudades. Se hicieron extraordinarias realizaciones en arquitectura y artes en general.

Bagdad fue un gran centro comercial. Los cuentos de Las mil y una noches reflejan la vida esplendorosa de esta ciudad.

Hay una gran actividad intelectual: historia, literatura, medicina, matem谩ticas griegas con la inclusi贸n del 谩lgebra y la trigonometr铆a, geograf铆a, etc y una gran importancia de la jurisprudencia.

Con los abas铆es en el poder, el 煤ltimo omeya se traslad贸 a Al-脕ndalus, donde se arrog贸 el t铆tulo de emir. Sus descendientes se secesionar铆an, creando un califato independiente.

[2] Haroun al-Rachid, El Sabio (Rayy, actual Ir谩n, 766-Tus, id., 809) es uno de los califas m谩s prestigiosos del Imperio 脕rabe y de la dinast铆a de los ab谩sidas, que tuvo su capital en Bagdad. Es conocido sobre todo en Occidente como el califa de los cuentos de las 鈥淢il y una Noches鈥, de hecho es uno de los personajes principales. En su 茅poca, los poetas celebraban el vino y el amor.

Fue el quinto califa abas铆. Durante su reinado se produjo la ascensi贸n y la posterior ca铆da de la familia de los bamark铆es. Aplic贸 una pol铆tica religiosa muy severa con los herejes y favoreci贸 claramente a los musulmanes, discriminando a cristianos y jud铆os. El imperio abas铆 empez贸 a desmembrarse con 茅l y su soberan铆a no fue reconocida por los Aglab铆es de T煤nez, como tampoco por los Idris铆es de Marruecos y los Omeyas de Espa帽a. Entre los a帽os 786 y 794 los Jaray铆es ocuparon temporalmente Mosul y devastaron Armenia y Azerbaij谩n, y la Transoxiana se alz贸 contra el propio califa. Muri贸 cuando se dispon铆a a sofocar una rebeli贸n jaray铆 en el Juras谩n. Desde el punto de vista cultural, su corte fue uno de los centros m谩s brillantes de su 茅poca.

Los rebeldes sirios de un grupo vinculado a Al Qaida destruyeron la estatua de este califa abasida situada en la ciudad de Raqa (norte de聽 pa铆s), por estimar que se trata de un 鈥溍璬olo鈥, seg煤n anunci贸 el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos. La estatua del califa de las 鈥淢il y una Noches鈥 apareci贸 destruida y sus restos dispersados por el suelo.

[3] La poes铆a preisl谩mica es referida com煤nmente como 谩rabe o Poes铆a Jahiliyyah, lo que se traduce como Poes铆a en el Periodo de Ignorancia. Este nombre fue acu帽ado por los musulmanes para diferenciar entre 鈥渓a era de la ignorancia鈥, y la poes铆a post-Isl谩mica o 鈥淓ra de la Iluminaci贸n鈥.

El idioma, en general, y la poes铆a, en particular, fueron, un asunto de importancia central a los 谩rabes.聽 La poes铆a ocup贸 un papel principal en la sociedad preisl谩mica, con el poeta o sha鈥檌r cumpliendo el papel de historiador, adivino y pregonero, similar al de la profetisa de la antigua sociedad griega. Palabras de alabanza a la tribu y s谩tiras virulentas denigrando a otras tribus parecen haber sido los subg茅neros m谩s populares de la poes铆a temprana. El sha鈥檌r representaba como individuo el prestigio de la tribu y su importancia en la pen铆nsula de Arabia y los cert谩menes de poes铆a o zajal se celebraban en lugar de verdaderas guerras.

Las muestras importantes de literatura 谩rabe m谩s antiguas son unas composiciones de la Arabia preisl谩mica llamadas mu鈥檃llaqat, 芦colgadas禄 y Mufaddaliyat. El nombre de mu鈥檃llaqat se atribuye tradicionalmente al hecho de que podr铆an haber sido escritas y colgadas de los muros de la Kaaba, entonces pante贸n de La Meca, por haber resultado vencedoras en alguna justa po茅tica. Esto habr铆a permitido su supervivencia, dado que en la 茅poca la literatura era de transmisi贸n oral y por tanto cabe suponer que la mayor parte de su producci贸n se perdiese. Las mu`allaqat son largos poemas que responden a un esquema fijo que luego heredar谩, con variaciones, la poes铆a cl谩sica de 茅poca isl谩mica. La poes铆a preisl谩mica ha quedado en la cultura 谩rabe como modelo ling眉铆stico y literario y como ejemplo de valores primigenios ligados a la vida en el desierto, como la caballerosidad.

Paralelamente al sha鈥檌r,y frecuentemente como su aprendiz, est谩 el rawi o recitador. El trabajo del rawiconsist铆a en aprender de memoria los poemas y recitarlos con explicaciones, y probablemente con adornos. Esta tradici贸n permitir铆a la transmisi贸n de estos trabajos po茅ticos y la pr谩ctica ser铆a adoptada despu茅s por el hafiz para la memorizaci贸n del Cor谩n. En algunos periodos hubo linajes de ilustres poetas, cada uno entrenando a un rawi como un bardo para promover sus versos hasta dominarlos y continuar con la tradici贸n.

Entre los poetas m谩s famosos de esta etapa tenemos aImru鈥 al-Qais, al-Nabighah al-Dhubyani, Tarafah ibn al 鈥楢bd, y Zuhayr ibn Ab卯 S没lm芒. Otros, como Ta鈥檃bbata Sharran, al-Shanfara, 鈥楿rwah ibn al-Ward, fueron conocidos como su鈥檒uk o poetas vagabundos, muchos de sus trabajos consist铆an en atacar la rigidez de una vida tribal y alabar la solidaridad. Hay algunas caracter铆sticas que distinguen la poes铆a preisl谩mica de tiempos ulteriores. Una de estas caracter铆sticas es que la poes铆a preisl谩mica se da m谩s atenci贸n a la elocuencia y la medida del verso que al poema como un todo. Esto result贸 en poemas que se caracterizadas por un fuerte vocabulario e ideas breves pero con versos vagamente conectados.

Una segunda caracter铆stica es un preludio o proemio rom谩ntico o nost谩lgico con el que sol铆an comenzar. En estos preludios el poeta recordaba a su amada y su hogar abandonado y en ruinas. Este concepto, en poes铆a 谩rabe, se llama ante las ruinas, porque el poeta sol铆a comenzar diciendo que 茅l estaba en las ruinas o pidiendo a sus amigos que lo acompa帽aran a visitar las ruinas, etc. La fascinaci贸n de los poetas preisl谩micos por estos temas es comprensible, ya que en esta etapa, caracterizada por el beduinismo, los manten铆a en un estado de cuasi nomadismo. Esta caracter铆stica fue posteriormente evitada de la poes铆a 谩rabe e incluso algunos poetas, como Abu Nuwas, la convertir铆an en objeto de mofa de la poes铆a preisl谩mica.

[4] Casida es una forma po茅tica propia de la Arabia preisl谩mica.聽 Se trataba de un g茅nero po茅tico extenso, de m谩s de 50 versos e incluso m谩s de 100. M谩s tarde fue adoptada por los persas, que la emplearon asiduamente.聽 En su origen, la casida es usualmente un g茅nero paneg铆rico dedicado a un rey o a un noble. Las casidas tienen por lo tanto un tema 煤nico, desarrollado l贸gicamente y cerrado al final de la composici贸n.

Aunque la casida cl谩sica estaba formada por una 煤nica rima que se manten铆a a lo largo de todo el poema, en su forma m谩s extendida suele componerse de pareados, aunque en la versi贸n persa posterior s贸lo hay un pareado al comienzo, mientras que a partir de ah铆 s贸lo el segundo verso de cada par rima con dicho pareado inicial.

[5] Cosroes I fue uno de los reyes m谩s importantes de la dinast铆a sas谩nida del segundo Imperio Persa. Fue el art铆fice de la expansi贸n del imperio hasta el Indo y el mar Rojo, y se enfrent贸 al Imperio bizantino por el control del oriente pr贸ximo. Gobern贸 entre el a帽o 531 y el 579, constituy茅ndose en el m谩s famoso de los reyes sas谩nidas.

Se hizo famoso por sus reformas en el aparato de gobierno sas谩nida. En ellas introdujo un sistema racional de impuestos basado en la inspecci贸n de las posesiones en tierras (labor iniciada por su padre) y tambi茅n trat贸 por todos los medios de incrementar los ingresos de su Imperio.

Los anteriores grandes se帽ores feudales equipaban sus propios ej茅rcitos, a sus seguidores y criados. Cosroes I desarroll贸 una nueva fuerza de dekhans o 鈥渃aballeros鈥, pagados y equipados por el gobierno central. Acerc贸 el ej茅rcito y la burocracia hacia el poder central, alej谩ndolos de la influencia de los se帽ores locales.

El reinado de Cosroes contempl贸 el auge de los dighans 鈥渟e帽ores de las villas鈥, la peque帽a nobleza terrateniente, que constituyeron el esqueleto de lo que luego se convirti贸 en la administraci贸n provincial sas谩nida y el sistema de recaudaci贸n de impuestos. Cosroes I fue un gran constructor que embelleci贸 su capital, fundando nuevos barrios y construyendo nuevos edificios.

Reconstruy贸 los canales y repuso las granjas destruidas en las guerras. Tambi茅n construy贸 poderosas fortificaciones en los pasos, y emplaz贸 a ciertas tribus en pueblos cuidadosamente seleccionados de las fronteras para que hicieran de guardianes contra posibles invasiones.

Fue un monarca tolerante con todas las religiones, a pesar de decretar la oficialidad del zoroastrismo para todo el Estado. Tampoco pareci贸 molestarse cuando uno de sus hijos se convirti贸 al cristianismo.

Cuando en el 529 Justiniano I de Bizancio, cierra la Academia de Atenas, 煤ltimo centro del paganismo del Imperio Bizantino, Cosroe acoge a las 煤ltimos siete maestros del neoplatonismo. All铆 se encontraron con que el reino de Cosroes no correspond铆a a su ideal plat贸nico y obtuvieron permiso para volver a casa sin ning煤n perjuicio, despu茅s del Tratado entre Cosroes y Justiniano.

En el a帽o 532 lleg贸 a establecer con el emperador del Imperio Bizantino Justiniano I una paz perpetua, pero 茅sta result贸 menos duradera de lo que su pomposa formulaci贸n declaraba. El rey Cosroes I esper贸 la oportunidad de atacar ventajosamente al territorio imperial bizantino, lo cual se present贸 pronto, dada la creciente debilidad de la fortaleza militar en Oriente debido a que las reconquistas romanas en 脕frica o Italia se realizaron con tropas y mandos sustra铆dos de aquella zona y las tropas guarnecidas se debilitaban por la falta de un pago puntual. Sus acometidas fueron tan contundentes que el emperador bizantino Justiniano tuvo que comprar la paz mediante el pago de un tributo de 3.000 piezas anuales.

Fue sucedido por Hormizd IV.


Martes, 28 de julio de 2015 1 comentario

Las Mil y Una Noches


Despu茅s de hablar de uno sus personajes, no podemos dejar de hacer referencia al que es, sin duda, el cl谩sico de los cl谩sicos de la literatura en lengua 谩rabe: Las Mil y Una Noches. Es, sin duda, una de las m谩s importantes piezas literarias del Islam Medieval y uno de los m谩s sobresalientes ejemplos de una obra que ha alcanzado dimensiones universales.

Popularizado a trav茅s del cine y la televisi贸n, a todos nos suenan las aventuras de Simbad el marino,Aladino y la l谩mpara maravillosa o Al铆 Bab谩 y los cuarenta ladrones. Aunque Simbad y Al铆 Bab谩 est谩n en esta colecci贸n de cuentos, las narraciones que aparecen en este maravilloso libro son algo m谩s que esos personajes famosos por el cine鈥 y que, tristemente, no tienen mucho que ver con el original.

El n煤cleo de estas historias est谩 formado por un antiguo libro persa llamado Haz芒r Afs芒na (los Mil Mitos). El compilador y traductor de estas historias al ar谩bigo es supuestamente el cuentista Abu abd-Allah Muhammed el-Gahshigar en el siglo IX. La historia principal sobre Scheherazade parece haber sido agregada en el siglo XIV . La primera compilaci贸n ar谩biga moderna, hecha de escritos egipcios, fue publicada en El Cairo en 1835.

Obra impresionante, por su tama帽o y por su narrativa embelesadora鈥 seguramente todos conocemos la versi贸n est谩ndar de Antoine Galland del siglo XVIII, dirigida m谩s hacia el p煤blico infantil. 聽Ahora bien, es mucho m谩s interesante la versi贸n de Mardrus, m谩s sensual, er贸tica, voluptuosa鈥 en fin, m谩s literaria, con m谩s lujo y pecado.

 

mil y una noches

Dos p谩ginas del manuscrito de Galland, la copia m谩s antigua de Las Mil y Una Noches. Manuscrito 谩rabe (siglo聽 XIV) (Siria) (Bibliotheque Nationale, Paris)

 

Fue traducida directamente del 谩rabe por primera vez por Rafael Cansinos Assens[1], siendo la primera traducci贸n directa del 谩rabe al espa帽ol, y completa, de Las Mil y Una Noches, en tres tomos en papel biblia, con una monumental monograf铆a introductoria.

La historia por cap铆tulos cuenta que el sult谩n Shahriar desposaba una virgen cada d铆a y mandaba decapitarla al d铆a siguiente. Todo esto lo hac铆a por venganza, ya que encontr贸 a su primera esposa traicion谩ndolo. Ya hab铆a mandado matar a tres mil mujeres cuando conoci贸 a Scheherezade.

Pese a las protestas de su padre, Scheherezade pas贸 voluntariamente una noche con el rey.

Por Alah, padre, c谩same con el rey, porque si no me mata ser茅 la causa del rescate de las hijas de los musulmanes y podr茅 salvarlas de entre las manos del rey.

Una vez en las c谩maras reales, Scheherezade le pidi贸 al sult谩n el poder dar un 煤ltimo adi贸s a su amada hermana, Dunyazad. Al acceder a su petici贸n y encontrar a su hermana, como secretamente hab铆a planeado Scheherezade, le comenz贸 a narrar un cuento durante toda la noche. Mientras Scheherezadenarraba, el rey permaneci贸 despierto, escuchando con asombro e inter茅s la primera historia, y al final le pidi贸 otra, pero Scheherezade le dijo que no hab铆a tiempo pues ya estaba amaneciendo.

En ese momento de su narraci贸n, Schehrezade vio aparecer la ma帽ana, y se call贸 discretamente

Entonces, 茅l decidi贸 perdonarla esa vez, pues la historia que vendr铆a durante la noche siguiente parec铆a mucho m谩s emocionante y atractiva.

As铆 el rey conserv贸 a Scheherezade viva, mientras ped铆a con impaciencia el anticipo de cada nueva historia, hasta que, despu茅s de mil y una noches de diversas aventuras, y ya con tres hijos, no s贸lo el rey hab铆a sido entretenido sino tambi茅n educado sabiamente en moralidad y amabilidad por Scheherazade, quien entonces se convirti贸 en su reina

Los cuentos abarcan todas las tem谩ticas posibles: chistes, narraciones de viajes, cuentos fant谩sticos, poemas, f谩bulas morales, cuentos er贸ticos, etc. Una multitud y una variedad casi incontable por la que van pasando cientos de personajes: poetas, reyes, aventureros, magos, mendigos, comerciantes, enamorados. Todos los cuentos con un final feliz, lo que es de agradecer en los tiempos que corren, en el que parece que pocas cosas van a terminar bien.

Al mismo tiempo nos aparecen unos musulmanes muy distintos de los que nos muestran hoy d铆a los medios de comunicaci贸n. En lugar de seres cegados por la religi贸n, que est谩 presente en todos los cuentos, fan谩ticos e intolerantes, en las narraciones de Las Mil y Una Noches aparecen hombres y mujeres que disfrutan de los placeres de la vida, empezando por la buena mesa, el buen vino y el yacer en buena compa帽铆a, tolerantes y solidarios con sus semejantes, incluso con los que no comparten su fe.

Como la Biblia, Las Mil y Una Noches a veces es tolerante con otros cultos, pero siempre subsumiendo su eventual verdad dentro de la propia, como suelen hacer todas las religiones, las que aunque juzgan justos a los justos de otras religiones, los consideran en ruta hacia la verdad que ellos representan m谩s fielmente que los otros.

Ahora bien, en demasiadas ocasiones, las personas que profesan las religiones son xen贸fobas e intolerantes y caricaturizan a las gentes de las otras en especial cuando tratan de convertir a losVerdaderos Creyentes a su religi贸n. En esto, Las Mil y Una Noches no son la excepci贸n: como en la historia de Mesrur el mercader y su amada Sinu-L-Mauazif聽 que deja a jud铆os y cristianos como gente de cuestionable e indigna conducta.

En cualquier caso, Las Mil y Una Noches evidencia el generoso uso y abuso que los devotos de Al谩 hac铆an del vino antes, durante y despu茅s de las no menos generosas comidas. Se recogen hasta 30 de las virtudes que tiene el consumo de vino.

Por ejemplo, podemos encontrar el delicioso cuento titulado Historia del mandadero y las tres doncellasen la que erotismo, vino y placer van de la mano:

Entonces el mandadero se regocij贸 en extremo, y dijo a la que le hab铆a defendido: 鈥溌or Alah! A ti te debo la primera ganancia del d铆a鈥. Y dijeron las tres: 鈥淨u茅date, 隆oh buen mandadero! y te tendremos sobre nuestras cabezas y nuestros ojos鈥. Y en seguida la proveedora se levant贸 y se ajust贸 el cintur贸n. Luego dispuso los frascos, clasific贸 el vino por decantaci贸n, prepar贸 el lugar en que hab铆an de reunirse cerca del estanque, y llev贸 all铆 cuanto pod铆an necesitar. Despu茅s ofreci贸 el vino y todo el mundo se sent贸, y el mandadero en medio de ellas, en el v茅rtigo, pues se figuraba estar so帽ando.

Y he aqu铆 que la proveedora ofreci贸 la vasija del vino y llenaron la copa y la bebieron, y as铆 por segunda y por tercera vez. Despu茅s la proveedora la llen贸 de nuevo y la present贸 a sus hermanas, y luego al mandadero. Y el mandadero, extasiado, improvis贸 esta composici贸n rimada:

隆Bebe este vino!

隆脡l es la causa de toda nuestra alegr铆a!

隆脡l da al que lo bebe fuerzas y salud!

隆脡l es el 煤nico remedio que cura todos los males!

隆Nadie bebe el vino, origen de toda alegr铆a, sin sentir las emociones m谩s gratas!

隆La embriaguez es lo 煤nico que puede saturarnos de voluptuosidad!

Despu茅s bes贸 las manos de las tres doncellas, y vaci贸 la copa. En seguida, aproxim谩ndose a la mayor, dijo: 鈥溌h se帽ora m铆a! Soy tu esclavo, tu cosa y tu propiedad!鈥

La historia de Al铆 Nuru-D-Din y Maryem, la cinturonera es otro ejemplo. El nombre Maryem es 谩rabe por Mar铆a, y su apellido-adjetivo 鈥渃inturonera鈥 (as-sonariya) un apodo que los musulmanes le encajaban a los cristianos peregrinos y a los jud铆os, que usaban el cintur贸n como parte de su indumentaria. Enredada, por supuesto, en la cl谩sica historia de amor, probablemente sea una de las que m谩s poes铆as contiene.聽 La citamos puesto que tambi茅n se lee un verso que contradice la com煤n creencia en la prohibici贸n聽 a rajatabla del alcohol y que m谩s bien nos sugiere a Omar Khayyam (del que hablaremos enseguida):

Bebamos, que Al谩 clemente

perdona a los pecadores

y en el vino medicina

encuentro yo a mis dolores

y di que tampoco peco,

al beber, ya que Al谩 dijo:

Para el hombre, en la bebida,

se encuentra alg煤n beneficio.


[1] R. C. Assens naci贸 en Sevilla en 1882 y con quince a帽os, en 1898, fallecido su padre, se traslada con su familia a Madrid, ciudad que ya nunca abandonar铆a. A su familia, muy modesta y de recursos econ贸micos escasos, pertenec铆a tambi茅n la actriz y bailarina norteamericana Margarita Cansino, m谩s conocida como Rita Hayworth. Su educaci贸n fue profundamente cristiana de la mano de su madre, ferviente cat贸lica, y de la de sus dos hermanas mayores, que llegaron a ser novicias. La rama paterna,Cansino, era consciente a mediados del siglo XIX de su herencia conversa, lo que llev贸 a un jovenc铆simo Rafael a investigar el origen de su apellido, encontrando evidencias de un pasado familiar marcado por la expulsi贸n de los espa帽oles de religi贸n jud铆a en 1492 y que dividi贸 a las familias sefarditas. Es a partir de este momento cuando comienza en 茅l el proceso de asimilaci贸n al juda铆smo, que ya le acompa帽ar谩, con no pocos contratiempos, hasta el 煤ltimo minuto de su existencia.

Su primer cuento aparece en la revista literaria El Arte hacia 1898 y tambi茅n colabora en Vida Nueva,revista de la generaci贸n del 98 dirigida por el gaditano Dionisio P茅rez Guti茅rrez. Un pariente le hizo conocer a los redactores de El Mot铆n, pero Jos茅 N谩kens y sus amigos son antimodernistas, y Cansinos se siente ya perteneciente a la nueva sensibilidad. Hacia 1901 Pedro Gonz谩lez-Blanco le pone en contacto con el Modernismo que le cautiva y conoce a Francisco Villaespesa; con 茅l y otros j贸venes innovadores pasea por las calles madrile帽as y recala en ciertas tertulias. Colabora en Helios (1903), Revista Latina yRenacimiento (1907). En esos a帽os de comienzo del nuevo siglo participa activamente con el senador 脕ngel Pulido en una campa帽a filo-sefard铆 que tuvo por finalidad recuperar la memoria jud铆a espa帽ola. Escribe salmos. Frecuenta el Colonial y otros caf茅s de tertulia. Se hace periodista e ir谩 relacion谩ndose con el citado Villaespesa, Juan Ram贸n Jim茅nez, Emilio Carrere, Felipe Trigo, Rub茅n Dar铆o, Rafael Lasso de la Vega, Gregorio Mart铆nez Sierra, Carmen de Burgos, Ram贸n G贸mez de la Serna, Antonio Machado y Manuel Machado, etc茅tera.

Publica su primera obra, El Candelabro de los siete brazos (salmos), en 1914, modernista, pero publicada tard铆amente, cuando ya esta est茅tica empieza a periclitar. Por entonces tiene su propia tertulia en el Colonial, donde es animador de las vanguardias; tras venir a Espa帽a el poeta chileno Vicente Huidobro en 1918 y fundar el Ultra铆smo, cuando este se va asume la jefatura, liderato y patrocinio del movimiento en Espa帽a a trav茅s de las revistas Cervantes y Grecia, aunque la verdadera portavoz del movimiento ser谩 la revista Ultra(enero de 1921 鈥 febrero de 1922). Al mismo tiempo mantiene una relaci贸n muy estrecha con la incipiente comunidad jud铆a de Madrid, que en aquel entonces gira en torno a la figura de Max Nordau. En 1919 abandona el periodismo para dedicarse por completo a la literatura. Dirige la revista Cervantes, y colabora en otras como: Grecia, Ultra, Tableros, etc. Su obra de aquellos a帽os, excepto algunos textos que firm贸 con el seud贸nimo de Juan Las, no tiene nada de vanguardista, sino que hunde sus ra铆ces en textos b铆blicos. Es la 茅poca en la que se relaciona con Guillermo de Torre, Adriano del Valle, Xavier B贸veda, Vicente Huidobro, etc. Tambi茅n con Jorge Luis Borges, que desde ese momento se referir谩 a 茅l como su maestro. En 1919 pone por vez primera en espa帽ol, traduciendo del ingl茅s y franc茅s, una antolog铆a talm煤dica con el t铆tulo de Bellezas del Talmud. Su prestigio como traductor ir谩 en aumento basado en sus versiones de obras de Juliano el Ap贸stata, Iv谩n Turgeniev, Lev Tolstoi, M谩ximo Gorki, Max Nordau, etc. En 1921, en El movimiento V.P, hace un retrato ir贸nico de los protagonistas de las Vanguardias espa帽olas, y en especial de la disoluci贸n del Ultra铆smo.

Reconocido cr铆tico literario, sus art铆culos, aparecidos fundamentalmente en La Correspondencia de Espa帽a y en La Libertad, peri贸dico de tendencia republicana en el que entra en 1925 y en el que escribe hasta la Guerra Civil. Publica tambi茅n importantes ensayos de cr铆tica literaria como Poetas y prosistas del novecientos (1919), Los temas literarios y su interpretaci贸n (1924) y los cuatro tomos de La nueva literatura (1917鈥1927).

Otros ensayos como El divino fracaso (1918), Espa帽a y los jud铆os espa帽oles (1920), Salom茅 en la literatura (1920), 脡tica y est茅tica de los sexos (1921), Los valores er贸ticos en las religiones: El amor en el Cantar de los Cantares (1930) y La Copla Andaluza (1936) desarrollan de modo original los temas que enuncian sus t铆tulos. Escribi贸, entre otras, las novelas La encantadora (1916), El eterno milagro (1918),La madona del carrusel (1920), En la tierra florida (1920), La huelga de los poetas (1921), Las luminarias de Hanukah (1924).

Durante la Guerra Civil redacta unos Diarios principalmente en ingl茅s, pero tambi茅n en franc茅s, alem谩n y 谩rabe aljamiado, lo que hac铆a para practicar las lenguas que conoc铆a; de id茅ntica manera est谩n escritos los diarios a partir de los que redact贸 la Novela de un literato, que alcanzan hasta el principio de la contienda; los Diarios siguen todav铆a in茅ditos. Despu茅s de la Guerra Civil espa帽ola, en la que hab铆a tomado partido por los derrotados, fue depurado por el r茅gimen de Franco y privado del carn茅 de prensa bajo la 煤nica acusaci贸n de ser jud铆o, e inicia un largo exilio interior, dedic谩ndose casi por entero a traducir para la Editorial Aguilar. De su firma ir谩n apareciendo la obra completa de autores como Dostoievski, Schiller, Goethe, Balzac, Andr茅yev鈥 Todas estas obras las acompa帽aba de amplias biograf铆as y estudios. Especial importancia tuvo tambi茅n la primera traducci贸n directa del 谩rabe al espa帽ol, y completa, de Las mil y una noches, en tres tomos en papel biblia, con una monumental monograf铆a introductoria. De los a帽os 50 es Mahoma y el Cor谩n, biograf铆a cr铆tica y estudio y versi贸n de su mensaje, publicado en una editorial bonaerense minoritaria, que acompa帽a de la traducci贸n del Cor谩n en versi贸n directa, nuevamente por primera vez al espa帽ol, literal e 铆ntegra, y que fue publicada repetidamente hasta los a帽os 60 por Aguilar en Madrid. Tambi茅n hay que rese帽ar en su haber unaAntolog铆a de poetas persas. Desaparecida la comunidad jud铆a espa帽ola despu茅s de la Guerra Civil, su relaci贸n con el juda铆smo y sus publicaciones es a trav茅s de la Hebraica de Buenos Aires y de su 铆ntimo amigo C茅sar Tiempo. En esos a帽os oscuros tambi茅n escribe un ensayo sobre el antisemitismo, So帽adores del galut, (conservado en la Biblioteca Nacional Argentina) y La novela de un literato (1982鈥1995), que forma parte de una amplia colecci贸n de diarios y memorias que todav铆a permanecen in茅ditos, como buena parte de su obra, conservada en la Fundaci贸n-Archivo Rafael Cansinos Assens (ARCA). En 2002 la fundaci贸n edit贸 su novela p贸stuma Bohemia y en 2006 el sello editorial Arca Ediciones ha iniciado un amplio plan de publicaciones para recuperar definitivamente su figura, que en el nuevo siglo XXI se perfila ya como una de las m谩s relevantes de la literatura espa帽ola del XX. En 2010 entr贸 en el Patronato de la Fundaci贸n el Ayuntamiento de Sevilla.

La vida que llev贸 en el triste Madrid de posguerra fue fundamentalmente nocturna, ya que dorm铆a hasta bien entrada la ma帽ana, cuando empezaba a trabajar; fallecida en 1946 su compa帽era sentimental, Josefina Meg铆as Casado, y su hermana Pilar en 1949, con la que hab铆a convivido toda su existencia, en 1950 entr贸 a trabajar en su domicilio de Men茅ndez Pelayo, Braulia Gal谩n, que se convertir铆a a帽os despu茅s en su esposa, cuid谩ndole hasta el fin de sus d铆as. En 1958 tuvo un hijo, Rafael Manuel, quien est谩 al frente de la Fundaci贸n que lleva el nombre del escritor y ha realizado una encomiable labor de divulgaci贸n de su obra. Gracias a su viuda se conserv贸 en su integridad el archivo literario del escritor, formado por m谩s de sesenta mil documentos y una de las piezas m谩s importantes, sino la que m谩s, de la llamada Edad de Plata de las letras espa帽olas. Su biblioteca, cuya donaci贸n fue despreciada por instituciones franquistas, se conserva, junto con la de Juan Ram贸n Jim茅nez, en la Sala Zenobia-Juan Ram贸n Jim茅nez de la Universidad de Puerto Rico.

Cansinos fue siempre un trabajador infatigable. Poco antes de morir finaliz贸 la traducci贸n de las Obras completas de Balzac. Fue correspondiente de la Academia Sevillana de Buenas Letras y de la Goethiana de Sao Paulo (Brasil); en 1925 la Real Academia Espa帽ola de la Lengua le concedi贸 el premio Chirel y al a帽o siguiente era distinguido con las Palmas Acad茅micas francesas


Martes, 28 de julio de 2015 Sin comentarios

Omar Khayyam


Este autor es m谩s conocido. En la Persia del siglo XI encontramos al poeta, fil贸sofo, matem谩tico y astr贸nomo Khayyam que, en sus c茅lebres cuartetas (Rubaiyyat), canta simult谩neamente al vino[1] y al instante. Omar Khayyam[2], en las Rubaiyyat, exalta el vino y lo dimensiona en la cultura 谩rabe.

 

La fama de Khayyam en Occidente se debe fundamentalmente a esta colecci贸n de cuartetos, losRubaiyyat, cuya autor铆a se le atribuye y que fueron versionados en 1859 por el poeta brit谩nico Edward FitzGerald[3].

Si en Occidente Omar Khayyam tan s贸lo es conocido como poeta, Oriente, en cambio, lo conoci贸 casi exclusivamente durante toda la Edad Media como astr贸nomo, matem谩tico y fil贸sofo. En el 谩mbito de las matem谩ticas estudi贸 las ecuaciones c煤bicas proporcionando una soluci贸n geom茅trica para algunas de ellas, e intent贸 clasificar ecuaciones de diversos grados seg煤n el n煤mero de t茅rminos que aqu茅llas contuvieran.

 

S贸lo a partir de mediados del siglo XIX, desde que la traducci贸n de Edward Fitzgerald de las Rubaiyyatdio celebridad a su nombre en Europa y en Am茅rica, empez贸 tambi茅n a ser estudiado y admirado como poeta por el Oriente persa y 谩rabe.

 

Rubaiyat no es el nombre de una obra sino de una forma m茅trica (en singular, rubai, que puede traducirse como cuarteto). Tal estrofa, formada por cuatro versos con el esquema de rima A-A-B-A, era extra帽a a la poes铆a 谩rabe cl谩sica, y fue usada sobre todo en la persa. Se encuentran cuartetos designados con el vocablo 谩rabe rubaiyyat desde los comienzos de la l铆rica persa, en el siglo X; los vemos despu茅s atribuidos a much铆simos poetas, y aun a hombres de ciencia, como Avicena[4].

Ahora bien, las Rubaiyyat por antonomasia son los atribuidos a Omar Khayyam. Si bien es cierto que algunos investigadores sostienen que Khayyam nunca hizo poes铆a y que los Rubaiyyat se le han atribuido por su fama y erudici贸n. Ciertamente, el n煤mero de poemas atribuidos a Omar Khayyam es excesivo (entre quinientos y un millar), y es probable que tan s贸lo alrededor de unos doscientos sean suyos.

 

Estas breves composiciones tienen su origen en la literatura persa preisl谩mica, y suelen condensar en sus versos una descripci贸n ambiental y un pensamiento.

 

En cualquier caso, en los poemas de Khayyam, escritos con un magistral poder de s铆ntesis, el poeta canta aparentemente a los goces del vino y el amor como refugio a la transitoriedad de la vida.聽 Sin embargo, bajo ello subyace una profunda y a menudo pesimista reflexi贸n sobre la naturaleza del universo, el paso inexorable del tiempo y la relaci贸n del hombre con Dios.

 

Las Rubaiyyat constituyen una alabanza al brindis, una enorme plegaria fragmentada en estrofas que remiten a la celebraci贸n del vino y del goce del instante, frente a la finitud de la vida.

 

Este libro contiene un profundo sentido humano que canta los deleites del amor y los goces de la vida que con las transposiciones de amargura y optimismo, conforman el car谩cter del individuo acentuado en su realidad.

 

El autor defiende que la vida exige al hombre duros sacrificios porque es esclavo de sus propios prejuicios. Entre tantos absurdos, el hombre no disfruta de su ef铆mera existencia. Por lo tanto, pretende convencer al hombre de que est谩 equivocado y lo invita a que se desnude de dogmas y doctrinas para que aproveche de los valores tangibles de la naturaleza.

 

La fisonom铆a del poeta que estos versos traslucen es inequ铆voca, orientada hacia un amable goce de las ef铆meras alegr铆as de la vida y hacia un 铆ntimo y amargo escepticismo sobre las posibilidades del hombre para alcanzar las verdades supremas, estado de 谩nimo que contin煤a toda una tradici贸n de poes铆a esc茅ptica oriental que se remonta ya a Avicena.

 

La vida de Khayyam transcurre entre la meditaci贸n, el estudio, la escritura, las mujeres y el vino, (Rubaiyyat 23):

 

Lo mejor es que abandones tus estudios y rezos.

Abr谩zate a una novia que despierte en ti el 茅xtasis.

Escancia en tu copa la sangre de los racimos

Antes de que las horas derramen la tuya

 

El vino permite una liberaci贸n transitoria de la conciencia y por eso permite el aprovechamiento pleno del presente. El concepto del carpe diem[5] encuentra en Khayyam uno de sus m谩ximos seguidores, pues se sabe mortal y perecedero, lastrado por el pensamiento y alado por el vino tinto.

La experiencia reflexiva de Khayyam es dolorosa, como la de Wittgenstein[6] y tantos otros a los que pensar les duele pero no pueden evitar el pensar. En Khayyam, el vino surge como una v谩lvula de escape ante ese dolor (Rubaiyyat 138):

 

驴Hasta cuando te adorar谩s a ti mismo

Y gastar谩s tus horas persiguiendo el or铆gen del Ser y la Nada?

Bebe vino. Esta vida a la que sigue la muerte,

es mejor que la pases ebrio o dormido.

 

Es aqu铆, en esta reiterada experiencia de una sabidur铆a que ha llegado a ser insoportable, en la que Nietzsche[7] basaba su diagn贸stico del mundo griego. Los griegos conocieron los horrores de la existencia, la terrible sabidur铆a de Sileno[8] tambi茅n cantada por Omar Khayyam (Rubaiyyat 70):

Nuestra cosecha en este mundo

es sufrir hasta el 煤ltimo instante.

隆Felices aquellos que parten pronto!

隆M谩s felices aquellos que no nacer谩n!

 

Para poder vivir con esos horrores鈥 聽los encubrieron, ocult谩ndolos bajo el ropaje de sus fiestas y misterios; en un lugar donde el m谩ximo dolor se fund铆a con el mayor gozo provocando el 茅xtasis.

 


[1] El vino es un elemento central en las cuartetas de Khayyam como bien lo atestigua su constante aparici贸n en las Rubaiyyat 2 / 17 / 21 / 22 / 23 / 27 / 33 / 34 / 36 / 60 / 68 / 72 / 75 / 80 / 82 / 83 / 88 / 90 / 93 / 98 / 101 / 107 / 111 / 113 / 114 / 121 / 123 / 134 / 138 / 145 / 147 / 148 / 149.

[2] Naci贸 en Nichapur, Persia, hacia el a帽o 1040 de la era cristiana, y vivi贸 cerca de ochenta a帽os. Libertino, sibarita, 谩cido, m铆stico y profeta, estudi贸 Matem谩ticas y Astronom铆a, reform贸 el calendario musulm谩n, cultiv贸 el Derecho y las Ciencias Naturales, pero todo le result贸 insuficiente a la hora de resolver el misterio del Universo, las pasiones humanas y la existencia misma. Se educ贸 en las ciencias en su nativa Nishapur y en Balkh. Posteriormente se instal贸 en Samarcanda, donde complet贸 un importante tratado de 谩lgebra. Bajo los auspicios del sult谩n de Seljuq, Malik-Shah, realiz贸 observaciones astron贸micas para la reforma del calendario, adem谩s de dirigir la construcci贸n del observatorio de la ciudad de Isfah谩n. De nuevo en Nishapur, tras peregrinar a la Meca, se dedic贸 a la ense帽anza y a la astrolog铆a.

[3] Edward FitzGerald (Bredfield, 31 de marzo de 1809 鈥 Merton Rectory, Norfolk, 14 de junio de 1883) escritor, traductor e hispanista ingl茅s.

Naci贸 en Bredfield House, Suffolk. Su padre, John Purcell, asumi贸 las armas y nombre en 1818 de la familia de su mujer, los FitzGeralds. Desde 1816 la familia se instal贸 en St Germain y Par铆s, pero en 1821 Edward march贸 a la escuela en Bury St Edmunds. En 1826 lleg贸 al Trinity College de Cambridge, y se uni贸 al grupo denominado los Ap贸stoles de Cambridge. Conoci贸 a William Makepeace Thackeray y William Hepworth Thompson, y mantuvo amistad con el poeta rom谩ntico Alfred Tennyson, tambi茅n ap贸stol, alrededor de 1835. En 1830, FitzGerald estaba en Par铆s, pero en 1831 viv铆a en una granja de Naseby.

En 1853 entreg贸 sus Six Dramas of Calderon, una traslaci贸n libre del dramaturgo 谩ureo espa帽ol. Luego se volvi贸 a los estudios orientales y en 1856 public贸 una hermosa, pero algo infiel traducci贸n an贸nima versi贸n de S谩lam谩n y Abs谩l de J谩mi en verso miltoniano. En marzo de 1857, Cowell descubri贸 un manuscrito con las cuartetas del poeta ateo y matem谩tico persa Omar Khayyam en la biblioteca de la Asiatic Society de Calcuta, y envi贸 una copia a FitzGerald, que la tradujo libremente. El 15 de enero de 1859 public贸 an贸nimamente su traducci贸n con el t铆tulo The Rubaiyat of Omar Khayyam, y conoci贸 un 茅xito impresionante, tanto que casi es conocido en la actualidad por esa famosa traducci贸n; en vida de su autor se imprimi贸 cinco veces m谩s, con correcciones. Ya era sin embargo conocido como autor del di谩logo filos贸fico Euphranor (1851) y de una Colecci贸n de apotegmas y de axiomas (1852). En 1889, W. Aldis Wright, su amigo y albacea literario, public贸 sus Letters and Literary Remains en tres vol煤menes. A esta obra sigui贸 en 1895 sus Letters to Fanny Kemble, que le descubren como un gran escritor epistolar. Las Works of Edward FitzGerald aparecieron en 1887.

[4] Avicena fue un un m茅dico y fil贸sofo persa. Sus trabajos abarcaron todos los campos del saber cient铆fico y art铆stico de su tiempo, e influyeron en el pensamiento escol谩stico de la Europa medieval, especialmente en los franciscanos.

Educado por su padre en Bujara (pas贸 toda su vida en las regiones del centro y el este de Ir谩n), a los diez a帽os ya hab铆a memorizado el Cor谩n y numerosos poemas 谩rabes. Estudi贸 medicina durante su adolescencia, hasta recibir, con s贸lo dieciocho a帽os, la protecci贸n del pr铆ncipe Nuh ibn Mansur, lo cual le permiti贸 entrar en contacto con la biblioteca de la corte sam谩nida.

Su vida sufri贸 un brusco cambio con la muerte de su padre y la ca铆da de la casa sam谩nida por obra del caudillo turco Mahmud de Ghazna. Necesit贸 echar mano de su gran capacidad de concentraci贸n y de su enorme fuerza intelectual para continuar su extensa labor con una meritoria consistencia y continuidad.

Durante el siguiente per铆odo de su vida ejerci贸 la medicina en diversas ciudades de la regi贸n de Jorasan, hasta recalar en la corte de los pr铆ncipes Buyid, en Qazvin. En estos lugares no encontr贸 el soporte social y econ贸mico necesario para desarrollar su trabajo, por lo que se traslad贸 a Hamadan, ciudad gobernada por otro pr铆ncipe Buyid, Shams ad-Dawlah, bajo cuya protecci贸n lleg贸 a ocupar el cargo de visir, lo que le vali贸 no pocas enemistades que le obligaron a abandonar la ciudad tras la muerte del pr铆ncipe.

Fue en esta 茅poca cuando escribi贸 sus dos obras m谩s conocidas:

鈥撀犅犅犅犅犅犅犅犅 El Kitab ash-shifa鈥 es una extensa obra que versa sobre l贸gica, ciencias naturales (incluso psicolog铆a), el quadrivium (geometr铆a, astronom铆a, aritm茅tica y m煤sica) y sobre metaf铆sica, en la que se reflejan profundas influencias aristot茅licas y neoplat贸nicas.

鈥撀犅犅犅犅犅犅犅犅 聽El Al-Qanun fi at-tibb (canon de medicina) fue el libro de medicina m谩s conocido de su tiempo. Es una compilaci贸n sistematizada de los conocimientos sobre fisiolog铆a adquiridos por m茅dicos de Grecia y Roma, a los que se a帽adieron los aportados por antiguos eruditos 谩rabes y, en menor medida, por sus propias innovaciones.

Por 煤ltimo se traslad贸 a la corte del pr铆ncipe 鈥楢la ad-Dawlah, bajo cuya tutela trabaj贸 el fin de sus d铆as.

[5] Carpe diem es una locuci贸n latina que literalmente significa toma el d铆a que quiere decir 鈥渁provecha el momento鈥, en el sentido de no malgastarlo. Fue acu帽ada por el poeta romano Horacio (Odas, I, 11):

Carpe diem quam minimum credula postero

El adagio latino podr铆a equivaler a sentencias en castellano como 鈥o dejes para ma帽ana lo que puedas hacer hoy鈥 o vive cada momento de tu vida como si fuese el 煤ltimo.

Es un t贸pico literario, o tema recurrente, en la literatura universal como exhortaci贸n a no dejar pasar el tiempo que se nos ha brindado y a disfrutar los placeres de la vida dejando a un lado el futuro, que es incierto. Cobra especial importancia en el Renacimiento, en el Barroco y en el Romanticismo.

Este t贸pico respecto a las diferentes 茅pocas literarias ha ido variando en la forma de entenderlo. Durante el periodo de la Edad Media era entendido como: vive el momento porque vas a morir pronto. Posteriormente durante el Renacimiento, los ideales de belleza y perfecci贸n hicieron entenderlo de la siguiente forma: vive el momento porque vas a envejecer pronto. Finalmente en la 茅poca Barroca este tema se volvi贸 a interpretar de la misma forma que en la Edad Media, pero con bastante m谩s intensidad en cuanto a la muerte.

[6] Ludwig Wittgenstein (Viena, actual Austria, 1889-Cambridge, Reino Unido, 1951) Fil贸sofo brit谩nico de origen austriaco. Hijo de un importante industrial del acero, estudi贸 ingenier铆a en Berl铆n y en Manchester, donde trabaj贸 como investigador en el campo de la aeron谩utica durante tres a帽os. Empez贸 entonces a interesarse por las matem谩ticas y sus fundamentos filos贸ficos, y se traslad贸 a Cambridge para estudiar l贸gica bajo la direcci贸n de Bertrand Russell (1912-1913). En ese tiempo tomaron cuerpo las ideas que luego desarroll贸 en su Tractatus, obra que redact贸 durante la Primera Guerra Mundial, en la cual combati贸 como voluntario del ej茅rcito austriaco. Al reincorporarse a la vida civil, renunci贸 a la fortuna heredada de su padre en favor de dos de sus hermanas.

Siguieron unos a帽os de alejamiento de la filosof铆a durante los que fue maestro de escuela (1920-1926), para ocuparse luego como arquitecto del proyecto y la edificaci贸n de la residencia en Viena de una de sus hermanas. En 1929 regres贸 a Cambridge para dedicarse de nuevo a la filosof铆a, y ese mismo a帽o obtuvo el doctorado tras presentar como tesis el Tractatus ante un tribunal formado por B. Russell y G. E. Moore (a quien Wittgenstein sucedi贸 en la c谩tedra de filosof铆a diez a帽os m谩s tarde). En 1947 abandon贸 la ense帽anza, insatisfecho con su labor como profesor y deseoso de pensar en soledad.

Su filosof铆a suele considerarse dividida en dos fases, la segunda de ellas caracterizada por una cr铆tica radical de las tesis defendidas en la primera; existen, con todo, rasgos comunes a ambas, como el inter茅s por analizar el lenguaje como m茅todo de reflexi贸n filos贸fica.

El primer Wittgenstein est谩 representado por el Tractatus, conjunto de aforismos escritos con un lenguaje bastante cr铆ptico, que, inspirados en el atomismo l贸gico de Russell, investigan las relaciones entre el lenguaje y el mundo; el lenguaje figura el mundo en la medida en que comparte con 茅l la misma estructura l贸gica, la cual no puede ser dicha en el lenguaje, sino tan s贸lo mostrada, pues es la condici贸n de posibilidad para decir cualquier cosa. Por otro lado, tambi茅n es su l铆mite, en la medida en que el lenguaje no puede sino figurar el Mundo y, por tanto, nada se puede decir sobre cuestiones 茅ticas o est茅ticas, que, seg煤n considera el fil贸sofo, son las verdaderamente importantes.

El segundo Wittgenstein, sin embargo, someti贸 a cr铆tica el supuesto b谩sico del Tractatus de que la l贸gica posee una relaci贸n privilegiada con la estructura del Mundo. Consider贸 que 茅sta correspond铆a tan s贸lo a uno de los posibles usos del lenguaje (en modo declarativo y descriptivo), pero que no ten铆a en cuenta la lista abierta de juegos de lenguaje, entre los que se podr铆a contar el preguntar, el exclamar o el contar chistes. El significado de un t茅rmino, adem谩s, no puede depender de una proyecci贸n mental, sino de su uso social, pues de otro modo no se entiende que sea comprendido por los dem谩s.

Ambas precisiones muestran la nueva preocupaci贸n del autor por integrar el lenguaje en el complejo de la acci贸n y de la sociedad, abandonando la idea de hallar un modelo ideal que no derivase en un reduccionismo. Wittgenstein fue una figura crucial en el desarrollo de la filosof铆a anal铆tica posterior tanto por su influencia sobre algunos miembros del llamado C铆rculo de Viena -aunque 茅l no fuera un positivista l贸gico- como por el magisterio que ejerci贸 desde Cambridge, donde se desarrollar铆a la llamada filosof铆a del lenguaje ordinario.

[7] Friedrich Nietzsche.(R枚cken, actual Alemania, 1844-Weimar, id., 1900) Fil贸sofo alem谩n, nacionalizado suizo. Su abuelo y su padre fueron pastores protestantes, por lo que se educ贸 en un ambiente religioso. Tras estudiar filolog铆a cl谩sica en las universidades de Bonn y Leipzig, a los veinticuatro a帽os obtuvo la c谩tedra extraordinaria de la Universidad de Basilea; pocos a帽os despu茅s, sin embargo, abandon贸 la docencia, decepcionado por el academicismo universitario. En su juventud fue amigo de Richard Wagner, por quien sent铆a una profunda admiraci贸n, aunque m谩s tarde romper铆a su relaci贸n con 茅l.

La vida del fil贸sofo fue volvi茅ndose cada vez m谩s retirada y amarga a medida que avanzaba en edad y se intensificaban los s铆ntomas de su enfermedad, la s铆filis. En 1882 pretendi贸 en matrimonio a la poetisa Lou Andreas Salom茅, por quien fue rechazado, tras lo cual se recluy贸 definitivamente en su trabajo. Si bien en la actualidad se reconoce el valor de sus textos con independencia de su atormentada biograf铆a, durante alg煤n tiempo la cr铆tica atribuy贸 el tono corrosivo de sus escritos a la enfermedad que padec铆a desde joven y que termin贸 por ocasionarle la locura.

Los 煤ltimos once a帽os de su vida los pas贸 recluido, primero en un centro de Basilea y m谩s tarde en otro de Naumburg, aunque hoy es evidente que su encierro fue provocado por el desconocimiento de la verdadera naturaleza de su dolencia. Tras su fallecimiento, su hermana manipul贸 sus escritos, aproxim谩ndolos al ideario del movimiento nazi, que no dud贸 en invocarlos como aval de su ideolog铆a; del conjunto de su obra se desprende, sin embargo, la distancia que lo separa de ellos.

Entre las divisiones que se han propuesto para las obras de Nietzsche, quiz谩 la m谩s sincr茅tica sea la que distingue entre un primer per铆odo de cr铆tica de la cultura y un segundo per铆odo de madurez en que sus obras adquieren un tono m谩s metaf铆sico, al tiempo que se vuelven m谩s afor铆sticas y herm茅ticas. Si el primer aspecto fue el que m谩s impacto caus贸 en su 茅poca, la interpretaci贸n posterior, a partir de Heidegger, se ha fijado, sobre todo, en sus 煤ltimas obras.

Como cr铆tico de la cultura occidental, Nietzsche considera que su sentido ha sido siempre reprimir la vida (lo dionis铆aco) en nombre del racionalismo y de la moral (lo apol铆neo). La filosof铆a, que desde Plat贸n ha transmitido la imagen de un mundo inalterable de esencias, y el Cristianismo, que propugna id茅ntico esencialismo moral, terminan por instaurar una sociedad del resentimiento, en la que el momento presente y la infinita variedad de la vida son anulados en nombre de una vida y un orden ultraterrenos, en los que el hombre alivia su angustia.

Su labor hermen茅utica se orienta en este per铆odo a mostrar c贸mo detr谩s de la racionalidad y la moral occidentales se hallan siempre el prejuicio, el error o la mera sublimaci贸n de los impulsos vitales. Lamuerte de Dios que anuncia el fil贸sofo deja al hombre sin la mezquina seguridad de un orden trascendente, y por tanto enfrentado a la lucha de distintas voluntades de poder como 煤nico motor y sentido de la existencia. El concepto de voluntad de poder, perteneciente ya a sus obras de madurez, debe interpretarse no tanto en un sentido biol贸gico como hermen茅utico: son las distintas versiones del mundo, o formas de vivirlo, las que se enfrentan, y si Nietzsche ataca la sociedad decadente de su tiempo y anuncia la llegada de un superhombre, no se trata de que 茅ste posea en mayor grado la verdad sobre el mundo, sino que su forma de vivirlo contiene mayor valor y capacidad de riesgo.

Otra doctrina que ha dado lugar a numerosas interpretaciones es la del eterno retorno, seg煤n la cual la estructura del tiempo ser铆a circular, de modo que cada momento deber铆a repetirse eternamente. Aunque a menudo Nietzsche parece afirmar esta tesis en un sentido literal, ello ser铆a contradictorio con el perspectivismo que domina su pensamiento, y resulta en cualquier caso m谩s sugestivo interpretarlo como la idea regulativa en que debe basarse el superhombre para vivir su existencia de forma plena, sin subterfugios, e instalarse en el momento presente, puesto que si cada momento debe repetirse eternamente, su fin se encuentra tan s贸lo en s铆 mismo, y no en el futuro.

[8] En la mitolog铆a griega, Sileno era un viejo gordo y raro s谩tiro, dios menor de la embriaguez. Era el padre adoptivo, preceptor y leal compa帽ero de Dioniso, el dios del vino, al tiempo que era descrito como el m谩s viejo, sabio y borracho de sus seguidores. Su equivalente en la mitolog铆a romana era Silvano, cuyo nombre significa simplemente 鈥渄e los bosques鈥, y en la mitolog铆a etrusca Selvans.

Sileno era conocido por sus excesos con el alcohol, pues su amor por el vino era su pasi贸n. Por ello, sol铆a estar borracho y ten铆a que ser sostenido por otros s谩tiros o llevado en burro. Sin embargo los de su raza no pod铆an seguir bebiendo indefinidamente como habr铆an querido, pues eran mortales como se deduce de sus tumbas, halladas tanto en la tierra de los hebreos como en P茅rgamo.

Se dec铆a que cuando estaba ebrio Sileno pose铆a una sabidur铆a especial y el don de la profec铆a. El rey frigio Midas estaba ansioso por aprender de Sileno y captur贸 al anciano echando licor a una fuente de la que Sileno sol铆a beber. Cuando cay贸 dormido, los sirvientes del rey le agarraron y llevaron a su se帽or. Sileno comparti贸 con el rey una filosof铆a pesimista: que lo mejor para un hombre es no nacer, y que si nac铆a, deb铆a morir lo m谩s pronto posible.

Una versi贸n alternativa cuenta que, tras la muerte de Orfeo, Dioniso march贸 a Frigia (algunos dicen que de camino a la India) seguido de su habitual s茅quito de s谩tiros y m茅nades, del que formaba parte Sileno. 脡ste, abrumado por la vejez y el vino, termin贸 por perderse y fue capturado por campesinos, quienes le llevaron ante el rey Midas, quien ya le conoc铆a y se alegr贸 mucho al verlo, pues ten铆a as铆 la ocasi贸n de celebrar una alegre fiesta. Se cuenta que Sileno y el rey (que tambi茅n ten铆a una gran experiencia con el vino) estuvieron diez d铆as y diez noches de fiesta, tras los cuales el anciano fue devuelto a Dioniso. 脡ste concedi贸 un deseo a Midas en agradecimiento a su hospitalidad hacia su padre adoptivo. El rey pidi贸 entonces el don de transformar en oro todo lo que tocase. Otra historia es que Sileno hab铆a sido capturado por dos pastores, a los que obsequi贸 con historias asombrosas.


Martes, 28 de julio de 2015 Sin comentarios

Mohammed Schemsu-D-Din


Un聽poeta persa que debemos citar es Mohammed Schemsu-D-Din, m谩s conocido como Hafiz o el guardador, por su buena memoria (conoc铆a de memoria el Cor谩n), m谩ximo representante de la poes铆a m铆stica suf铆[1] de la Persia del siglo XIV, el VIII de la H茅gira isl谩mica.

Siempre ha existido un aire de misterio y leyendas alrededor de la vida de Hafiz, tal vez porque se han conocido muy pocos detalles de la misma.

Sus poemas celebran los placeres del vino, la caza y el amor en la corte de Shiraz (Persia). En un plano m谩s profundo, en opini贸n de algunos especialistas, reflejan tambi茅n su absoluta devoci贸n como suf铆 a la uni贸n con la divinidad. Asimismo satirizan la hipocres铆a de los l铆deres religiosos musulmanes.

La obra de Hafiz, recopilada hacia 1368 con el t铆tulo de Div谩n contiene m谩s de 500 poemas. Cada uno de los poemas consta de hasta 15 pareados muy estructurados, que se ocupan de un solo tema. El lenguaje es muy sencillo, l铆rico y apasionado. Llama la atenci贸n especialmente su amor hacia las gentes sencillas, y pone en relaci贸n la vida cotidiana con la b煤squeda de la eternidad.

El canto al vino, a la embriaguez, al amor y al instante de Khayyam, contin煤a floreciente tres siglos despu茅s, en los versos de Hafiz, que siguen la estructura m茅trica persa de la ghazal o gazel[2].

 

 

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Dibujo coloreado titulado Un hombre anciano y otro joven junto a una mujer merendando Atribuido a Muhammad Ali (Iran, Isfahan; c. 1650)

El vino permite el olvido del mundo particular y la contemplaci贸n hiperb贸lica de quien se identifica pante铆sticamente con el universo:

La piedra de los sabios trae, copero!

La copa que en s铆 encierra el universo.

隆Venga vino! que quiero yo mi alma

de soberbia y rencor, dejar lavada.

隆Venga vino! que quiero hacer pedazos

esa red del absurdo clerical,

que trata de envolvernos en sus lazos.

隆Venga vino! Que quiero ver postrado

todo ese mundo bello, ante mis plantas

y en la tierra mandar cual soberano

隆Venga vino! Que al cielo subir quiero;

Y ver de la otra vida los misterios.

隆Vino, vino, copero! 隆Tr谩eme el vaso

que encierra cuanto existe de valioso

en este mundo vano!

Hafiz era un piadoso anticlerical, conforme al sufismo persa, que coincide con el luteranismo europeo en su condena de los mullahs[3] (sacerdotes isl谩micos), a los que llama hip贸critas, y en su desprecio por los ritos exteriores y los intermediarios religiosos. Por ello su actitud m铆stica, que le llevaba a alcanzar estados de ultraterrenalidad 煤nicamente a trav茅s de los placeres y deleites terrenales, fue tachada por los ortodoxos de atea y blasfema.

En el fondo, si bien recapacitas,

ver谩s que todo es uno en esta vida

Imp铆o es para Hafiz, el sacerdote, que no disfruta de la vida y que pretende que los dem谩s tampoco lo hagan:

El mul-lah con furor me recrimina

mi vida, y mis pecados;

con tremendos castigos me

amenaza;

mas yo no le hago caso

En Hafiz perdura y se mantiene la larga tradici贸n persa del divino culto a la vida a trav茅s de la embriaguez y el 茅xtasis terrenales. La tradici贸n juglaresca de la Edad Media europea, mejor conocida por nosotros, segu铆a unos patrones vitales completamente similares a los de sus contempor谩neos persas.

La vida de Hafiz es m谩s sosegada y menos inquieta que la de Khayyam, su obra menos desgarrada y menos tr谩gica. Apartado de los asuntos pol铆ticos, vivi贸 siempre epic煤reamente como un pobredervisch[4], en el lugar que le vio nacer, sin aceptar nunca ning煤n puesto de favor en una corte, pese a ser muy admirado de numerosos pr铆ncipes y sultanes. Se cuenta que s贸lo una vez intervino en un asunto mundano para salvar a su ciudad natal (Shiraz) de la destrucci贸n. Saliendo al encuentro del terrible ej茅rcito de Timur-lenk[5], le rog贸 que no lo hiciese, y fueron su palabra y su prestigio, las que disuadieron al poderoso, que no s贸lo accedi贸 a su s煤plica, sino que adem谩s le obsequi贸 regalos para 茅l y para su bella y amada ciudad.

La embriaguez de este poeta est谩 calculada con la fineza de Epicuro[6] y vemos en 茅l la parad贸jica aparici贸n de un dionisismo moderado y modelado, que no simboliza la potencia impetuosa del volc谩n, el terremoto o la cascada, sino el curso firme de un r铆o tranquilo, pero profundo, que no sigue los cauces de los otros, sino que se dirige con calma a un m谩s extenso mar, latente en cada gota de agua.

Dif铆cil resultar铆a intentar establecer los l铆mites de irradiaci贸n de la literatura suf铆 en Occidente. Sin embargo, acaso baste como ejemplo se帽alar que el sufismo no fue exclusivo del mundo isl谩mico y que ilustres personajes -jud铆os, cristianos, ortodoxos- del 谩rea occidental se cuentan entre sus partidarios.

Tal es el caso del eminente astr贸nomo y fil贸sofo medieval Roger Bacon[7]. Del mismo modo, Cansinos-Ass茅ns denuncia influencias en Dostoievski[8].聽 Adem谩s, Chaucer[9] evidencia rasgos suf铆es en susCuento del perdonador[10] y Cuento del escudero[11].

Para terminar, el orientalista As铆n y Palacios advierte que la descripci贸n que hace Dante del infierno, del purgatorio y de la visi贸n beat铆fica en la Divina Comedia est谩 demasiado pr贸xima a la del suf铆 Ibn Arabi[12] como para considerarla una coincidencia fortuita.

La etimolog铆a de la palabra suf铆 parece tener su origen, seg煤n la tesis m谩s aceptada, en el t茅rmino saff, es decir, rango. En las mezquitas es costumbre que los fieles se coloquen en rangos frente al Mihrab (estancia de oraci贸n). Dicen los suf铆es haber ellos alcanzado el primer saff entre los fieles situados frente al Solio (trono bajo dosel) de Alah, aduciendo para ello que se han purificado de la adulteraci贸n del Mundo.

Hafiz es suf铆 y participa por tanto de esa uni贸n m铆stica que le hace penetrar en otro mundo proyectando su alma, nafs, fuera del espacio de contaminaci贸n terrenal:

Cuando el cielo su di谩fano y terso espejo levanta,

en el que el universo todo sus mil aspectos refleja;

donde el Chemschid de los cielos tiene su morada regia

entre m铆sticas salmodias tejen el velo sagrado,

Shora su canto incorpora al canto de las esferas.

Los suf铆es son adem谩s derviches (ya hemos hablado de esto), est谩n consagrados a la pobreza:

Feliz es el mendigo que a la intemperie duerme

en tanto desvelado se agita el gran se帽or.

Pero ello no significa que deban transformarse en eremitas vitalicios; antes al contrario, la regla principal del sufismo exige que el devoto sea en el mundo, pero no del mundo.

Antes que 茅l, en el 591 de la H茅gira (1195 d. C.), Saadi Shirazi[13] ya hab铆a expresado la conciliaci贸n entre el placer mundano y la religiosidad en su Gulist谩n o Jard铆n de las Rosas, donde el lenguaje religioso alcanza su m谩xima voluptuosidad, el vino revela la devoci贸n, la taberna se vuelve un oratorio, los besos son el rapto de la piedad. El sensualismo, en fin, transmite el ardor religioso.

Semejante paradoja no ser铆a del todo comprendida sin tener en cuenta la irrefrenable inclinaci贸n del suf铆 a gozar de Dios en la Naturaleza. Las tradiciones orales suf铆es y algunos autores derviches ya apuntaban en esa direcci贸n. Adoran y aman a Dios en la belleza que les ofrece, en la belleza y en el placer que han de aprender a aprehender.

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Joven arrodillado con taza de vino. Reza Abbasi (Siglo XVII. Isfah谩n, Persia)

Hafiz recoger谩 esa tradici贸n anterior para llevarla al l铆mite; pero su hedonismo no es un hedonismo horaciano, sino que su inclinaci贸n a los placeres terrenales est谩 铆ntimamente ligada a la idea de que 茅stos han sido reunidos y ofrecidos por Dios al hombre para servirse y gozar de ellos:

Vino y amor, 隆tesoro incomparable!

驴qu茅 ser铆a nuestra tierra sin vosotros,

sino un desierto yermo, intolerable?

Al cielo se lo pido con fervor;

que Al谩 nunca me libre de estos lazos,

que ellos llaman pecados.

隆Vino, amor!

Vino, amor y rosas, la trilog铆a popular es el epicentro de su vitalidad ardiente que encuentra el 茅xtasis en los besos y en la ebriedad la oraci贸n, la confesi贸n (y la admirable confusi贸n). En este ritual del deleite es obvio que Hafiz prefiere la bacante a la vestal, o a ambas si con ello consigue magnificar en 茅l la dicha de Al谩.

Tampoco se trata de un privilegio estrictamente material, porque el amor de Hafiz no exige siempre ni necesariamente correspondencia. Afianzado en el platonismo (no en la versi贸n barroca del platonismo), la amada llega tambi茅n a convertirse en una ideaci贸n sobre la que mostrar el amor al Creador:

Tus cejas abovedadas,

son quioscos paradis铆acos,

en que tus ojos habitan

como 谩ngeles encantados.

Y esos 谩ngeles irradian

la luz que el mundo ilumina;

y que es la que ellos trajeron

de su morada divina.

Hafiz fabrica una est茅tica del placer fundada en una independencia 茅tica, pero condicionada, no hay que olvidarlo, por la censurable autoridad de los representantes eclesi谩sticos. Por consiguiente, ese amor a la libertad, al vino, a las mujeres鈥, constituye tambi茅n una reacci贸n contra la religi贸n oficial, contra el enmascaramiento que entra帽a el rito externo religioso:

Hip贸critas de suyo son los mul-lahs鈥;

lo que incesantemente hacemos todos,

sin ocultarnos, ellos

en secreto lo hacen, m谩s feamente鈥

隆Cu谩nta basura guardan en sus pechos!

La naturalidad con que trata los asuntos, la actitud de desaf铆o que aparece en sus poemas hacia las ideas religiosas manifiesta su vitalidad cr铆tica, en cuyo fondo puede entreverse un deseo de reivindicaci贸n de los derechos del hombre en este mundo:

Es el pecado una mujer ub茅rrima;

la virtud es un 谩rido esqueleto.

Yo opto por el pecado鈥 隆B茅same!

隆Y t煤, virtud, al茅jate corriendo!

Es un deseo que se niega a aceptar las observancias exteriores del Islam, pero que participa del optimismo de una religiosidad 铆ntima.

Es preciso insistir en que aquello que a los ojos de la oficialidad y el dogma pudiera parecer manifestaciones her茅ticas, para Hafiz no son sino estados de exaltaci贸n m铆stica:

Loado, Al谩, seas, porque el d铆a y la noche

creaste maravillosos, por igual;

el d铆a en las mejillas de mi amada;

la noche en su rizada cabellera que una fragancia exhala, nocturnal.

El desenfado y a veces la procacidad nos remiten a un referente europeo inexcusable: los goliardos[14], a su actitud irreverente, radicalmente cr铆tica y ofensiva hacia la estructura social y eclesi谩stica en todos sus aspectos; s贸lo que la cr铆tica goliardesca, justa por cuanto los vicios criticados eran ciertos y frecuentes, es una cr铆tica ego铆sta e interesada, matiz que est谩 muy lejos de prever la naturalidad hafiziana.

Tambi茅n aquella simbiosis de misticismo y frivolidad puede evocar al bardo chino Li-Bai[15] cuando, calzados los zapatos de YehSieh[16] y camino de las nevadas monta帽as donde deb铆a ejercitar el culto tao铆sta, urd铆a la creaci贸n de la que m谩s tarde denomin贸 Seis Ociosos del Bosque de Bamb煤 y de la secta de los Bebedores Inmortales.

Hafiz ci帽e el alfange del pleno gozo, que blandir谩 contra el tedio de una religi贸n enclaustrada. Prefiere el rito vivo, el culto definido por una pr谩ctica din谩mica, vivificante y, por qu茅 no, did谩ctica en la que caben todos los elementos de vida, pues 茅sta no es un don doloroso y chantajeado por el miedo, sino todo lo contrario: una gracia que se ofrece como pre谩mbulo del para铆so donde el vino ser谩 escanciado por hur铆es bell铆simas; es, sobre todo, sincero deleite de los placeres con sencillez est茅tica antes que aparatosas y afectadas severidad y disciplina, contra las que clama:

Por la virtud pron煤ncianse no pocos;

y son unos bribones;

no es noble todo lo que luce y brilla,

ni indigno todo aquello que se oculta

para armonizar, en comuni贸n dichosa, placer y misticismo, sensualismo y trascendencia, pecado y redenci贸n.

 

LiBai

LiBai por Liang Kai. Museo Nacional de Tokyo


[1] Los suf铆es son aquellos musulmanes que saborean el Islam; que se han consagrado a Dios, eliminando en sus vidas todo apego al ego. Son m铆sticos, hombres que quieren buscar a Dios por encima de todo, sin descuidar sus responsabilidades sociales.

[2] A la denominaci贸n de Gazel corresponde una composici贸n po茅tica basada esencialmente en que sus dos primeros versos sean consonantes entre s铆, lo mismo que todos los pares; o que los dos versos primeros finalicen con la misma palabra repiti茅ndose 茅sta al final de todos los pares, adem谩s de que en el 煤ltimo d铆stico, llamado real, el poeta se nombre a s铆 mismo. En cuanto al n煤mero de versos, ni siquiera la ret贸rica persa es un谩nime; seg煤n unos autores, debe constar de trece versos; seg煤n otros, de menos o de m谩s

[3] es la denominaci贸n que en algunas comunidades musulmanas recibe la persona versada en el Cor谩n, los hadices y la jurisprudencia isl谩mica o fiqh. En este sentido, es un t茅rmino an谩logo al de ulema, m谩s extendido entre los musulmanes sun铆es. En un sentido m谩s general, y siempre dentro del islam sun铆, puede referirse a cualquier persona m谩s versada en asuntos religiosos que el resto de los miembros de su comunidad.

[4] Un derviche (mendigo) es, en el sentido m谩s habitual de la palabra, un miembro de una tariqa, (cofrad铆a religiosa musulmana de car谩cter asc茅tico o m铆stico (suf铆)). Tambi茅n designa, en Ir谩n y Turqu铆a particularmente, a un religioso mendicante, que en 谩rabe se llama faq墨r. En Marruecos y Argelia se usa m谩s com煤nmente la palabra ijw膩n (hermanos) para designar a los miembros de una cofrad铆a.

[5] Tamerl谩n (del persa Tim眉r-i lang, 鈥楾imur el Cojo鈥, Tamorl谩n, Timur Lang, Timur Lenk, Timur o Tem眉r) fue un conquistador, l铆der militar y pol铆tico turco-mongol.聽 Se le considera el 煤ltimo de los grandes conquistadores n贸madas del Asia Central. Se le da por nacido en Kesh, Transoxiana, Asia Central, el 10 de abril de 1336, aunque fecha y lugar son casi con certeza inventados y su nacimiento deber铆a ubicarse entre finales de la d茅cada de 1320 y comienzos de la de 1330, posiblemente en Samarcanda. Muri贸 en Otrar, de camino a China, a la que ten铆a intenci贸n de conquistar, el atardecer del 17 de febrero de 1405.

En poco m谩s de dos d茅cadas, este noble musulm谩n de origen turco y mongol conquist贸 ocho millones de kil贸metros cuadrados de Eurasia. Entre 1382 y 1405 sus grandes ej茅rcitos atravesaron desde Delhi a Mosc煤, desde la cordillera Tian Shan del Asia Central hasta los montes Tauro de Anatolia, conquistando y reconquistando, arrasando algunas ciudades y perdonando a otras. Su fama se extendi贸 por Europa, donde durante siglos fue una figura novelesca y de terror, mientras que para aquellos involucrados m谩s directamente en su trayectoria su memoria, siete siglos despu茅s, permanece a煤n fresca, ya sea como destructor de ciudades del Medio Oriente o como el 煤ltimo gran representante del poder n贸mada.

[6] Epicuro (Isla de Samos, actual Grecia, h. 342 a.C.-Atenas, h. 270 a.C.) Fil贸sofo griego. Perteneci贸 a una familia de la nobleza ateniense, procedente del demo 谩tico de Gargetos e instalada en Samos, en la que muy probablemente naci贸 el propio Epicuro y donde, con toda seguridad, pas贸 tambi茅n sus a帽os de infancia y adolescencia.

Cuando los colonos atenienses fueron expulsados de Samos, la familia se refugi贸 en Colof贸n, y Epicuro, a los catorce a帽os de edad, se traslad贸 a Teos, al norte de Samos, para recibir las ense帽anzas de Nausifanes, disc铆pulo de Dem贸crito. A los dieciocho a帽os se traslad贸 a Atenas, donde vivi贸 un a帽o; viaj贸 luego a Colof贸n, Mitilene de Lesbos y L谩mpsaco, y entabl贸 amistad con algunos de los que, como Hemarco de Mitilene, Metrodoro de L谩mpsaco y su hermano Tim贸crates, formaron luego el c铆rculo m谩s 铆ntimo de los miembros de su escuela.

脡sta, que recibi贸 el nombre de escuela del Jard铆n, la fund贸 Epicuro en Atenas, en la que se estableci贸 en el 306 a.C. y donde transcurri贸 el resto de su vida. El Jard铆n se hizo famoso por el cultivo de la amistad y por estar abierto a la participaci贸n de las mujeres, en contraste con lo habitual en la Academia plat贸nica y en el Liceo aristot茅lico. De hecho, Epicuro se opuso a plat贸nicos y peripat茅ticos, y sus ense帽anzas quedaron recogidas en un conjunto de obras muy numerosas, seg煤n el testimonio de Di贸genes Laercio, pero de las que ha llegado hasta nosotros una parte muy peque帽a, compuesta esencialmente por fragmentos. Con todo, el pensamiento de Epicuro qued贸 inmortalizado en el poema latino La naturaleza de las cosas, de Tito Lucrecio Caro.

La doctrina epic煤rea preconiza que el objetivo de la sabidur铆a es suprimir los obst谩culos que se oponen a la felicidad. Ello no significa, sin embargo, la b煤squeda del goce desenfrenado, sino, por el contrario, la de una vida mesurada en la que el esp铆ritu pueda disfrutar de la amistad y del cultivo del saber. La felicidad epic煤rea ha de entenderse como el placer reposado y sereno, basado en la satisfacci贸n ordenada de las necesidades elementales, reducidas a lo indispensable.

El primer paso que se debe dar en este sentido consiste en eliminar aquello que produce la infelicidad humana: el temor a la muerte y a los dioses, as铆 como el dolor f铆sico. Es c茅lebre su argumento contra el miedo a la muerte, seg煤n el cual, mientras existimos, ella todav铆a no existe, y cuando ella existe, nosotros ya no, por lo que carece de sentido angustiarse; en un sentido parecido, Epicuro llega a aceptar la existencia posible de los dioses, pero deduce de su naturaleza el inevitable desinter茅s frente a los asuntos humanos; la conclusi贸n es la misma: el hombre no debe sufrir por cuestiones que existen s贸lo en su mente.

La 茅tica epic煤rea se completa con dos disciplinas: la can贸nica (o doctrina del conocimiento) y la f铆sica (o doctrina de la naturaleza). La primera es una teor铆a de tipo sensualista, que considera la percepci贸n sensible como la fuente principal del conocimiento, lo cual permite eliminar los elementos sobrenaturales de la explicaci贸n de los fen贸menos; la causa de las percepciones son las fin铆simas part铆culas que despiden continuamente los cuerpos materiales y que afectan a los 贸rganos de los sentidos.

Por lo que se refiere a la f铆sica, se basa en una reelaboraci贸n del atomismo de Dem贸crito, del cual difiere principalmente por la presencia de un elemento original, cuyo prop贸sito es el de mitigar el ciego determinismo de la antigua doctrina: se trata de la introducci贸n de una cierta idea de libertad o de azar, a trav茅s de lo que Lucrecio denomin贸 el clinamen, es decir, la posibilidad de que los 谩tomos experimenten espont谩neamente ocasionales desviaciones en su trayectoria y colisionen entre s铆. En este sentido, el universo concebido por Epicuro incluye en s铆 mismo una cierta contingencia, aunque la naturaleza ha sido siempre como es y ser谩 siempre la misma. 脡ste es, para la doctrina epic煤rea (y en general para el esp铆ritu griego), un principio evidente del cosmos que no procede de la sensaci贸n, y la contemplaci贸n de este universo que permanece inmutable a trav茅s del cambio es uno de los pilares fundamentales en los que se cimienta la serenidad a la que el sabio aspira.

[7] Roger Bacon聽 (Ilchester, c. 1220-Oxford, 1292) Fil贸sofo, cient铆fico y te贸logo ingl茅s. Estudi贸 en Oxford y se traslad贸 a Par铆s (1236). Tras hacerse franciscano, coment贸 a Arist贸teles y, desde 1247, se dedic贸 a estudios cient铆ficos.

De nuevo en Oxford (1251), escribi贸 De los espejos, De la multiplicaci贸n de las especies y unaMetaf铆sica. Sin embargo, en 1257, se le prohibi贸 ense帽ar y volvi贸 a Par铆s. A instancias de su protector (Clemente IV), emprendi贸 los Communia naturalium (un balance de la ciencia de su 茅poca), que abandon贸 para escribir el Opus maius (1267-1268), obra que envi贸 al papa junto con la ya citada sobre las especies y otras dos (Opus minus y Opus tertium), y escribi贸 tambi茅n un Compendio del estudio de la filosof铆a.

En 1277 el general de los franciscanos, Jer贸nimo de Ascoli, tach贸 de sospechosas sus obras (sobre todo por sus ataques a San Alberto Magno y a Santo Tom谩s); condenadas sus tesis, estuvo en prisi贸n hasta 1292. Ya en libertad, no pudo concluir su Compendio del estudio de la teolog铆a.

Cient铆fico avanzado a su tiempo, capt贸 los errores del calendario juliano, se帽al贸 los puntos d茅biles del sistema tolemaico, indic贸 en 贸ptica las leyes de reflexi贸n y los fen贸menos de refracci贸n, comprendi贸 el funcionamiento de los espejos esf茅ricos, ide贸 una teor铆a explicativa del arco iris, describi贸 ingenios mec谩nicos (barcos, coches, m谩quinas voladoras) y tom贸 de los 谩rabes la f贸rmula de la p贸lvora de ca帽贸n.

Difusor (en Par铆s) y luego cr铆tico de Arist贸teles, adopt贸 una doctrina de los universales de tipo conceptualista y propuso la ciencia experimental como alternativa a la dial茅ctica escol谩stica; sin embargo, todo ello se basaba en una cosmovisi贸n creyente, seg煤n la cual la ciencia se apoya en la teolog铆a (don divino) y la filosof铆a -su servidora- procede de la revelaci贸n desde Ad谩n.

[8] Fi贸dor Mijailovich Dostoievski (Mosc煤, 1821 鈥 San Petersburgo, 1881) fue un novelista ruso. Educado por su padre, un m茅dico de car谩cter desp贸tico y brutal, encontr贸 protecci贸n y cari帽o en su madre, que muri贸 prematuramente. Al quedar viudo, el padre se entreg贸 al alcohol, y envi贸 finalmente a su hijo a la Escuela de Ingenieros de San Petersburgo, lo que no impidi贸 que el joven Dostoievski se apasionara por la literatura y empezara a desarrollar sus cualidades de escritor.

A los dieciocho a帽os, la noticia de la muerte de su padre, torturado y asesinado por un grupo de campesinos, estuvo cerca de hacerle perder la raz贸n. Ese acontecimiento lo marc贸 como una revelaci贸n, ya que sinti贸 ese crimen como suyo, por haber llegado a desearlo inconscientemente. Al terminar sus estudios, ten铆a veinte a帽os; decidi贸 entonces permanecer en San Petersburgo, donde gan贸 alg煤n dinero realizando traducciones.

La publicaci贸n, en 1846, de su novela epistolar Pobres gentes, que estaba avalada por el poeta Nekr谩sov y por el cr铆tico literario Belinski, le vali贸 una fama ruidosa y ef铆mera, ya que sus siguientes obras, escritas entre ese mismo a帽o y 1849, no tuvieron ninguna repercusi贸n, de modo que su autor cay贸 en un olvido total.

En 1849 fue condenado a muerte por su colaboraci贸n con determinados grupos liberales y revolucionarios. Indultado momentos antes de la hora fijada para su ejecuci贸n, estuvo cuatro a帽os en un presidio de Siberia, experiencia que relatar铆a m谩s adelante en Recuerdos de la casa de los muertos. Ya en libertad, fue incorporado a un regimiento de tiradores siberianos y contrajo matrimonio con una viuda con pocos recursos, Maria Dm铆trievna Is谩ieva.

Tras largo tiempo en Tver, recibi贸 autorizaci贸n para regresar a San Petersburgo, donde no encontr贸 a ninguno de sus antiguos amigos, ni eco alguno de su fama. La publicaci贸n de Recuerdos de la casa de los muertos (1861) le devolvi贸 la celebridad. Para la redacci贸n de su siguiente obra, Memorias del subsuelo(1864), tambi茅n se inspir贸 en su experiencia siberiana. Soport贸 la muerte de su mujer y de su hermano como una fatalidad ineludible. En 1866 public贸 El jugador, y la primera obra de la serie de grandes novelas que lo consagraron definitivamente como uno de los mayores genios de su 茅poca, Crimen y castigo. La presi贸n de sus acreedores lo llev贸 a abandonar Rusia y a viajar indefinidamente por Europa junto a su nueva y joven esposa, Ana Grigorievna. Durante uno de esos viajes su esposa dio a luz una ni帽a que morir铆a pocos d铆as despu茅s, lo cual sumi贸 al escritor en un profundo dolor.

A partir de ese momento sucumbi贸 a la tentaci贸n del juego y sufri贸 frecuentes ataques epil茅pticos. Tras nacer su segundo hijo, estableci贸 un elevado ritmo de trabajo que le permiti贸 publicar obras como El idiota (1868) o Los endemoniados (1870), que le proporcionaron una gran fama y la posibilidad de volver a su pa铆s, en el que fue recibido con entusiasmo. En ese contexto emprendi贸 la redacci贸n de Diario de un escritor, obra en la que se erige como gu铆a espiritual de Rusia y reivindica un nacionalismo ruso articulado en torno a la fe ortodoxa y opuesto al decadentismo de Europa occidental, por cuya cultura no dej贸, sin embargo, de sentir una profunda admiraci贸n.

En 1880 apareci贸 la que el propio escritor consider贸 su obra maestra, Los hermanos Karamazov, que condensa los temas m谩s caracter铆sticos de su literatura: agudos an谩lisis psicol贸gicos, la relaci贸n del hombre con Dios, la angustia moral del hombre moderno y las apor铆as de la libertad humana. M谩ximo representante, seg煤n el t贸pico, de la novela de ideas, en sus obras aparecen evidentes rasgos de modernidad, sobre todo en el tratamiento del detalle y de lo cotidiano, en el tono v铆vido y real de los di谩logos y en el sentido ir贸nico que apunta en ocasiones junto a la tragedia moral de sus personajes.

[9] Geoffrey Chaucer聽 (?, h. 1343-Londres, 1400) Poeta ingl茅s. Hijo de un vinatero proveedor de la corte, se cree que asisti贸 a la escuela de gram谩tica latina de la catedral de San Pablo y que estudi贸 leyes en el Inns of Court. En 1357 era paje de la condesa del Ulster, y m谩s tarde (h. 1367) escudero de Eduardo III. Hombre cercano a la Corte, alrededor de 1366 contrajo matrimonio con Philippa Roet, dama de compa帽铆a de la reina.

Desempe帽贸 los cargos de interventor de aduanas en el puerto de Londres (1374-1386) y luego de juez de paz en Kent, parlamentario y encargado de los jardines y palacios reales. En comisiones reales, realiz贸 diversos viajes al reino de Navarra, a Francia e Italia, lo que le sirvi贸 para conocer la obra de Dante, de Petrarca y de Boccaccio. Al final de su vida alquil贸 una casa en las proximidades de la abad铆a de Westminster, y obtuvo el privilegio de ser enterrado en 茅sta.

Buen conocedor de la literatura cortesana francesa (Deschamps, Machault), su influencia se deja sentir en la primera parte de su obra; se le atribuye la traducci贸n al ingl茅s del c茅lebre Roman de la rose, del que s贸lo se conservan algunos fragmentos. Esta influencia es as铆 mismo patente en el Libro de la duquesa(Book of the Duchesse, h. 1374), su primera obra, escrita en tono eleg铆aco y dedicada a su protector, Juan de Gante, con motivo de la muerte de su primera esposa, Blanche.

Su primera estancia en Italia data de 1372, cuando se traslad贸 a G茅nova para cerrar un acuerdo comercial, y con este motivo entr贸 en contacto con la literatura italiana, de cuya influencia son una clara muestra sus poemas La casa de la Fama (The House of Fame, 1380) y El parlamento de las aves (The Parlement of Fowls, 1382).

El primero, de dos mil versos, refiere en tono humor铆stico el accidentado viaje del poeta a lomos de un 谩guila dorada rumbo al palacio de la diosa Fama. El segundo, que contiene muchos de los elementos t铆picos de los g茅neros cortesanos de la 茅poca, describe una reuni贸n de toda clase de aves, con motivo de la fiesta de San Valent铆n, para elegir su pareja, lo cual da motivo a una 谩guda s谩tira llena de comicidad.

Entre sus obras de influencia italiana figura tambi茅n Troilo y Cr茅sida (Troilus and Criseyde, 1383-1385), un largo poema de ocho mil versos que relata una historia de amores desgraciados en el marco de la guerra de Troya, y que al parecer ofendi贸 a la esposa de Ricardo II, Ana de Bohemia. La leyenda de las mujeres virtuosas (The Legende of Good Women), obra inconclusa escrita al a帽o siguiente, (1386), podr铆a obedecer a la voluntad de desagraviar a la dama. El poeta se acusa en el pr贸logo de haber cantado a una mujer infiel, y se propone, para redimirse, la tarea de cantar las vidas de toda una galer铆a de mujeres fieles que murieron por amor.

La obra m谩s ambiciosa de Chaucer es, sin embargo, Los cuentos de Canterbury (Canterbury Tales), conjunto de relatos en verso inspirados en el Decamer贸n, que debi贸 de componer entre 1386 y 1400. El poeta escribi贸 en realidad s贸lo la cuarta parte de los cuentos que plane贸 en un principio, aunque la muestra recoge ya casi todos los g茅neros de la cuent铆stica medieval. La obra desempe帽贸 un papel crucial en la fijaci贸n de la gram谩tica y la lengua inglesas. Chaucer se revela como gran artista y profundo psic贸logo, capaz de imprimir gran vivacidad a la narraci贸n y impregnarla de un humor malicioso y profundamente humano.

El hilo conductor de la obra es la peregrinaci贸n de una serie de personajes, procedentes de todos los estamentos sociales, a la catedral de Canterbury, donde se encuentra la tumba de Santo Tom谩s Becket. En el conjunto de estos relatos se advierte la misma ambig眉edad en la relaci贸n con la Iglesia y la religi贸n que marca otras obras del poeta: los poemas sat铆ricos y picantes alternan con los de tem谩tica piadosa, aunque los primeros son mucho m谩s numerosos.

Sin embargo, la obra termina con una confesi贸n en la que el autor se retracta de los cuentos menos edificantes, as铆 como de obras anteriores suyas, como Troilo y Cr茅sida. El reconocimiento de Chaucer creci贸 notablemente durante el Renacimiento, si bien su posici贸n fundacional en la literatura inglesa no ha dejado de reconocerse con posterioridad.

[10] Este cuento pertenece a la obra Los Cuentos de Canterbury. Chaucer, inspirado por los juglares que contaban historias en las paradas de sus recorridos, escribi贸 esta obra como si fueran cantares en un ingl茅s considerado 鈥渕edio鈥. Por la evoluci贸n a lo largo del tiempo de este lenguaje es posible que se den variadas interpretaciones. En esta obra se re煤nen las historias contadas a lo largo del camino a Canterbury y se establece que el que cuente la mejor historia, al final del recorrido ser谩 convidado con una cena. Se han encontrado 22 de estas historias a pesar de que el poema nunca fue terminado. Se estima que fue escrito a fines del siglo XIII y comienzos del XIV.

En este cuento, Chaucer nos muestra las ense帽anzas religiosas sobre la vida ligera y sin responsabilidades. Cita grandes fil贸sofos que han tratado el tema de las libertades humanas pero siempre manteniendo un limite de acuerdo al relato y al hilo de la historia. Con un gran sentido del humor sobre el final le da ese toque que lo diferencia de ser un pesado relato totalmente religioso y dogm谩tico

[11] En Tartar铆a viv铆a el rey Cambinskan. Era muy religioso y tenia muchas virtudes. Ten铆a dos hijos y una hija.聽 La hija era muy bella. Cuando el rey cumpl铆a a帽os, se celebraba por toda la comarca. En la fiesta se servia de todo. En uno de esos cumplea帽os, apareci贸 en la puerta un caballero llevando en su mano un espejo, en su pulgar un anillo de oro y una espada. Se acerc贸 a la mesa de honor y salud贸 al rey y a la reina y le dijo que venia de parte del rey de India y que para honrarlo le mandaba los siguientes regalos: un caballo de bronce que lo llevar铆a por d贸nde 茅l quisiera, un espejo que le permitir铆a ver cuando fuera a ocurrir algo malo en su reino y para su hija un anillo que le permitir铆a comunicarse con todas las aves, y conocer tambi茅n todas las hierbas que sirven para curar, la espada desnuda que atraviesa y corta toda armadura . Dicho esto, sali贸 y desmont贸 el caballo el cual se quedo inm贸vil como una piedra. El caballero cen贸 con el rey y con todos los dem谩s.聽 Despu茅s de la cena se dirigi贸 a ense帽arle al rey como manejar el corcel. Despu茅s de esto todos se fueron a dormir. Canace, la hija del rey, se levant贸 muy temprano para caminar por los jardines, en un 谩rbol muy seco vio a un halc贸n hembra herido. Canace, como llevaba el anillo, entend铆a todas las cosas que el ave le dec铆a y le pregunto porque ella misma se her铆a y le cont贸 que hab铆a conocido a un halc贸n que le hab铆a prometido muchas cosas pero que al final la traicion贸 y por eso ella quer铆a morirse- Ella la cur贸 con hierbas las heridas.聽 Puso, junto a la cabecera de su lecho dos jaulas, una la cubri贸 con terciopelo azul como s铆mbolo de la fidelidad de las mujeres.

[12] Nacido en Murcia, de padre murciano y madre bereber, se traslad贸 con su familia a Sevilla.3 Sus estudios literarios juveniles transcurrieron entre Lora del R铆o y Carmona.

El ansia de saber condujo a Ibn Arabi a una vida viajera, recorriendo primero su al-Andalus natal y luego el Norte de 脕frica visitando a los diferentes grupos suf铆es. M谩s tarde visit贸 El Cairo y Jerusal茅n. Despu茅s de pasar dos a帽os de emociones espirituales en La Meca decidi贸 continuar viaje a Bagdad, Mosul, Konya (antigua capital del Sultanato de R眉m y una ciudad de la actual Turqu铆a) y Damasco, donde finalmente se estableci贸 durante 17 a帽os hasta su fallecimiento.3 Su tumba, en la que despu茅s fueron enterrados dos de sus hijos, aun se conserva y es lugar de peregrinaci贸n para el mundo musulm谩n. Sobre su tumba los otomanos edificaron una madrasa en la que se guarda su sepulcro.

Reconocido por la tradici贸n suf铆 como el mayor maestro, fue un monista integral y un te贸rico de la unicidad del ser: su obra reconoce en toda experiencia el rostro de Dios y en toda imagen o forma la huella divina. Mantuvo que el mundo se ofrece al hombre como la celebraci贸n perpetua de la presencia divina.

A pesar de sus esfuerzos por mantenerse dentro de la ortodoxia isl谩mica, admiti贸 la equivalencia de todas las creencias religiosas, en cuya variedad de rituales y leyes ve铆a formalizaciones singulares destinadas a verbalizar el fervor religioso que habita en los hombres. Al situar dicha experiencia religiosa m谩s all谩 de cualquier medida moral, negaba de modo impl铆cito la existencia del infierno y afirmaba que el para铆so acoger铆a eternamente a todas las criaturas sin distinci贸n.

Ello le vali贸 la hostilidad de numerosos te贸logos sunnitas, entre ellos el sirio Ibn Taymiyya (siglo XIII). Su poemario La int茅rprete de los ardientes deseos, inspirado por una mujer persa, amalgama figuras b铆blicas y cor谩nicas. Por lo que se refiere a sus vastas Conquistas espirituales, constituyen sin duda la enciclopedia m谩s completa del sufismo

[13] Saadi es uno de los principales poetas persas del per铆odo medieval, reconocido no s贸lo por la calidad de su escritura, sino por la profundidad de su sensibilidad social. Sus obras m谩s conocidas sonBostan (El jard铆n de las frutas) (1257), y Gulist谩n (El jard铆n de las rosas) (1258).

Bostan est谩 escrito enteramente en verso, de rima 茅pica y consiste en historias ilustrando apropiadamente las virtudes recomendadas a los musulmanes (justicia, liberalidad, modestia, satisfacci贸n) as铆 como reflexiones sobre la conducta de los derviches y sus pr谩cticas ext谩ticas.

Gulist谩n est谩 mayormente escrito en prosa y contiene historias y an茅cdotas personales. El texto est谩 intercalado con una variedad de poemas cortos que incluyen aforismos, advertencias y reflexiones humor铆sticas. Saadi demostr贸 una profunda conciencia sobre el absurdo de la existencia humana, al hablar, por ejemplo, del destino de aquellos que depend铆an del humor cambiante de los reyes en contraste con la libertad de los derviches.

Para los estudiantes occidentales tanto Bostan como Gulist谩n conllevan una atracci贸n especial, pero Saadi es recordado tambi茅n como un gran creador de paneg铆ricos y obras l铆ricas, autor de odas maestras retratando la experiencia humana, y tambi茅n por odas singulares lamentando la ca铆da de Bagdad luego de la invasi贸n mogol de 1258. Su producci贸n l铆rica puede hallarse en Ghazaliyat (L铆rica) y sus odas enQasa鈥檌d (Odas). Tambi茅n produjo un n煤mero de escritos en 谩rabe.

La mezcla peculiar de cortes铆a y cinismo, humor y resignaci贸n que muestra la obra de Saadi, junto a una tendencia a evitar los dilemas dif铆ciles, lo convierte para muchos en unos de los escritores m谩s encantadores de la cultura iran铆.

El estilo de prosa de Saadi, descripto como 鈥渟imple, pero imposible de imitar鈥 fluye naturalmente y sin esfuerzo. Su simplicidad, sin embargo, est谩 basada en una trama sem谩ntica que incluye sin贸nimos, hom贸fonos y ox铆moron apoyados en un ritmo interno y en la rima externa.

Una de sus citas m谩s famosas es 鈥淭odo lo que se hace con precipitaci贸n termina f谩cilmente en derroche鈥.

[14] El t茅rmino goliardo se utiliz贸 durante la Edad Media para referirse a cierto tipo de cl茅rigos vagabundos y a los estudiantes pobres p铆caros que proliferaron en Europa con el auge de la vida urbana y el surgimiento de las universidades en el siglo XIII. La mayor parte de ellos estudiaron en las universidades de Francia, Alemania, Italia e Inglaterra. No obstante, la figura del goliardo puede rastrearse hasta 茅pocas muy anteriores. Ya en el siglo IV, el concilio de Nicea condenaba a un cierto tipo de cl茅rigos de vida licenciosa que podr铆an equipararse al goliardo (Vagans). En la Regla benedictina y en otros textos can贸nicos posteriores se vuelve a mencionar a la figura del cl茅rigo vagabundo y ocioso. No es extra帽o, pues, que los concilios condenasen de forma recurrente a los goliardos y su vida disipada. Se cree incluso que en alg煤n momento llegaron a crear alguna especie de secta o cofrad铆a.

Pero, m谩s all谩 de su forma de vida, lo que m谩s interesa de los goliardos es su afici贸n a la literatura. Muchos de ellos escribieron poes铆a sat铆rica en lat铆n, donde, expresando su descontento, criticaban a la Iglesia, a la sociedad establecida y al poder, as铆 como composiciones l铆ricas donde elogiaban el vino, la taberna, el juego, las mujeres y el amor. La poes铆a goliardesca se cultiv贸 por toda Europa durante la Edad Media. Las composiciones, casi siempre an贸nimas, son muy diversas: desde poemas sencillos hasta otros muy elaborados y ret贸ricos.

En Espa帽a, los goliardos eran llamados sopistas y, de ellos, derivar铆a la actual tuna.

La cantata Carmina Burana de Carl Orff est谩 inspirada en este tipo de escritos medievales.

[15] Li Bai (701-762) es conocido como el poeta inmortal, se encuentra entre los m谩s respetados poetas de la historia de la literatura china. Aproximadamente mil poemas suyos subsisten en la actualidad. El mundo occidental introdujo los trabajos de Li Bai a trav茅s de muy liberales traducciones de versiones en japon茅s de sus poemas, realizadas por Ezra Pound. Li Bai es mejor conocido por su imaginaci贸n extravagante y las im谩genes tao铆stas vertidas en su poes铆a, a la vez que por su gran amor a la bebida. Al igual que Du Fu, Li Bai pas贸 gran parte de su vida viajando, situaci贸n que se pudo permitir gracias a su relajada situaci贸n econ贸mica.

Li Bai, expulsado de la corte imperial, fue el fundador de los Seis Ociosos del Bosque de Bamb煤 y de la secta de los Bebedores Inmortales.

Se cuentan muchas an茅cdotas de su vida. Por ejemplo, cuentan que sol铆a frecuentar cierta taberna. Lu, el due帽o de la misma, aunque aparentaba amabilidad, explotaba a la gente y s贸lo se interesaba por el dinero. Un d铆a, Li Bai fue a la taberna de Lu y 茅ste, observ谩ndolo desde su mecedora, pensaba que el poeta no dispon铆a de recursos, por lo que orden贸 a su empleado que no le sirviera con atenci贸n. Pero 茅ste no le hizo ning煤n caso y llen贸 la copa del poeta. Al terminarse la copa, el patr贸n se dirigi贸 a Li Bai y le espet贸: El alero de mi taberna es demasiado bajo y mi estanque de vino tiene poca profundidad. Comprendiendo estas palabras, Li Bai sac贸 de su bolsa el 煤ltimo lingote de plata y lo arroj贸 con fuerza sobre el mostrador. El rostro del patr贸n cambi贸, sonri贸 y dijo: No se puede medir la profundidad del r铆o con ojos vulgares, orden贸 al sirviente que le diera el cambio pero Li Bai no lo acept贸 y prometi贸 en cambio volver.

Li Bai muri贸 en Dangtu, actual Anhui. La leyenda rom谩ntica sobre la muerte de Li Bai habla del fallecimiento de un poeta, cuando una noche paseaba en barca en el r铆o Yangzi, ebrio, y se lanz贸 al agua para abrazar el reflejo de la luna, ahog谩ndose. Algunos eruditos creen que su muerte fue el resultado de un envenenamiento por mercurio despu茅s de un largo historial de consumo de elixires tao铆stas para la longevidad, mientras que otros creen que muri贸 por envenenamiento con alcohol.

[16] La Cenicienta es un popular cuento de hadas; plasmando el cl谩sico argumento de historia popular de injusta opresi贸n/recompensa triunfante, que recibi贸 literalmente cientos de interpretaciones antes de 茅pocas modernas. La primera versi贸n se origin贸 en China en el siglo IX y Cenicienta se llamaba Yeh-Sieh. Era una hermosa doncella, hija de un sabio profeta chino que ha enviudado y se ha vuelto a casar, y que, sintiendo el anciano pr贸ximo su fin, pide a su bella hija jurar que no permita que su rostro, como un loto, se llene de la fealdad por dolor o ira. A la muerte del padre, Yeh-Sieh, recordando la palabra empe帽ada, debe tolerar las humillaciones de dos crueles hermanastras, apoyadas por la madrastra, quien la condena a vivir en el hogar chino (recordemos que est谩 en el centro de la casa china), por lo que Yeh Sieh est谩 perpetuamente cubierta de ceniza.

Siempre amable, siempre gentil, Cenicienta pone el alma en todo lo que hace, aunque termina siendo la criada de su propia casa. Habla con los patos mandarines y entabla amistad con la carpa dorada que vive en uno de los estanques de la mansi贸n, y tiene una relaci贸n de amistad que dicen los chinos, es uno de los 64 momentos de felicidad que tiene la vida.

Deseosa de lastimar a Cenicienta, aunque tenga que quitar la vida a un ser indefenso, la madrastra se disfraza de cenizas, para burlar y sacar al pez del estanque, y pone maldad sobre maldad al echar el cad谩ver al estercolero.

Un anciano sabio (el esp铆ritu del hogar) se aparece a la inconsolable Yeh-Sieh, dici茅ndole que conserve el cad谩ver, y cualquier cosa que le pida, se le conceder谩. La oportunidad se aparece con un baile real. Yeh Sieh, por supuesto, pide al pez ricas vestiduras, y aparece ataviada como una princesa, con largas vestiduras de seda virgen bordado en oro y plata, tocado alto y zapatillas recamadas en brillantes.

El Rey de las Nueve Islas se enamora de ella; pero Yeh Sieh, preocupada porque la madrastra note su excesiva tardanza, sale corriendo dejando tras s铆 su zapato.

Al probarse el zapato (como siempre sucede), resulta la 煤nica cuyo pie cabe en el min煤sculo objeto, con un adem谩n coqueto se calza el otro ante el asombro de los concurrentes, lo que recuerda el poema chino:Tan graciosamente esbelta, tan sin remedio bella,聽 por lo que el joven rey le pide vaya a gobernar junto a 茅l las Nueve Islas , pero ella hace una sol铆cita petici贸n; que su madrastra y hermanastras la acompa帽en como damas a esta 煤ltima aventura, demostrando as铆 el perd贸n sincero, una de las cualidades de la mujer china.


Martes, 28 de julio de 2015 Sin comentarios

Ibn Labbun de Murviedro


De origen mulad铆[1], fue un piadoso alfaqu铆[2] de una familia de funcionarios. Era llamado en las fuentes cristianas Ben Lup贸n. Sabemos que fue se帽or de Murviedro (hoy Sagunto) y uno de los聽 magnates de su tiempo. Fue ministro (wazir) o cad铆[3] de al-Mam煤n[4], rey de Toledo. Se declar贸 independiente cuando al-Q谩dir [5] hered贸 el gobierno. La cr贸nica de Ibn al-Jatib[6] lo presenta como se帽or de Alcal谩 de Henares, aunque no precisa la fecha en que se desarroll贸 su dominio sobre dicha ciudad.

 

En 1086 recibi贸 del soberano de Valencia, al-Q谩dir, el gobierno de la ciudad de Valencia, pero lo abandon贸 ese mismo a帽o y se traslad贸 a la fortaleza de Murviedro, en la que pudo declararse independiente gracias a la debilidad de las taifas que a煤n sobreviv铆an en el 煤ltimo cuarto del siglo XI.

 

No se atrevi贸 a declararse pr铆ncipe soberano de sus dominios y pidi贸 la protecci贸n de Ibn Raz铆n[7], se帽or de Albarrac铆n, para poder defenderse del Cid. Ibn Raz铆n lo desposey贸 de su se帽or铆o.

 

En 1088 se acogi贸 a la soberan铆a de Mundir Ibn Hud[8] de Denia y Lleida, pero su protecci贸n no fue suficiente para evitar el intervencionismo del Cid en los asuntos de Levante y el soberano de Murviedro se vio obligado a pagar cuantiosas parias a Rodrigo de Vivar.

 

En noviembre de 1092 Ab煤 Isa Lubbun cedi贸 el castillo de Murviedro a Abd al-Malik Ibn Hudayl de Albarrac铆n[9], como 煤nico modo de negarse a cumplir la orden del Cid dirigida a los alcaides de los castillos dependientes de Valencia de abastecer a las tropas cristianas que marchaban hacia la ciudad del Turia.

 

El rey de Santa Mar铆a de Levante se apresur贸 a tomar posesi贸n del castillo y seguidamente, para no despertar la ira del Cid, fue a prestarle vasallaje por el dicho castillo. Abd al-Malik se comprometi贸 a abastecer al ej茅rcito del Campeador y a comprar el bot铆n que el Cid ofreciera.聽 Despu茅s regres贸 junto con Ibn Lubbun y su familia a su castillo de la Serran铆a, donde 茅stos fueron alojados, aunque no tan espl茅ndidamente como deb铆an haber acordado ambos, seg煤n se desprende de los versos que Ibn Lubbun escribi贸 durante su estancia en Santa Mar铆a.

El de Vivar concedi贸 tregua tras tregua a los habitantes de Murviedro, hasta que el 24 de junio de 1098 entr贸 en la fortaleza, a cuyos pobladores expuls贸 sin que estos hubieran recibido ayuda alguna de su se帽or.

 

Se ignoran las fechas del 聽nacimiento y muerte de Ibn Lubb煤n, aunque su tiempo y su poes铆a pueden corresponder a los de la Escuela Valenciana de Ibn Jafaya del que hablaremos enseguida.

 

La muwaxaha[10] de Ibn Lubb煤n que se conoce tiene por tema el amor: el poeta enamorado de una esclava se humilla ante ella.

En el libro Poes铆a y Arte de los 脕rabes de Espa帽a y Sicilia de Federico de Shack aparece citado como ejemplo de composici贸n popular junto a otras composiciones cultas.

 

Josep Piera[11] ha traducido al valenciano dos: una es un poema b谩quico y otra es un fragmento de una eleg铆a amorosa.

 

Seguiu-me al desert, amics, per tal de veure en l鈥檃rena

les pedres enderrocades de la llar de l鈥檈stimada.

Vull recordar nits de joia i pl脿nyer el temps que fuig.

La meua vida, aleshores, era un vell esclat de brots

als jardins on ella em duia el rec lluent dels seus ulls.

On s鈥檋an amagat els astres que prop meu abans llu茂en?

On les nits que vora tu l鈥檃lbada venia alegre?

Quin goig quan tu m鈥檕feries aquell got de vi d鈥檕r,

que en flama viva em cremava com flama de garrofer

 

Asimismo, Labarta et al (2011) en Valenci脿 脿rab en prosa i vers lo citan. Tenemos, entre otras, varias poes铆as haciendo referencia al vino鈥 y por eso est谩 aqu铆鈥

Al莽a鈥檛 company, fes-me rondar el vi! No veus com ratlles de color les flores del jard铆?]

Creuries la seua rosa estimat envanit i enmaorat exhaurit el seu narc铆s;

La flor de magrana, sang de morts en combats; el llesam铆, bombolla d鈥檃igua que sura.]

鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺

 

Quina nit! N鈥檋i hem begut de pur i de roig, d鈥檜n color que trau les penes

Veies papallones caure als gots com si haguessen vist llums
鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺-

He desobe茂t al censor en buere vi i amb gaseles anar

Digues-li al censor:

Ignorant! Deixa

qui no es queda

sense amor, mentre sia viu, com els nobles fan.

Em captiv脿 un cabirol

prim de ventre

que sembla quan va

branca a la duna,i a sobre una cara, com la plena luna.

Estimat altiu

amb els qui l鈥檈stimen.

Quan he sofert per ell!

Si guard茅s, l鈥檕bligaci贸, i em don茅s, almenys el salut!

Com se鈥檔 va aquest

sense sentir

el que tinc al cor

per ell d鈥檃mor?, M鈥檋an atacat, el soldats de la mort.

No oblide el temps

quan cant脿 un

dels bells xics:

鈥淢are! Aquest noi, ha de ser tot meu, licit o prohibit鈥

鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺

Amic meu! Para amb mi al desert, potser no s鈥檋an alterat els senyals de la llar.

Pregunta per una nit que s鈥檈mport脿 el nostre goig i plora diea que passaren i fugieren,]

nits meues quan el temps era pl脿cid i es vanava la verda branca de la vida,

quan em servia el vi la m脿 d鈥檜n esvelt, m鈥檈l passava de vesprada o de matinada.

Hi abra莽ava una branca que suaument s鈥檃gitava i besava la lluna plena que sorgia il.luminada.]

Mans protectores, compavell贸, ens cobrien; pass脿 el dest铆 apartant de nosaltres sa m脿.]

Quina diversi贸 volies? Quina broma? Quina boca on collir dol莽 i alegre?

Quin lla眉t que et cant茅s eloq眉ent 芦el renaix el desig despr茅s d鈥檋aver minvat?

 

 

 

[1] Mulad铆 聽puede designar a tres grupos sociales presentes en la Pen铆nsula Ib茅rica durante la Edad Media:

  • Cristiano que abandonaba el Cristianismo, se convert铆a al Islam y viv铆a entre musulmanes. Se diferenciaba del moz谩rabe en que este 煤ltimo conservaba su religi贸n cristiana en 谩reas de dominio musulm谩n.
  • Hijo de un matrimonio mixto cristiano-musulm谩n y de religi贸n musulmana.
  • Poblaci贸n de origen hispanorromano y visigodo que adopt贸 la religi贸n, la lengua y las costumbres del Islam para disfrutar de los mismos derechos que los musulmanes tras la formaci贸n de Al-脕ndalus.

[2] Un alfaqu铆 es un experto en el fiqh (jurisprudencia isl谩mica).

Seg煤n la Real Academia Espa帽ola, alfaqu铆 significa entre los musulmanes, doctor o sabio de la ley, aunque ley no tiene un significado tan preciso como jurisprudencia para traducir la voz 谩rabe fiqh.聽 Fiqhsignifica literalmente 鈥渆ntendimiento鈥 y en su sentido isl谩mico jurisprudencia, ya que la comprensi贸n del Cor谩n y la Sunna serv铆a para determinar las decisiones legales.

Un alfaqu铆 es un experto en una de las escuelas tradicionales del fiqh, llamadas madhabs. En el Islam sunn铆, existen las escuelas Hanaf铆, Hanbal铆, Malik铆 y Shafi鈥櫭. El alfaqu铆 es un maestro en la metodolog铆a (usul) utilizada por una o m谩s de estas escuelas, y es capaz de aplicarla para llegar a las decisiones tradicionales de su respectiva escuela.

[3] Cad铆 es un gobernante juez de los territorios musulmanes, que reparte las resoluciones judiciales en acuerdo con la ley religiosa isl谩mica (la sharia). La palabra cad铆 significa juzgar o magistrado. De acuerdo con el derecho musulm谩n, los cad铆es deben basar sus sentencias en la ijma, aconsejados por losulemas.

Si las sentencias no parecen conformes al Derecho, se las somete al mufti, que pronuncia en 煤ltimo recurso.

Del cad铆 se espera el m谩ximo ejemplo de moral y buenas costumbres, al igual que un amplio conocimiento y comprensi贸n del Derecho y del Cor谩n. Debe dar con su conducta muestras de valor y ecuanimidad, as铆 como firmeza en sus decisiones.

El nombramiento de los cad铆es era una prerrogativa exclusiva de los soberanos, que los nombraban al igual que a sus visires y secretarios. Su cargo revest铆a gran dignidad y se sabe de su importancia dentro de la sociedad andalus铆. De hecho, los cad铆es se convirtieron en los virtuales censores de las m谩ximas autoridades y en el 煤nico freno con que contaba el pueblo frente a las arbitrariedades de sus gobernantes. Su poder era indiscutible, y la sencillez de costumbres, la modestia y su incorruptibilidad eran condiciones ampliamente reconocidas. Los cad铆es contaban con gran respeto entre la poblaci贸n, ya que eran los encargados de mantener el orden e impartir justicia, y el monarca pocas veces se atrev铆a a quebrar sus sentencias.

El cargo estaba limitado por la potestad del soberano de turno, que pod铆a solicitar la renuncia. Era justamente 茅se el medio por el cual un cad铆 dejaba su cargo: nunca el emir o califa echaba a sus jueces, sino que eran 茅stos quienes se apartaban de su magistratura. Tal era la condici贸n de respetabilidad y jerarqu铆a de un juez que pocas veces los monarcas se atrevieron a quebrantar esta norma.

[4] Al-Mam煤n de Toledo(1037 鈥 1075), fue rey de la Taifa de Toledo entre 1043 y 1075. Pertenec铆a a la dinast铆a Banu Di-l-Nun.

En 1062 jur贸 vasallaje al rey Fernando I de Le贸n, lo que no evit贸 que prestara apoyo militar a su yerno, Abd al-Aziz ibn Amir de Valencia, cuando el rey leon茅s siti贸 la ciudad. Cuando Fernando I se vio obligado a levantar el sitio al caer enfermo, Al-Mam煤n aprovech贸 la coyuntura para hacerse con la taifa de Valencia, que desde entonces pas贸 a formar parte de la taifa toledana.

Tambi茅n intent贸 hacerse con la taifa de C贸rdoba en 1069, aunque fracas贸 al recibir la antigua capital califal la ayuda del rey de la taifa de Sevilla, Al-Mutamid.

En 1072 acogi贸 en la corte toledana a Alfonso VI cuando 茅ste perdi贸 el trono leon茅s a manos de su hermano Sancho II. Se inici贸 entonces entre ambos una gran amistad y Al-Mam煤n ser铆a, desde entonces y hasta su muerte, aliado de Alfonso VI en todas las operaciones militares que llev贸 a cabo el rey leon茅s.

Estuvo casado con Zaida que posteriormente se convertir铆a al cristianismo y se casar铆a con Alfonso VI, de cuya uni贸n nacer铆a Sancho, el 煤nico hijo var贸n que tuvo el Rey pero que no llegar铆a a reinar debido a su muerte en la batalla de Ucl茅s.

En 1074 logr贸 conquistar C贸rdoba, ciudad donde fallecer铆a envenenado en 1075.

[5] Al Q谩dir fue rey de la Taifa de Toledo entre 1075 y 1085 y de la de Valencia desde 1086 hasta su muerte. Sucedi贸 en el trono a su abuelo Al-Mam煤n cuando 茅ste muri贸 asesinado en 1075. En 1079 las revueltas en la taifa toledana y el acoso que sufr铆a por parte del rey de la taifa de Badajoz, Al-Mutawakkil, que tom贸 la ciudad, le hicieron huir y solicitar la ayuda del rey leon茅s Alfonso VI quien acudi贸 en su auxilio y aprovech贸 para hacerse con la ciudad el 25 de mayo de 1085, mientras que a Al-Q谩dir se hab铆a reservado el trono de la taifa de Valencia, aunque tuvo que enfrentarse a las ambiciones del rey de la taifa de Zaragoza Al-Mutamin, por lo que Alfonso VI envi贸 tropas al mando de 脕lvar F谩帽ez para protegerle. Sin embargo este apoyo durar铆a poco, pues en 1086 Alfonso VI requerir铆a a su vasallo para enfrentarse a los almor谩vides en la batalla de Sagrajas y otras misiones contra el nuevo poder norteafricano, por lo que la zona levantina pas贸 a conformarse como un conglomerado de alcaides sin que hubiera un poder fuerte que pudiera imponerse en la zona, circunstancia que aprovechar铆a Rodrigo D铆az el Campeador para hacerse con el control de la zona.

A partir de 1090, el Cid se hizo con el protectorado de todo Levante incluida Valencia actuando por cuenta propia. Al-Q谩dir pagaba impuestos al noble castellano, quien usurpaba as铆 los pagos que antes pertenecieron a Alfonso VI. Fue entonces cuando los almor谩vides comenzaron a ocupar al-脕ndalus en detrimento de los reyes taifas. Ante dicha amenaza y una prolongada ausencia del Cid, que en 1091 emprendi贸 una campa帽a contra las tierras del conde de N谩jera Garc铆a Ord贸帽ez, invadiendo el reino de Alfonso VI actuando con base en la Taifa de Zaragoza, el Campeador perdi贸 su influencia y muchos valencianos abogaron por entregar la ciudad a los almor谩vides. En 1092, una revuelta popular instigada por el cad铆 Ibn Yahhaf con apoyo de la facci贸n proalmor谩vide depuso a Al-Q谩dir y lo ejecut贸 el 28 de octubre de aquel a帽o.

[6] Ibn al 鈥 Jatib naci贸 en Loja (Granada) en 1313. Es uno de los autores m谩s biografiados por la historiograf铆a moderna y contempor谩nea. Originario de una familia de ascendencia cordobesa, recibi贸 su primera educaci贸n de la mano y el conocimiento de su padre y de otros eruditos de la 茅poca, haciendo el tradicional aprendizaje primario, compuesto de la ense帽anza de las ciencias del Islam, gram谩tica, poes铆a y ciencias naturales.

Ya en Granada, ciudad a la que se trasladaron sus padres, Ibn Al Jatib (el hijo del predicador) hizo sus estudios bajo la direcci贸n de sus m谩s importantes educadores, cultivando las ciencias filos贸ficas y adquiriendo importantes conocimientos en medicina. Gran aficionado a las letras, nuestro personaje desarrollar铆a una excelente habilidad literaria, evidenciando grandes dotes como poeta y epistol贸grafo.

A pesar de su temprana relaci贸n con la corte nasr铆, no es posible afirmar que hubiese entrado oficialmente en ella hasta que ocupara el trono Yusuf I. A la muerte de su padre en 1340, Ibn Al Jatib, ocupar铆a el cargo de secretario en el departamento de correspondencia.

El ascenso de Ibn Al Yayyab, su principal mentor, hasta el visirato propiciar铆a el paralelo ascenso de Ibn Al Jatib; y m谩s a煤n, la muerte de aquel, acaecida en 1349, permitir铆a que recibiera de Yusuf I el importante cargo de Jefe de la Secretar铆a real, dignidad a la que uni贸 la de ministro y el mando militar, entre otras varias responsabilidades. As铆 pues, Ibn Al Jatib, con poderes y confianza sin l铆mites, y gracias a su extraordinaria capacidad de trabajo intelectual y pol铆tico, y a su cada vez m谩s s贸lida situaci贸n econ贸mica, acrecentar铆a sin freno su prestigio personal.

Con la proclamaci贸n del nuevo monarca Muhammad V, Ibn Al Jatib vivir铆a un tiempo en comp谩s de espera como lugarteniente del liberto Ridwan, autentico hombre fuerte de la corte en aquel momento. Entonces tendr铆a tiempo para demostrar sus grandes cualidades para la diplomacia, traslad谩ndose a la corte merinida de Abu Inan, para solicitar el apoyo de este pr铆ncipe contra las armas extranjeras de los castellano-leoneses. Ibn al-Jat铆b se present贸 en dicha audiencia regia, adelant谩ndose a los visires y jurisconsultos que formaban parte de la embajada, y dirigi茅ndose al propio Abu Inan solicitar铆a permiso para recitar, de forma literaria, su misi贸n, antes de entrar a parlamentar. El pr铆ncipe accedi贸 a ello, y encontrando muy hermosas sus palabras. A continuaci贸n colmar铆a de mercedes e infinidad de regalos a los miembros de la embajada y, antes de despedirlos, les concedi贸 cuanto solicitaron.

Merced a estas habilidades no tard贸 Ibn Al Jatib en ganar el t铆tulo pol铆tico de doble visir que tradicionalmente se conced铆a a los visires con poderes ejecutivos. Su influencia en la corte y su riqueza provocar铆an la envidia de los cortesanos, hasta que uno de sus disc铆pulos, el poeta Ibn Zamrak, de la escuela maliqu铆, conspirara contra 茅l, acus谩ndole de deslealtad al Islam, debido a los postulados sufistas que profesaba.

Fue exiliado a Fez, en donde disfrutar铆a de un tiempo de vida especialmente agradable bajo la protecci贸n del rey merinida, coincidiendo en el tiempo con el destronado Muhammad V. Durante este periodo Ibn Al Jatib tambi茅n residir铆a en la ciudad de Sale, hasta el a帽o 1362, en que Muhammad V recuperara nuevamente el trono de Granada, reclamando su regreso para reponerlo en el puesto que hab铆a ocupado hasta el exilio.

Ibn Al Jatib hab铆a quedado marcado por la desconfianza, a pesar de recobrar altas dignidades y poderes; tantos y tan grandes, que los familiares del pr铆ncipe y otros cortesanos comenzaron a levantar contra 茅l todo g茅nero de intrigas y calumnias, fundamentalmente referidas a su concepci贸n materialista de la vida. Ibn Al Jatib, advertido de las conspiraciones que se urd铆an contra 茅l, llegar铆a a concebir la idea de abandonar la corte andalus铆 en busca de seguridad, y bajo la excusa de encabezar una misi贸n para inspeccionar las fortalezas que cubr铆an la parte occidental del reino andaluz de Granada, huye camino de Tremec茅n en el 1371-1372, buscando la protecci贸n del sult谩n Abd Al Aziz.

En el a帽o 1372, muerto Abd Al Aziz, los merin铆es dejar铆an la ciudad de Tremec茅n, regresando al Magreb, cosa que tambi茅n har铆a Ibn Al Jatib, que se estableci贸 en Fez, rode谩ndose de numerosas propiedades, tierras y excelentes casas con hermosos jardines. Pero todos los enemigos no hab铆an se quedado en Granada; el ministro Sulayman Ibn Dawud guardaba tambi茅n sus cuentas pendientes, e Ibn Al Jatib fue arrestado. Acusado de heterodoxia por los dignatarios granadinos 鈥搒us antiguos alumnos y amigos- fue sometido a tortura y encarcelado.

Por 贸rdenes secretas del ministro Abd Al Aziz, y aprovechando la noche, una gavilla de gente asalariada, a la cual se unieron los enviados andaluces, forzaron las puertas de la prisi贸n y estrangularon a Ibn Al Jatib. Al d铆a siguiente se le enterr贸 en el cementerio de la Puerta de Mahruk, y un d铆a m谩s tarde su cad谩ver aparecer铆a exhumado y quemado al borde de la fosa.

Durante los d铆as de su prisi贸n, el desventurado lbn Al Jatib se preparaba para bien morir: a煤n tuvo el valor suficiente para coordinar sus ideas y componer muchas eleg铆as sobre el triste fin que le esperaba.

Tan tr谩gico fin tuvo Ibn al-Jatib, cuya privilegiada naturaleza y su incansable actividad se entrever贸 de forma solicitada por dos fuerzas distintas que tiraban de 茅l a la par: los ideales pol铆ticos, con sus luchas despiadadas, y los dulces goces en el cultivo de las letras.

Muri贸 en 1374

[7] Segundo soberano de la taifa de Albarrac铆n, entre 1045 y 1103, con el t铆tulo de Husam al-Dawla (Sable del Estado). Fue muy criticado por Ibn Hayyan, historiador contempor谩neo suyo, aunque Ibn Jaqan le pondera con ditirambos. Pero su tiempo, al volcar el siglo XI con la decadencia de las taifas, no le permite ya la altiva independencia de los Banu Razin, sus antepasados. En 1085, despu茅s que Alfonso VI聽 tomara Toledo, sintiendo el peligro cerca le envi贸 sumiso sus felicitaciones por la conquista. En 1089 tributaba al Cid diez mil dinares, pero cuando lo vio lejos sitiando Valencia, dej贸 de pag谩rselos, intentando aliarse con el rey de Arag贸n; 茅ste avis贸 al Cid, antes de agosto de 1093, quien vino a atacarle y le redujo otra vez. Pero cuando Rodrigo gan贸 Valencia, el se帽or de Albarrac铆n se ali贸 con los almor谩vides y a su lado pele贸 en la batalla del Cuarte, abandonando el sitio en vergonzosa fuga. Muri贸 en la Sahla el 18 de mayo de 1103.

[8] Mugdir, Rey de la taifa de Tortosa nacido en fecha desconocida y muerto en 1090. Su nombre completo fue Mugdir Imad al-Dawla Su gobierno se desarrollo desde 1081 hasta su muerte. Miembro de la familia de los Banu Hud, hijo de al-Muqtadir rey de la taifa de Zaragoza, gobern贸 tambi茅n las taifas de L茅rida, Monz贸n y Denia.

En 1081, al-Muqtadir sufri贸 una enfermedad que lo dejo postrado y le impidi贸 ejercer las labores de gobierno lo que propici贸 que su reino, uno de las m谩s grandes de la pen铆nsula, fuese dividido en dos; su hijo Yusuf al-Mutamin pas贸 a gobernar Zaragoza, Tudela, Huesca y Calatayud; y Mugdir se hizo con el gobierno de la parte oriental del reino, compuesto por Denia, L茅rida, Monz贸n y Tortosa. De forma nominal al-Muqtadir continu贸 ejerciendo el poder hasta su muerte en 1082 momento en el cual el gobierno pas贸 a sus dos hijos.

Mugdir sufri贸 durante todo su reinado el acoso de su hermano Yusuf al-Mutamin, que cont贸 con el apoyo del Cid para intentar arrebatarle sus territorios, en opini贸n de Yusuf, Denia, L茅rida, Monz贸n y Tortosa le pertenec铆an por derecho, al ser el hijo primog茅nito de al-Muqtadir. A pesar de esta tremenda presi贸n Mugdir cont贸 con el apoyo inesperado del rey de Arag贸n, Sancho Ram铆rez I(1063-1094), que logr贸 grandes avances en la Marca Superior, y arrebat贸 importantes territorios al rey de Zaragoza, con lo que ampli贸 las fronteras del reino cristiano que hab铆an permanecido inalteradas desde tiempos de Sancho III el Mayor.

A su muerte en 1085 Yusuf al-Mutamin no hab铆a conseguido unificar el antiguo reino de su padre, y Mugdir aprovecho la minor铆a de edad de su sobrino Ahmed al-Mustasin II, heredero del reino de Zaragoza, para consolidar el poder en sus reinos.

A la muerte de Mugdir en 1090, le sucedi贸 su hijo Sulaym谩n Sayyid, el cual era todav铆a menor de edad. Esta situaci贸n fue aprovechada por la familia de los Banu Betyr para hacerse con el poder de los distintos reinos.

[9] Segundo rey de la taifa de Albarrac铆n, nacido hacia 1025 y muerto en la fortaleza de Santa Mar铆a de Aben Raz铆n el lunes 18 de mayo de 1103. Fue un monarca que se inclin贸 siempre a las fuerzas superiores, primero a los cristianos y despu茅s a los almor谩vides, intentando en todo momento conservar su territorio, en una 茅poca en la que el resto de las taifas eran anexionadas por unos o por otros.

Hijo de Hudayl Ibn Jalaf, que hab铆a hecho de Santa Mar铆a de Levante un reino independiente, hered贸 sus posesiones en la Shala a la muerte de Hudayl, hacia 1045. Es esta una 茅poca en la que se fragu贸 un nuevo orden en Espa帽a, tendente por una parte a consolidar la autonom铆a de las taifas, en las que empezaba a reinar una segunda generaci贸n de soberanos, y por otra al fortalecimiento de los estados cristianos, que se unieron para llevar a cabo una ofensiva de gran envergadura. En este contexto, Abd al-Malik no pudo aislarse en su reino como hiciera su padre, y se vio, en cambio, envuelto en las circunstancias que marcaron el destino de las restantes taifas de Levante, es decir someterse a las parias impuestas por los estados cristianos, como 煤nico medio de supervivencia pol铆tica.

[10] La moaxaja (adornado con un cintur贸n de doble vuelta asegurado) es una composici贸n po茅tica culta propia de la Espa帽a musulmana y Espa帽a Gregoriana.

Aunque las primeras referencias escritas a ella se remontan al siglo IX, se cree que exist铆a desde antes. Tambi茅n se encuentra transcrita al castellano como muaxaha, muwasahas, muassaha, etc. Fue imitada por los poetas judeoespa帽oles.

Este tipo de poema en lengua 谩rabe es muy diferente de la qasida, el poema compuesto de versos largos monorrimos emparejados m谩s arraigado en la cultura 谩rabe. Exist铆an desde temprano, en circulaci贸n, en la Espa帽a musulmana unas 鈥渃ancioncillas鈥 de las que al-Tifasi, en el siglo XIII hablaba en estos t茅rminos: En lo antiguo, las canciones de la gente del Al-Andalus o eran por el estilo de los cristianos o eran por el estilo de los camelleros, (谩rabes).

A finales del siglo IX un poeta 谩rabe que nos es desconocido glos贸 algunas de estas canciones en un poema 谩rabe al que llam贸 moaxaja, d谩ndole una estructura estr贸fica. Esto supuso una novedad radical en la l铆rica 谩rabe. Su novedad radica en tres aspectos: el uso de versos cortos, las rimas cambiantes en cada estrofa y la mezcla de dos lenguas. Condicionada por la jarcha, consta de una cabeza (markaz en 谩rabe), mudanzas (dyuz), vuelta (gulf), mudanzas y vuelta con jarcha.

Tambi茅n existen referencias a la moaxaja procedentes del siglo XI que mencionan a un poeta conocido oriundo de Cabra (C贸rdoba) en los siglos IX y comienzos del X llamado Muqaddan Ibn Muafa, Al Cabri,del que se dec铆a que hab铆a inventado este g茅nero po茅tico.

Fragmento de una muaxaha traducida:

Cual t铆mido ciervo

mi amada es bella.

Sus hermosos ojos

rob贸 a la gacela.

Duna es luminosa

con palma de perlas.

Este g茅nero po茅tico fue perfeccion谩ndose e incluso se lleg贸 a exportar a otras 谩reas del Islam. Posteriormente, sufri贸 la decadencia. Se dieron diversas variantes:

  • moaxajas con jarcha en 谩rabe dialectal, en 谩rabe cl谩sico, en hebreo o en romance. La jarcha era un grupo de versos colocados en rond贸n al final de la composici贸n, posiblemente predecesora del estribillo.
  • moaxajas en 谩rabe oriental.
  • el z茅jel, cultivado en especial por el conocido poeta Ibn Quzman, (o Ibn Guzm谩n, 1078-1160). En este g茅nero las palabras o frases en romances no aparec铆an al final del poema, sino en medio de 茅l. Este poeta compuso un cancionero que nos ha llegado y fue publicado en Madrid en 1933 por A. Nykl (El cancionero de Ab茅n Guzm谩n).

[11] Josep Piera i Rubi贸 (Beniopa, Gand铆a, Valencia, Espa帽a; 30 de mayo de 1947) es un poeta y escritor espa帽ol en catal谩n. Licenciado en Magisterio, se inici贸 en la litreratura participando en el colectivo Carn fresca, de j贸venes poetas valencianos. Se integrar铆a de lleno en la que se va a denominar Generaci贸n del 70. Su primera obra en prosa, Rondalla del retorn, (1977), gan贸 el premio Andr貌mina. Despu茅s siguieron otros reconocimientos como el Premio Carles Riba o el Josep Pla. En 1991, la Generalidad de Catalu帽a le concedi贸 el Premio Cruz de San Jorge. La cr铆tica destaca en 茅l una narrativa intimista que lo ha llevado hacia la denominada literatura del yo. La inspiraci贸n para su obra vendr铆a de los numerosos viajes por el Mediterr谩neo y de los paisajes de La Drova (a B谩rig), donde veraneaba de peque帽o y donde se instal贸 a partir de 1974.

Ha traducido autores del 谩rabe (Ibn Khajafa) y del italiano (Sandro Penna). Sobre otras actividades, ha dirigido el Any del Tirant (la commemoraci贸n de los 500 a帽os de la aparici贸n de Tirante el Blanco) y la editorial Tres i Quatre.


Martes, 28 de julio de 2015 Sin comentarios